La cruz; esperanza de vida

Pascua  •  Sermon  •  Submitted   •  Presented
0 ratings
· 62 views
Notes
Transcript

Introducción

El viernes hemos dejado este santuario con la noticia de la crucifixión. El sermón de las siete palabras ha dejado profundas reflexiones sobre el sufrimiento de Cristo y su amor por la humanidad. Cada palabra de Jesús en la cruz trajo un mensaje gran mensaje para nuestra vida, pero el mensaje más importante fue la noticia de la salvación para la humanidad. Cristo es el cordero perfecto que fue sacrificado para que nosotros pudiéramos gozar de esta pascua.
Hoy tenemos la noticia de que el Señor resucitó, lo celebramos y lo cantamos porque la noticia de la resurrección es la noticia de la vida que vence a la muerte. Por la muerte de Cristo, nuestras vidas llenas de pecado fueron limpiadas, y por su resurrección, tenemos el poder para vencer el pecado que produce la muerte espiritual. Hoy es un día de gran jubilo y gozo para el pueblo cristiano.
Sin embargo, la alegría de hoy tiene la cicatriz de la tristeza y la angustia del viernes. Para la comunidad de Jesús la experiencia es similar. La Biblia relata que Jesús murió hacia las tres de la tarde. Lucas narra que un hombre llamado José, principal de la sinagoga, pidió el cuerpo de Jesús, lo envolvió en una sabana de lino y lo puso en un sepulcro cavado en la roca. La narración además nos habla de unas mujeres que habían acompañado a Jesús desde Galilea que vieron la escena de José y que volvieron a casa para preparar especias aromáticas y perfumes para embalsamar a Jesús. Un dato adicional, es que el día de reposo estaba a punto de comenzar. Lo que significa que ya no podrían hacer más con el cuerpo de Jesús sino hasta que hubiera pasado el día sábado.
¿Qué paso aquel sábado? ¿Cómo fue ese día de reposo para la comunidad de Jesús?
El relato bíblico no hace mención de eso, Lucas solo refiere que las mujeres descansaron el sábado conforme al mandamiento (Lucas 23:56), es lo que se supone que hicieron también los discípulos, sin embargo, ponernos en su lugar daría sentido a la lectura y al momento.
La muerte de Jesús implicaba para ellos el final de un proyecto comunitario que habían desarrollado con Jesús. La desesperanza debía estar latente en la experiencia de los discípulos. Nos encontramos una comunidad en duelo que no sabe a ciencia cierta que camino tomar. Cuando la muerte llega el ambiente de la casa cambia, hay llanto y profundos silencios. También hay una sensibilidad natural, sentido de culpa y, en muchos casos, negación.
Muchas personas que han perdido seres queridos han vivido el duelo por meses y, aun por años, representan el dolor por la perdida con el color negro. Ese es el escenario de los discípulos quienes no solamente perdieron a Jesús, también perdieron a Judas. En el ambiente debía estar rondando la escena de la negación de Pedro, la traición, el actuar de cada uno de los discípulos que dejaron solo a Jesús y el dolor de las mujeres que habían caminado con Jesús desde Galilea, es decir, desde el comienzo de su ministerio, mujeres que también eran discípulas.
Fuera de la comunidad, la muerte de Jesús fue un espectáculo (Lucas 23:48), no obstante, cuando el velo del templo se rasgó, el centurión comprendió la realidad de Cristo. Lucas relata que los espectadores se fueron golpeándose el pecho, quiere decir que, fuera de la comunidad también se estaba viviendo un duelo. Un hombre justo había sido asesinado en manos de pecadores. Es imposible que la vida hubiera seguido igual en Jerusalén.
La muerte trae la perdida de la esperanza. No obstante, la cruz, símbolo de la muerte, se presenta como esperanza de vida en la resurrección.
Nadie sabía lo que iba a suceder, nadie había comprendido lo que estaba sucediendo porque la desesperanza se había apoderado de la comunidad y la desesperanza ciega a las personas. Los discípulos olvidaron al Jesús que entraba triunfante a Jerusalén, aquel que les lavó los pies y en la cena les advirtió que era la última que compartiría con ellos.
Los discípulos ni siquiera lograron creer en la resurrección conforme a este relato. Fueron las mujeres, que en su deseo por honrar al muerto, llevando las especias y perfumes como parte del proceso de su duelo, recibieron el mensaje de la resurrección que se anuncia hasta nuestros días. La cruz fue un símbolo de vida para ellas, sin embargo, la cruz se hizo símbolo de vida mediante el proceso de comprensión de la resurrección.
Dos aspectos son importantes para la comprensión de la resurrección en la comunidad de Jesús, es decir en nosotros.

