Tengamos Cuidado con la Incredulidad

Edgar Ismael Barajas Alvarez
Predicando Hebreos  •  Sermon  •  Submitted   •  Presented
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Dios nos ha hablado por el Hijo quien es heredero y Rey para siempre y nos ha salvado. Es Superior a los ángeles pues es honrado por Dios como heredero y tiene un mensaje superior al de ellos, por lo mismo una advertencia más severa a descuidar esta Salvación tan grande.

Notes
Transcript

Lectura Bíblica

Números 14:29–35 NBLA
29 ”En este desierto caerán los cadáveres de ustedes, todos sus enumerados de todos los contados de veinte años arriba, que han murmurado contra Mí. 30 ”De cierto que ustedes no entrarán en la tierra en la cual juré establecerlos, excepto Caleb, hijo de Jefone, y Josué, hijo de Nun. 31 ”Sin embargo, sus pequeños, de quienes dijeron que serían presa del enemigo, a ellos los introduciré, y conocerán la tierra que ustedes han despreciado. 32 ”Pero en cuanto a ustedes, sus cadáveres caerán en este desierto. 33 ”Y sus hijos serán pastores por cuarenta años en el desierto, y sufrirán por la infidelidad de ustedes, hasta que sus cadáveres queden en el desierto. 34 ”Según el número de los días que ustedes reconocieron la tierra, cuarenta días, por cada día llevarán su culpa un año, hasta cuarenta años, y conocerán Mi enemistad. 35 ”Yo, el Señor, he hablado; ciertamente esto haré a toda esta perversa congregación que se han juntado contra Mí. En este desierto serán destruidos, y aquí morirán.”».

Tengamos Cuidado con la Incredulidad

[Hebreos 3:7-19]

2da advertencia “El Peligro de la incredulidad”

[No dudar]

La primer advertencia fue: “El peligro del descuido” - descuidar una salvación tan grande. (He 2.1-4)

Introducción:

Este pasaje comienza señalando un mandato a que “consideremos a Jesús,” es decir, (sumergirse en un escrutinio de algo, observando cuidadosamente los hechos, objetos o procesos o incluso personas) a quien se describe aquí.
Se menciona que Jesús fue Apóstol, Sumo Sacerdote y Fiel en toda la casa de Dios como Hijo.
¿En qué sentido fue Apóstol?
Fue “enviado” por el Padre a efectuar la Redención de los seres humanos, a quienes Jesús llama también hermanos y coherederos.
¿En qué sentido fue Sumo Sacerdote?
En que se presentó delante del trono de Dios con la sangre para efectuar la expiación por nuestros pecados, no sangre de animales, sino de Él mismo y siendo sin pecado como mediador de un mejor pacto.
¿En qué sentido fue Fiel como Hijo?
Se le compara a Jesús con Moisés en estos 3 aspectos, pues Moisés fue enviado (en un sentido como Apóstol o representante a Nombre de Dios en favor del pueblo ante el faraón), En segundo lugar, aunque Moisés no fue Sumo Sacerdote, sí fue mediador del Antiguo Pacto (de la Ley) y estuvo encargado de instituir los ritos sacerdotales. Él fue fiel
En este tercer aspecto, se le compara en Su labor de fidelidad en toda la casa de Dios.
Moisés fue fiel, fue manso, humilde, obediente, dependió de Dios en los momentos más difíciles, confió en Dios en momentos donde todos se apartaron, Él permaneció fiel en dar seguimiento a la liberación del pueblo y la conquista.
Moisés fue probablemente el máximo servidor humano delante de Dios, y fue honrado, aunque también se le castigó por su desobediencia. Dt 1.37
Deuteronomio 1:37 NBLA
37 »El Señor se enojó también contra mí por causa de ustedes y dijo: “Tampoco tú entrarás allá.
La causa fue un altercado con el pueblo que constantemente murmuraba contra Dios y contra Moisés. Nm 20.12-13
Números 20:12–13 NBLA
12 Y el Señor dijo a Moisés y a Aarón: «Porque ustedes no me creyeron a fin de tratarme como santo ante los ojos de los israelitas, por tanto no conducirán a este pueblo a la tierra que les he dado». 13 Aquellas fueron las aguas de Meriba porque los israelitas discutieron con el Señor, y Él manifestó Su santidad entre ellos.
Aun Moisés cedió ante la “incredulidad” y no honró a Dios al hablarle a la peña para que les diera agua, la golpeó y no honró al Señor al obedecerlo con humildad y mansedumbre (como antes lo había hecho en todas las veces).
Ahora, en esa comparación, Moisés se le designa como el máximo servidor de Dios, porque demostró fidelidad en todas las cosas que se le encomendaron, y es a lo máximo que podemos aspirar, a ser servidores fieles en todo lo que se nos haya designado. Mt 25.21
Mateo 25:21 NBLA
21 »Su señor le dijo: “Bien, siervo bueno y fiel; en lo poco fuiste fiel, sobre mucho te pondré; entra en el gozo de tu señor”.
Pero en el caso de Jesús, Él fue Fiel en todo como Hijo, como heredero y como el Arquitecto de una “casa” o “templo” para Dios, la cual somos todos y cada uno de nosotros, los creyentes.
Él fue fiel al venir (ser enviado) al presentar Su cuerpo para ser sacrificado y Su sangre para la expiación, Él fue Fiel al presentarse delante de Dios e interceder por nosotros y llamarnos hermanos, no se olvidó ni se avergüenza de nosotros. Y Él será fiel en regresar por nosotros para llevarnos a habitar por siempre con Él en Su reino.
Él es Fiel en todo, pues nos sigue edificando, nos pastorea, nos alienta a seguir, nos fortalece, nos cuida, nos sostiene, nos limpia de pecado, nos da poder, nos une a la misión. Él es Nuestro Fiel Señor y Salvador.
Y tomando el acontecimiento de Moisés y el pueblo como ilustración, el autor de Hebreos lanza su segunda advertencia:

