La fidelidad de Dios, Lamentaciones 3:22-23

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1.0 TÍTULO

La fidelidad de Dios

2.0 TEXTO DEL SERMÓN

Lamentaciones 3:22–23 “Por la misericordia de Jehová no hemos sido consumidos, porque nunca decayeron sus misericordias. Nuevas son cada mañana; grande es tu fidelidad.”

3.0 ACERCA DEL TEXTO

El libro de Lamentaciones, tradicionalmente atribuido al profeta Jeremías, fue escrito en un contexto de profundo dolor por la destrucción de Jerusalén.
En medio de las ruinas, el profeta expresa un rayo de esperanza centrado en el carácter inmutable de Dios.
Este pasaje es una confesión de fe en la fidelidad divina, aun cuando todo parece perdido. La fidelidad de Dios se convierte en el ancla de esperanza en medio del juicio y la desolación.

4.0 PROPÓSITO DEL SERMÓN

Recordar al pueblo de Dios que, a pesar de las circunstancias difíciles, la fidelidad de Dios permanece constante, renovándose cada día con amor y misericordia.

5.0 DECLARACIÓN DEL DISCURSO

La fidelidad de Dios no depende de nuestras circunstancias, sino de su naturaleza inmutable y misericordiosa.

6.0 OBJETIVO DEL SERMÓN

Animar a la congregación a confiar plenamente en la fidelidad de Dios en cada etapa de su vida, especialmente en tiempos de prueba, reconociendo que sus misericordias se renuevan cada día.

7.0 INTRODUCCIÓN

Vivimos en un mundo donde la incertidumbre es constante: trabajos que se pierden, relaciones que se rompen, promesas que no se cumplen.
En medio de todo esto, la gente busca algo —o alguien— que no cambie, que sea fiel.
La Palabra de Dios nos presenta a un Dios que no falla, cuya fidelidad a su palabra y sus promesas no se desgasta, ni se retrasa, ni se cancela.
Hoy vamos a meditar sobre este aspecto glorioso de Dios, basado en uno de los textos más esperanzadores escritos desde las ruinas de una ciudad destruida.

8.0 DESARROLLO DEL SERMÓN

8.1 "Por la misericordia de Jehová no hemos sido consumidos"

Dios no actúa con nosotros conforme a lo que merecemos. Su fidelidad se manifiesta primeramente en el hecho de que no somos destruidos.
Su misericordia detiene el juicio total, aun cuando el pecado lo merezca.
Salmo 106:7–8 “Nuestros padres en Egipto no entendieron tus maravillas; No se acordaron de la muchedumbre de tus misericordias, Sino que se rebelaron junto al mar, el Mar Rojo. Pero él los salvó por amor de su nombre, Para hacer notorio su poder.”
“Rabí Hanina dijo: El mundo subsiste por el mérito de los piadosos, pero incluso ellos viven por la compasión divina.” (Midrash Tehillim 25:10)
“Aunque el mundo esté lleno de juicios, la medida de la misericordia siempre es mayor.” (Talmud Bavli, Rosh Hashaná 17b)

8.2 "Porque nunca decayeron sus misericordias"

Las promesas de Dios son firmes, constantes, y no tienen fecha de expiración.
Aunque el ser humano flaquee y se pierda, la compasión de Dios permanece para con los justos.
Romanos 11:28–32 “Así que en cuanto al evangelio, son enemigos por causa de vosotros; pero en cuanto a la elección, son amados por causa de los padres. Porque irrevocables son los dones y el llamamiento de Dios. Pues como vosotros también en otro tiempo erais desobedientes a Dios, pero ahora habéis alcanzado misericordia por la desobediencia de ellos, así también éstos ahora han sido desobedientes, para que por la misericordia concedida a vosotros, ellos también alcancen misericordia. Porque Dios sujetó a todos en desobediencia, para tener misericordia de todos.”
“Cada día, incluso cuando pecamos, Dios recrea su compasión para con nosotros, como un padre que ve al hijo con ojos nuevos.” (Zohar, Vayerá 107b)
“El Santo, bendito sea, no se cansa de hacer misericordia con Israel.” (Talmud Bavli, Avodá Zará 3a)

