Los Pasos a La Muerte

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Los Pasos a La Muerte
Los Pasos a La Muerte
Por tanto, teniendo un gran Sumo Sacerdote, que traspasó los cielos, Jesús el Hijo de Dios, retengamos nuestra profesión. Porque no tenemos un Sumo Sacerdote que no pueda compadecerse de nuestras flaquezas; sino uno que fue tentado en todo según nuestra semejanza, pero sin pecado.
Hermanos, nosotros tenemos la bendición como creyentes de tener el ejemplo de Jesús. Estos versiculos aquí nos dice que Él es nuestro Sumo Sacerdote. Él puede ir delante del Padre para hacer intercesión por nosotros.
En vs. 15, dice que Jesús puede compadecerse de nuestras flaquezas. Él entiende las debilidades, las flaquezas de la humanidad. Él entiende que nosotros somos seres humanos con la carne que quiere pecar. Él entiende que nosotros debemos vivir esta vida siempre enfrentando la tentación.
Dice aquí , que él fue tentado en todo según nuestra semejanza. Hermanos, es algo bueno saber que nuestro salvador entiende la naturaleza de nosotros. Él entiende que en cualquier momento una tentación vendrá. Él ha sido en la misma situación como nosotros.
Pero hermanos, la diferencia es que enfrentó muchas tentaciones, pero sin pecado. Nunca pecó. Ni una vez pecó. Hermanos, la verdad que se ve aquí es que la tentación no es un pecado. Entonces hermanos, creo que cada uno de nosotros hemos visto la vida de Cristianos completamente destruidas por el pecado.
Cuantos de nosotros nos preguntamos, cómo le pasó? Yo sí, es algo increible a nosotros que un Cristiano quien parece fuerte en la fue puede caer y destruir su vida. Hermanos, no destruye su vida en un día es un proceso. Santiago 1:13-15
Cuando uno es tentado, no diga que es tentado de parte de Dios; porque Dios no puede ser tentado con el mal, ni Él tienta a nadie; sino que cada uno es tentado cuando de su propia concupiscencia es atraído, y seducido. Y la concupiscencia, cuando ha concebido, da a luz el pecado; y el pecado, siendo consumado, engendra muerte.
Aquí vemos primero un hecho importante. Él no puede ser tentado con el mal, ni Él tienta a nadie. Ahora, unos dicen, como puede Jesús ser tentado, si Dios no puede ser tentado? Porque en la tierra, aunque sí era Dios, él tambien al mismo tiempo tenía la debilidad del cuerpo humano.
Entonces el segundo hecho aquí es que él no tienta a nadie. Dice aquí cuando uno es tentado, no diga que es tentado de parte de Dios. Hermanos, no podemos culpar a Dios por la tentación. Dios nunca nos tentará para pecar. No lo hará. Dios nunca nos pondrá en un lugar donde podemos caer en el pecado por la tentación.
Hermanos, aquí lo que vemos en vs. 14-15 es un proceso que vamos a examinar esta noche. Como alguien puede llegar desde la tentación a la muerte. En vs. 14 empieza con la tentación, y en vs. 15 el proceso termina con la muerte. Vamos a examinar este proceso y cada paso esta noche.
Tentación
Santiago 1:14 El primer paso es la tentación, ya hemos hablado mucho de la tentación especialmente la tentación de Jesús durante su vida. Recuerde la tentación no es pecado. Todavía no hemos llegado al punto de pecar. Pero hermanos, la verdad es que la tentación es una puerta abierta que nos llevará hasta la muerte.
sino que cada uno es tentado cuando de su propia concupiscencia es atraído, y seducido.
Cómo es así? Por lo que vemos así. Dice aquí en vs. 14 dice que alguien es tentado cuando de su propia concupiscencia es atraído, y seducido. Hermanos, la fuente de la tentación queda en nosotros. Por nuestra propia concupiscencia, nosotros somos atraídos y seducidos.
Marcos 7:20-23 Lo que sale del hombre, eso contamina al hombre. De dentro, del corazón salen todo tipo de maldad. Hermanos, no podemos culpar el mundo, no podemos culpar a Dios, ni a satanás por las tentaciones.
Y decía: Lo que sale del hombre, eso contamina al hombre. Porque de dentro, del corazón del hombre, salen los malos pensamientos, los adulterios, las fornicaciones, los homicidios, los hurtos, las avaricias, las maldades, los engaños, las lascivias, el ojo maligno, la blasfemia, la soberbia, la insensatez. Todas estas maldades de dentro salen, y contaminan al hombre.
Si entendemos que la tentación viene de adentro, vamos a entender como evitar o superar las tentaciones. Cada uno está tentado por algo diferente. Unos están tentados a codiciar, otros no. Unos están tentados a mentir, otros no. Depende en lo que apela a la carne de ese individuo.
Por eso es importante hermanos, aprender que son sus debilidades. Si no reconoce sus debilidades, no puede evitar ni superar las tentaciones. Hermanos, es algo sencillo, si se tienta por el alcohol, por qué ir a un lugar que lo ofrece? Muchas veces es porque pensamos que somos capaces de superar las tentaciones.
