PASTOREANDO EL REBAÑO DE DIOS

Sermon  •  Submitted   •  Presented
0 ratings
· 316 views
Notes
Transcript

INTRODUCCIÓN

Texto: 1 Pedro 5:1-4.
Oración
Adorno: Uno de los oficios más antiguos de la humanidad y que aparece registrado en la Escritura es ser pastor. Alguno de los personajes bíblicos más importantes tuvieron este oficio. En Éxodo 3:1-22 se nos cuenta que después de huir de Egipto, Moisés se convirtió en pastor de las ovejas de su suegro Jetro. Quien se convertiría en el profeta más importante de Israel, fue primero un pastor de ovejas. Así también, David, el gran rey de la historia de Israel, con quien Dios haría un pacto eterno, fue en su juventud un pastor de vejas (1 Samuel 16:11).
Este detalle parecería no tener relevancia hasta que observamos que la misma Biblia describe la relación entre Dios y su pueblo en términos de un pastor con sus ovejas. El Salmo 23 que leímos al inicio de este culto así lo afirma “El Señor es mi pastor, nada me faltará”. Cuando Jesús caminó en esta tierra dijo de sí mismo que Él era el Buen Pastor que daba su vida por sus ovejas (Juan 10:11-16). Asimismo decía que su ovejas reconocen su voz, y por tanto, solo aquellos que son parte de su rebaño responden a su llamado (Juan 10:27-28).
El trabajo de un pastor consiste en alimentar, proteger y guiar al rebaño que le ha sido asignado. Y por esta razón, Dios se describe a sí mismo como un pastor sobre aquellos que están bajo su cuidado, pero también utiliza esta figura pastoral como el modelo de liderazgo para su pueblo. Dios ha llamado a hombres fieles para que alimenten, protejan y guíen espiritualmente a su pueblo. Y no se trata de un modelo nuevo, sino que desde el Antiguo Testamento Dios estableció pastores sobre sus ovejas. En el Salmo 77:20 leemos lo siguiente “como rebaño guiaste a Tu pueblo por mano de Moisés y de Aarón.
El pasaje que leímos durante el tiempo de nuestra confesión nos muestra el juicio que Dios traería sobre los pastores de Israel había descuidado el rebaño para apacentarse a sí mismos (Ezequiel 34:1-10).
Así que, cuando llegamos al Nuevo Testamento, debemos esperar encontrarnos con este mismo modelo de liderazgo para la iglesia. Un modelo de liderazgo constituido por hombres fieles, temerosos de Dios, que trabajen para alimentar, proteger y guiar a la iglesia. Esto es precisamente lo que encontramos al final de la primera carta del apóstol Pedro a los cristianos que estaban esparcidos por toda Galacia, Capadocia y Asia.
Pedro escribe a estos hermanos para animarlos en medio de las pruebas, dificultades y persecuciones que estaban experimentando en 1 Pedro 4:14–16Si ustedes son insultados por el nombre de Cristo, dichosos son, pues el Espíritu de gloria y de Dios reposa sobre ustedes. Ciertamente, por ellos Él es blasfemado, pero por ustedes es glorificado. Que de ninguna manera sufra alguien de ustedes como asesino, o ladrón, o malhechor, o por entrometido. Pero si alguien sufre como cristiano, que no se avergüence, sino que como tal glorifique a Dios”.
Así que Pedro les escribe para darles esperanza y animarlos a seguir los pasos de su Señor aún en medio del sufrimiento. Es en este contexto que Pedro se dirige a los líderes de la iglesia en el capítulo 5 y les dice lo siguiente: 1 Pedro 5:2pastoreen el rebaño de Dios entre ustedes…
Lo que Pedro hace en esta porción del versículo 1 al 4 es describir qué debe hacer un pastor, cómo debe llevar a cabo su tarea un pastor, y finalmente, por qué debe hacerlo.
Por esta razón, mi argumento de esta tarde es: “La tarea pastoral debe llevarse a cabo con un corazón pastoral”
Y desarrollaremos este argumento respondiendo tres preguntas, precisamente por medio del llamado que Pedro hace a los líderes de la iglesia. Estas preguntas son:
¿Qué hacer?
¿Cómo hacerlo?
¿Hasta cuándo hacerlo?
Así que, te invito a leer nuevamente el texto 1 Pedro 5:1-4 conmigo.

¿QUÉ HACER?

