LA IMPACIENCIA EN LAS RELACIONES.

LAS RELACIONES BASADAS EN EL DISEÑO DE DIOS  •  Sermon  •  Submitted   •  Presented
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EL peligro de ser impaciente en nuestras relaciones y las consecuencia que esto trae.

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Proverbios 14:29 LBE:DHH
29 Ser paciente es muestra de mucha inteligencia; ser impaciente es muestra de gran estupidez.

INTRODUCCIÓN

¿Ha escuchado la frase que dice que “la paciencia es una virtud”?
Sin duda alguna esta frase siempre ha contenido una gran una verdad, y en una generación como en la que vivimos hoy en día, cobra un significado aún mucho más profundo.
Vivimos en tiempos donde la híper-conectividades súper importante, donde si han pasado más de 5 segundo de respuesta y la página de internet no carga significa que algo anda mal y que eso es demasiado lento, donde cosas como la comida rápida, las sopas instantáneas o el uso del horno de micro hondas son tan bien aceptados por la rapidez con la que resuelve nuestros necesidades obtener comida, o donde constantemente aparecen ofertas para la obtención de resultados inmediatos como: “baje 20 Kilos en tan solotres días”, o “tenga el cuerpo de ensueños en tan solo par de semanas”, o “aprenda a hablar inglés o a tocar el piano en tan solo10 días”; estos son solo algunos ejemplos de una sociedad profundamente impaciente en todos los aspectos de la vida.
¿Qué es la impaciencia?
Impaciencia = Intranquilidad producida por algo que molestao que no acaba de llegar. Sinónimos aflicción, ansiedad, desasosiego, inquietud, disgusto, hastío, desespero.
Una persona personas impaciente, suele ser por lo regular una persona impetuosa (todo lo quiere rápido, e incluso violento)y temperamental (cambia con facilidad de humor) , siempre quieren todo de forma inmediata y si no lo consigue se frustran.
El escritor de Proverbios nos dice que hay una gran diferencia entre aquellos que son pacientes (alguien que soporta las dificultades, la oposición y el sufrimiento sin enojo ni frustración), porque eso demuestra inteligencia, mientras que la impaciencia (intranquilo, ansioso, inquieto, desesperado) solo es una muestra de notable torpeza en comprender las cosas.
La impaciencia tiene un profundo impacto negativo en nuestras vidas y en nuestras relaciones. Esta historia lo demuestra.
Para estos momentos han pasado 10 años desde que Dios llamo a Abram a salir de su tierra, a dejar a su familia y partir para seguirle. Durante todo ese tiempo han pasado varías cosas en la vida de Abram, a atravesado por hambruna que lo llevó a descender a Egipto, ahí se enriqueció abundantemente (aunque no de una forma muy recta), regreso al territorio que Dios le había llamado, se separó de su sobrino Lot a causa de los abundantes bienes que tenían ambos, y después de un tiempo en medio de la tragedia que, sobre vino sobre Lot, lo fue a liberar. En el transcurso de esos años Dios le hizo una promesa a Abram; que su descendencia heredaría aquella tierra.
Génesis 15:1 NBLA
1 Después de estas cosas la palabra del Señor vino a Abram en visión, diciendo: «No temas, Abram, Yo soy un escudo para ti; Tu recompensa será muy grande».
Hasta aquí todo parecería que era muy bueno, sin embargo; en medio de esto había algunos inconvenientes que sortear: 1)Abram no era un muchacho, a este momento era un hombre de edad bastante mayor (85 años), 2) Su esposa Saraí también era una mujer de edad avanzada, (75 años de edad), ya le había cesado la costumbre de las mujeres; y 3) y No tenía hijos.
Ante estas cosas, Abram veía como un asunto imposible que la promesa de Dios se cumpliera en que su descendencia heredaría esa tierra.
Génesis 15:2–4 NBLA
2 Y Abram dijo: «Oh Señor Dios, ¿qué me darás, puesto que yo estoy sin hijos, y el heredero de mi casa es Eliezer de Damasco?» 3 Dijo además Abram: «No me has dado descendencia, y uno nacido en mi casa es mi heredero» 4 Pero la palabra del Señor vino a él, diciendo: «Tu heredero no será este, sino uno que saldrá de tus entrañas, él será tu heredero».
Es muy posible que Abram hubiera comentado esta promesa con Saraí su esposa, y que promesa, una llena de esperanza y ánimo, ¿no lo crees?, sin embargo, el pasar del tiempo y el que no llegaba la respuesta, seguramente en ellos sembró la semilla de la impaciencia.
La impaciencia muy peligrosa porque está enfocada en la inmediatez de las cosas, y nos lleva a que el lugar de disfrutar el camino que tenemos que andar, se enfoca solamente en llegar al destino final, por lo tanto, muchas veces nos lleva a tomar decisiones apresuradas.

