LA MUJER SEGÚN DIOS
Que mi audiencia aprenda cual es la perspectiva de Dios sobre la mujer para que afirme su identidad en la verdad bíblica.
INTRODUCCION
DIOS CREA A LA MUJER A SU IMAGEN Y SEMEJANZA (GENESIS 1:26-27)
“Haber sido creados a la imagen de Dios significa que los seres humanos comparten, aunque en forma imperfecta y finita, la naturaleza divina; i.e., sus atributos comunicables (vida, personalidad, verdad, sabiduría, amor, santidad, justicia) y por lo tanto, tienen la capacidad de tener compañerismo espiritual con él.”
DIOS CREA A LA MUJER CON PROPÓSITO (GENESIS 2:18)
En primer lugar, la mujer según Dios fue creada para satisfacer una necesidad que ningún otro ser en todo lo creado podía satisfacer.
En segundo lugar, la mujer según Dios fue creada para ser una ayuda adecuada (idónea) para que el hombre pueda cumplir con la asignación de Dios en la creación.
“Ayuda” no es un término despectivo; a menudo se usa en las Escrituras para describir a Dios Todopoderoso.
“El Creador nunca tuvo la intención de que Adán viviera solo; en su opinión, esto “no era bueno”. Y por eso Dios creó a la criatura especial cuyo papel se describe como de “ayuda idónea para él”. Éste es el orden de la creación de Dios: el hombre fue designado para ser la cabeza; la mujer para ser su ayuda idónea.”
DIOS CREA A LA MUJER PARA QUE, JUNTO CON EL HOMBRE, FORMEN UNA FAMILIA Y LA GOBIERNEN JUNTOS (GENESIS 2:23-24; 1:26-28)
El hombre fue destinado para administrar la tierra para Dios; todos los recursos de la tierra fueron colocados bajo su jurisdicción. Cuando Dios lo bendijo (
“La relación matrimonial comienza cuando un hombre y una mujer se comprometen voluntaria e incondicionalmente, él con ella y ella con él, y dan evidencia de ello al romper el estrecho vínculo familiar con sus padres con el fin de establecer uno nuevo con su pareja… El matrimonio, por lo tanto, no es una disposición humana ni producto del progreso humano o del desarrollo social. Fue idea de Dios, un don para sus criaturas más altas. De esto se deduce que la gente no tiene derecho a imponer sus propias normas para el matrimonio, en el aspecto de determinar sus propias reglas para terminarlo o idear estilos de vida alternativos para reemplazarlo.”
