La Pascua del amor
Cuaresma • Sermon • Submitted • Presented
0 ratings
· 27 viewsNotes
Transcript
Introducción
Introducción
Hoy estamos reunidos en este santuario para recordar la institución de uno de nuestros sacramentos; la Cena del Señor. La reflexión acerca de la Cena del Señor nos remite a dos momentos importantes. En primer lugar, la memorable cena que tuvo Jesús con sus discípulos antes de ir al Calvario, narrada en los evangelios sinópticos (Mateo 26:20-39, Marcos 14:17-25, Lucas 22:14-23). El evangelio de Juan el evangelio de Juan añade a este contexto el significativo acto del lavatorio de los pies. de otro lado, la pascua Judía. Una celebración conmemorativa en la que se recordaba la liberación del pueblo de Israel de la esclavitud de Egipto.
La palabra pascua proviene del hebreo «pesakh» que significa: pasar por alto, pasar sobre o preservar. El sentido de la pascua está en la historia de un pueblo que es preservado de la muerte y con ello liberado de la esclavitud. En ese sentido la pascua es una muestra del amor de Dios por su pueblo a quien salva y libera.
La lectura del evangelio que hoy se ha hecho comienza haciendo referencia de la pascua. Alrededor de la cena Juan pone un precedente importante, el amor. Un amor extremo que se manifiesta en la entrega de la vida. Una entrega que comienza mediante un servicio que es purificador y sanador, el lavatorio de los pies. En ese sentido, la historia de la pascua se mezcla con la historia de la redención del ser humano. Cristo es el cordero pascual que quita nuestro pecado por medio de su sangre.
En ese orden de ideas, la pascua inicia con el amor de Dios y se desarrolla en el amor como testimonio a la humanidad. La pascua del amor refiere a la entrega de Cristo para el pleno desarrollo de la humanidad.
Pero ¿Cómo se manifiesta la pascua en la realidad del ser humano? Una mirada a los textos que hoy hemos leído nos acercarán a la respuesta de esta pregunta.
1. La pascua del amor es un evento que se logra en comunidad.
1. La pascua del amor es un evento que se logra en comunidad.
El ser humano está diseñado por Dios para vivir en comunidad. La dimensión social del ser humano le permite ser y obtener identidad. La identidad se logra mediante relaciones interpersonales. El ser humano encuentra identidad en lo que construye dentro de su entorno social.
Por lo tanto, la comunidad juega un papel importante en el desarrollo del ser humano. La familia, la escuela, la iglesia; y el barrio son instituciones importantes para que la persona humana logré identificar quien es, cuales son su valores y que categorías de la vida le llenaran de propósito.
Desde esta perspectiva, la pascua se convierte en una cena extraordinaria y con sentido. La mesa significa un lugar importante para la humanidad. Alrededor de la comida compartimos con nuestros seres queridos y construimos la comunidad en un intercambio de ideas, diálogos, miradas y expresiones que están sazonadas con los alimentos que la decoran. La mesa es testigo de bienvenidas y despedidas, disgustos y reconciliaciones, negocios y enseñanzas, y una profunda espiritualidad.
Para la pascua, Dios ordena a Su pueblo a preparar una cena familiar y comunitaria. El pueblo de Israel iba a ser testigo del amor de Dios mientras era preservado de la muerte. Ser testigos de Dios implica un ejercicio comunitario, el apoyo de la familia, los padres, hijos, abuelos pero también la extensión del ser pueblo. El sentido de la cena en la pascua deja la reflexión sobre el cuidado mutuo. Cada familia debía sacrificar un cordero o un cabrito, no obstante, si la familia era pequeña debía unirse a otra familia.
La pascua como cena extraordinaria es una convocatoria que cuida de cada persona, previendo el buen cuidado individual. Debe entenderse que esta cena se da en condiciones difíciles, los niños y las niñas iban a necesitar a sus padres, las esposas querrían sentir el cuidado de los esposos, las familias enteras necesitaban el aliento que los abuelos pueden dar cuando sobrecoge el temor por el paso de la muerte.
