COMPROMETIDOS CON LA RENOVACIÓN DEL PENSAMIENTO.
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INTRODUCCIÓN:
INTRODUCCIÓN:
Tras concluir once capítulos de enseñanza profunda y apasionante acerca de lo que Dios ha dado a los creyentes, Pablo ahora encarga a estos creyentes todo lo que necesitan darle a Dios.
Es importante resaltar que Pablo va a hablar en los capítulos finales del libro de Romanos, acerca de los deberes que tenemos los cristianos con Dios.
Hermanos y es que cumplir nuestros deberes cristianos, es el acto más profundo de adoración espíritual.
¿Por qué?
Como nosotros hablamos recientemente, la adoración que Dios espera de cada uno de nosotros los cristianos, no es externa, es interna, la que viene del espíritu de nuestro ser interior.
En la Biblia cuando hablamos de la mente, muchas veces se refiere a los pensamientos del hombre, pero otras veces se refiere al corazón del hombre, hablando de la parte espiritual e inmaterial que hay en nosotros.
Tome en cuenta que Pablo venía hablando acerca del pueblo de Israel, en los capitulos recientes, haciendo ver como Dios había tratado con ellos como Pueblo escogido y como ellos había sido rebeldes a Dios, pero aún Dios no había terminado con ellos.
Sin embargo ahora se enfoca en la iglesia, Pablo trae al frente un tema muy importaante, hay cuatro elementos, que debemos presentar a Dios como sacrificio vivo, santo y agradable, que son en esencia los mismos cuatro elementos hallados en el primero y más grande mandamiento.
Los Cuatro elementos son:
Ofrecer a Dios nuestras almas.
Nuestros cuerpos.
Nuestras mentes.
Nuestras voluntades.
Vamos a centrarnos en ofrecer a Dios nuestra mente, en otros momentos ya hemos hablado del alma, que se espera ya pertenezca a Dios, y de nuestro cuerpo, así mismo de nuestra voluntad, que tiene que ser conformada a la obediencia a Dios.
Lo primero que vamos a ver es que:
I. NUESTRA MENTE DEBE SER DADA A DIOS.(V.2a).
I. NUESTRA MENTE DEBE SER DADA A DIOS.(V.2a).
Pablo dice:
“No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento”.(12:2a).
Pablo está hablando de que los creyentes, omo parte del sacrificio vivo a Dios, debemos ofrendar a Dios nuestras mentes y entendimiento.
¿Por qué el entendimiento?
Es en el entendimiento que nuestra nueva naturaleza y nuestra vieja condición humana están más entremezclados.
El entendimiento es donde elegimos si vamos a expresar nuestra nueva naturaleza con una vida santa o a permitir que nuestra humanidad carnal actúe en contra de la santidad de Dios.
Cuando Pablo dice, ... no os conformesis(susquēmatizō), que se refiere a una expresión externa que no refleja lo que hay en el interior.
Ahora, este vocablo, se emplea para aludir a enmascarar, o montar una actuación siguiendo un patrón o esquema prescrito.
También trasmite la idea de algo que es transitorio perecedero e inestable,
Cuando Pablo dice “No os conforemeis”, lo que está haciendo es prohibir esta acción.
Lo que Pablo está diciendo es que:
“No permitamos que seamos conformados a este siglo (mundo). No debemos adquirir la forma de una persona del mundo, por ninguna razón”
B. Phillips traduce esta frase de la siguiente manera:
“No permitan que el mundo que los rodea se las arregle para meterlos a la fuerza en su propio molde”. B. Phillips
Hermanos, no debemos seguir el patrón o dejar que se nos imponga el patrón establecido por el espíritu que opera en los hijos de desobediencia.
Nunca debemos convertirnos en víctimas del mundo. No debemos permitir que seamos modelados conforme al tiempo maligno en que vivimos en el presente.
