Tema: Caminando Juntos

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Tema: Caminando Juntos

Texto: Génesis 2:18 “Y dijo Jehová Dios: No es bueno que el hombre esté solo; le haré ayuda idónea para él.” Proverbios 18:22 “El que halla esposa halla el bien, Y alcanza la benevolencia de Jehová.”
INTRODUCCIÓN:
El matrimonio es un cometido de dos personas que hacen juntos delante de Dios . Y tiene que ser también el matrimonio una ocasión feliz, porque todo aquello que se inicia y se realiza en el amor no puede ser sino una cosa feliz. El amor es la única fuerza en el universo que puede producir la felicidad.
El matrimonio es amor.
1. LA BIBLIA Y EL MATRIMONIO
A. La Biblia, como libro de origen divino.
Nos enseña las verdades de Dios, nos dice cuál es la voluntad de él, y nos indica los principios por los cuales debemos regir nuestra vida.
Y como libro de origen humano también, se refiere a los eventos importantes de la existencia del hombre sobre la tierra. Y el matrimonio, o sea, la unión de dos vidas —un hombre y una mujer—, es una experiencia fundamental y de trascendencia entre los seres humanos que desiden caminar juntos por el transcurso de esta vida.
B. La Biblia nos dice cosas acerca del matrimonio como las siguientes:
Por esto el hombre dejará padre y madre, y se unirá a su mujer, y los dos serán una sola carne.” (Palabras de Jesús en Mateo 19:5-6). Y él agrega: “Así que no son ya más dos, sino una sola carne; por tanto, lo que Dios juntó, no lo separe el hombre.” (vers. 6). Y leemos también: “Honroso sea en todos el matrimonio y el lecho sin mancilla.” (Hebreos 13:4).
C. Pero ahora meditemos en una muy bonita y significativa declaración de la palabra de Dios.
Son palabras del sabio Salomón, y las cuales se encuentran en Proverbios 18:22; ellas dicen así: “El que halla esposa halla el bien, y alcanza la benevolencia de Jehová
2. UNA SIGNIFICATIVA DECLARACIÓN BÍBLICA ACERCA DEL MATRIMONIO.
A. En la Biblia se expresa un alto concepto del matrimonio. En nuestros días, la institución del matrimonio se ha desprestigiado. Hay algunos que lo rechazan del todo y hay otros que lo tienen en poca estima. El llamado “amor libre” ha invadido la cultura de nuestra sociedad moderna. La Sagrada Escritura, en cambio, nos dice tres cosas buenas acerca del matrimonio. I). El matrimonio, como institución para la sociedad humana, es de origen divino. Dios lo instituyó en el huerto de Edén. II). El matrimonio es indispensable para la propagación y la continuidad del género humano. III). El matrimonio es para satisfacción y gozo del hombre y la mujer.
B. El matrimonio debe ser el resultado de una búsqueda inteligente.
El que halla esposa…” Quiere decir que por ahí, en algún lugar, hay una mujer para cada hombre; pero éste debe orar a Dios buscando la dirección de Dios y salir y buscarla. Para ello, debe haber empeño, diligencia, perseverancia e inteligencia. Si en todas las otras cosas nos esforzamos por aplicar sabiduría, cuánto más en una elección tan especial y trascendental como es la de la compañera para el resto de la vida. Y, por supuesto, tratándose de un hombre cristiano, éste debe buscar en oración y en la voluntad del Señor a esa “ayuda idónea” que, sin duda, Dios tiene reservada para él. Si en una decisión como ésta, el joven y la señorita empiezan bien desde el principio, allí ya hay mucho de garantía de que esa unión matrimonial irá por muy buen camino.
C. Un buen matrimonio es una bendición. El que halla esposa halla el bien…”, dice la Biblia. Y así es. El matrimonio es cosa buena y muy deseable. Desear casarse es natural; decir que uno o una no desea casarse, esto no es lo natural. De las muchas clases de bienes que la vida nos da, es indudable que el matrimonio; conseguir una esposa o un esposo, es uno de esos bienes, y de los mejores. ¿Por qué? I). Porque el hombre, cuando “halla esposa”, está completo. Una de las maneras en que el hombre se realiza como varón es cuando llega a ser esposo y padre de familia. II). Porque hallar una esposa es un triunfo. Un triunfo del compañerismo sobre la soledad; de la decencia sobre la indecencia; del orden sobre el desorden; de lo completo sobre lo incompleto. III). Porque el matrimonio está en el centro de la voluntad de Dios. Está claro el hecho que Dios hizo al hombre y a la mujer para que se complementaran el uno con el otro. El instinto sexual y la necesidad de compañerismo son fibras muy profundas en nuestra naturaleza humana. Por eso la Biblia dice que. “Honroso sea en todos el matrimonio y el lecho sin mantilla” (Hebreos 13:4).Leemos en Génesis 2:18Y dijo Jehová Dios: No es bueno que el hombre esté solo; le haré ayuda idónea para él.”
3. EL MATRIMONIO ES LA EXPRESIÓN DE LA BENEVOLENCIA DE JEHOVÁ
A. Pensemos, por un momento, si Dios no hubiese tenido esta benevolencia para con el hombre. ¡Sería, en verdad, desastroso! La cosa es que Dios “todo lo hizo bueno y hermoso en su tiempo“. Y él es pródigo en bendiciones para con sus criaturas.
