La viña de Nabot
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· 888 viewsLa injusticia cometida por Acab y Jezabel contra Jezreel no podía ser pasada por alto por Dios, más aún que Acab gobernaba sobre la tierra que Dios había dado a los israelitas, la cual había declarado santa.
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La viña de Nabot
La viña de Nabot
1 Reyes 21:15–21
15 Cuando Jezabel oyó que Nabot había sido apedreado y muerto, dijo a Acab: Levántate y toma la viña de Nabot de Jezreel, que no te la quiso dar por dinero; porque Nabot no vive, sino que ha muerto. 16 Y oyendo Acab que Nabot era muerto, se levantó para descender a la viña de Nabot de Jezreel, para tomar posesión de ella.
17 Entonces vino palabra de Jehová a Elías tisbita, diciendo: 18 Levántate, desciende a encontrarte con Acab rey de Israel, que está en Samaria; he aquí él está en la viña de Nabot, a la cual ha descendido para tomar posesión de ella. 19 Y le hablarás diciendo: Así ha dicho Jehová: ¿No mataste, y también has despojado? Y volverás a hablarle, diciendo: Así ha dicho Jehová: En el mismo lugar donde lamieron los perros la sangre de Nabot, los perros lamerán también tu sangre, tu misma sangre.
20 Y Acab dijo a Elías: ¿Me has hallado, enemigo mío? El respondió: Te he encontrado, porque te has vendido a hacer lo malo delante de Jehová. 21 He aquí yo traigo mal sobre ti, y barreré tu posteridad y destruiré hasta el último varón de la casa de Acab, tanto el siervo como el libre en Israel.
Introducción
Introducción
La semana pasada estudiamos: Dios permitió que los Sirios atacaran a Israel como una advertencia del juicio por su pecado. Pero también mostró su misericordia al librarlos.
A pesar de esto, Acab no se humilló ni buscó de Dios.
Acab tenía un palacio en la ciudad de Jezreel, su vecino Nabot tenía una viña hermosa. Acab la codició y le ofreció comprarla o cambiarla.
Pero Nabot se negó a venderla porque no estaba permitido en la ley (Levítico 25), Acab se enojó mucho.
Acab volvió al palacio y contó a Jezabel lo sucedido.
Jezabel ordenó a los ancianos de Nabot que sobornaran a falsos testigo que acusaran a Nabot de blasfemia contra el rey y contra Dios, por lo cual fue apedreado él y sus hijos hasta morir. 2º Reyes 9:26 “Que yo he visto ayer la sangre de Nabot, y la sangre de sus hijos, dijo Jehová; y te daré la paga en esta heredad, dijo Jehová. Tómalo pues, ahora, y échalo en la heredad de Nabot, conforme a la palabra de Jehová.”
Se pone en evidencia la dureza de corazón de Acab al no tener compasión por el injusto asesinato de Nabot y su familia.
Inmediatamente Acab alegremente tomo posesión de la tierra, pero su gusto le duró poco, pues Dios envió a Elías a condenarlo.
Dios le había dado oportunidad de arrepentimiento pero lo rechazó. Esta vez Dios declara juicio contra Acab, Jezabel y toda su descendencia.
Un falso éxito
Un falso éxito
1 Reyes 21:16 “Y oyendo Acab que Nabot era muerto, se levantó para descender a la viña de Nabot de Jezreel, para tomar posesión de ella.”
Es interesante que Acab tuvo misericordia al perdonar la vida de Ben-adad rey de Siria, pero no se conmueve ante la muerte injusta de Nabot.
Obviamente Acab no perdonó a Ben-adad por misericordia sino por ambición, la misma que no le hizo conmoverse por la muerte de Nabot. 1º Reyes 20:34 “Y le dijo Ben-adad: Las ciudades que mi padre tomó al tuyo, yo las restituiré; y haz plazas en Damasco para ti, como mi padre las hizo en Samaria. Y yo, dijo Acab, te dejaré partir con este pacto. Hizo, pues, pacto con él, y le dejó ir.”