En suma, la pascua es un evento que se vive en comunidad. Hoy nosotros somos pequeñas familias de fe que se reúnen en torno a la mesa del Señor reconociéndonos como pueblo al que Dios preserva. La vida comunitaria implica servicio y el servicio purifica, sana y libera.
2. La pascua del amor es un evento de servicio
2. La pascua del amor es un evento de servicio
De otro lado, la pascua del amor es un evento de servicio. Juan no detalla la cena del Señor de la misma forma como lo hacen los sinópticos porque centra su atención en el lavatorio de los pies.
El relato del lavatorio de los pies es la introducción al relato de la pasión y muerte del Señor Jesús. No obstante, este relato se fundamenta en el sentido comunitario de la pascua que se manifiesta en el amor de Jesús. Es interesante que la Escritura dice que Jesús amó a los suyos hasta el fin.
Juan presenta un amor desbordante, extravagante, en Jesús haciendo contraste con la intención de Judas. En otras palabras, Jesús estaba amando a los suyos, incluyendo a Judas y se iba a rebajar al nivel de esclavo para todos sus discípulos. El amor desbordante de Dios no tiene límites ni condicionamientos, comienza con el servicio y termina con la entrega de la vida misma. Está presente y al alcance de la humanidad.
Ahora, Jesús transforma la pascua en un evento extraordinario. Esta no es una pascua cualquiera. El Señor que había entrado triunfante a Jerusalén toma la posición de un esclavo para lavar los pies de los discípulos. Lavar los pies estaba reservado para los esclavos. Jesús pasa por alto su condición de hijo de Dios para ponerse al nivel de los humanos limpiarlos y sanarlos.
Después de mucho caminar, las personas podían tener heridas en los pies, quienes lavaban los pies tomaban las heridas y las frotaban con aceite. El servicio que Jesús esta enseñando es sanador y purificador. Estamos aquí para ser purificados por la Palabra de Dios y sanar nuestras heridas. Dios nos ha llamado a participar de Su iglesia para que, mediante el amor, sanemos la heridas de nuestro corazón, del pasado y de la huella que el pecado haya dejado en nosotros.
La pascua del amor nos invita a la mesa de Cristo para que, siendo comunidad, podamos ser sanados mutuamente. Dos cosas importantes deja Jesús en esta narración; en primer lugar, la oportunidad que tenemos de hacer de lo ordinario algo extraordinario mediante el amor y el servicio. Cada cena, cada servicio de adoración, cada compartir entre los hermanos `y hermanas, cada diálogo y cada mirada deben ser una oportunidad de servicio que sana y purifica nuestra vida.
En segundo lugar, comprender lo que ha hecho Jesús y obedecer a su mandato de «lavar los pies los unos a los otros». Poner en práctica la enseñanza del Maestro, es fuente de felicidad que nos pone en el nivel de los bienaventurados. La palabra griega que se usa Juan en el versículo 17 es la misma que se usa en el relato de las bienaventuranzas.
16 17 εἰ ταῦτα οἴδατε, μακάριοί ἐστε ἐὰν ποιῆτε αὐτά.
La pascua del amor en el servicio es fuente, no solo de purificación y sanidad, sino de felicidad.
Conclusión
Conclusión
La pascua del amor que se manifestó tanto en el pueblo de Israel como en el escenario del lavatorio de los pies y la institución del Señor se resume en el nuevo mandamiento: Juan 13:34–35 “34 »Este mandamiento nuevo les doy: que se amen los unos a los otros. Así como yo los he amado, también ustedes deben amarse los unos a los otros. 35 De este modo todos sabrán que son mis discípulos, si se aman los unos a los otros.”
La comunidad de Cristo que vive y celebra la pascua del amor tiene su identidad en el amor de Dios, amarse los unos a los otros es seguir el ejemplo de Jesús que amó hasta el final a los suyos, es obedecer su mandamiento de servicio mutuo que produce sanidad y limpieza. Es en el amor que Jesús nos enseñó que el mundo sabrá que somos Sus discípulos.