Enlugar de esto dice Pablo, los cristianos deben acatar el mandato de transformaos(metamorphoō) que denota un cambio en la apariencia externa, y es el término del cual se deriva la palabra metamorfosis.
Lo que Pablo está diciendo es que “Nuestra naturaleza interna redimida también debe manifestarse en lo externo, pero de una manera tan completa y continua como sea posible en nuestra vida diaria”
Pero eso solo es posible si nos transformamos, que alude a dejar que seamos cambiados en lo externo de conformidad con nuestras naturalezas redimidas internas.
Y es el Espíritu Santo de Dios que logra esta transformación por medio de la renovación del entendimiento, un tema esencial y reiterado del Nuevo Testamento.
Hermanos, la transformación externa es efectuada por un cambio interno en la mente, y el medio que aplica el Espíritu para tansformar nuestras mentes es la Palabra.
El rey David dijo: Salmos 119: 11
11 En mi corazón he guardado tus dichos, Para no pecar contra ti.
El entendimiento transformado y renovado es aquella mente que está saturada por completo con la Palabra de Dios y que es controlada por ella.
Es aquella mente que pasa el menor tiempo posible aun con las cosas necesarias de la vida en la tierra y la mayor cantidad de tiempo posible en las cosas de Dios.
Como también Pablo escribió, una mente que pone su mirada en las cosas de arriba Colosenses 3.2
2 Poned la mira en las cosas de arriba, no en las de la tierra.
Sea bueno o malo, cuando cualquier cosa sucede en nuestra vida, la respuesta inmediata y casi instintiva que tengamos debería ser bíblica.
Hermanos, Solo la mente que es renovada constantemente por el Espíritu de Dios obrando a través de la Palabra de Dios es agradable a Dios. Solo una mente así está en capacidad de hacer de nuestra vida un “sacrificio vivo, santo, agradable a Dios, que es [nuestro] culto racional”
Debemos pensar esta noche:
¿Cómo mi mente ha sido renovada por Dios?
¿Cómo sigo permitiendo a Dios que renueve mi mente?
Antes de continuar nuestro estudio sobre la renovación del entendimiento, quiero que nos confrontemos con esta pregunta:
¿Cómo una mente renovada, nos ayuda a entender la forma en que debemos presentar nuestras vidas en sacrifico agradable a Dios?
La respuesta a que es que, Podemos entender que el sacrificio vivo que debemos ofrecer al Señor que murió por nosotros es la disposición voluntaria a rendirle todas nuestras esperanzas, planes, y todo lo que es valioso para nosotros, todo lo que tiene importancia humana para nosotros, lo que nos gusta, todo lo que nos hace sentir realizados.
Al igual que Pablo, en ese sentido deberíamos ser capaces de decir “cada día muero” (1 Co. 15:31).
31 Os aseguro, hermanos, por la gloria que de vosotros tengo en nuestro Señor Jesucristo, que cada día muero.
O decir que para nosotros “el vivir es Cristo” (Fil. 1:21).
21 Porque para mí el vivir es Cristo, y el morir es ganancia.
Por amor a su Señor y a quienes ministraba, el apóstol testificó más adelante a los Filipenses:
17 Y aunque sea derramado en libación sobre el sacrificio y servicio de vuestra fe, me gozo y regocijo con todos vosotros.
Hermanos, debemos entender (en nuestra mente), que Jesucristo ya ha hecho el único sacrificio de muerte exigido por el nuevo pacto, el único sacrificio que tiene poder para salvar a los hombres de la muerte eterna, Todo lo que nos resta por hacer a quienes adoramos a Dios es la presentación de nosotros mismos como sacrificios vivo y santo.
El sacrificio Santo simboliza la pureza espíritual, física y moral que Dios requiere de cada uno de nosotros, para eso nuestra mente debe estar comprometida con el cambio de vida que ahora experimentamos en Cristo.
Dios espera que una mente renovada, nos lleve a comprometernos con esa santidad a la que nos ha llamado.
