El poder de las palabras
Comunicación la Clave de tu Matrimonio • Sermon • Submitted • Presented
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Lo que les decimos a los demás
Lo que les decimos a los demás
Cuando ponemos freno en la boca de los caballos para que nos obedezcan, podemos controlar todo el animal. Fíjense también en los barcos. A pesar de ser tan grandes y de ser impulsados por fuertes vientos, se gobiernan por un pequeño timón a voluntad del piloto. Así también la lengua es un miembro muy pequeño del cuerpo, pero hace alarde de grandes hazañas. ¡Imagínense qué gran bosque se incendia con tan pequeña chispa! También la lengua es un fuego, un mundo de maldad. Siendo uno de nuestros órganos, contamina todo el cuerpo y, encendida por el infierno, prende a su vez fuego a todo el curso de la vida. El ser humano sabe domar y, en efecto, ha domado toda clase de fieras, de aves, de reptiles y de bestias marinas; pero nadie puede domar la lengua. Es un mal irrefrenable, lleno de veneno mortal. Con la lengua bendecimos a nuestro Señor y Padre, y con ella maldecimos a las personas, creadas a imagen de Dios. De una misma boca salen bendición y maldición. Hermanos míos, esto no debe ser así.
Hacia donde diriges tu barco
Hacia donde diriges tu barco
La única forma de detener el incendio
La única forma de detener el incendio
Domar: Transformar en útil o beneficioso
Domar: Transformar en útil o beneficioso
¿Te has fijado en los que hablan sin pensar? ¡Más se puede esperar de un necio que de gente así!
En efecto, «el que quiera amar la vida y gozar de días felices, que refrene su lengua de hablar el mal y sus labios de proferir engaños;
Como naranjas de oro con incrustaciones de plata son las palabras dichas a tiempo.
«¿Hasta cuándo van a estar atormentándome y aplastándome con sus palabras?
Lo que nos decimos a nosotros mismos
Lo que nos decimos a nosotros mismos
…la mayoría de nuestras emociones, tales como el enojo, la depresión, la culpa, la preocupación, se inician y se intensifican en su conversación consigo mismo?
…la manera en que se comporta con su cónyuge está determinada por la conversación consigo mismo y no por el comportamiento del otro (o por lo que piensa)?
…lo que dice y cómo lo dice es una expresión directa de lo que se dice a sí mismo?
Porque cual es su pensamiento en su corazón, tal es él. Come y bebe, te dirá; Mas su corazón no está contigo.
El corazón del justo medita sus respuestas, pero la boca del malvado rebosa de maldad.
Pero lo que sale de la boca, del corazón sale; y esto contamina al hombre. Porque del corazón salen los malos pensamientos, los homicidios, los adulterios, las fornicaciones, los hurtos, los falsos testimonios, las blasfemias.
Así que piensen con claridad y ejerciten el control propio. Pongan su esperanza en la salvación inmerecida que recibirán cuando Jesucristo sea revelado al mundo.
Por lo demás, hermanos, todo lo que es verdadero, todo lo honesto, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre; si hay virtud alguna, si algo digno de alabanza, en esto pensad.
¿Qué piensa?
1. Enumere algunos de sus pensamientos que afectan la comunicación con su cónyuge.
2. ¿Cuál de los pasajes de la Escritura mencionados ayudarían mejor a su proceso de comunicación si sigue sus enseñanzas?
Piense antes de hablar
Piense antes de hablar
¿Se acuerda de aquella vieja frase: «Ponga su cerebro en funcionamiento antes de poner su lengua en movimiento»? Básicamente, esto es lo que dice la Palabra de Dios.
Hay hombres cuyas palabras son como golpes de espada; mas la lengua de los sabios es medicina (Proverbios 12:18).
El que tarda en airarse es grande de entendimiento; mas el que es impaciente de espíritu enaltece la necedad (Proverbios 14:29).
El que guarda su boca y su lengua, su alma guarda de angustias (Proverbios 21:23).
¿Has visto hombre ligero en sus palabras? Más esperanza hay del necio que de él (Proverbios 29:20).
Diga la verdad
Diga la verdad
Hay seis cosas que el Señor aborrece, y siete que le son detestables: los ojos que se enaltecen, la lengua que miente, las manos que derraman sangre inocente, el corazón que hace planes perversos, los pies que corren a hacer lo malo, el falso testigo que esparce mentiras, y el que siembra discordia entre hermanos.
A fin de cuentas, más se aprecia al que reprende que al que adula.
El testigo verdadero declara lo que es justo, pero el testigo falso declara falsedades.
Más bien, al vivir la verdad con amor, creceremos hasta ser en todo como aquel que es la cabeza, es decir, Cristo.
Por lo tanto, dejando la mentira, hable cada uno a su prójimo con la verdad, porque todos somos miembros de un mismo cuerpo.
Dejen de mentirse unos a otros, ahora que se han quitado el ropaje de la vieja naturaleza con sus vicios,
¿Qué piensa?
1. ¿Cuándo le resulta más difícil compartir todo lo que cree o siente?
2. ¿Qué podría hacer su cónyuge para ayudarlo a ser más abierto?
