La obra del Espíritu Santo en el AT

Doctrina del Espiritu Santo  •  Sermon  •  Submitted   •  Presented
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Explicar la obra del Espíritu Santo en el AT y como su obrar no se diferencia mucho de lo que hace en el NT

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¿Qué hizo el Espíritu Santo en el Antiguo Testamento?
Introducción:
Recordando al pintor de mi casa….Como Un artista se sienta ante un lienzo en blanco, como el Espíritu Santo frente a la creación. Con cada trazo, da vida y forma, convirtiendo la nada en una obra maestra. De igual manera, el Espíritu Santo fue el pincel de Dios, moldeando la creación desde su mejor intención. Nos recuerda que, aunque sintamos que nuestras vidas están vacías, el Espíritu está siempre listo para crear algo hermoso si se lo permitimos.
El papel del Espíritu Santo en el Antiguo Testamento es muy similar al obrar en el Nuevo Testamento. Podemos ver 3 áreas generales en las que el Espíritu Santo obra:
La obra del E.S. en el AT:
Creador, fuente de vida.
Ministerio revelador.
Empoderamiento para el servicio.
La evidencia de estas áreas de la obra del Espíritu Santo está tan presente en el Antiguo Testamento como en el Nuevo.

I. El Espíritu Santo es creador, fuente de Vida. Gen 1.1-2

Génesis 1:1–2 (RVR60) 1 En el principio creó Dios los cielos y la tierra. 2 Y la tierra estaba desordenada y vacía, y las tinieblas estaban sobre la faz del abismo, y el Espíritu de Dios se movía sobre la faz de las aguas.
Dejando algunas ideas claras sobre este versículo…
¿Alguien sabe es un merismo?
Un Merismo es una figura literaria que consiste en mencionar dos extremos para referirse a un todo.
La frase compuesta bíblica de uso frecuente “cielo y tierra” es un merismo, una declaración de opuestos, que en otros lugares indica la totalidad del universo organizado. De manera similar, el merismo “día y noche” significa “todo el tiempo”, y “verano e invierno” significa “todo el año”.
Un ejemplo actual…
La suegra agota la paciencia día y noche: Osea, todo el tiempo.
En Panamá llueve de verano a invierno…
Guarda mi entrada y mi salida…Deut.28:6
Cuando la Biblia dice que: Creó Dios los cielos y la tierra…significa que Dios creó todo lo existente. Solo Dios puede crear.
Eso incluye el agua, Pero esa creación tuvo un proceso…no creo todo ordenado al instante…
Sobre las cuestiones de que el texto dice que la tierra estaba “DESORDENADA Y VACIA” y algunos dicen que Dios no crea nada desordenando…veamos el mismo texto en otras versiones…

2 Pero la tierra estaba desolada y vacía, y había tinieblas sobre la faz del abismo…

La tierra era caos y confusión y oscuridad…

2 la tierra no tenía forma,

ni había en ella nada

que tuviera vida.

Las aguas estaban cubiertas

por una gran oscuridad…

La declaración implica que el caos del versículo 2 no existe independientemente de Dios, pero el texto no explica la conexión entre Dios y el caos.
Más bien, el versículo 2 proporciona el contexto para interpretar el significado de la creación, es decir, el Dios Creador vence el caos para traer lo que se conforma a su voluntad.
NO hay nada en la Biblia que diga que Dios creo lo “desordenado” o “el caos o sin forma”… Solo esta en el texto…
Además, dado que la oscuridad y el abismo serán eliminados en los nuevos cielos y nueva tierra (Apocalipsis 21-22), ya que estos no son eternos.
Entonces vemos que la tierra está desordenada, desolada, en caos y sin forma…¿No se parece esto a tu manera de vivir antes de Cristo?
Antes de venir a Cristo, ¿tu vida era un caos y confusión? … Haz creído en Cristo para que te saque de ese caos y confusión? Antes de Cristo Dábamos por hecho que le mal y la oscuridad y la confusión siempre están presentes pero ahora sabemos que solo Dios puede sacarnos de dicha situación.

y el Espíritu de Dios se movía sobre la faz de las aguas.