8.3 "Nuevas son cada mañana"

Cada amanecer es un recordatorio de que Dios nos está dando una nueva oportunidad.
Su fidelidad se renueva con cada día que comienza, independientemente de nuestro pasado, se abre frente a nosotros una nueva oportunidad de arrepentirnos y acercarnos más a Él.
Mateo 5:45 “para que seáis hijos de vuestro Padre que está en los cielos, que hace salir su sol sobre malos y buenos, y que hace llover sobre justos e injustos.”
2 Pedro 3:9 “El Señor no retarda su promesa, según algunos la tienen por tardanza, sino que es paciente para con nosotros, no queriendo que ninguno perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento.”
“Dios renueva en Su bondad, cada día, la obra de la creación. Así también renueva la posibilidad de redención y perdón.” (Berajot 60b)
“Cada mañana el alma vuelve al cuerpo como un acto de misericordia divina. Agradece por ello.” (Talmud Bavli, Berajot 60b)

8.4: "Grande es tu fidelidad"

La fidelidad de Dios es grande, no en tamaño físico, sino en impacto, en alcance, y en profundidad.
Su fidelidad a sus promesas abarca generaciones y promesas eternas.
Deuteronomio 7:9 “Conoce, pues, que Jehová tu Dios es Dios, Dios fiel, que guarda el pacto y la misericordia a los que le aman y guardan sus mandamientos, hasta mil generaciones;”
1 Corintios 1:9 “Fiel es Dios, por el cual fuisteis llamados a la comunión con su Hijo Jesucristo nuestro Señor.”
2 Tesalonicenses 3:3 “Pero fiel es el Señor, que os afirmará y guardará del mal.”
2 Timoteo 2:11–13 “Palabra fiel es esta: Si somos muertos con él, también viviremos con él; Si sufrimos, también reinaremos con él; Si le negáremos, él también nos negará. Si fuéremos infieles, él permanece fiel; El no puede negarse a sí mismo.”
“Dios no es como el hombre, que promete y se retracta. Él es fiel en todas sus promesas.” (Midrash Rabá, Números 23:19)
“La fidelidad del Santo, bendito sea, es como una roca que no se quiebra.” (Zohar, Vayikrá 12a)

8.5: La fidelidad de Dios en medio del sufrimiento

Jeremías está en medio del sufrimiento y aún así confía y declara la fidelidad de Dios a sus promesas.
Esto nos enseña que la fidelidad de Dios no depende de cómo las circunstancias actuales ni de nuestra respuesta a su amor, sino de quién es Él.
Romanos 8:28 “Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados.”
Hebreos 10:23 “Mantengamos firme, sin fluctuar, la profesión de nuestra esperanza, porque fiel es el que prometió.”
“Incluso cuando el Templo fue destruido, la Shejiná (presencia divina) nunca abandonó a Israel, porque Él es fiel en el sufrimiento.” (Midrash Eijá Rabá 1:1)
“El pueblo puede llorar, pero el Eterno también llora con ellos desde lo alto del cielo.” (Talmud Bavli, Jaguigá 5b)

9.0 CONCLUSIÓN

La fidelidad de Dios no cambia con nuestras circunstancias.
Hoy puede haber dolor, incertidumbre, o dudas, pero la fidelidad a su plan, su palabra y sus promesas sigue tan intacta como en el principio de los tiempos.
Él no es como el ser humano que se cansa o se olvida. Su fidelidad es nuestra esperanza firme, para soportar las adversidades.
“Había una vez un rey que tenía un siervo fiel. Cada día, sin importar la hora o el clima, el siervo venía al palacio y esperaba a la puerta. Un día, el rey le preguntó: ‘¿Por qué vienes aunque yo no te haya llamado?’ Y el siervo respondió: ‘Porque tú eres un rey fiel, y yo sé que un día abrirás la puerta y me invitarás a entrar.’ El rey se conmovió y le abrió la puerta. Así también el Santo, bendito sea, abre la puerta a quienes esperan con fidelidad.” (Midrash Tehilim 27:1)
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