El deber de proclamar
Levántate y Predica: El Deber de Proclamar con Urgencia
2 Timoteo 4:1-5
1Te encarezco delante de Dios y del Señor Jesucristo, que juzgará a los vivos y a los muertos en su manifestación y en su reino, 2que prediques la palabra; que instes a tiempo y fuera de tiempo; redarguye, reprende, exhorta con toda paciencia y doctrina. 3Porque vendrá tiempo cuando no sufrirán la sana doctrina, sino que teniendo comezón de oír, se amontonarán maestros conforme a sus propias concupiscencias, 4y apartarán de la verdad el oído y se volverán a las fábulas. 5Pero tú sé sobrio en todo, soporta las aflicciones, haz obra de evangelista, cumple tu ministerio.
En este documento dirigido a líderes de las primeras iglesias cristianas, el propósito de Pablo fue poner por escrito las cosas más importantes que un pastor o líder religioso debe ser y debe hacer. Todo está sintetizado en 4:5.
Al escribir esta carta San Pablo se encuentra en las postrimerías de su vida (4:6–8), vida que ha gastado a lo largo de años de esforzados trabajos. Una de sus grandes preocupaciones fue enseñar y entrenar a una nueva generación de obreros cristianos que serían sus sucesores y habrían de cuidar las iglesias que había levantado (
