La Cruz; la Reivindicación de Dios
Edgar Ismael Barajas Alvarez
Culto de Crucifixión • Sermon • Submitted • Presented
0 ratings
· 28 views4- La Reivindicación de Dios por medio de la muerte de Cristo en la Cruz
Notes
Transcript
Introducción:
Introducción:
Dios es un Ser perfecto, se le llama Ser, porque existe en Sí mismo, nadie le ha dado nada, nada ni nadie pueden modificar en algo Su Ser o Sus atributos.
Él es Eterno, Inmutable, Libre, no depende de nada para existir, nadie lo creo, sino que Él creó todo, es Todopoderoso, Soberano, Omnisciente, todo lo sabe, es Bondadoso, Amoroso, Misericordioso, Santo y Justo, entre otros atributos.
Cuando hablamos de la Crucifixión de Cristo, debemos pensar en Dios, en Su Perfección, Su Justicia y Su Misericordia.
I. Los Atributos de Dios
I. Los Atributos de Dios
La Biblia dice que Dios es Juez Justo
11 Dios es juez justo, Y un Dios que se indigna cada día contra el impío.
Justo y Recto es Él
4 »¡La Roca! Su obra es perfecta, Porque todos Sus caminos son justos; Dios de fidelidad y sin injusticia, Justo y recto es Él.
Estamos de acuerdo con la definición que da:
Wayne Grudem en su libro “Teología Sistemática”:
La justicia de Dios quiere decir que Dios siempre actúa de acuerdo con lo que es justo y recto y Él mismo es la norma final de lo que es recto. Si Dios es la norma final de justicia, no puede haber norma fuera de Dios para medir la rectitud o la justicia. Él mismo es la norma final.
Esta rectitud, el no contradecirse a Sí mismo en el cumplimiento de Su propia Ley es lo que da confianza para tener esperanza en un Dios Justo.
La justicia y el derecho sostienen Su trono
14 La justicia y el derecho son el fundamento de Tu trono; La misericordia y la verdad van delante de Ti.
Es justo y misericordioso
17 Pero la misericordia del Señor es desde la eternidad hasta la eternidad, para los que le temen, Y su justicia para los hijos de los hijos,
Y exige de Su pueblo esto mismo:
6 Y tú, vuelve a tu Dios, Practica la misericordia y la justicia, Y espera siempre en tu Dios.
15 Aborrezcan el mal, amen el bien, Y establezcan la justicia en la puerta. Tal vez el Señor, Dios de los ejércitos, Sea misericordioso con el remanente de José.
8 Él te ha declarado, oh hombre, lo que es bueno. ¿Y qué es lo que demanda el Señor de ti, Sino solo practicar la justicia, amar la misericordia, Y andar humildemente con tu Dios?
En este sentido, vemos que la Justicia de Dios es el fundamento de Su trono, no podemos pensar en Dios haciendo injusticia alguna.
Si pensamos en la función de un Juez, necesitamos que un Juez sea Justo, no necesitamos jueces que hagan lo contrario a la Ley
II. El Problema
II. El Problema
Tenemos un proverbio que describe una realidad acerca de algo que no solo NO está bien, sino que es una “abominación”
15 El que justifica al impío y el que condena al justo, Ambos son igualmente abominación al Señor.
Si alguien considera justo a quien no lo es o condena a quien es recto, comete una terrible injusticia.
Si un juez es justo, no puede absolver al culpable y Dios ha sido Justo siempre, desde nuestros primeros padres, pues ellos quebrantaron el mandamiento y pecaron.
El Juez Justo les dio justicia y murieron, pero junto a Su justicia también proveyó misericordia.
Y eso se puede convertir en un problema, sobre todo con un adversario como el Diablo (quien es el acusador)
A. La Ley
A. La Ley
Si Dios es Justo: no puede simplemente ignorar Su propia ley y hacer lo que Él quiere, porque esto sería contradictorio a Su Ser y naturaleza.
Entonces, ¿Cómo puede perdonar y ser misericordioso?
