El fruto prohibido
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El fruto prohibido
El fruto prohibido
Génesis 2:15–17 (RVR60)
“15Tomó, pues, Jehová Dios al hombre, y lo puso en el huerto de Edén, para que lo labrara y lo guardase. 16Y mandó Jehová Dios al hombre, diciendo: De todo árbol del huerto podrás comer; 17mas del árbol de la ciencia del bien y del mal no comerás; porque el día que de él comieres, ciertamente morirás.”
Introducción
Introducción
La caída del hombre se origino por la desobediencia, Dios ordenó no comer el fruto del árbol prohibido, pero Eva cedió a la tentación de la serpiente.
La pregunta es ¿Quién es el culpable por la caída del hombre?
Algunos argumentan que de la serpiente por sus malas intenciones de tentar a la mujer para hacerla caer.
Otros, es culpa del hombre por desobedecer, sabía de la prohibición pero aún así comió del fruto.
Pero otros dicen que fue Dios al poner un árbol prohibido al alcance del hombre.
Este argumento ha puesto a pensar a muchos, ¿Por qué Dios puso el árbol prohibido al alcance del hombre? ¿No sería mejor haberlo puesto fuera de su alcance?
Tomemos ciertas consideraciones para determinar quién es el culpable.
La residencia del hombre
La residencia del hombre
Génesis 2:9 (NTV) “9 El SEÑOR Dios hizo que crecieran del suelo toda clase de árboles: árboles hermosos y que daban frutos deliciosos. En medio del huerto puso el árbol de la vida y el árbol del conocimiento del bien y del mal.”
La residencia del hombre no era una casa sino un huerto provisto con todo lo que necesitaban para vivir.
En hombre tenía a su disposición toda la tierra sin restricciones ni fronteras.
Dios creó árboles hermosos. Estar rodeado de cosas hermosas mejora significativamente el estado de ánimo.
Nos gusta apartarnos para apreciar la naturaleza...
La Palabra exalta la belleza: Proverbios 15:13 “El corazón alegre hermosea el rostro; Mas por el dolor del corazón el espíritu se abate.”
El hombre estaba rodeado de belleza Y bienestar, pero la caída afectó la creación.
La belleza más importante es la interna, la cual se expresa externamente y produce paz a los que le rodean.
“…que daban frutos deliciosos…” También los árboles proveían frutos deliciosos para alimento. Salmo 132:15 “Bendeciré abundantemente su provisión; A sus pobres saciaré de pan.” En ese momento no se consumía carne, las frutas y vegetales era suficiente para vivir.
En el huerto el hombre debía trabajar: Génesis 2:15 “Tomó, pues, Jehová Dios al hombre, y lo puso en el huerto de Edén, para que lo labrara y lo guardase.”
El verbo poner es la palabra Hebrea Yanákj que lleva implícito el sentido de descanso o reposo...
El trabajo del hombre en el Edén le proporcionaba descanso y no fatiga. Ahora en el mundo el trabajo es cansado, al menos que descansemos en el Señor. Mateo 11:29 “Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas.”
La caída del hombre contaminó con maldición todo, incluyendo el trabajo: Génesis 3:17 “17Y al hombre dijo: Por cuanto obedeciste a la voz de tu mujer, y comiste del árbol de que te mandé diciendo: No comerás de él; maldita será la tierra por tu causa; con dolor comerás de ella todos los días de tu vida.” El pecado trajo maldición a una actividad que ya realizaba el hombre en el huerto del Edén.
En el Edén habían dos árboles especiales: Génesis 2:9 (NTV) “…En medio del huerto puso el árbol de la vida y el árbol del conocimiento del bien y del mal.”
El hombre no era inmortal, necesitaba del árbol de la vida, a este árbol si tenía acceso.
Pero con la caída se restringe el acceso a este árbol, en la eternidad nuevamente tendremos acceso a este árbol. Apocalipsis 2:7 “El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias. Al que venciere, le daré a comer del árbol de la vida, el cual está en medio del paraíso de Dios.”
El árbol prohibido
El árbol prohibido
Del árbol del bien y el mal no tenía permiso comer de su fruto: Génesis 2:17 “mas del árbol de la ciencia del bien y del mal no comerás; porque el día que de él comieres, ciertamente morirás.”
¿por qué Dios puso al alcance del hombre el árbol prohibido?
Primero porque Dios quiere que el hombre le obedezca y le sirva voluntariamente.
La gente quiere que Dios intervenga deteniendo a los malvados, pero no quieren que Dios intervenga en sus desiciones.
Ellos creen que son buenos y no necesitan de la intervención de Dios, pero los otros son malos y quieren que Dios los obligue a hacer lo bueno.
Pero en la justicia de Dios todos somos malos: Salmo 53:3 “Cada uno se había vuelto atrás; todos se habían corrompido; No hay quien haga lo bueno, no hay ni aun uno.”