I. Tengan Cuidado de la Incredulidad y no se aparten del Dios Vivo

Hebreos 3:7–12 NBLA
7 Por lo cual, como dice el Espíritu Santo: «Si ustedes oyen hoy Su voz, 8 No endurezcan sus corazones, como en la provocación, Como en el día de la prueba en el desierto, 9 Donde sus padres me tentaron y me pusieron a prueba, Y vieron Mis obras por cuarenta años. 10 »Por lo cual Yo me disgusté con aquella generación, Y dije: “siempre se desvían en su corazón, Y no han conocido Mis caminos”; 11 Como juré en Mi ira: “No entrarán en Mi reposo”». 12 Tengan cuidado, hermanos, no sea que en alguno de ustedes haya un corazón malo de incredulidad, para apartarse del Dios vivo.
Este pasaje está tomado de Números 13-14 donde el Señor ajusta cuentas con el pueblo incrédulo (la palabra es “apistis” que significa sin fe, sin confiar) porque cuando enviaron a los espías, ellos dieron un mal reporte al pueblo, diciendo que eran ciudades fuertes, sus habitantes gigantes y más fuertes que ellos; y la tierra mala “que devora a sus habitantes” Ellos quisieron “desertar, abandonar, apartarse del Señor.”
El Señor menciona que los va a destruir, pero Moisés, quien fue fiel y se presentó como Mediador, imploró al Señor y le recuerda que es Misericordioso y Clemente y le ruega que perdone al pueblo por su iniquidad (Nm 14.19)
Números 14:19 NBLA
19 »Perdona, te ruego, la iniquidad de este pueblo conforme a la grandeza de Tu misericordia, así como has perdonado a este pueblo desde Egipto hasta aquí».
Y el Señor responde: Nm 14.20-23
Números 14:20–23 NBLA
20 Entonces el Señor dijo: «Los he perdonado según tu palabra; 21 pero ciertamente, vivo Yo, que toda la tierra será llena de la gloria del Señor. 22 »Ciertamente todos los que han visto Mi gloria y las señales que hice en Egipto y en el desierto, y que me han puesto a prueba estas diez veces y no han oído Mi voz, 23 no verán la tierra que juré a sus padres, ni la verá ninguno de los que me desdeñaron.
Dios no soportó el “desprecio” del pueblo que con incredulidad menospreciaron la obra de Dios durante todo ese tiempo.
Y es cuando les sentencia por su incredulidad a caer muertos en el desierto en el transcurso de 40 años. (Nm 14.32)
Números 14:32 NBLA
32 ”Pero en cuanto a ustedes, sus cadáveres caerán en este desierto.
Sus hijos sufrirán por su infidelidad (Nm 14.33)
Números 14:33 NBLA
33 ”Y sus hijos serán pastores por cuarenta años en el desierto, y sufrirán por la infidelidad de ustedes, hasta que sus cadáveres queden en el desierto.
Los espías que dieron mal informe murieron a causa de una plaga (Nm 14.37)
Números 14:37 NBLA
37 aquellos hombres que dieron el mal informe acerca de la tierra, murieron debido a una plaga delante del Señor.
Al día siguiente quisieron reivindicarse y subir a conquistar la tierra, pero era ya demasiado tarde. Se obstinaron en ir, sin la aprobación de Dios y fueron derrotados. (Nm 14.40-45)
¡Todo mal!
Todo a causa de la Duda, de la incredulidad del pueblo que vio con sus propios ojos las maravillas de Dios y que no confió en Dios
Salmo 95:10 NBLA
10 Por cuarenta años me repugnó aquella generación, Y dije: «Es un pueblo que se desvía en su corazón Y no conocen Mis caminos.
El pueblo “aborreció” a Dios todos esos 40 años, no le creyeron, no confiaron en Él, no le obedecieron, preferían vagar en su corazón incrédulo y perverso apartándose de Dios.
¿Será que así nos puede pasar también?
Sí, la incredulidad es un peligro latente. El “corazón malo” no solo peca deliberadamente, sino que cada vez siente menos culpa, eso es “endurecimiento.”
¿Será que viendo las maravillas de Dios seamos incrédulos?
Sí, el ver la verdad nunca ha salvado a nadie, el ser testigo de un milagro no garantiza la salvación, solo recibir la gracia que salva.
¿Será que preferimos nuestros caminos que los caminos de Dios?
Sí, así comenzamos apartarnos y cuando menos lo pensamos ya estamos a la deriva, perdidos, vagando en la dureza del corazón.
Ser un creyente verdadero, por lo tanto, implica no solo profesar con la boca que Dios es Señor (como lo hizo el pueblo de Israel, pero no le creyeron ni le obedecieron en su gran mayoría y puede pasar ahora también en la iglesia, quienes saben y profesan el Evangelio de manera intelectual)
No es solo pertenecer a una comunidad (como el pueblo de Israel o la iglesia)
Y no solo celebrar un culto (desde la pascua y todas las ceremonias establecidas en la Ley, en el Nuevo Testamento podemos hablar sobre la Santa Cena, el Bautismo y congregarnos)
El verdadero creyente conoce el Evangelio, pero no solo intelectualmente, sino que lo ha recibido, lo cree y ha depositado su vida en Cristo.
El verdadero creyente obedece al Señor que le ha salvado al arrepentirse y volverse a Él de todo corazón para vivir sirviéndole.
El verdadero creyente no tiene dudas de que el Cristo es el Salvador y Señor de su vida, y sólo en Él debe confiar totalmente.
El autor de hebreos anima a los oyentes que están experimentando dudas e incredulidad:

