Es tiempo de confiar

Cuaresma   •  Sermon  •  Submitted   •  Presented
0 ratings
· 44 views
Notes
Transcript

Introducción

Es tiempo de confiar, este no solo es el título de nuestra predicación hoy, es una afirmación que debemos interiorizar y llevar en nuestra vida y corazón. la relaciones humanas están fundamentadas sobre la base de la confianza. La pareja, la familia (hijos, hermanos, padres, etc), la sociedad y la iglesia desarrollan relaciones que deben surgir desde la confianza. La confianza genera vínculos que permiten a los seres humanos convivir entre sí.
La confianza se define como una «esperanza firme o seguridad en algo o alguien». A su vez, la confianza se manifiesta en diferentes contextos: la capacidad de una persona para hacer una labor, el funcionamiento de algo, sea una organización o sea un bien material, también se puede manifestar en la mirada de amor y el trato natural hacia las demás personas dejando ver confianza en las relaciones interpersonales. De la misma manera, en el ámbito del liderazgo la confianza es fundamental y se desarrolla a través del respeto mutuo y de las experiencias compartidas. Sobretodo, en el caso de nosotros como creyentes en Cristo la confianza se evidencia cuando ponemos nuestra mirada en Dios para encontrar esperanza de paz.
La palabra de hoy la podemos leer como un anuncio de confianza. Es tiempo de confiar. Cuando decimos que es tiempo de confiar, estamos refiriendo que es el momento, el día y la hora para desarrollar la capacidad de confiar. Quizás cuando vemos lo que sucede a nuestro alrededor podemos pensar que es imposible confiar en estos tiempos, sumado al tema ya conocido de las deportaciones y la guerra en contra de los inmigrantes, el gobierno ha desarrollado una política comercial de aranceles recíprocos que han redundado en el aumento de la tensión y el miedo en el país. La bolsa de valores en Wall Street se desplomó en un 3.98% aproximadamente en esta semana. Las cosas parecen empeorar, la incertidumbre económica puede redundar en un aumento en los precios, incluyendo artículos básicos, sin embargo, la Biblia nos habla de confianza y estamos acá para comprender que este es el tiempo de confiar.
Para poder comprender que este es el tiempo de confiar necesitamos comprender la confianza desde los siguientes aspectos:

1. Es tiempo de confiar en lo que Dios hizo, está haciendo y hará.

Nuestro llamado a la adoración (Salmo 126) es un testimonio de alegría por las cosas que Dios ha hecho, el hecho de que los cautivos volvieran a Sión parecería un verdadero sueño. El Salmo anuncia el testimonio de que lo que Dios hace es tan maravilloso que aun otros pueblos lo pueden constatar.
EL Salmo tiene una confianza que conlleva a un pueblo a la alegría. Es interesante ver el contraste entre la alegría del pueblo al ver la obra de Dios y el sufrimiento por el que el pueblo había pasado al estar en cautiverio en Babilonia. El tiempo de Dios es perfecto y sus planes son maravillosos.
El pueblo que canta camino a Jerusalén para las fiestas anuales da testimonio del amor y de la bondad de Dios, razón suficiente para confiar en Él. El tiempo del sufrimiento y de las lagrimas serían un momento del proceso que prepararía al pueblo para disfrutar de su libertad. Está es una invitación precisa a confiar a pesar de lo que está sucediendo en nuestro país, sabiendo que nuestras lágrimas producirán fruto abundante en el día de la liberación.
Sin embargo, la invitación de confianza de Dios no se remite solo a lo que Dios ha hecho en el pasado, la lectura de Isaías trae a la memoria al Dios que liberó a Egipto cruzando el mar en tierra seca. Sin embargo, comienza hablando del propósito del mensaje en Isaías 43:16 «Así dice el Señor...» poniendo como núcleo del mensaje lo siguiente:
Isaiah 43:18–19 NVI
18 «Olviden las cosas de antaño; ya no vivan en el pasado. 19 ¡Voy a hacer algo nuevo! Ya está sucediendo, ¿no se dan cuenta? Estoy abriendo un camino en el desierto y ríos en lugares desolados.
En este pasaje, Dios mismo está llamando a su pueblo a no autoflajelarse con el pasado, el imperativo de «no vivir en el pasado» es un llamado de atención de Dios. Personas y comunidades de fe completas, se refugian en el pasado cerrando su mente a lo que Dios está haciendo en el presente. Dios nos llama a confiar en el presente.
Dios está haciendo algo nuevo en medio de su pueblo, está abriendo caminos en el desierto y ríos en lugares desolados. Esto es maravilloso porque nos deja ver el amor y la fidelidad de Dios, en el desierto de la incertidumbre Dios está abriendo caminos, cuando no sabemos lo que será de nuestra vida, Dios va abriendo caminos y por eso recuerda a su pueblo que para Él nada es imposible.
Sin embargo, para abrir un camino en el desierto se requiere quebrar el terreno, marcarlo, para que se pueda establecer ese camino. Momentos como los que estamos atravesando de incertidumbre, de angustia social y política deben tocar nuestro corazón, quizás quebrarlo para que nosotros volvamos a Dios. No es un castigo de Dios pero si es el amor de Dios que se hace algo más rígido para que podamos ver que en medio de las crisis Él sigue dándonos todo lo que necesitamos para el buen vivir.
Necesitamos confiar para poder ver y comprender que Dios está haciendo algo nuevo y que eso nuevo no está en las formas externas sino en lo más profundo de nuestro corazón, lo nuevo son caminos y ríos, puentes, formas que nos permiten pensar y vivir mejor, llegar al otro, transitar y caminar para actuar y no quedarnos quietos, en últimas para amar desbordantemente. Lo nuevo, es la conversión del ser humano que ya no es individuo sino persona y que siendo persona se comprende como pueblo, pueblo de Dios.
Los textos del Antiguo Testamento son un llamado a la confianza en Dios quien hizo, está haciendo y seguirá haciendo por nosotros.