I. UN DESICIÓN IMPACIENTE

Génesis 16:1–4 NBLA
1 Sarai, mujer de Abram, no le había dado a luz hijo alguno. Pero ella tenía una sierva egipcia que se llamaba Agar. 2 Entonces Sarai dijo a Abram: «Mira, el Señor me ha impedido tener hijos. Llégate, te ruego, a mi sierva; quizá por medio de ella yo tenga hijos». Y Abram escuchó la voz de Sarai. 3 Después de diez años de habitar Abram en la tierra de Canaán, Sarai, mujer de Abram, tomó a su sierva Agar la egipcia, y se la dio a su marido Abram por mujer. 4 Y Abram se llegó a Agar, y ella concibió. Cuando ella vio que había concebido, miraba con desprecio a su señora.
Es muy posible que, durante la estancia de Abram en Egipto, años atrás Agar llego a ser parte de los empleados que adquirió ahí. Es importante resaltar que Agra era egipcia, y en la Biblia Egipto es símbolo de mundo, de los esfuerzos humanos, paganos, de los esfuerzos de la carne.
Al ver que la cosa no avanzaba, y que no se veía por donde Dios envirará al hijo que le había prometido, Saraí tuvo una idea “brillante” “tengo un sierva personal de las que nos trajimos de Egipto, que te parece si por medio de ella le ayudamos a Dios para que se cumpla la promesa que te hizo”
La impaciencia nos lleva a pesar y actuar fuera de la voluntad de Dios. ¿Es malo tener iniciativa?, por su puesto que No pero, nuestra iniciativa no debe ir en contra de los planes de Dios  
En el contexto histórico social del momento, la decisión de Abram y Saraí era correcta: la práctica de la esposa sustituta era común en la época. Una mujer casada que no podía tener hijos era avergonzada por sus semejantes y a menudo se le pedía que diera una sierva a su esposo para poder producir herederos. Los niños nacidos de la sierva eran considerados hijos de la esposa. Abram y Saraí estaban actuando de acuerdo a la costumbre de esos días, pero eso no significaba que era la voluntad de Dios y que él estaba de acuerdo con esto.
La cultura, la sociedad y las costumbres pueden ser aceptadas y vista como normales, sin embargo, nada de esto significa que cuenta con la aprobación de Dios, Los cristianos no se rigen por la cultura, lo socialmente aceptado o lo políticamente correcto, nuestra norma y guía para andar en esta tierra es la Palabra de Dios.
La impaciencia ciega nuestro corazón y nos hace culpara a Dios por nuestras circunstanciasMira, el Señor me ha impedido tener hijos”
Con el juicio nublado tendemos a establecer planes para ayudarle a Dios pues ante el aparente “retraso” en el cumplimiento de lo prometido a Abram, Saraí tomo una mala decisión al tomar el asunto en sus propias manos, producto de la impaciencia de ella, quiso ayudar a Dios.
La impaciencia es una muestra clara de falta de fe en las promesas de Dios y por consecuencia la toma de malas desiciones.
La consecuencia es que la impaciencia provoca graves problemas.
La impaciencia refleja que no estamos dispuestos a esperar ni en el tiempo, ni en la forma en la que Dios ha decidido a actuar y al tomar acción en ello estamos tratando de hacer que sus promesas se lleven a cabo por medio de nuestros esfuerzos y eso no tienen nada que ver con sus instrucciones.
Al mirar este pasaje muchas veces pensamos en que fue solamente Saraí quien fue impaciente, pero también Abram lo fue, pues no tomo consigo la responsabilidad de hablar con Saraí y poner calma en la situación, el mismo también se dejó llevar por un plan que parecía bien del todo pues también le costó creer en la promesa de Dios.
Dios ya había previsto la forma en la que lo haría con Abram y Saraí, el tiempo era un factor que Dios estaba usado para tratar con la confianza, la fe y la esperanza que ambos tenían respecto a Dios.
Santiago 1:3 NBLA
3 sabiendo que la prueba de su fe produce paciencia,

