Sálvanos del Caos
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Estamos viviendo en un ambiente de caos, desorden y vacío como nunca antes.
Estamos viviendo en un ambiente de caos, desorden y vacío como nunca antes.
Cuando comienzo a ver las noticias de nuestro país y el mundo entero se me estremece el alma. Ver familias matándose unos a otros, padres implorando por algo de alimento para sus hijos, gente sufriendo enfermedades cada vez más raras, planes médicos que no ayudan a que la gente pueda tener acceso a tratamientos dignos, envejecientes viviendo y muriendo solos. Ante todo esto no puedo evitar recordar el texto de Génesis 1:1–2 “En el principio creó Dios los cielos y la tierra. Y la tierra estaba desordenada y vacía, y las tinieblas estaban sobre la faz del abismo, y el Espíritu de Dios se movía sobre la faz de las aguas.”
En el principio cuando no había seres humanos dice la Palabra que el mundo estaba en desorden y vacío. Otras versiones dicen que no tenía forma en vez de desordeanda.. Lo cierto es que habia caos ( una version dice que era una masa caotíca)…
Caos, desorden
Vacío
Oscuridad
Todo esto me hace pensar en una persona deprimida, en un ambiente donde ningún ser humano en su sano juicio desearía estar.
Dios al ver esta realidad comienza una labor de organizar y llenar. Lo primero que hace Dios es separar las tinieblas de la luz. Dios crea la luz porque donde entra la luz automaticamente la oscuridad se tiene que ir. Antes de llenar la tierra lo primero que hizo el Señor fue, disipar la oscuridad.
Hay personas que disfrutan la oscuridad sin embargo Dios trajo luz para quitar la oscuridad. En un mundo iluminado comenzó a crear plantas, animales para el agua, la tierra y los aires.
En un mundo ordenado, lleno e ilumidado, Dios creó al ser humano. Es decir que nuestra naturaleza, el diseño en el que fuimos creados es uno de orden. Es por eso que cuando algo está desorganizado, sucio, en oscuridad, nos causa cierto grado de desagrado. Porque fuimos creados para estar en un lugar de orden y luz.
Todo estaba perfectamente bien hasta que Eva, conversó con la serpiente quien le hizo una oferta tentadora. Comer del único fruto prohibido del huerto. La tentación no estuvo en la forma del fruto, ni en lo bueno que sabe… Veamos lo que dice Génesis 3:4–5 “Entonces la serpiente dijo a la mujer: No moriréis; sino que sabe Dios que el día que comáis de él, serán abiertos vuestros ojos, y seréis como Dios, sabiendo el bien y el mal.”
La tentación era ser como Dios…
Desde ese momento el ser humano ha intentado ser como Dios, tratando de crear vida, determinando cuando terminar la vida, esperando que se le de todo la atención (honor y gloria)
Hoy día hay corrientes religiosas que postulan que cada ser humano es un dios.
La decisión de Eva, lejos de hacerla como Dios lo que logró fue traer al mundo caos, vacío y oscuridad nuevamente. Y aunque el ser humano ha podido crear ciertas cosas, lo que no ha podido es experimentar el orden pleno, la llenura del alma. Sino que vive en un caos de oscuridad y confisión que lo que ha traido es enfermedades, ansiedades y crisis.
Tan pronto como Dios supo lo que adan, eva y la serpiente habian hecho, establecio un plan de accion. Genesis 3:15 dice PDT Haré que tú y la mujer sean enemigas y que tu desendencia sea enemiga de la de ella. La descendencia de ella buscará aplastarte la cabeza mientras tu tratarás de picarle el talón.
Y así fue como Dios estableció que su desendencia Santa elimiaria la desendencia demoniaca. No negó que lo maligno nos puede afectar (picar el talón) pero estableció que lo divino le destruiría la cabeza de forma mortal.
Así pasaron siglos hasta que llegó el momento de la crucificción de Jesus, su muerte y resurección. Fue esa muerte y resurección la que finalmente le aplastó la cabeza al enemigo.
Ese sacrificio es el que nos da acceso nuevamente al orden, la llenura y la luz para la cual fuimos creados. Por medio de Jesús, de aceptar su sacrificio por nosotros somos salvos del caos que el mundo ofrece.
