Esmerate por tu premio
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Transcript
24 ¿No sabéis que los que corren en el estadio, todos a la verdad corren, pero uno solo se lleva el premio? Corred de tal manera que lo obtengáis.
25 Todo aquel que lucha, de todo se abstiene; ellos, a la verdad, para recibir una corona corruptible, pero nosotros, una incorruptible.
26 Así que, yo de esta manera corro, no como a la ventura; de esta manera peleo, no como quien golpea el aire,
27 sino que golpeo mi cuerpo, y lo pongo en servidumbre, no sea que habiendo sido heraldo para otros, yo mismo venga a ser eliminado.
24 Ustedes saben que, en una carrera, no todos ganan el premio, sino uno solo. Pues nuestra vida como seguidores de Cristo es como una carrera, así que vivamos bien para llevarnos el premio.
25 Los que se preparan para competir en un deporte, dejan de hacer todo lo que pueda perjudicarlos. ¡Y lo hacen para ganarse un premio que no dura mucho! Nosotros, en cambio, lo hacemos para recibir un premio que dura para siempre.
26 Yo me esfuerzo por recibirlo. Así que no lucho sin un propósito.
27 Al contrario, vivo con mucha disciplina y trato de dominarme a mí mismo. Pues si anuncio a otros la buena noticia, no quiero que al final Dios me descalifique a mí.
Esmerate por tu premio
Los motivos del porque se debe esmerar para obtener el premio.
Este mensaje tiene como objetivo instruir a la iglesia acerca de la vida cristiana como una carrera.
¿Cuales son esos motivos del porque un cristiano debe esmerarse para obtener su premio?
Motivos
Temático
Doctrinal
Ilustración:
P.D
La palabra de Dios muestra que la vida cristiano es como un maratón, y en ese maratón se obtiene un premio al final.
O.T
Comprendiendo este mensaje de manera espiritual, debemos de sentir el desafio para correr responsable mente en la vida cristiana.
l. Primer motivo para correr con esmero la carrera cristiana es: Abstenerse
l. Primer motivo para correr con esmero la carrera cristiana es: Abstenerse
25 Todo aquel que lucha, de todo se abstiene; ellos, a la verdad, para recibir una corona corruptible, pero nosotros, una incorruptible.
En el campo deportivo, el atleta somete su cuerpo y mente a una lucha severa. El competidor tiene que lograr un dominio propio completo para ganar (2 Ti. 2:5). Pablo añade las palabras en todo respecto, la que nos trae imágenes de largas sesiones de entrenamiento, ejercicios agotadores, dieta adecuada y suficiente descanso. El atleta mantiene mente y cuerpo centrados en una meta: ganar el premio
Correr legítimamente
5Y también el que lucha como atleta, no es coronado si no lucha legítimamente.
5 De igual manera, el atleta que participa en una carrera no puede ganar el premio si no obedece las reglas de la competencia.
ll. Segundo motivo para correr con esmero la carrera cristiana es: Correr con un propósito
ll. Segundo motivo para correr con esmero la carrera cristiana es: Correr con un propósito
26 Por eso yo corro cada paso con propósito. No sólo doy golpes al aire.
24 ¿No sabéis que los que corren en el estadio, todos a la verdad corren, pero uno solo se lleva el premio? Corred de tal manera que lo obtengáis.
Hay obstáculos
18 Nadie os prive de vuestro premio, afectando humildad y culto a los ángeles, entremetiéndose en lo que no ha visto, vanamente hinchado por su propia mente carnal,
lll. Tercer motivo para correr con esmero la carrera cristiana es: El premio es grande
lll. Tercer motivo para correr con esmero la carrera cristiana es: El premio es grande
24 ¿No se dan cuenta de que en una carrera todos corren, pero sólo una persona se lleva el premio? ¡Así que corran para ganar!
25 Todos los atletas se entrenan con disciplina. Lo hacen para ganar un premio que se desvanecerá, pero nosotros lo hacemos por un premio eterno.
23 Gozaos en aquel día, y alegraos, porque he aquí vuestro galardón es grande en los cielos; porque así hacían sus padres con los profetas.
Solo los vencedores
7Al que venciere, le daré a comer del árbol de la vida, el cual está en medio del paraíso de Dios.
11 El que venciere, no sufrirá daño de la segunda muerte.
17 Al que venciere, daré a comer del maná escondido, y le daré una piedrecita blanca, y en la piedrecita escrito un nombre nuevo, el cual ninguno conoce sino aquel que lo recibe.
26 Al que venciere y guardare mis obras hasta el fin, yo le daré autoridad sobre las naciones,
27 y las regirá con vara de hierro, y serán quebradas como vaso de alfarero; como yo también la he recibido de mi Padre;
28 y le daré la estrella de la mañana.
5 El que venciere será vestido de vestiduras blancas; y no borraré su nombre del libro de la vida, y confesaré su nombre delante de mi Padre, y delante de sus ángeles.
12 Al que venciere, yo lo haré columna en el templo de mi Dios, y nunca más saldrá de allí; y escribiré sobre él el nombre de mi Dios, y el nombre de la ciudad de mi Dios, la nueva Jerusalén, la cual desciende del cielo, de mi Dios, y mi nombre nuevo.
21 Al que venciere, le daré que se siente conmigo en mi trono, así como yo he vencido, y me he sentado con mi Padre en su trono.
7 El que venciere heredará todas las cosas, y yo seré su Dios, y él será mi hijo.
Conclusión:
12 He aquí yo vengo pronto, y mi galardón conmigo, para recompensar a cada uno según sea su obra.