La misericordia significa:
A.W. Pink en su libro “Los Atributos de Dios” dice:
Su misericordia, que denota la inclinación de Dios a aliviar la miseria de las criaturas caídas. Así, la misericordia presupone el pecado.
La misericordia es la bondad de Dios expresada en amor fiel a aquellos que no lo merecen, ese amor que, a la vez perdona y se conduce con bondad.
Pero, si alguien ha pecado, debe haber justicia.
19 Ahora bien, sabemos que cuanto dice la ley, lo dice a los que están bajo la ley, para que toda boca se calle y todo el mundo sea hecho responsable ante Dios.
Este pasaje nos ayudará a entender el dilema: porque explica que lo que la Ley dice, lo dice para aquellos que están sujetos a la ley.
Si Dios es el Creador, Él ha establecido leyes en el universo, Él aborrece la idolatría, toda la creación debe Adorarle.
Todos hemos pecado en este aspecto, todos hemos sido idólatras, adorando cualquier cosa más que a Dios; por lo que este texto hace que nos quedemos en silencio, sin apelar nada, ni justificarnos, es un hecho, el ser humano es un adorador de ídolos, principalmente de sí mismo.
Por lo tanto, todo el mundo queda como responsable “culpable” delante de Dios.
20 Porque por las obras de la ley ningún ser humano será justificado delante de Él; pues por medio de la ley viene el conocimiento del pecado.
Además de esto, la justicia plena ya no puede aplicarse a nosotros, porque hemos quebrantado en un punto la ley y eso nos hace culpables de quebrantar “toda la ley” (Santiago 2.10)
10 Porque cualquiera que guarda toda la ley, pero falla en un punto, se ha hecho culpable de todos.
Ahora, con solo esto, debemos decir que, estamos perdidos. Dios es Justo y ¡eso debe ser nuestro mayor temor, no nuestro consuelo! Porque si Dios es Justo, Él no nos puede perdonar, Él debe hacernos responsables de la ley y debe condenarnos a la paga del pecado que Él mismo ha establecido: “La muerte” (Ro 6.23
23 Porque la paga del pecado es muerte, pero la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro.
Ahora, tenemos que seguir leyendo:
Los atributos de Dios actúan y los vemos que conjuntamente forman un todo. Su justicia es santa, Su amor es justo, Su bondad es todopoderosa, etc.
Aquí vemos que Su misericordia debe ser justa o si no sería una contradicción a Su propio Ser y Sus atributos.
¡Su dignidad está en juego!
B. La Justicia
B. La Justicia
A continuación de dice que Su Justicia ha sido manifestada (expuesta) y confirmada por la ley y los profetas
21 Pero ahora, aparte de la ley, la justicia de Dios ha sido manifestada, confirmada por la ley y los profetas.
22 Esta justicia de Dios por medio de la fe en Jesucristo es para todos los que creen. Porque no hay distinción,
Esta justicia es no por medio de cumplir a cabalidad con todos los requisitos de la ley, sino por medio de tener fe en Jesucristo.
Ya que
23 por cuanto todos pecaron y no alcanzan la gloria de Dios.
Significa que no tenemos otra opción, porque todos hemos quebrantado la ley, solamente tenemos una opción para hacernos “justos” delante de Dios según la Justicia de Dios que ha manifestado: La fe en Cristo Jesús
C. La Gracia
C. La Gracia
24 Todos son justificados gratuitamente por Su gracia por medio de la redención que es en Cristo Jesús,
Vemos que los Atributos de Dios se entrelazan de nuevo y no se pueden separar, no es que Dios ponga Su cara de Juez Justo y por “debajo de la mesa” esté negociando con injusticia.
Él es Justo, pero Él también es misericordioso, y esa misericordia es justa, así como podemos decir que Su justicia es con gracia, la gracia es la bondad de Dios que se da a quien no la merece, que se da simplemente por el placer de concederla sin afectar la justicia. Es un regalo que Dios da a quien quiere, cuando quiere y como quiere, así de fácil.
Él concede gracia para justificar y redimir a todos aquellos que fueron culpables de pecar contra Él, por medio de Cristo Jesús y lo mejor, es que es gratis. (δωρεάν. «En vano, por nada, sin causa.»)