B. Esta benevolencia de Jehová Dios, puede resultar en nuestra propia felicidad en esta vida sobre la tierra. Pero es también una benevolencia que, en cierto sentido, hay que “alcanzarla”. Es decir, tan preciosa bendición está aquí, al alcance de nuestra mano, como lo estaban los frutos del huerto de Edén a la disposición de Adán y Eva. C. Vemos, pues, que esta felicidad que se experimenta en el santo matrimonio, se afirma y se fortalece también en la comunión de ambos cónyuges con Jehová Dios. Para que sea una unión matrimonial feliz debe serlo en el Señor. El mejor lazo de unión que puede haber en una pareja de cristianos es Jesucristo. Y así como él bendijo con su presencia las bodas de Caná de Galilea, así también él quiere bendecir con su constante presencia a esta pareja, la cual empieza hoy a formar un nuevo hogar cristiano.
CONCLUSIÓN:
Le deseamos, pues, a esta pareja de lindos enamorados toda la bendición del cielo y toda la felicidad de la tierra. Que cada año; cada mes; cada semana, y cada día y aun cada hora de la vida que vivan juntos, experimenten, sepan y recuerden que “El que halla esposa halla el bien, y alcanza la benevolencia de Jehová.” caminando siempre juntos con amor; respeto y atención mutuo.Que así sea, y que Dios los bendiga.
Empiezo de la Celeremonia.
Ceremonia para boda
Hemos sido convocados, en esta ocasión, por ( Hno Carlos Leiva) y por ( Hna Kenia) para ser testigos del compromiso matrimonial que ambos contraen. Nosotros como cristianos creemos en el matrimonio y esta es una ocasión dichosa para adorar a Dios por su gran bondad y afirmar nuestra convicción sobre el matrimonio y la familia.
El matrimonio y la familia han sido instituidos por Dios. La Biblia, la Santa Palabra de Dios, está llena de consejos e instrucciones que hacen posibles la durabilidad y la felicidad tanto en el matrimonio como en la familia.
El abandono de la casa paterna es para unirnos a nuestro cónyuge y peregrinar por el camino de la vida permaneciendo fieles física, emocional y espiritualmente. Es un peregrinaje de fe y de dependencia absoluta de Dios. Es por ello que es de vital importancia la relación y el compromiso que ambos deben tener siempre con el Señor.
               10.          Oración de gratitud por la ocasión.
               12.          Breve sermón.
               13.          El pastor leerá Hebreos 13:4 y dirá:
( Hno Carlos Leiva y Kenia ), bajo la convicción de que Dios los ha hecho el uno para el otro, ustedes han venido al altar de Dios con el propósito de ofrendar su vida, su futuro y para pedir su bendición sobre su unión matrimonial.              
(Hno Carlos Leiva), ¿recibes como tu legítima esposa a ( Hna Kenia  )? ¿Te comprometes delante de Dios, de su iglesia aquí presente y de tus familiares y amigos a dedicarte a favor de su felicidad y de su plena realización como persona? Te comprometes a amarla, honrarla, ayudarla y servirla en tiempo de salud o enfermedad en tiempo de abundancia o escasez? ¿Te comprometes a ser veraz y leal a ella, consagrándole todo tu amor y tus afectos conyugales, por todo el tiempo que Dios te conceda vida?
               16.          “Sí, me comprometo” (responderá el novio).
               17.          (Hna Kenia ):
¿Recibes como tu legítimo esposo a (Hno Carlos Leiva)? ¿Te comprometes delante Dios, de su iglesia aquí presente, y delante de tus familiares y amigos a consagrarte a favor de su felicidad y de su plena realización como persona? ¿Te comprometes a amarlo, honrarlo, ayudarlo y servirlo en tiempo de salud o enfermedad, en tiempo de abundancia o escasez? ¿Te comprometes a ser veraz y leal a él, dedicándole todo tu amor y afectos conyugales por todo el tiempo que Dios te conceda vida?
               18.          “Sí, me comprometo” (responderá la novia).
               19.          Ceremonia de los anillos:
Pastor: El anillo, desde hace mucho tiempo, ha sido usado como prenda de un pacto aceptado. Asimismo, entre amigos se regalaban anillos o bandas de oro en señal de buena voluntad y apreciación. En tiempos recientes la entrega del anillo, en la ceremonia de boda, es la prenda que se entrega como señal del pacto matrimonial asumido. Que sea de oro revela lo preciado del pacto matrimonial y la naturaleza pura del mismo. Su forma circular, perfecta, habla del compromiso que no tiene principio ni fin.
               20.          Dirigiéndose a los novios:
Pastor: (Hno Carlos Leiva ) ¿quieres poner este anillo en la mano de (Hna Kenia )? Al ponerlo repite lo siguiente:
Con este anillo consagro y comprometo mi amor y mi vida para ti, en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.
(Hna Kenica ) ¿quieres poner este anillo en la mano de ( Hno Carlos Leiva)? Al ponerlo repite lo siguiente:
Con este anillo consagro y comprometo mi amor y mi vida para ti, en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.
               21.          El pastor pedirá que la congregación se ponga de pie, y solicitará a los novios que se arrodillen en el reclinatorio.
               22.          Oración de consagración y de bendición.
               23.          El pastor se dirigirá a los novios, les pedirá que se pongan de pie y les dirá:
Ahora que este compromiso está consagrado y bendecido, siendo testigos de ello nuestro Dios, su iglesia, sus familiares y sus amigos, por la investidura que me ha otorgado Dios (y la autoridad que me dan las leyes del Estado [ de Virginia]) declaro a (Hno Carlos Leiva) y a (Hna Kenia ) marido y mujer esposo y esposa. Ya no son dos sino una sola carne. (Dirigiéndose a la congregación): Por lo tanto, lo que ha unido Dios, no lo separe el hombre.
               24.          El pastor autoriza el beso de los novios y les pide que se dirijan a la congregación, diciendo: “Les presento al matrimonio Leiva
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