Serie: Nuestra Identidad en Cristo - Tema 4

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Tema 4: Santos y Apartados – Nuestra Santificación en Cristo

Introducción:
¿Qué significa realmente ser santo?
Cuando escuchamos la palabra “santo”, muchas veces pensamos en algo lejano, místico o inalcanzable. Pensamos en personas con una vida perfecta, sin errores, totalmente separadas de las luchas comunes. Pero esa no es la imagen bíblica de la santidad.
En las Escrituras, la santidad no es una perfección humana, sino una posición otorgada por Dios y un proceso iniciado por Él. Ser santo es ser apartado por Dios, para Dios.
Desde el principio, el ser humano fue creado a imagen de Dios (Gén. 1:26), reflejando Su carácter. Pero con la caída (Gén. 3), esa imagen fue distorsionada por el pecado. En el primer tema de esta serie, vimos que éramos hijos de desobediencia, muertos espiritualmente, incapaces de vivir en santidad. Pero ahora, por medio de Cristo, Dios no solo nos justifica y adopta, también nos santifica. Nos limpia, nos transforma, y nos aparta como su propiedad especial.
Textos base:
1 Pedro 2:9–10 NBLA
9 Pero ustedes son linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido para posesión de Dios, a fin de que anuncien las virtudes de Aquel que los llamó de las tinieblas a Su luz admirable. 10 Ustedes en otro tiempo no eran pueblo, pero ahora son el pueblo de Dios; no habían recibido misericordia, pero ahora han recibido misericordia.
Para muchos jóvenes, la santidad parece algo distante, religioso o incluso intimidante. Pero Pedro nos muestra que la santidad es una identidad antes que una conducta. Somos santos porque pertenecemos a un Dios santo que nos apartó para Él.
Bosquejo
UNA IDENTIDAD SOBRENATURAL
UN PROPÓSITO CLARO
UN CAMBIO DE ESTADO

1. UNA IDENTIDAD SOBRENATURAL – “Pero ustedes son...” (v.9a)

1 Pedro 2:9 NBLA
9 Pero ustedes son linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido para posesión de Dios, a fin de que anuncien las virtudes de Aquel que los llamó de las tinieblas a Su luz admirable.
Pedro comienza con un pero que contrasta con los incrédulos (v.8). Esta palabra marca un cambio radical: ustedes no son como ellos. Algo cambió en ustedes.
Linaje escogido: No eres resultado de una casualidad. Dios te eligió. Esto rompe con la inseguridad y la ansiedad de aprobación social.
Pablo había dicho que éramos hijos adoptivos; Pedro añade que somos un linaje que proviene de una elección divina. No se trata de mérito, sino de gracia soberana No fuiste tú quien eligió a Dios, sino Él a ti (Ef. 1:4).
Efesios 1:4 NBLA
4 Porque Dios nos escogió en Cristo antes de la fundación del mundo, para que fuéramos santos y sin mancha delante de Él. En amor
Real sacerdocio: Eres parte de un cuerpo que intercede, representa a Dios, y vive para servir a otros. Esto te da un rol activo, no pasivo, en el Reino.
Ya no necesitamos un sacerdote humano como mediador. En Cristo, todos tenemos acceso al Padre (Heb 4:16). Como sacerdotes, ofrecemos sacrificios espirituales: alabanza, obediencia, servicio (Rom. 12:1).Tienes acceso directo a Dios, y tu vida es un servicio espiritual.
Hebreos 4:16 NBLA
16 Por tanto, acerquémonos con confianza al trono de la gracia para que recibamos misericordia, y hallemos gracia para la ayuda oportuna.
Romanos 12:1 NBLA
1 Por tanto, hermanos, les ruego por las misericordias de Dios que presenten sus cuerpos como sacrificio vivo y santo, aceptable a Dios, que es el culto racional de ustedes.
Nación santa: Fuiste apartado del mundo, no para aislarte, sino para reflejar una forma distinta de vivir.
Dios no te salvó solo para perdonarte, sino para apartarte del mundo para reflejar Su carácter. El término “santo” (gr. hagios) implica separación del pecado y consagración a Dios.
Pueblo adquirido por Dios: Tu identidad ya no la define el mundo, tu pasado ni tus emociones. Le perteneces a Dios.
El creyente no se pertenece a sí mismo. Hemos sido comprados por precio (1 Cor. 6:20). Somos propiedad exclusiva de Dios, y eso define nuestra identidad. Ya no te perteneces; eres posesión exclusiva de Dios.
1 Corintios 6:20 NBLA
20 Porque han sido comprados por un precio. Por tanto, glorifiquen a Dios en su cuerpo y en su espíritu, los cuales son de Dios.
📌 Ejemplo práctico: Como joven adulto, esto significa que tus decisiones relacionales, tus hábitos digitales, tus aspiraciones profesionales... todo debe estar alineado con quien eres en Cristo. No puedes vivir como el mundo y decir que perteneces al Reino.