Las aguas en el mundo antiguo…
En las religiones politeístas de las naciones que rodean a Israel, el mar es deificado como una entidad caótica y se opone a todo lo que tiene que ver con el orden.
Texto que da evidencia de esto:
Job 3:8, 26:12–13, Salmo 89:9-12.
Salmo 74:12–17, 77:17–20
Isa. 27.1, 51:9-10

y el Espíritu de Dios se movía sobre….

Se movía: El participio hebreo traducido como “estaba flotando” denota la actividad continua de Dios frente al caos.
El participio hebreo traducido como “ se movía” denota la actividad continua de Dios frente al caos.
Imaginen una ciudad en reconstrucción después de un desastre natural. El Espíritu Santo es el arquitecto divino que empieza a restaurarla desde los cimientos, trayendo vida a un lugar devastado. Así empezó todo en Génesis: el Espíritu moviéndose en la oscuridad, preparado para edificar un mundo nuevo. Del mismo modo, en nuestra propia vida, Él está listo para restaurar nuestro corazón roto y darnos nueva vida a partir del caos.

Dios nunca deja de moverse en tu vida caótica…¡Recuerda eso!

II. El Espíritu es Creador del hombre, quien recibe la vida. Gen. 1:26-27, 2:7.

Mito sumerio-acadio de la creación del hombre (Atrahasis). Escrito a (alrededor del 1800–1700 a.C.).
Dioses menores (llamados Igigi) estaban cansados de trabajar para los grandes dioses.
Se rebelaron contra los dioses mayores.
Para solucionar esto, los dioses mayores decidieron crear seres humanos que hicieran el trabajo pesado por ellos (cultivar, construir, servir).
Para crear al hombre:
Se sacrificó a un dios llamado Geshtu-E , un dios "inteligente".
Mezclaron su sangre con arcilla (barro) de la tierra.
De esta mezcla surgió el primer ser humano.
Conclusión: El hombre fue hecho de una mezcla de barro y la sangre de un dios sacrificado.
Su propósito era servir a los dioses para que estos pudieran descansar.
Solo hay una verdad sobre el relato de la creación del hombre. Job 33:4.
La creación del hombre no es un accidente.
Dios crea al hombre a partir del polvo. No es un accidente o una ocasión de suerte en la eternidad, sino una creación precisa de la mente, el viento y la mano de Dios.
Dios es presentado como un alfarero y nosotros somos el barro (Rom. 9:21, Job 10:8-9, Isa. 45:9-12).
2. Dios nos hizo a su “Imagen” y “Semejanza” Gen. 1:26-27.
La “semejanza” distingue la imagen de su Creador o engendrador (Génesis 5:3), subraya la noción de que la imagen es solo una representación fiel y adecuada de Dios, y salvaguarda contra cualquier noción pagana que iguale la imagen con deidad y digna de adoración. 
Los seres humanos no son dioses y no deben ser confundidos con Dios en el cielo.
La “semejanza” define y limita el significado de “imagen”,  y uno debe mirarse en el espejo de las Escrituras para determinar esos límites.
Por ejemplo, Dios es un espíritu, trascendente en el tiempo y el espacio; los humanos están compuestos de materia, restringidos dentro del tiempo y el espacio. Dios es celestial; los humanos son terrenales. Dios es eterno; los humanos son mortales. Dios es todopoderoso; los humanos son impotentes en comparación. Pero a pesar de todo eso, somos fieles y adecuados, suficientes para estar en relación con Dios.
3. El Espíritu que nos hizo, ahora vive en nosotros. Ef. 3:16.
Pablo ora para que Dios «fortalezca a los creyentes con poder por medio de su Espíritu en nuestro ser interior» y continúa animandonos a «vestirnos del nuevo hombre, creado a imagen y semejanza de Dios en justicia y santidad» (Efesios 3:16; 4:24). Por lo tanto, es razonable creer que el Espíritu Santo estuvo tan activo en Génesis 1:26-28 como en Génesis 1:2, o incluso más.
Conclusión.
En la creación, Dios dijo: 'Hagamos al hombre a nuestra imagen'. Reflexionemos: el Creador del universo decidió reflejarse en nosotros. Esto nos posiciona en un lugar de honor pero también de gran responsabilidad. Cada vez que nos vemos como lo que realmente somos, recordamos que llevamos la esencia divina dentro de nosotros. Así, al vivir genuinamente, no solo honramos nuestra creación, sino que también glorificamos a Dios con nuestras vidas.
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