Pero hermanos, si solo confiamos en nosotros mismos, ya somos derrotados, y vamos a caer en esa tentación. Por qué? Por lo que ya aprendimos. Somos tentados porque en nosotros hay toda maldad. No hay nada bueno en nosotros menos la presencia del Espíritu Santo. Galatas 5:16-17
Digo, pues: Andad en el Espíritu; y no satisfagáis la concupiscencia de la carne. Porque la carne codicia contra el Espíritu, y el Espíritu contra la carne; y éstos se oponen entre sí, para que no podáis hacer lo que quisiereis.
Hermanos, la presencia del Espíritu Santo es nuestra defensa contra la tentación. Si andamos en el Espíritu, no satisfacemos la concupiscencia de la carne. Entonces, hermanos. Si es posible, debemos evitar la tentación. Eso depende en saber nuestras debilidades.
Pero a veces no podemos evitar las tentaciones. En esos casos, el Espíritu nos ayuda superar las tentaciones.
Pecado
Santiago 1:15 Ahora hermanos, cuando no podemos superar la tentación, el segundo paso es caemos en el pecado. La concupiscencia en nosotros concibe el pecado. Hermanos, en este momento estamos en contra a Dios. Ya hemos escogido los deseos de la carne sobre la voluntad de Dios.
Y la concupiscencia, cuando ha concebido, da a luz el pecado; y el pecado, siendo consumado, engendra muerte.
Desobedecemos a Dios. Hay un pensamiento común que unos pecados son peores que otros pecados. Pero hermanos, pecado es pecado. Cuando pecamos somos en contra a Dios. Santiago 2:10-11 Aquí vemos que no importa el pecado, somos transgresores de la ley de Dios y somos culpables.
Porque cualquiera que guardare toda la ley, pero ofendiere en un punto, se hace culpable de todos. Porque el que dijo: No cometerás adulterio, también dijo: No matarás. Ahora bien, si no cometes adulterio, pero matas, ya te has hecho transgresor de la ley.
Entonces hermanos, qué debemos hacer cuando nos encontramos en el pecado. A veces pasa rápido cierto? En poco tiempo, somos tentados, y no podemos superar la tentación y como resultado pecamos. Qué debemos hacer?
Primero debemos reconocer nuestros pecado y confesarlo. Inmediatamente. I Juan 1:9 Hermanos, esto es como cambiamos nuestro estado cuando estamos en pecado. Los confesamos, y él nos perdona, y despues nos limpia.
Si confesamos nuestros pecados, Él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad.
El problema es que unos no quieren reconocer sus pecados, y no quieren confesar sus pecados, por qué? Porque disfrutan el pecado. La carne desea más y más, y están dando el control a la carne y no el Espíritu.
Hermanos, a veces vamos a caer en el pecado. No siempre podemos evitar el pecado porque somos seres humanos, pero si no queremos entrar en el tercer paso que vamos a ver, debemos inmediatamente confesar los pecados. Salmos 51:1-2
Ten piedad de mí, oh Dios, conforme a tu misericordia; conforme a la multitud de tus piedades borra mis rebeliones. Lávame más y más de mi maldad, y límpiame de mi pecado.
Hermanos, aquí vemos la humildad de David en cuanto a su pecado. Muchas veces no confesamos el pecado porque tenemos el pecado del orgullo en nosotros. Muchas veces el pecado principal que debemos confesar es el orgullo. Despues, cuando nos humillamos, reconoceremos los otros pecados en nuestra vida, y los confesaremos.
Muerte
Santiago 1:15 El tercero paso que vemos aquí es la muerte. Vemos en este versículo la comparación entre el nacimiento físico y el pecado que se nace por las concupiscencias. Pero como sabemos, niños crecen, y al fin son adultos. Hermanos, si permitimos el crecimiento de los pecados en nuestras vidas por no confesarlos, el resultado será la muerte.
Y la concupiscencia, cuando ha concebido, da a luz el pecado; y el pecado, siendo consumado, engendra muerte.
Hermanos, esto es un paso peligroso. La muerte como sabe es final. La muerte es algo que no puede cambiar. Hermanos, yo quiero estar claro, el pecado puede resultar en la muerte física.
He conocido gente quien perdieron la vida porque estaban involucrado en un pecado. No debemos pensar que la muerte aquí no puede significar la muerte física. Claro que sí puede. El pecado puede llevarnos a la muerte física.
Pero hermanos, la muerte que vemos aquí no siempre significa la muerte física. Puede ser la muerte de una relación entre amigos, o familiares. Puede ser la muerte de su ministerio en la iglesia. Puede ser la muerte de una oportunidad de servicio a Dios. Proverbios 11:19
Como la justicia es para vida, así el que sigue el mal es para su muerte.
Hermanos, debemos tener siempre en nuestras mentes los peligros del pecado, y que pueden llevarnos a destrucción. A un fin del cual no podemos volver. Hermanos, el pecado de toda la humanidad resultó en la muerte de Jesucristo.
Entonces, hermanos, este paso es lo peor. No puede volver de la muerte. Ya está hecho. Hermanos, he visto la destrucción de familias, ministerios, y personas por los pecados de alguien quien quería seguir en sus pecados.
Hermanos, qué podemos aprender de esta lección? La tentación es parte de la vida porque nosotros somos seres humanos debiles. Pero debemos aprender como superarla o evitarla. Tambien, el pecado no es evitable. A veces vamos a pecar, pero la clave es confesarlo inmediatamente, porque si no, como aprendimos, va a crecer y al fin resultará en destrucción de todo.
Hermanos, debemos examinar nuestras vidas cada día y ver donde estamos y como mejorar nuestra vida espiritual delante de Dios.