Esto parece muy sencillo para nosotros, pero realmente no estamos aun considerando el factor de nuestra Redención: la cruz.
¿Cuánto cuesta la salvación?
¿Puedes responder a esta pregunta?
Nada, para nosotros.
Una vez escuché a un predicador que dijo: “A Dios le costó 3 clavos.”
III. La Solución
III. La Solución
Dios puede ser Justo y Perdonar al mismo tiempo, porque hubo un pago, hubo un juicio, donde se exigió la satisfacción de la justicia (propiciación) por medio de la muerte, como está establecido en la ley de Dios y fue con sangre para cubrir la ofensa.
Ro 3.25a
25 a quien Dios exhibió públicamente como propiciación por Su sangre a través de la fe, como demostración de Su justicia...
La Cruz reivindica a Dios frente a las acusaciones de que Él no había sido justo con la humanidad, pues no habían experimentado una condenación por toda la eternidad después de pecar tan gravemente contra Dios en el Edén.
Ro 3.25b - 26
25 ...porque en Su tolerancia, Dios pasó por alto los pecados cometidos anteriormente,
26 para demostrar en este tiempo Su justicia, a fin de que Él sea justo y sea el que justifica al que tiene fe en Jesús.
Este texto es valioso porque reafirma los Atributos de Dios, Él es paciente, lento para la ira, compasivo, pero tampoco puede justificar al impío, por lo que era necesario mostrar Su justicia por medio de exigir el pago de parte de la humanidad hacia Dios, no solo con sangre de animales que nunca podrían cubrir el pecado, sino con sangre de hombre, porque es el hombre quien ha pecado y la Justicia de Dios demanda Su sangre.
Pero es Dios Hijo, quien se hizo hombre para venir en favor de nosotros para encarnar al único y mejor representante de los hombres delante de Dios, Uno sin pecado, Uno que ha cumplido plena y perfectamente la ley de Dios con su vida intachable, con su corazón puro, sin ninguna maldad en Su Ser.
Este Hijo del Hombre, se presentó para ser colgado en la cruz y ser hecho una “maldición” delante de Dios.
El Padre lo desamparó, lo abandonó, le dio la espalda de misericordia, para mostrarle Su rostro furioso y derramar Su ira sobre Él y quebrantarlo.
En esos momentos, Cristo experimentó la condenación del infierno eterno en Su propio ser, los castigos y las angustias que todos los hombres deberían sufrir por toda la eternidad cayeron sobre Él en un momento, y lo sufrió hasta la muerte.
¿Por qué lo hizo?
¿Por qué el Hijo Amado del Padre se expuso a tal vergüenza y sufrimiento?
26 para demostrar en este tiempo Su justicia, a fin de que Él sea justo y sea el que justifica al que tiene fe en Jesús.
Para reivindicar a Dios y Su Justicia, y para que de esta manera, Dios justifique gratuitamente a todos los que cumplan el nuevo requisito de la ley para ser justos: “La Fe en Jesucristo” (Ro 3.21-22)
21 Pero ahora, aparte de la ley, la justicia de Dios ha sido manifestada, confirmada por la ley y los profetas.
22 Esta justicia de Dios por medio de la fe en Jesucristo es para todos los que creen. Porque no hay distinción,
¿Qué nos queda por hacer? ¿jactarnos?
27 ¿Dónde está, pues, la jactancia? Queda excluida. ¿Por cuál ley? ¿La de las obras? No, sino por la ley de la fe.
De ninguna manera, pues hemos sido salvados por la Gracia de Dios, que es Su Bondad demostrada en un regalo: Jesucristo, quien murió por nosotros.
28 Porque concluimos que el hombre es justificado por la fe aparte de las obras de la ley.
Somos justificados (vestidos de justicia) con la cual nos podemos presentar ante Dios y ser aceptados.
Jesucristo ha logrado eso. ¿No es acaso digno de alabanza y adoración por toda la eternidad?
¿No es acaso digno de que dejemos a un lado todo lo que nos rodea y celebremos a Cristo por Su gran amor por nosotros?