II. Exhórtense unos a otros mientras “hay esperanza” en el día de hoy

Hebreos 3:13–15 NBLA
13 Antes, exhórtense los unos a los otros cada día, mientras todavía se dice: «Hoy»; no sea que alguno de ustedes sea endurecido por el engaño del pecado. 14 Porque somos hechos partícipes de Cristo, si es que retenemos firme hasta el fin el principio de nuestra seguridad. 15 Por lo cual se dice: «Si ustedes oyen hoy Su voz, No endurezcan sus corazones, como en la provocación».
Es preciso, echar mano de la exhortación para hacer volver al pecador, para reconvenir en caso de incredulidad a alguien para evitar su ruina.

orar, rogar, alentar, amonestar, animar, confortar, consolación, exigencia.

«animar» o «consolar», principalmente en la forma de dar exhortación y estímulo en momentos de dolor.

Implica hablar en nombre de Dios y con el poder del Espíritu para amonestar a los que se consideran hermanos.

En este sentido, vemos que esta exhortación es para aquellos que se están alejando del camino en incredulidad.
Y la mejor manera de hacerlo es “hoy” pues como decimos en la actualidad: “el hubiera no existe”
La incredulidad genera endurecimiento, uno va dejando de creer la Palabra de Dios y poco a poco se cierra el oído, se hace duro como una roca, y no entra más palabra.
Es una verdadera “gracia” de Dios poder escuchar la Palabra hoy, la advertencia es a “no endurecerse” por el engaño del pecado (sutileza, el error o el desvío de lo correcto).

III. Las Consecuencias son muy duras a causa de la desobediencia

Hebreos 3:16–19 NBLA
16 Porque ¿quiénes, habiendo oído, lo provocaron? ¿Acaso no fueron todos los que salieron de Egipto guiados por Moisés? 17 ¿Con quiénes se disgustó por cuarenta años? ¿No fue con aquellos que pecaron, cuyos cuerpos cayeron en el desierto? 18 ¿Y a quiénes juró que no entrarían en Su reposo, sino a los que fueron desobedientes? 19 Vemos, pues, que no pudieron entrar a causa de su incredulidad.
Si las consecuencias terrenales nos parecen duras (40 años vagando en un desierto terrible, para que al final cayeran muertos en ese lugar sin poder disfrutar del “reposo” prometido por Dios, es algo muy difícil para resignarse.
Aquellos que con gran esperanza salieron de Egipto, no llegaron, excepto 2: Josué y Caleb.
Ni Moisés, ni Aarón, ni Miriam, ni ninguno de aquella generación, porque provocaron al Señor con su incredulidad, sus quejas, sus murmuraciones.
Tengamos cuidado, pues si nos parece muy severo este castigo, ¿cuánto más severo será una eternidad en el infierno?
Aun podemos pensar en que por lo menos, algunos de aquella generación se arrepintieron y confiaron en el Señor para entrar en el reposo eterno.
Con lo pesado que debieron haber sido esos 40 años en el desierto, al fin, su peregrinaje llegaba a su fin en esta tierra y comenzaría la eternidad, y por decirlo así, en un sentido, serían librados de esa maldición a la que fueron sujetos en vida.
Ahora ya no habría desierto, ya no vagarían, ya no habría todas esas condiciones adversas, ahora todo sería paz, gozo y salvación.
Pero los que permanecieron en incredulidad, no solo fueron esos 40 años en el desierto, sino además una eternidad en la condenación eterna.
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