2. Es tiempo de confiar en lo que Dios le ha dado a otros.

Si bien es tiempo de confiar en lo que Dios hace por nosotros, también debemos hacer una mirada desde la confianza en otras cosas nuevas que Dios está haciendo. Lo nuevo es lo que está reflejado en personas que están llegando o que vuelven a nuestra comunidad, en los nuevos liderazgos que, sin duda surgirán, en los jóvenes que hacen parte de nuestra comunidad de fe y que se reúnen una vez por mes para aprender de Dios y de su Palabra, en los niños que están en nuestra comunidad, que aprenden y aman a Dios, que se sientan domingo a domingo para escuchar el mensaje del Señor, los mimos que ven la alegría con la que nosotros oramos, amamos a Dios y a nuestros hermanos, ofrendamos e imitan nuestra conducta.
En ese sentido, lo nuevo se presenta en el evangelio de Juan, en la casa de Lázaro. En esa cena en honor a Jesús había una nueva vida porque Jesús había resucitado a Lázaro. En el texto se ve una armonía interesante en las acciones de las personas. Seguramente, Jesús estaba complacido en aquella cena a la que había sido invitado. Acá vemos a un Jesús que también confía en la atención de sus amigos. Él ha parado por un momento su trasegar para pasar un buen rato con sus amigos y con sus discípulos.
En la escena, María quiebra lo mejor que tiene, un costoso perfume de nardo puro que derramó a los pies de Jesús. Acá también hay un acto de confianza, María ha confiado en que Jesús recibirá su ofrenda con agrado, que la vería con amor y sobretodo que la casa se llenaría del olor fragante y duradero del perfume. Con este acto, la cena tomo un mayor sentido, la gratitud y el amor a Jesús había tomado aromas, el olor de la comida, el olor del perfume, el olor del amor, el olor de la gratitud que estaba inmerso en el olor del cabello de María mientras secaba los píes de Jesús, el olor de la confianza porque esta pequeña comunidad, la casa de Lázaro, había visto las obras de Jesús.
Sin embargo, el texto también deja ver un rasgo de desconfianza. Judas, el mismo que más tarde traicionaría a Jesús y quien era quien manejaba los dineros de la comunidad de Jesús con una apariencia de piedad amañada reclama por el desperdicio del perfume, pone a los pobres de por medio, pero Juan lo deja al descubierto: era ladrón y robaba de lo que echaban en la bolsa.
La desconfianza dibuja la cara del traidor en está escena, lo mismo puede suceder entre nosotros y no necesariamente en términos económicos, nuestra desconfianza puede robar sueños, ilusiones, posibilidades de crecimiento de otras personas e incluso la capacidad de amar. En ese sentido, la desconfianza funge como ladrona y traiciona a nuestra conciencia, como a Judas, haciéndonos creer que somos mejores que las demás personas.
Jesús combate está desconfianza. Lo que la mujer ha hecho es un testimonio del amor eterno de Dios. El perfume, la ofrenda, la actitud, representan la vida que se estaba entregando en el presente para dar testimonio del futuro. En otras palabras, María estaba anunciando la muerte de Jesús y nadie lo había percatado, el cuerpo de Jesús no iba a poder ser ungido por las condiciones de su muerte pero sobretodo por la realidad de la resurrección. La mirada de Jesús era la mirada de quien confía en las buenas intenciones que se convierten en acciones. María estaba dando ejemplo de servicio anticipándose a la obra de Jesús al lavar los pies de los discípulos.
La confianza de Jesús se puso por encima de la desconfianza de Judas resaltando la buena obra de María para que nosotros aprendamos a mirar en la obra del otro el amor que debemos aprender cuando pretendemos servir a Dios.

Conclusión

Este es el tiempo de confiar. Dios nos está llamando a confiar en Él porque ha hecho maravillas, porque siempre ha sacado a su pueblo en victoria aun en los momentos más difíciles, es el tiempo de confiar en lo nuevo que está haciendo y en los nuevos a quien Dios está preparando para construir caminos de paz, sana convivencia, dialogo, perdón, reconciliación y amor.
Confianza es la palabra clave para ver y comprender aquello nuevo que Dios está haciendo en medio de nosotros.
Related Media
See more
Related Sermons
See more
Earn an accredited degree from Redemption Seminary with Logos.