SIRVIENDO CON FERVOR

Sermon  •  Submitted   •  Presented
0 ratings
· 278 views
Notes
Transcript
Romanos 12:11 “11 En lo que requiere diligencia, no perezosos; fervientes en espíritu, sirviendo al Señor;”
Servir al Señor es nuestro privilegio. Pero, ¿alguna vez se ha preguntado por qué sirve al Señor?
¿Cual sería su respuesta?
Romanos 12:11 expresa algunas verdades que quisiera compartir con ustedes y ampliar con otros textos también.
Está claro que las palabras expresadas en el texto son imperativas - o sea que están expresadas como un mandato o solicitud. Pablo dice:
“Fervientes en Espíritu” -
Cabe mencionar que el apóstol ha construido toda la Soteriología y ahora está instruyendo a los hermanos en Roma en cuanto a lo que resulta de la salvación. Está claro para todos nosotros que la Salvación resulta en una Nueva Vida, con un nuevo propósito y un nuevo enfoque.
2 Corintios 5:17 “17 De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas.” Gálatas 2:20 “20 Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí; y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí.”
Si echamos un vistazo rápido al contexto inmediato encontramos ese enlace con la expresión que usa el apóstol Pablo en 12:1 “Así que” esta es una conjunción consecutiva o un conector de consecuencia.
Por lo tanto a partir de ese momento Pablo se dispone a expresar lo que viene como consecuencia de la salvación.
Y allí inicia una lista de mandatos a los creyentes y nos encontramos el que estamos estudiando.
Romanos 12:11 “11 En lo que requiere diligencia, no perezosos; fervientes en espíritu, sirviendo al Señor;”
“Fervientes en Espíritu” - La palabra “fervientes” tiene el sentido de estar inflamado, esto sería con entusiasmo, estar caliente. Es concebido como el agua hirviendo, el agua quieta y fría empieza a elevar su temperatura y entra en un punto de ebullición. El espíritu del creyente, en este caso el alma, nuestro ser, debe estar siempre en ese punto, hirviendo.
Lucas describe con la mismas palabras a Apolos. Hechos de los Apóstoles 18:25 “25 Este había sido instruido en el camino del Señor; y siendo de espíritu fervoroso, hablaba y enseñaba diligentemente lo concerniente al Señor, aunque solamente conocía el bautismo de Juan.”
Cómo puede el alma humana entrar un punto de ardor como este, que va más allá de un momento emocional, porque la ira y la alegría podrían excitar el espíritu del hombre y resultar en un momento de ardor y apasionado, pero el texto está hablando de un espíritu fervoroso que evoca en el SERVICIO AL SEÑOR.
SIRVIENDO AL SEÑOR- En los textos circundantes encontramos muchos paralelismos, algunos son antitéticos o sea que una idea contrasta la otra, otros son paralelismo sinónimos que la segunda idea refuerza la primera y en este caso es un Paralelismo Sintético, esto quiere decir que la segunda idea desarrolla o completa la primera. Esto significa que FERVIENTES EN ESPÍRITU describe una actitud anterior mientras que “Sirviendo al Señor” muestra cómo se manifiesta esa actitud en la acción.
En otras palabras los que verdaderamente sirven al Señor lo hacen como resultado de un espíritu fervoroso. Lo cual definitivamente resulta de la obra del Espíritu Santo en nuestra vida como creyentes.
Que nuestro corazón ardió es lo que nos llevó a servir a Cristo. Note el ejemplo de Apolos. Hechos de los Apóstoles 18:25 “25 Este había sido instruido en el camino del Señor; y siendo de espíritu fervoroso (note lo que sucedía entonces), hablaba y enseñaba diligentemente lo concerniente al Señor, aunque solamente conocía el bautismo de Juan.”
Así que, usted sirve al Señor porque el Espíritu de Dios le encendió un día, y usted empezó a hacer ebullición, el fuego del Espíritu, hizo arder el deseo de rendirse para servirle a Él para siempre. ¿Amén? ¿Recuerda ese día? Yo sí, tenía 16 años y aquí en esta plataforma lloraba como un niño y ardía por servir a Cristo, ese día hablé con mis papás y el día siguiente con mi pastor, saqué mi bachillerato de noche y de día servía tiempo completo todo en ese año, luego entré al seminario y por 19 años he servido al Señor tiempo completo y mi corazón arde como el primer día. PERO nos podemos descubrir a veces apagándonos.
Siempre, siempre será la falta de influencia del Espíritu Santo en nuestra vida. Así que le recuerdo las palabras de 1 Tesalonicenses 5:19 “19 No apaguéis al Espíritu.” Precisamente ese apagar es “sofocar” se concibe como apagar un fuego, hacer que deje de arder.
Es la falta de comunión con Dios y que conduce al pecado lo que sofoca ese fuego, ese fervor en usted y sabe que sucede cuando ese ¿fervor se desaparece? Si el fervor nos conduce a servir a Cristo, la ausencia de él nos conduce a lo contrario. El amor, la fe en Jesús en nosotros empieza a disminuir hasta acabar con nosotros.
Cuántos de nosotros lograremos acabar la carrera, con gozo, y guardar la fe depende de nuestra comunión con Dios y la influencia del Espíritu Santo en nuestras vidas.
¿Quiere esto en su vida? Ya sabe donde debe poner diligencia.
Related Media
See more
Related Sermons
See more
Earn an accredited degree from Redemption Seminary with Logos.