Quien habla en nuestro texto es Pedro, el mismo hombre que siendo pescador fue llamado por el Señor Jesús para ser uno de sus apóstoles. Este Pedro que había sido testigo de los padecimientos de Cristo, es quien hace esta exhortación a los líderes de la iglesia. Ahora, es interesante que Pedro se identifique con ellos al compartir el mismo oficio. Aunque era apóstol, se ve a sí mismo como un pastor que debe cuidar de las ovejas. Por eso dice: 1 Pedro 5:1Por tanto, a los ancianos entre ustedes, exhorto yo, anciano como ellos…” El autor quiere que sus lectores comprendan que él mismo lleva a cabo la tarea que les manda a cumplir.
Y es aquí donde encontramos nuestra primera pregunta: ¿en qué consiste esta tarea?
Esto es de suma importancia, porque con muchas frecuencias los pastores luchamos con todas las demandas de nuestro tiempo. Luchamos con establecer prioridades para nuestros ministerios, luchamos con saber en qué debemos enfocarnos, y quizás lo más doloroso aún, luchamos con la expectativas de la iglesia acerca de lo que se supone que debemos estar haciendo. Así que definir bien en qué consiste la tarea de un pastor nos ayudará como iglesia. En primer lugar, ayudará a los pastores a poder establecer prioridades bíblicas para su ministerio y, en segundo lugar, ayudará a la iglesia a saber qué debe esperar, es decir a tener expectativas bíblicas sobre el liderazgo de su iglesia.
De modo que, responder a esta primera pregunta es fundamental ¿Qué significa, pues, pastorear al rebaño?
Bueno, no hace falta rebuscar mucho, como hemos dicho al inicio de este sermón un pastor tiene la responsabilidad de alimentar, cuidar y guiar al rebaño.
ALIMENTAR
Así que, que en primer lugar, debemos dar de comer a las ovejas. Alimentarlas. Y, aunque esto incluye tiempos de compañerismo donde el pastor muestra hospitalidad invitando a los miembros a su casa para comer, lo que la Biblia quiere decir con esto es que los pastores predicamos y enseñamos la Palabra de Dios como el alimento que sustenta la vida de las ovejas.
La predicación y la enseñanza son fundamentales en la vida de la iglesia, y por tanto, también en el ministerio pastoral. El mismo apóstol Pedro en el capítulo 2 dice 1 Pedro 2:1–2Por tanto, desechando toda malicia, y todo engaño, e hipocresías, y envidias y toda difamación, deseen como niños recién nacidos, la leche pura de la palabra, para que por ella crezcan para salvación,
Lo que el autor quiere decir es que de la misma forma que un niño pequeño necesita la leche para nutrirse y crecer, así también el creyente necesita la Palabra de Dios como alimento para su alma.
Por eso lo pastores estamos llamados a darles de comer con la palabra de Dios por medio de la predicación y la enseñanza.
Esto quiere decir, amados, que nuestro trabajo no es entretenerlos, no estamos aquí para que ustedes se diviertan y olviden sus problemas pasando un buen rato. No estamos aquí para demostrar cuán talentosos somos. Estamos aquí para anunciar las verdades del evangelio que sustentarás sus almas.
La razón por la que esto es muy importante, es porque las demás implicaciones del pastorear el rebaño también son hechas con la Palabra de Dios. Es decir, alimentamos al rebaño con la Palabra de Dios, pero también cuidamos y guiamos a la iglesia con la Palabra de Dios.
De modo que, los pastores damos de comer a las ovejas por medio de la predicación y la enseñanza.
CUIDAR
En segundo lugar, debemos cuidar. Este término es bastante amplio y nos lleva a pensar en proteger, en visitar a los enfermos, animar a los débiles, atender a los necesitados y en consolar a los afligidos. Todo esto lo hacemos con la Palabra de Dios. Cuando un pastor debe animar, aconsejar o consolar a un miembro de la iglesia, no lo hace por medio de su propia sabiduría, sino que trae la consolación o el consejo de la Palabra de Dios. Es decir, realmente no hay consuelo en la persona del pastor, hay consuelo en Dios quien nos recuerda sus promesas y su carácter en su Palabra.
Así que, al cuidar del rebaño los pastores debemos animar a los débiles, visitar a los enfermos y consolar a los afligidos.
De hecho, no es una coincidencia que nuestro pasaje de hoy se encuentre enmarcado en un contexto en el que los creyentes estaban sufriendo por causa del evangelio. Tanto en la sección anterior como en la posterior Pedro hace mención a estos sufrimientos.
1 Pedro 4:12-19 - Leer pasaje
1 Pedro 5:6-11 - Leer pasaje
Pedro exhorta a los ancianos a cuidar del rebaño en medio de sus sufrimientos. El consuelo y ánimo que los pastores deben traer es el consuelo y ánimo de la Palabra de Dios.
Pero además consolar y animar, también debemos orar. Esto es sumamente importante, los pastores cuidan del rebaño de Dios orando al Dios del rebaño. Intercediendo por ello con toda oración y ruego.
Cuando los apóstoles tuvieron que establecer prioridades en su ministerio en el libro de los Hechos 6, dijeron que ellos debían dedicarse a la oración y la enseñanza. Un pastor cuida del rebaño al consolarlo y aconsejarlo con la Palabra de Dios, pero también intercediendo por ellos en oración.
Santiago 5:13–15 resume muy bien este punto “¿Sufre alguien entre ustedes? Que haga oración. ¿Está alguien alegre? Que cante alabanzas. ¿Está alguien entre ustedes enfermo? Que llame a los ancianos de la iglesia y que ellos oren por él, ungiéndolo con aceite en el nombre del Señor….
GUIAR
Así que, respondiendo a la pregunta del qué, un pastor debe alimentar, cuidar y, finalmente, guiar al pueblo de Dios. Esto lo hacemos por medio de nuestra propia obediencia y sujeción a la Palabra de Dios. No guiamos al pueblo de Dios por medio de la fuerza, ni de un mal uso de la autoridad.
Y como veremos a continuación, esto implica ser ejemplo.