El salmista dice en Salmos 24:4
4 El limpio de manos y puro de corazón; El que no ha elevado su alma a cosas vanas, Ni jurado con engaño.
Necesitamos una mente renovada, para que presentarnos en santidad de nuestro cuerpo y nuestra propia mente.
Lo segundo que vamos a ver es que:
II. NUESTRA VOLUNTAD DEBE SER DADA A DIOS.(V.2b).
II. NUESTRA VOLUNTAD DEBE SER DADA A DIOS.(V.2b).
SOLO UNA MENTE RENOVADA SE VA A ALINEAR A LA VOLUNTAD DE DIOS.
Reina Valera Revisada (1960) Capítulo 12
para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta. (V. 2b).
Este es el cuarto elemento de la enseñanza de Pablo, nuestro segundo elemento a analizar y estudiar en esta enseñanza, donde Pablo Nos llama a presentarnos nosotros mismos a Dios en sacrificio vivo, santo y agradable.
¡Pablo enseña que Ofrezcamos a Dios nuestras voluntades!, que permitamos a su Espíritu mediante su Palabra que conforme nuestras voluntades a la voluntad de Dios.
La frase “Para que comprobéis, expresa propósito o resultado.
Pablo está enseñando, que Cuando la mente de un creyente es transformada, su capacidad para pensar, su razonamiento moral y su entendimiento espiritual están en capacidad de evaluar todas las cosas como es debido, y de aceptar únicamente lo que se conforma a la voluntad de Dios.
Solo así podemos en nuestra vida comprobar cuál [es] la voluntad de Dios y cuando lo logramospodemos hacer las cosas que son buenas, agradables y perfectas para Él.
Cuando Pablo emplea la palabra agradable(euarestos ), usa otra expresión del lenguaje de sacrificios del Antiguo Testamento para describir la clase de vida santa que Dios aprueba como un “sacrificio vivo” que no tiene mancha ni defecto moral o espiritual alguno.
Claro está que Dios no aceptaba cualquier sacrificio.
29 Y cuando ofreciereis sacrificio de acción de gracias a Jehová, lo sacrificaréis de manera que sea aceptable.
Saber que la voluntad de Dios es lo único aceptable para él, y lo debe ser para nosotros implica cambiar nuestra mente, en cuanto a hacer su voluntad y no la nuestra.
Pero, La voluntad de Dios también es perfecta, esta palabra alude a la idea de ser completo, algo que es todo lo que debería ser.
Nuestras voluntades deben desear solo aquello que Dios desea y llevarnos a hacer solo aquello que Él quiere que hagamos de la manera que Él quiere que sea hecho, de acuerdo a su voluntad y por su poder.
Nuestras voluntades imperfectas siempre deben someterse a su voluntad perfecta.
Es importante que consideremos esto:
“ Una mente transformada produce una voluntad transformada, de tal manera que contamos con el deseo y la capacidad, con la ayuda del Espíritu, para poner a un lado nuestros planes y aceptar en plena confianza los planes de Dios, sin importar cuál sea el costo. Esta rendición continua incluye el fuerte deseo de conocer mejor a Dios y seguir su propósito para nuestra vida”
La transformación divina de nuestras mentes y voluntades deben ser constatntes, puesto que aún somos tentados por nuestra condicón humana, a seguir nuestros propios deseos, y el medio para esta transformación continua siguen siendo, la Palabra de Dios y el Espíritu Santo.
CONCLUSIÓN:
CONCLUSIÓN:
Recordemos:
¡Nuestra mente y voluntad deben ser dadas a Dios!
Por tanto deben ser transformadas continuamente, por su palabra y por la ayuda del Espíritu Santo.
El producto de una mente transformada es una vida que hace las cosas que Dios ha declarado como justas, aceptables y completas.
Esa debe ser la meta del acto supremo de adoración espiritual.