El apóstol Pablo explica claramente quien es este Jesús y el acto de amor tan grande que hizo por la humanidad.
Filipenses 2:5–12 “Haya, pues, en vosotros este sentir que hubo también en Cristo Jesús, el cual, siendo en forma de Dios, no estimó el ser igual a Dios como cosa a que aferrarse, sino que se despojó a sí mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres; y estando en la condición de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz. Por lo cual Dios también le exaltó hasta lo sumo, y le dio un nombre que es sobre todo nombre, para que en el nombre de Jesús se doble toda rodilla de los que están en los cielos, y en la tierra, y debajo de la tierra; y toda lengua confiese que Jesucristo es el Señor, para gloria de Dios Padre. Por tanto, amados míos, como siempre habéis obedecido, no como en mi presencia solamente, sino mucho más ahora en mi ausencia, ocupaos en vuestra salvación con temor y temblor,”
Jesus era en forma de Dios, pero eso no lo limitó para venir a salvarnos. Dice que no se aferró a la idea de ser igual a Dios.
Contrario a Eva que quería ser como Dios, Jesús siendo Dios prefirio hacerse como nosotros para salvarnos.
Vemos a Dios entrando en la humanidad con el propósito de restablecer aquella comunión que disfrutaron los primeros seres humanos.
Hacerse como nosotros le permite entender lo que vivimos, puede interceder por ti y por mi con amor y compasión. Hebreos 4:15–16 “Porque no tenemos un sumo sacerdote que no pueda compadecerse de nuestras debilidades, sino uno que fue tentado en todo según nuestra semejanza, pero sin pecado.Acerquémonos, pues, confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar misericordia y hallar gracia para el oportuno socorro.”
Estando en la posicion mas alta se cambió a la más baja. De poder saberlo todo (como queria Eva) pasó a vivir en un mundo limitado por la humanidad.
Jesus fue obediente al padre. Habia un plan… aplastar la cabeza de la serpiente y eso requería obediencia.
Mientras que Adan y Eva se cubrieron con hojas para cubrir su desnudez y no dejar al descubierto su falta. Jesus fue expuesto en una cruz por la falta de todos nosotros.
Jesus murio como si hubiese sido el peor pecador aunque no lo fue. El allí represento a la humanidad, a los que hacemos cosas regulares, malas y peores. Cuando cualquiera de nosotros mira a la cruz puede identificarse con ese hombre que fue crucificado porque el se identificó con nosotros primero.
Ahora bien, morir no era el plan final. Eso no aplastaria la cabeza de la serpiente. Lo que verdaderamente la destruyó fue la resurección. Es esa resureccion la que exalta a Cristo y la que nos ofrece salvación y vida eterna.
La humanidad, nosotros, Macún no puede seguir viviendo como si fueramos tan inocentes y la como si la cruz no hubiese tenido nada que ver contigo o conmigo. Nosotros debimos morir y mientras seguimos comiendo del fruto del pecado tratando de ser nuestros propios dioses seguimos mandando a Cristo a la Cruz. Seguimos dejando claro que no valoramos que Dios mismo se haya sacrificado por nosotros.
La salvacion es un regalo, nadie puede comprarla, solo aceptarla pero una vez es adquirida, la Palabra nos invita a cuidarla.
Filipenses 2:12 “Por tanto, amados míos, como siempre habéis obedecido, no como en mi presencia solamente, sino mucho más ahora en mi ausencia, ocupaos en vuestra salvación con temor y temblor,”
Dediquense a entender lo que significa ser salvos, vivan en devoción.
Nosotros vivimos hoy dia los efectos nefastos de la decision de Adan y Eva por querer ser como Dios . Eso no pregunta y no tenemos que esforsarnos para que nos afecte. Por otro lado Dios se hizo como nosotros y sus consecuencias son de bendicion, esperanza, y en eso a veces no nos ocupamos, El Señor hoy nos llama a querer ser como él, no a la forma de Eva sino a la forma de Cristo.
Haya en vosotros el mismo sentir que hubo en Cristo… El señor nos llama a la humillasion, sumion y obediencia. Teniendo en mente que todo eso redunda en exaltacion y bendicion pero mayor aun en vida eterna.