¿CÓMO HACERLO?

Amados hermanos, si algo debemos entender es que para el Señor no solo es importante lo que hacemos sino la actitud y el corazón con el que lo hacemos. Por esta razón Pedro exhortar a los ancianos a hacer la tarea pastoral con un corazón pastoral. La motivación y el corazón con el que llevamos a cabo la tarea pastoral son igual de importantes a la luz de la Biblia.
El apóstol Pedro aborda esto de una manera clara en su primera carta. En respuesta a nuestra segunda pregunta, ¿cómo hacer la tarea pastoral? El autor nos da 3 actitudes determinan la forma en cómo cumplimos la tarea que nos ha sido encomendada.
VOLUNTARIAMENTE
El texto contrasta el pastorear por obligación y el pastorear por voluntad propia. Lo que quiere decir es una intencionalidad por parte del pastor, es decir, nadie tiene que estarle diciendo que debe visitar, orar o animar a los demás. Nadie tiene que estarlo obligando a preparar un sermón. Nadie tiene que estarlo obligando a hacer su trabajo, sino que es diligente en hacerlo.
Generalmente, en muchas iglesias la “mano de obra” está compuesta por voluntarios. Gente que pone a su disposición su tiempo y talentos para servir a los demás. No hay nada más frustrante que trabajar con alguien que no quiere hacer las cosas. Y un pastor no debe tener esta actitud. No es la obligación, es voluntad propia.
CON SINCERO DESEO
Esta primera actitud está conectado con la segunda, Pedro dice que debemos pastorear no por la avaricia del dinero, sino con sincero deseo. El apóstol Pablo es muy claro cuando menciona los requisitos para el pastorado, y el primero de ellos es un deseo genuino de servir a Dios y a su pueblo.
1 Timoteo 3:1Palabra fiel es esta: si alguien aspira al cargo de obispo (supervisor), buena obra desea hacer.” Sin embargo, si su motivación es el enriquecerse, en vez de pastorear al rebaño, lo que hará será ordeñarlo, exprimirlo para llenar sus propios bolsillos. Pedro mismo advierte sobre este tipo de hombres en su segunda carta.
2 Pedro 2:3En su avaricia los explotarán con palabras falsas. El juicio de ellos, desde hace mucho tiempo no está ocioso, ni su perdición dormida.” Es verdad que una iglesia debe sostener económicamente a sus pastores, es responsabilidad de la iglesia delante de Dios pagar bien a sus pastores para que ellos puedan vivir una vida sin preocupación por las finanzas a medida que sirven al Señor.
Esto es lo que dice 1 Timoteo 5:17–18Los ancianos que gobiernan bien sean considerados dignos de doble honor, principalmente los que trabajan en la predicación y en la enseñanza. Porque la Escritura dice: «No pondrás bozal al buey cuando trilla», y: «El obrero es digno de su salario».
Pero el salario legítimo de una pastor, es muy diferente a la avaricia que lleva a algunos hombres a pastorear por amor al dinero.
SIENDO EJEMPLO
Y, en tercer lugar, amados hermanos, los pastores estamos llamados a llevar a cabo nuestra tarea siendo ejemplo del rebaño, no enseñoreándonos como si fuéramos reyes o presidentes de una nación, o dueños de una empresa. Los pastores no actuamos por fuerza ni por dominio sino por influencia. A través de nuestro ejemplo.
Uno de los conceptos más importantes en el liderazgo pastoral es el “ethos” del pastor. Este concepto aristotélico tiene que ver con los rasgos del carácter de un líder que aumentan su credibilidad. Si no estuviera aquí frente a ustedes hablando de que debemos obedecer la Palabra de Dios, pero yo mismo no lo hago, aunque lo que esté diciendo es verdad, no tendré el mismo impacto al influenciar a los demás.
Esto es lo que Jesús dijo de los fariseos, Mateo 23:3»De modo que hagan y observen todo lo que les digan; pero no hagan conforme a sus obras, porque ellos dicen y no hacen. Su ejemplo no era digno de imitar.
Un pastor debe poder decir sin ningún tipo de orgullo o altivez, lo mismo que dijo Pablo 1 Corintios 11:1Sean imitadores de mí, como también yo lo soy de Cristo.

