EL PROPÓSITO DE LA CRUZ
Sermon • Submitted • Presented
0 ratings
· 211 viewsNotes
Transcript
El Plan Perfecto: La Locura que Salva (Basado en 1 Corintios 1:18–25 “¡El mensaje de la cruz es una ridiculez para los que van rumbo a la destrucción! Pero nosotros, que vamos en camino a la salvación, sabemos que es el poder mismo de Dios. Como dicen las Escrituras: «Destruiré la sabiduría de los sabios y desecharé la inteligencia de los inteligentes». Así que, ¿dónde deja eso a los filósofos, a los estudiosos y a los especialistas en debates de este mundo? Dios ha hecho que la sabiduría de este mundo parezca una ridiculez. Ya que Dios, en su sabiduría se aseguró de que el mundo nunca lo conociera por medio de la sabiduría humana, usó nuestra predicación «ridícula» para salvar a los que creen. Es ridícula para los judíos, que piden señales del cielo. Y es ridícula para los griegos, que buscan la sabiduría humana. Entonces cuando predicamos que Cristo fue crucificado, los judíos se ofenden y los gentiles dicen que son puras tonterías. Sin embargo, para los que Dios llamó a la salvación, tanto judíos como gentiles, Cristo es el poder de Dios y la…”
Introducción: Una hormiga en un mundo de dos dimensiones
Quiero comenzar hoy haciéndote pensar en algo curioso. Imagina una pequeña hormiga caminando sobre un pedazo de papel. Ella solo puede moverse hacia adelante, hacia atrás, a la izquierda o a la derecha. No tiene la menor idea de que hay un mundo sobre ella: un cielo, un techo, un universo entero. Vive en dos dimensiones.
Así somos nosotros frente a Dios. Intentamos entenderlo desde nuestras limitadas dimensiones humanas, pero su amor, su plan y su cruz pertenecen a otra dimensión: una dimensión que supera nuestro entendimiento.
La cruz, a los ojos humanos, es una locura. Pero es una locura que salva. Y es justamente de eso de lo que quiero hablarte hoy.
La palabra de la cruz
1 Corintios 1:18 dice: “Porque la palabra de la cruz es locura a los que se pierden; pero a los que se salvan, esto es, a nosotros, es poder de Dios.”
Pablo no deja espacio para medias tintas. No dice que la cruz es opcional. No dice que es un adorno religioso. Dice que para unos es locura… y para otros es poder de Dios.
No hay terreno neutro ante la cruz: o te pierdes o te salvas. O la consideras absurda, innecesaria, ofensiva… o la abrazas como tu única esperanza.
La cruz y la sabiduría del mundo
1 Corintios 1:19 dice: “Destruiré la sabiduría de los sabios, y desecharé el entendimiento de los entendidos.”
Dios mismo declaró que acabaría con la arrogancia de los sabios de este mundo. Y lo hizo a través de algo que, para el pensamiento humano, era impensable: la muerte humillante de su Hijo en una cruz.
para los griegos esto era una ofensa ya que ellos siempre estaban en busca de la sabiduria
Los hombres buscan a Dios en los laboratorios, en los telescopios, en los libros de filosofía. Pero Dios se revela en una cruz. No es con argumentos humanos ni debates sofisticados. Es con un acto supremo de amor.
¿Dónde están los sabios?
1 Corintios 1:20 desafía: “¿Dónde está el sabio? ¿Dónde está el escriba? ¿Dónde está el disputador de este siglo? ¿No ha enloquecido Dios la sabiduría del mundo?”
Pablo está desafiando a la élite intelectual de su tiempo. Todos aquellos que confiaban en su sabiduría quedaron sin palabras frente a la cruz.
Y hoy no es diferente. La cruz sigue siendo un escándalo para el orgulloso. Sigue dejando mudos a los sabios modernos que creen que la fe es solo para ignorantes.
La locura de la predicación
1 Corintios 1:21 dice: “Pues ya que en la sabiduría de Dios, el mundo no conoció a Dios mediante la sabiduría, agradó a Dios salvar a los creyentes por la locura de la predicación.”
Dios, en su sabiduría, decidió que no sería la inteligencia humana la que nos llevara a Él, sino la locura de un mensaje: un carpintero judío clavado en un madero para salvar al mundo.
Cada vez que predicamos la cruz, el mundo se burla. Cada vez que decimos que la sangre de Cristo limpia pecados, somos vistos como fanáticos. Pero ése es el método de Dios.