Segundo porque el hombre debe ser responsable ante Dios por sus acciones. Tiene capacidad intelectual y conciencia: Romanos 2:14–15 “14Porque cuando los gentiles que no tienen ley, hacen por naturaleza lo que es de la ley, éstos, aunque no tengan ley, son ley para sí mismos, 15mostrando la obra de la ley escrita en sus corazones, dando testimonio su conciencia, y acusándoles o defendiéndoles sus razonamientos.”
Todos estamos destituidos de la gloria de Dios Romanos 3:23 “por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios”
El árbol prohibido es símbolo del libre albedrío del hombre y sirvió para evaluar si amaba y obedecía a Dios voluntariamente.
Dios no obliga a nadie a amarle y obedecerle, lo hacemos cuando comprendemos el precio que Él pagó por amor a nosotros y del destino de los que le rechazan.
De manera que la culpa de la caída recae únicamente en el hombre. El hombre tiene voluntad, libertad, inteligencia y conciencia.
Acceso total
Acceso total
Génesis 2:16 “Y mandó Jehová Dios al hombre, diciendo: De todo árbol del huerto podrás comer;”
Adán y Eva tenían todo lo que necesitaban en el Edén de Dios. Desde el principio todo le pertenece a Dios. Salmo 24:1 “De Jehová es la tierra y su plenitud; El mundo, y los que en él habitan.”
¿Cuántos árboles había en el huerto? No lo sabemos, pero sabemos que Dios da en abundancia. Prácticamente Adán y Eva no estaban limitados excepto por un solo árbol que no debían tocar.
La libertad del hombre siempre estará restringida a lo que es correcto. 1 Pedro 2:16 “como libres, pero no como los que tienen la libertad como pretexto para hacer lo malo, sino como siervos de Dios.”
La libertad no permite ofender ni lastimar a nuestro prójimo. 1 Corintios 8:9 “Pero mirad que esta libertad vuestra no venga a ser tropezadero para los débiles.”
El árbol del bien y el mal le pertenece a Dios y el hombre no tiene permiso de tocarlo.
No es que Dios no quiere que tengamos conocimiento: Eclesiastés 1:18 “Porque en la mucha sabiduría hay mucha molestia; y quien añade ciencia, añade dolor.”
El conocimiento del mal trajo a Adán y Eva temor y vergüenza. Génesis 3:9–10 “9Mas Jehová Dios llamó al hombre, y le dijo: ¿Dónde estás tú? 10Y él respondió: Oí tu voz en el huerto, y tuve miedo, porque estaba desnudo; y me escondí.”
Todo le pertenece a Dios, Él permite que lo usemos y que lo disfrutemos, trabajemos y administremos bien lo que nos ha dado.
Pero siempre hay algo que le pertenece a Dios y que no debemos tocar. Malaquías 3:8 “¿Robará el hombre a Dios? Pues vosotros me habéis robado. Y dijisteis: ¿En qué te hemos robado? En vuestros diezmos y ofrendas.”
El árbol no tenía ningún conjuro mágico o posesión demoniaca, la maldición vino de la desobediencia.
Dios pide de nosotros OBEDIENCIA: 1º Samuel 15:22 “Y Samuel dijo: ¿Se complace Jehová tanto en los holocaustos y víctimas, como en que se obedezca a las palabras de Jehová? Ciertamente el obedecer es mejor que los sacrificios, y el prestar atención que la grosura de los carneros.”
Conclusión
Conclusión
Adán y Eva solo debían cumplir un mandamiento, pero cayeron en la tentación y desobediencia, trayendo dolor y muerte a la humanidad.
Pero Cristo vino para corregir lo que hizo mal Adan.
El Señor fue sometido a la tentación como Adán y Eva. Mateo 4 y Lucas 4. Él venció por amor a nosotros, para hacernos partícipes de su victoria.
Respondiendo la pregunta de quién es responsable de la caída: ¡Es el hombre!
Reconocer tu culpa y tu pecado es el primer paso para la genuina conversión.
Ahora tenemos una oportunidad más en Cristo, pero esta vez Él está con nosotros para fortalecernos y no ceder la tentación. 1 Corintios 10:13 “No os ha sobrevenido ninguna tentación que no sea humana; pero fiel es Dios, que no os dejará ser tentados más de lo que podéis resistir, sino que dará también juntamente con la tentación la salida, para que podáis soportar.”
No cedas a la tentación, tienes mucho que perder. Aférrate a Cristo quien te da la fuerza para resistir.
Santiago 1:12 “Bienaventurado el varón que soporta la tentación; porque cuando haya resistido la prueba, recibirá la corona de vida, que Dios ha prometido a los que le aman.”
Pero si has pecado (No hay quien no peque)… 1º Reyes 8:46 “Si pecaren contra ti (porque no hay hombre que no peque), y estuvieres airado contra ellos, y los entregares delante del enemigo, para que los cautive y lleve a tierra enemiga, sea lejos o cerca,”
….Hay esperanza en Cristo: 1 Juan 2:1 “Hijitos míos, estas cosas os escribo para que no pequéis; y si alguno hubiere pecado, abogado tenemos para con el Padre, a Jesucristo el justo.”