¿POR QUÉ HACERLO?

De modo que, como hemos visto hasta ahora. Debemos pastorear al rebaño de Dios, y esto implica alimentar, cuidar y guiar con la Palabra de Dios, y debemos hacerlo con un corazón pastoral, es decir, voluntariamente, con sincero deseo y siendo ejemplo para el rebaño.
Esto implica una vida de sacrificio y servicio por parte de los pastores que solo es posible si ponemos nuestra mirada en Cristo. Ciertamente los pastores no deben pastorear por ganancias deshonestas, pero esto no quiere decir que no deban esperar una recompensa de parte de su Señor por su trabajo. Por eso Pedro terminar esta exhortación dando dando una razón de por qué los pastores deben permanecer fieles en el ministerio.
1 Pedro 5:4Y cuando aparezca el Príncipe de los pastores, ustedes recibirán la corona inmarcesible de gloria.
Algo que Pedro hace constantemente en su carta es llevar nuestras mentes y corazones a una esperanza futura y gloriosa:
1 Pedro 1:3–4Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, quien según Su gran misericordia, nos ha hecho nacer de nuevo a una esperanza viva, mediante la resurrección de Jesucristo de entre los muertos, para obtener una herencia incorruptible, inmaculada, y que no se marchitará, reservada en los cielos para ustedes.
1 Pedro 5:1 “Por tanto, a los ancianos entre ustedes, exhorto yo, anciano como ellos y testigo de los padecimientos de Cristo, y también participante de la gloria que ha de ser revelada:”
No solo es la iglesia la que debe ser recordada de la gloria eterna, sino también los pastores. Permanecer fiel en el pastorado depende en gran manera de que nuestra mirada esté puesta en Cristo y su recompensa.
No lo hacemos por el reconocimiento o la gratitud humana, lo hacemos por amor a Dios y porque que al final de nuestros días Él nos diga
La corona es posible que sea lo mismo que Pablo tenía en mente cuando dijo en 2 Timoteo 4:7–8He peleado la buena batalla, he terminado la carrera, he guardado la fe. En el futuro me está reservada la corona de justicia que el Señor, el Juez justo, me entregará en aquel día; y no solo a mí, sino también a todos los que aman Su venida.
Un pastor debe buscar la gloria pero la de Dios, no la propia. Aquella que viene del Padre no de los hombres.

APLICACIONES

Pensar correctamente acerca del ministerio pastoral será de gran beneficio para la iglesia en general. Hay 4 formas en las que podemos aplicar este texto y que creo que serán una ayuda a medida que nuestra iglesia procura ser un testimonio fiel del evangelio:
Pastores:
Dedícate a la tarea pastoral estableciendo prioridades bíblicas: Un pastor amigo me dijo una vez que “no toda buena oportunidad es la voluntad de Dios para tu vida”, y hay muchas oportunidades y muchas cosas que los pastores podríamos hacer, sin embargo, solo algunas son verdaderamente necesarias. No todo lo que podríamos hacer debemos hacerlo. El pastor debe enfocarse en llevar a cabo la tarea que le ha sido encomendada. Has sido llamado a pastorear al rebaño, así que debes dedicarte a esto. 1 Timoteo 4:13–15Entretanto que llego, ocúpate en la lectura de las Escrituras, la exhortación y la enseñanza. No descuides el don espiritual que está en ti, que te fue conferido por medio de la profecía con la imposición de manos del presbiterio. Reflexiona sobre estas cosas; dedícate a ellas, para que tu aprovechamiento sea evidente a todos.
Pon tu mirada en la esperanza gloriosa: Si trabajas en el ministerio pastoral por la gente, no vas a durar. La recompensa no está en este mundo sino en el venidero.
Iglesia:
Establece expectativas bíblicas acerca del liderazgo: Amados, nuestras expectativas deben estar alineadas con la Escritura. Hay muchos que quieren que sus pastores sean gerentes o grandes líderes carismáticos y con una gran visión, pero lo único que se pide de un pastor es fidelidad en el llamado que ha recibido del Señor.
Related Media
See more
Related Sermons
See more
Earn an accredited degree from Redemption Seminary with Logos.