La cruz: escándalo y locura
1 Corintios 1:22-23 dice: “Porque los judíos piden señales, y los griegos buscan sabiduría; pero nosotros predicamos a Cristo crucificado, para los judíos ciertamente tropezadero, y para los gentiles locura.”
Los judíos querían milagros espectaculares. Los griegos querían filosofía sofisticada. Y Pablo les daba lo que ninguno de los dos quería oír: un Dios crucificado.
Hoy, la situación no ha cambiado mucho. Las iglesias modernas predican milagros, éxito, prosperidad, beneficios. Pero pocos predican la cruz. Porque la cruz incomoda. Porque la cruz exige negarse a uno mismo.
Jesús nunca prometió una vida de comodidad. Dijo: “El que quiera venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz cada día y sígame.” (Lucas 9:23)
La verdadera sabiduría
1 Corintios 1:24 dice: “Mas para los llamados, así judíos como griegos, Cristo poder de Dios, y sabiduría de Dios.”
Para los que hemos sido llamados, Cristo no es locura ni escándalo: ¡es el poder y la sabiduría de Dios!
La cruz que el mundo desprecia es nuestra gloria. El madero que el mundo ignora es nuestro refugio.
La paradoja divina
1 Corintios 1:25 dice: “Porque lo insensato de Dios es más sabio que los hombres, y lo débil de Dios es más fuerte que los hombres.”
La cruz parece una derrota. Parecía que Roma ganó. Que los fariseos ganaron. Pero tres días después, la tumba vacía gritó la verdad: la cruz fue la mayor victoria del universo.
La cruz, escándalo ayer y hoy
Hoy vivimos una versión moderna del mismo escándalo. Incluso dentro del liderazgo religioso.
Recientemente, el Papa Francisco dijo que la cruz fue “un fracaso”. ¡Un fracaso! Imagínate decir que el plan de Dios, perfeccionado desde la eternidad, fue un error.
Jesús mismo advirtió: “Si un ciego guía a otro ciego, ambos caerán en el hoyo.” (Mateo 15:14 “así que no les hagan caso. Son guías ciegos que conducen a los ciegos, y si un ciego guía a otro, los dos caerán en una zanja.”
Si el líder no entiende la cruz, ¿qué esperanza tienen sus seguidores?
La cura que no podemos esconder
Imagina que descubres la cura definitiva para el cáncer. No la esconderías. Saldrías corriendo a contarlo al mundo.
Pero tenemos algo aún más grande: el mensaje de la cruz. La cura para el alma. El único remedio para la muerte eterna. ¡Y muchos lo callan!
No podemos callar. No debemos callar.
Vida después del parto
Quiero terminar con una ilustración:
Dos bebés en el vientre conversan.
Uno dice: “¿Crees que hay vida después del parto?” El otro responde: “No. Eso es absurdo. Esto es todo lo que existe.”
NADIE ha regresado despues de salir de aqui
Así piensa el mundo acerca de la muerte. Creen que aquí se acaba todo.
Pero Jesús demostró que sí hay vida después de la tumba. Él venció la muerte, resucitó y nos ofrece vida eterna.
Conclusión: La cruz exige una respuesta
Billy Graham dijo: “La cruz exige una respuesta: aceptarla o rechazarla. No hay punto medio.”
Hoy te invito a no ser de los que consideran la cruz una locura y se pierden. Sino de los que ven en ella el poder de Dios para salvación.
1 Corintios 1:25:
> “Porque lo insensato de Dios es más sabio que los hombres, y lo débil de Dios es más fuerte que los hombres.”
¡La cruz es el plan perfecto! ¡No lo ignores! ¡Abrázalo hoy!
La cruz fue el plan perfecto, el rescate que no merecíamos, el amor que no entendíamos.
Pero escucha bien: aunque todo parecía terminar en una tumba, el plan aún no había terminado.
El cielo había preparado algo aún más grande que la cruz.
*Porque si la cruz fue la locura que salvó al mundo...
entonces prepárate para descubrir lo que pasó después.
La historia apenas comienza.
Nos vemos el próximo domingo.*
Hoy apenas hemos visto el inicio del Plan Perfecto.
No te pierdas el próximo domingo...
Nos adentraremos más profundo en el precio que fue pagado por ti y por mí.
Invita a alguien. No vengas solo. Esta historia merece ser compartida.