La codicia cauteriza la conciencia, de tal manera que no se lamenta por despojar al prójimo y aun a causarle daño con tal de obtener lo codiciado.
Vemos en las noticias personas que sin ningún remordimiento hacen daño a su prójimo, incluso sin ninguna razón.
Desde el narcotraficante, el político corrupto, hasta el que roba unas monedas son víctimas de la codicia, y al darle lugar, su conciencia es cauterizada y tienen una mente reprobada. Romanos 1:28 “Y como ellos no aprobaron tener en cuenta a Dios, Dios los entregó a una mente reprobada, para hacer cosas que no convienen”
Pero este triunfo aparente les durará muy poco. Las cosas materiales son efímeras, la emoción es pasajera, por un momento será el gusto pero luego el pesar y la insatisfacción volverán. Sobre ello viene el juicio de Dios.
Lo que se obtiene haciendo el mal no traerá satisfacción ni bendición.
Hageo 1:6 “Sembráis mucho, y recogéis poco; coméis, y no os saciáis; bebéis, y no quedáis satisfechos; os vestís, y no os calentáis; y el que trabaja a jornal recibe su jornal en saco roto.”
A Acab le duró muy poco el gusto pues Dios envió inmediatamente al profeta Elías para condenar sus acciones.
El hombre se ha olvidado de Dios
El hombre se ha olvidado de Dios
1 Reyes 21:18 “Levántate, desciende a encontrarte con Acab rey de Israel, que está en Samaria; he aquí él está en la viña de Nabot, a la cual ha descendido para tomar posesión de ella.”
Acab, Jezabel, los ancianos de Nabot, los falsos testigos y los verdugos que apedrearon a Jezreel no tomaron en cuenta de que Dios estaba presente en cada uno de sus acciones y planes secretos.
El hombre se ha olvidado de Dios, ya no lo toma en cuenta en su vida diaria, lo ha pretendido limitar a una religión o una iglesia. Piensan que Dios está solo en esos lugares.
Todavía no se ha inventado un lugar secreto donde Dios no pueda estar presente y escuchar los planes de los hombres: Salmo 139:7–8 “¿A dónde me iré de tu Espíritu? ¿Y a dónde huiré de tu presencia? Si subiere a los cielos, allí estás tú; Y si en el Seol hiciere mi estrado, he aquí, allí tú estás.”
Por tanto, debemos conducirnos con temor, teniendo siempre presente que de Dios no nos podemos ocultar, Él está en todas partes, solamente Él es capaz de conocer el más intimo de nuestros pensamientos.
Jezabel logró engañar a los habitantes de Nabot al conspirar una mentira contra Jezreel, pero a Dios nunca pudo engañarlo.
Nunca te olvides que Dios lo ve y lo sabe todo.
La sentencia de Dios
La sentencia de Dios
1 Reyes 21:19 “Y le hablarás diciendo: Así ha dicho Jehová: ¿No mataste, y también has despojado? Y volverás a hablarle, diciendo: Así ha dicho Jehová: En el mismo lugar donde lamieron los perros la sangre de Nabot, los perros lamerán también tu sangre, tu misma sangre.”
1 Reyes 21:23-24 “De Jezabel también ha hablado Jehová, diciendo: Los perros comerán a Jezabel en el muro de Jezreel. El que de Acab fuere muerto en la ciudad, los perros lo comerán, y el que fuere muerto en el campo, lo comerán las aves del cielo.”
Jezabel y Acab eran la máxima autoridad y actuaban con total impunidad, pensando que nunca los alcanzaría su maldad.
Pero no hay autoridad en esta tierra que no esté sujeta a la justicia de Dios. Mateo 16.27 “Porque el Hijo del Hombre vendrá en la gloria de su Padre con sus ángeles, y entonces pagará a cada uno conforme a sus obras.”