2. UN PROPÓSITO CLARO – “...a fin de que anuncien...” (v.9b)

1 Pedro 2:9 NBLA
9 Pero ustedes son linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido para posesión de Dios, a fin de que anuncien las virtudes de Aquel que los llamó de las tinieblas a Su luz admirable.
La santificación no es un fin en sí mismo. Dios nos aparta para declarar Su gloria. Tu vida debe ser un megáfono que anuncie quién es Dios.
“Las virtudes de Aquel”: No anunciamos lo buenos que somos, sino lo glorioso que es Él: Su gracia, Su poder transformador, Su fidelidad.
“Que los llamó de las tinieblas a Su luz admirable”: Recuerda tu pasado. Estabas en oscuridad, esclavo del pecado, sin identidad. Él te llamó. Tú no te salvaste a ti mismo.
📌 Ejemplo práctico: ¿Tu cuenta de Instagram refleja más tus logros que la gloria de Dios? ¿Tus conversaciones con amigos no creyentes apuntan a la esperanza que hay en Cristo o te mezclas para encajar?

3. UN CAMBIO DE ESTADO – “En otro tiempo no eran pueblo... ahora son el pueblo de Dios” (v.10)

1 Pedro 2:10 NBLA
10 Ustedes en otro tiempo no eran pueblo, pero ahora son el pueblo de Dios; no habían recibido misericordia, pero ahora han recibido misericordia.
Pedro remarca el antes y el después.
Antes: no eras parte de nada eterno, estabas solo, sin dirección ni esperanza.
Ahora: eres parte de una familia redimida, bajo el gobierno del Rey Jesús.
Antes: no tenías misericordia, estabas condenado.
Ahora: has sido alcanzado por Su gracia.
Esto significa que tu pasado no determina tu presente, y tu presente apunta a una eternidad gloriosa. La santidad no es volver a las reglas del antiguo pacto, sino vivir desde la realidad de que Dios ya te ha hecho suyo.
📌 Ejemplo práctico: Cuando el mundo te etiqueta por tus fracasos, por tu historia familiar, o por tus debilidades, tú puedes responder: “Eso era antes. Ahora soy pueblo de Dios. Ahora vivo en Su luz”.

Aplicaciones para Jóvenes Adultos

¿Dónde estás viviendo? ¿como si aún pertenecieras a las tinieblas? (Ej. hábitos secretos, relaciones dañinas, entretenimiento que apaga tu hambre por Dios)
¿Qué áreas de tu vida necesitas rendir como “santo para Dios”? (Ej. tiempo, finanzas, redes sociales, sexualidad, ambiciones)
¿Cómo estás anunciando las virtudes de Dios? (Ej. Testimonio en el trabajo, universidad, familia)

Conclusión

Ser santos no es un ideal inalcanzable, sino una realidad iniciada por Dios y sostenida por Su Espíritu. La santificación es progresiva, pero comienza con entender que eres apartado, adquirido y comisionado.
Dios no te salvó para que sigas viviendo como vivías. Te salvó para mostrar Su gloria, para reflejar Su carácter, y para vivir con propósito eterno en medio de un mundo oscuro.
1 Pedro 1:15 NBLA
15 sino que así como Aquel que los llamó es Santo, así también sean ustedes santos en toda su manera de vivir.
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