1. La cruz es esperanza de vida que se manifiesta en la piedra removida (Lucas 24:1-3)

Luke 24:1–3 NVI
El primer día de la semana, muy de mañana, las mujeres fueron al sepulcro, llevando las especias aromáticas que habían preparado. Encontraron que había sido removida la piedra que cubría el sepulcro y, al entrar, no hallaron el cuerpo del Señor Jesús.
Lucas nos cuenta que las mujeres fueron por la mañana al sepulcro. El camino de la casa al sepulcro representa el trayecto del duelo, hasta este momento, las mujeres tienen el mismo sentimiento de comunidad de Jesús. Ellas van al sepulcro con el propósito de despedir definitivamente al ser querido, dándole un trato digno a su cuerpo lacerado. Estas mujeres también han visto en la cruz el final del proyecto comunitario, y el recuerdo que tienen es el más inmediato, el trato injusto y el maltrato que recibe Jesús.
Sin embargo, encontraran dos elementos claves que definirán la experiencia de estas mujeres, en primer lugar la piedra removida; Dios remueve las barreras existentes para que la humanidad pueda encontrarlo. La piedra removida era una primer pista del gran acontecimiento. En el plan de Dios está la vida para el ser humano: una vida digna, sin culpa y que se puede desarrollar plenamente. La cruz es el inicio de una nueva historia en donde la vida vence a la muerte.
La piedra removida representa la invitación que el ser humano tiene para para constatar dicha victoria de la vida mediante el hallazgo del sepulcro vacío, en medio de su desesperanza se encontraron con otra realidad, aunque su corazón aun tenía la imagen de Jesús muerto, la piedra estaba hablando mediante la invitación mencionada.
Hoy es un buen día para reconocer cuantas barreras Dios ha quitado de nuestra vida para que nosotros podamos llegar a Él, ver nuestra desesperanza y comprender que Dios a removido y seguirá removiendo las barreras que sean necesarias.

2. La esperanza de la cruz se manifiesta desde la memoria (Lucas 24:4-7)

Luke 24:4–7 NVI
Mientras se preguntaban qué habría pasado, se les presentaron dos hombres con ropas resplandecientes. Asustadas, se postraron hasta tocar el suelo con su rostro, pero ellos dijeron: —¿Por qué buscan ustedes entre los muertos al que vive? No está aquí; ¡ha resucitado! Recuerden lo que dijo cuando todavía estaba con ustedes en Galilea: “El Hijo del hombre tiene que ser entregado en manos de hombres pecadores y ser crucificado, pero al tercer día resucitará”.
La piedra removida y el sepulcro vacío generan la pregunta en las mujeres ¿Qué habría pasado? La pregunta es un instrumento importante para el ser humano. La pregunta está ligada al asombro. Las mujeres se han asombrado y por eso surge la pregunta.
La pregunta abre la puerta a las respuestas, en el caso de estas mujeres, la respuesta se da a través de dos hombres que invitan, de la misma forma que lo hace la piedra removida, a un proceso de interiorización: ¿Dónde estamos buscando al Señor? Los dos hombres son quienes anuncian la resurrección, traen la afirmación kerigmática que hoy estamos proclamando: «No está aquí; ¡ha resucitado!». En otras palabras los ángeles llaman la atención de las mujeres porque no es en el sepulcro ni en los escenarios de la muerte que podemos encontrar a Dios. A Dios lo encontramos desde la perspectiva de la vida, Dios se manifiesta en la vida porque la vida es un regalo que proviene del amor de Dios.
El otro instrumento importante para la comprensión de la resurrección esta en la memoria. Langner (2008) refiere que «el recuerdo tiene sentido teológico» (p. 253). «Recuerden lo que dijo cuando todavía estaba con ustedes en Galilea» las mujeres que estaban en el sepulcro pasaron de la memoria inmediata a la memoria de las enseñanzas de Jesús, es decir, al recuerdo del Jesús vivo. La resurrección es promesa salvífica que nos impulsa a anunciar a Cristo en el mundo.
La memoria tiene sentido teológico y valor cuando se cuenta la historia, contar la historia sana el dolor y trae al presente la enseñanza de la esperanza. En otras palabras, la memoria resignifica el dolor y lo transforma en esperanza. muchas personas y comunidades necesitan de la memoria para reencontrarse consigo mismas y hallar sentido a la existencia. Ahora vemos a las mujeres que se acuerdan de las palabras de Jesús volver para contar la historia pasada en el contexto presente, esta es la resignificación porque su historia, ahora, es una historia de esperanza.

Conclusión

Las mujeres volvieron a la casa para contar lo que habían experimentado, su nueva historia, la alegría de encontrar el sepulcro vacío, pero mucho más, la de haber logrado recordar y comprender las palabras del Maestro vivo.
Recordar a Jesús vivo no les haría olvidar lo que vivieron el viernes, la huella estaba allí, pero si les permitió reconocer la victoria de la vida sobre la muerte, hoy en día necesitamos reconocer la vida, la esperanza y el amor, sobre la desesperanza y el pesimismo.
El Señor está removiendo la piedra que nos impide crecer y desarrollarnos integralmente. Anunciar la resurrección del Señor implica aceptar que el mensaje de hace 2000 años sobre la tumba vacía es vigente y relevante para el día de hoy.
¿Cómo recibimos hoy el mensaje de la resurrección? los discípulos no creyeron, en su corazón aun estaba la piedra que no permitía reconocer la vida en el mensaje de la resurrección, sin embargo, las mujeres creyeron en la resurrección porque tejieron la esperanza con la memoria, con el recuerdo de las enseñanzas de Jesús. Esto les permitió creer sin necesidad de verlo resucitado.
Related Media
See more
Related Sermons
See more
Earn an accredited degree from Redemption Seminary with Logos.