Gálatas 6:7 “No os engañéis; Dios no puede ser burlado: pues todo lo que el hombre sembrare, eso también segará.”
La maldad de Jezabel y Acab los alcanzará, serán humillados y son condenados a sufrir una terrible muerte.
Para los israelitas no ser enterrados era una deshonra y una maldición, Dios declara que la familia de Acab serían comidos por perros o aves.
Pero el peor castigo será la condenación eterna: Juan 5:29 “y los que hicieron lo bueno, saldrán a resurrección de vida; mas los que hicieron lo malo, a resurrección de condenación.”
Mateo 13:42 “y los echarán en el horno de fuego; allí será el lloro y el crujir de dientes.”
Conclusión
Conclusión
Desaprobamos y rechazamos totalmente la maldad de Acab y Jezabel contra el justo Nabot.
Ellos hicieron esta injusticia porque abusaban de su poder, pero aun cuando no hubieran tenido el poder para hacerlo, serían juzgados por las intenciones de su corazón.
Mateo 5:21-22 “Oísteis que fue dicho a los antiguos: No matarás; y cualquiera que matare será culpable de juicio. 22 Pero yo os digo que cualquiera que se enoje contra su hermano, será culpable de juicio; y cualquiera que diga: Necio, a su hermano, será culpable ante el concilio; y cualquiera que le diga: Fatuo, (maldiga) quedará expuesto al infierno de fuego.”
No pensemos que seremos evaluados solamente por nuestras acciones, también por las intenciones del corazón.
Entendiendo esta verdad, no podemos considerarnos mejores que Acab y Jezabel, pues en algún momento hemos deseado el mal contra nuestro prójimo. Si no llevamos a cabo nuestras malas intenciones es porque no tenemos el poder y los recursos que tenía Acab y Jezabel. (Lucas 9:51-56 Jacobo y Juan fuego de cielo)
Sin embargo, la historia termina con un final inesperado.
1 Reyes 21:27-29 “Y sucedió que cuando Acab oyó estas palabras, rasgó sus vestidos y puso cilicio sobre su carne, ayunó, y durmió en cilicio, y anduvo humillado. Entonces vino palabra de Jehová a Elías tisbita, diciendo: ¿No has visto cómo Acab se ha humillado delante de mí? Pues por cuanto se ha humillado delante de mí, no traeré el mal en sus días; en los días de su hijo traeré el mal sobre su casa.”
Al fin se humilló Acab, Dios lo perdona pero no queda impune de su maldad. Le permitió no ser testigo de la desgracia que venía a su casa, murió antes de verlo.
Acab murió por una flecha en el campo de batalla contra los Sirios (1 Reyes 22), lo llevaron a Samaria, el carro donde lo llevaron estaba manchado de sangre y lo lavaron en un estanque, donde los perros lamieron la sangre de Acab conforme a la Palabra de Dios. Aunque Acab si fue sepultado por haberse arrepentido.
Temamos al Señor y no permitamos que los malos pensamientos gobiernen nuestra mente, traigamos todo pensamiento cautivo a la obediencia a Cristo. (2 Corintios 10:5 “derribando argumentos y toda altivez que se levanta contra el conocimiento de Dios, y llevando cautivo todo pensamiento a la obediencia a Cristo,”
Pero si en algún momento, por la débil condición de nuestra humanidad somos presa de los malos sentimientos, de las malas acciones, y aun cuando no hemos hecho lo bueno (Santiago 4:17 “y al que sabe hacer lo bueno, y no lo hace, le es pecado.”) podemos alcanzar perdón y misericordia como Acab cuando se humilló.
1 Juan 2:1 “Hijitos míos, estas cosas os escribo para que no pequéis; y si alguno hubiere pecado, abogado tenemos para con el Padre, a Jesucristo el justo.”