II. LAS CONSECUENCIAS DE LAS IMPACIENCIA EN LAS RELACIONES.

Génesis 16:1–4 NBLA
4 Y Abram se llegó a Agar, y ella concibió. Cuando ella vio que había concebido, miraba con desprecio a su señora.
El plan perfecto, no salió como esperaba Saraí. ¿Qué paso?, bueno lo que tenía que pasar, y es que el orgullo siempre está presente en el corazón humano. No era que Agar no supiera las reglas del momento, no es que estaba planeando esto desde un inicio, pero al verse en ventaja sobre su Saraí por el hecho de poder tener un hijo, ya la hacía sentirse mejor.  Ahora Agar se sentía la dueña de la casa.
La impaciencia daña nuestras relaciones porque desvirtúa nuestra visión de la realidad.
Génesis 16:5 NBLA
5 Entonces Sarai dijo a Abram: «Recaiga sobre ti mi agravio. Yo entregué a mi sierva en tus brazos. Pero cuando ella vio que había concebido, me miró con desprecio. Juzgue el Señor entre tú y yo».
La impaciencia, también trajo un consecuencia en las relaciones matrimoniales entre Abram y Saraí.
Uno de los Efectos negativos de la impaciencia, es que arruina nuestras relaciones con los demás.
Fue Saraí la que planeo que Agar tuviera un hijo de Abram, ¿Si o no? ¿No este era el plan original, no fue consensuado? Entonces, ¿porque ahora se enoja?
Ella ello culpo a Abram por las consecuencias de lo que ocurrió.
La impaciencia provoca estrés, ansiedad, aflicción. Imagine cuanta tensión entro en la casa de esta familia a causa de una decisión apresurada. Cuantas veces por causa de nuestra impaciencia estamos llenos de aflicción, de ansiedad y de estrés.
La impaciencia distorsiona el enfoque: El problema radica que la impaciencia muchas veces nos impide evaluar y ver las consecuencias negativas que nuestras decisiones tienen en el corto, mediano y largo plazo.
Muchas veces es más fácil culpar a alguien de nuestra frustración que reconocer que por causa de nuestra impaciencia estamos metidos en este embrollo, y el lugar de pedir perdón para intentar remediar la situación, nos llenamos más de orgullo.
La impaciencia limita la fe. Al tomar la decisión apresurada Abram y Saraí dieron paso a la duda, no fueron capaces de esperar al Señor ni el tiempo, sino que se propusieron a ayudarlo.
La impaciencia no solo daña nuestras relaciones para con Dios y con la familia, también lo hace para con otros y nos lleva a tomar malas decisiones.
Génesis 16:6 NBLA
6 Pero Abram dijo a Sarai: «Mira, tu sierva está bajo tu poder; haz con ella lo que mejor te parezca». Y Sarai trató muy mal a Agar y ella huyó de su presencia.
El primero lugar Abram no actuó correctamente, en lugar de enfrentar el asunto junto con Sarai, dejo en ella toda la responsabilidad. “Es tu sierva, esta en tu mano, haz con ella lo que quieras”, ¿ Y su hijo? Y la vida de Agar. Para Abram lo más fácil era ahora hacerse a un lado y dejar todo el paquete a Sarai.
El miedo a las consecuencias que provoca nuestra impaciencia, distorsiona la realidad y nos lleva a mirar más por nosotros mismos de como salvarnos, y no ver por la aflicción de otros, eso es egoísmo, pecado.
Por otro lado vemos a Sarai, descargando su ira contra Agra. Y así actuamos muchas veces nosotros, culpando a otros y desquitándonos con otros a causa del desastre provocado a causa de nuestra impaciencia.
El trato de Saraí para con Agar fue cruel, de tal forma que esto provocó que ella huyera. La ira es muy peligrosa, y no tiene justificación cuando es ocasionada a causa de nuestras propias fallas.
Romanos 12:12 NTV
12 Alégrense por la esperanza segura que tenemos. Tengan paciencia en las dificultades y sigan orando.
El consejo de Pablo es que aún en medio de la adversidades la paciencia es algo que debe permanecer en nosotros.
Una manera de Crecer en paciencia es por medio de la oración. Abram dejo de escuchar la voz de Dios para escuchar la voz de Sarai en cuanto al hijo de la promesa, y así comenzaron los problemas. Cuando nos desconectamos de la fuente Divina, somos más propensos a caer en la impaciencia.

