El siervo de Jesucristo

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Las características del verdadero cristiano se resumen en cumplir con su deber como buen soldado, en ser apasionado en la obra de Dios como un atleta y responsable en su trabajo como un labrador.

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El Siervo de Jesucristo

2 Timoteo 2:3–73Tú, pues, sufre penalidades como buen soldado de Jesucristo. 4Ninguno que milita se enreda en los negocios de la vida, a fin de agradar a aquel que lo tomó por soldado. 5Y también el que lucha como atleta, no es coronado si no lucha legítimamente. 6El labrador, para participar de los frutos, debe trabajar primero. 7Considera lo que digo, y el Señor te dé entendimiento en todo.

Introducción

Pablo escribe esta carta a su hijo en la fe Timoteo mientras estaba en la cárcel. Timoteo fue pastor de la iglesia de Efeso y gran colaborador del apóstol en el ministerio evangelístico.
Instruye a Timoteo sobre el comportamiento de los cristianos, que estén dispuestos a entregarse por completo y servir al Señor.
Para ello utiliza tres oficios como figura de la vida cristiana.

Soldado

2 Timoteo 2:3–4Tú, pues, sufre penalidades como buen soldado de Jesucristo. Ninguno que milita se enreda en los negocios de la vida, a fin de agradar a aquel que lo tomó por soldado.
Una persona que se alista en el ejército esta dispuesta a comprometerse por completo. Su atención debe estar enfocada en su trabajo como soldado por sobre cualquier otra cosa.
Esta persona se alista porque es su deber como ciudadano.
En la vida cristiana se espera que los que aceptan a Cristo, reconozcan su deber como soldados de Jesucristo a entregarse por completo al evangelio y renuncien al mundo. Lucas 9:62Y Jesús le dijo: Ninguno que poniendo su mano en el arado mira hacia atrás, es apto para el reino de Dios.
No todos los que quieren alistarse en el ejército son aceptados. Deben aprobar primero requisitos y pruebas físicas.
No todos son aptos para el reino de los cielos, muchos son los que quieren entrar pero no están dispuestos a pagar el precio: Mateo 22:14Porque muchos son llamados, y pocos escogidos.
Los caminos del evangelio no son como muchos piensan, si quieren sirve o si no quieren no, es un deber que deben cumplir por gratitud y amor a Cristo, por lo que Él hizo por nosotros al morir en la cruz por nuestros pecados. Es un deber compartir el evangelio con los incrédulos.
Un soldado debe estar dispuesto a obedecer, a ser responsable y dispuesto a toda obra que le asigne su comandante.
El Apóstol declara que el soldado no se involucra en ninguna otra responsabilidad que no sea su misión a fin de agradar al comandante: 2 Timoteo 2:4Ninguno que milita se enreda en los negocios de la vida, a fin de agradar a aquel que lo tomó por soldado.
Los que entregamos nuestra vida a Cristo damos prioridad a Cristo y su evangelio por sobre cualquier otra responsabilidad, a fin de agradar a aquel que nos llamó de tinieblas a luz admirable.

Atleta

2 Timoteo 2:5Y también el que lucha como atleta, no es coronado si no lucha legítimamente.
Un atleta lo es porque es su pasión.
Voluntariamente se somete a un disciplina de entrenamiento, de restricciones y autocontrol con el objetivo de alcanzar la meta.
Rechaza los vicios, la vida desordenada porque su objetivo es alcanzar la meta soñada, nadie lo obliga a hacerlo, lo hace voluntariamente y con buena gana.
Así los cristianos guardamos la santidad y nos abstenemos de los deseos del mundo voluntariamente porque nuestro objetivo es ser santos como lo es Cristo, y ser un día coronados por Jesucristo en el día final.
Las personas que quieren ser atletas pero que no son disciplinadas nunca lograrán sus objetivos.
En el evangelio es necesario que tu pasión sea servir a Dios, la oración y estudio de la Palabra para ver coronada nuestra carrera al final de nuestra vida: 2 Timoteo 4:7–8He peleado la buena batalla, he acabado la carrera, he guardado la fe. Por lo demás, me está guardada la corona de justicia, la cual me dará el Señor, juez justo, en aquel día; y no sólo a mí, sino también a todos los que aman su venida.

Labrador

2 Timoteo 2:6El labrador, para participar de los frutos, debe trabajar primero.
El labrador hace su trabajo porque es su responsabilidad.
Trabajar es responsabilidad de todos: 2 Tesalonicenses 3:10Porque también cuando estábamos con vosotros, os ordenábamos esto: Si alguno no quiere trabajar, tampoco coma.
La responsabilidad es una virtud que nos hará cosechar buenos frutos porque nos dedicaremos a hacer nuestro trabajo con perseverancia.
La persona que no le guste y no quiera trabajar pasará siempre necesidad y dependerá de los demás.
El labrador trabaja duro para sembrar la semilla, cuidarla, regarla y nutrirla, espera con paciencia hasta que ve producir el fruto de su trabajo y se regocija en poder disfrutarlo. Salmo 126:5–6Los que sembraron con lágrimas, con regocijo segarán. Irá andando y llorando el que lleva la preciosa semilla; Mas volverá a venir con regocijo, trayendo sus gavillas.
En el evangelio debemos trabajar, esforzarnos porque es nuestra responsabilidad, velar por la santidad y crecer espiritualmente, alimentados por la Palabra de Dios y la oración.
Con el tiempo cosecharemos abundante fruto. Un pequeño grano sembrado, produce cientos o miles de granos.
En el trabajo del labrador terrenal no siempre está garantizado el fruto de su esfuerzo por diferentes razones: Plagas, sequía, inundaciones, robo, etc.
Pero en evangelio el trabajo en la obra del Señor no es en vano porque siempre cosecharás fruto. 1 Corintios 15:58Así que, hermanos míos amados, estad firmes y constantes, creciendo en la obra del Señor siempre, sabiendo que vuestro trabajo en el Señor no es en vano.

Conclusión

Estimados hermanos, La Biblia nos exhorta a ser como soldados, involucrados en la obra del Señor como lo más importante en nuestra vida, a fin de agradar a Cristo quien nos llamó de tinieblas a luz admirable.
Seamos apasionados como los atletas que con disciplina y dedicación se preparan para obtener el trofeo. De la misma manera seamos disciplinados en la obra de Dios para recibir la corona de vida.
Como el labrador que siembra la semilla y espera con paciencia el fruto, trabajemos en la obra de Dios, quizá ahora no veas los resultados, pero ten paciencia, espera porque la cosecha será abundante y con bendición.
No desistas ni desmayes porque El Señor está con nosotros: Josué 1:9Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente; no temas ni desmayes, porque Jehová tu Dios estará contigo en dondequiera que vayas.
Animo pastores Damacio, El Señor está de su lado para ayudarlos y fortalecerlos.
Si alguno se ha debilitado y ya no está en los caminos del Señor, hoy es la oportunidad que entregues tu vida a Cristo.
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