III. PERDÓN Y RESTAURACIÓN DE DIOS POR NUESTRA IMPACIENCIA

Génesis 16:7–8 NBLA
7 El ángel del Señor la encontró junto a una fuente de agua en el desierto, junto a la fuente en el camino de Shur, 8 y le dijo: «Agar, sierva de Sarai, ¿de dónde has venido y a dónde vas?». Ella le respondió: «Huyo de la presencia de mi señora Sarai»
Nuestra impaciencia aleja a los demás de nosotros, nos volvemos irritables, enojados, estamos tan inquietos, y desesperados que nadie se quiere acercar a nosotros.
Agra estaba huyendo de su problema y de su ama. (Tus hijos,esposo, esposa, trabajadores, compañeros huyen de ti por tu impaciencia).
Agar también fue impaciente, ante el mal trato tomo una decisión que puso su vida en peligro y también la de su hijo.
La impaciencia es contagiosa, y es un fruto de la carne. En cambio la paciencia es parte del fruto del Espíritu Santo
Génesis 16:9 NBLA
9 «Vuelve a tu señora y sométete a su autoridad», le dijo el ángel del Señor.
El ángel del Señor le aconsejo: 1) que regresara y enfrentara a Sara,la causa de su problema & 2) que se sujetara a ella.
Esto incluía la necesidad de rectificar su actitud hacía Saraí, aunque estuviera justificada.
Dios nos perdona y nos restaura, pero no nos consecuente o nos solapa. La restauración Divina conlleva la obediencia, esa es nuestra mejor adoración.
A veces queremos que Dios nos restaure a nuestra manera, sin embargo es bajo la instrucción que Dios nos da en su palabra que es que podemos ser restaurados aun cuando pecamos 1 Jn 1:9 Si confesamo… el es fiel y justo  para perdonarnos y limpiarnos de toda maldad.
El huir de nuestros problemas muy rara vez los resuleve. Es sabio regresar a nuestros problemas, enfrentarlos aceptar la promesa de Dios, corregir nuestras actitudes, y actuar como debemos.
Génesis 16:10–12 NBLA
10 El ángel del Señor añadió: «Multiplicaré de tal manera tu descendencia que no se podrá contar por su multitud». 11 El ángel del Señor le dijo además: «Has concebido Y darás a luz un hijo; Y le llamarás Ismael, Porque el Señor ha oído tu aflicción. 12 »El será hombre indómito como asno montés; Su mano será contra todos, Y la mano de todos contra él, Y habitará separado de todos sus hermanos».
Aquí podemos ver la recompensa que hay en el obedecer y hacer las cosas a la manera de Dios. Agar recibió una respuesta de restauración y consolación, no solamente para ella, sino para toda su descendencia que vendría por medio de su hijo.
Génesis 16:13–14 NBLA
13 Agar llamó el nombre del Señor que le había hablado: «Tú eres un Dios que ve»; porque dijo: «¿Estoy todavía con vida después de ver a Dios?». 14 Por eso se llamó a aquel pozo Beer Lajai Roi, el cual está entre Cades y Bered.
La respuesta correcta ante el perdón de Dios y la restauración es la adoración. Y su adoración completa se reflejo en el hecho de que regreso sumisa y sujeta y se puso bajo Sarai, aún y cuando ella no era enteramente responsable de la impaciencia de su señora.

VI.  RESTAURADO LAS RELACIONES AFECTADAS POR LA IMPACIENCIA.

Génesis 16:15–16 NBLA
15 Agar le dio un hijo a Abram, y Abram le puso el nombre de Ismael al hijo que Agar le había dado. 16 Abram tenía 86 años cuando Agar dio a luz a Ismael.
Hemos observado a tres personas cometer graves errores a causa de la impaciencia 1) Sarai: que tomo el asunto en sus propias manos y dio una sierva a Abram; 2) Abram; el que llevó a cabo el plan pero que, cuando las cosas comenzaron a ponerse mal, se negó a participar en la resolución del problema; y 3) Agar; que huyo del problema sin enfrentarlo.
A pesar de la caótica situación, Dios demostró que siempre puede hacer que las cosas ayuden para bien Romanos 8:28; Sarai y Abram aún así recibieron al hijo que tan desesperadamente anhelaban y Dios resolvió el problema de Agar a pesar de la negativa de Abram de meterse en la solución del problema. Ningún problema es demasiado complicado para Dios, si una está dispuesto a permitirle que lo ayude
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