LA CONDICIÓN FUNDAMENTAL PARA SERVIR A JESÚS
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3 Jesús le respondió: «De cierto, de cierto te digo, que el que no nace de nuevo, no puede ver el reino de Dios.»
INTRODUCCIÓN.
INTRODUCCIÓN.
Muchas personas desean servir en la iglesia. Quieren cantar o tocar, quien predicar, ser líder de algun grupo, o simplemente ayudar. Y eso es algo que es muy noble y que siempre se agradece la disociación.
Personas que ven una necesidad, y que poseen sus habilidades o talentos a disposición, o simplemente al ver la necesidad tienen la “disposición” de suplirla
Sin embrago, y es precisamente ahí donde surge una confusión, pues hay quienes estando en esa condición confunden el significado de servir con ayudar.
A estas personas podemos llamarlas acomedidos.
Acomedido = Que esta dispuesto y deseoso de ayudar a los demás.
Una persona así es de gran valía y utilidad en cualquier lado, pues por lo regular tiene una actitud cooperativa y colaborativa para hacer algo.
Sin embargo, estas personas no pueden llamarse servidores, por una sencilla razón: no cumplen con una condición para serlo
Púes, según las Escrituras, hay la condición esencial que debe cumplirse antes de que alguien pueda verdaderamente servir a Jesús es: haber nacido de nuevo.
Usa ejemplos cotidianos (redes sociales, identidad, autenticidad).
Enfócate en que servir a Jesús no es solo "hacer cosas para Él", sino ser transformados por Él primero.
Advertencia contra el activismo religioso sin conversión verdadera.
Sin una transformación espiritual interna, cualquier obra externa carece de valor eterno. Hoy veremos por qué el nuevo nacimiento es la base ineludible para el verdadero servicio cristiano.
I. EL NUEVO NACIMIENTO ES UNA NECESIDAD, NO ES UNA OPCIÓN.
I. EL NUEVO NACIMIENTO ES UNA NECESIDAD, NO ES UNA OPCIÓN.
3 Jesús le respondió: «De cierto, de cierto te digo, que el que no nace de nuevo, no puede ver el reino de Dios.»
7 No te maravilles de que te dije que es necesario que ustedes nazcan de nuevo.
Jesús no le dijo a Nicodemo que sería “bueno” nacer de nuevo, sino que es necesario.
El nuevo nacimiento no es una mejora moral, ni un cambio de hábitos, sino una transformación espiritual del corazón.
Sin él, no se puede ver ni entender el reino de Dios, y mucho menos servir eficazmente dentro de él.
No se puede vivir para Jesús sin tener a Jesús adentro
No basta con ir a la iglesia o cantar en la alabanza.
Dios no busca influencers espirituales, sino discípulos nacidos de nuevo.
El nuevo nacimiento es el filtro espiritual del liderazgo cristiano
No basta con vocación, formación o experiencia.
La vida ministerial sin regeneración es estéril y peligrosa (1 Cor. 3:12-15).
Ilustración: Un auto sin motor puede parecer útil, pero no puede avanzar. Así es una persona que quiere servir sin haber nacido de nuevo.
II. Solo el que ha nacido de nuevo puede tener el Espíritu de Dios.
II. Solo el que ha nacido de nuevo puede tener el Espíritu de Dios.
9 Pero ustedes no viven según las intenciones de la carne, sino según el Espíritu, si es que el Espíritu de Dios habita en ustedes. Y si alguno no tiene el Espíritu de Cristo, no es de él.
El nuevo nacimiento trae consigo la presencia del Espíritu Santo.
Todo verdadero servicio cristiano es impulsado por el Espíritu, no por talento humano o buenas intenciones.
Sin el Espíritu Santo, las obras son muertas espiritualmente (Hebreos 6:1).
El nuevo nacimiento cambia todo
Es como tener una nueva identidad, una nueva vida.
No es portarse mejor, es que Dios te hace nuevo por dentro.
El nuevo nacimiento garantiza que el servicio sea fruto del Espíritu, no de la carne
La carne produce esfuerzo; el Espíritu produce fruto.
Un líder nacido de nuevo no solo dirige, sino que refleja a Cristo.
Aplicación: Antes de querer hacer cosas para Dios, asegúrate de que Dios está en ti.
III. El que ha nacido de nuevo sirve por amor, no por obligación
III. El que ha nacido de nuevo sirve por amor, no por obligación
14 El amor de Cristo nos lleva a actuar así, al pensar que si uno murió por todos, entonces todos murieron; 15 y él murió por todos, para que los que viven ya no vivan para sí, sino para aquel que murió y resucitó por ellos.
El nacido de nuevo no sirve para ganar favor con Dios, sino porque ya ha sido transformado por su gracia.
El servicio fluye como una expresión natural de gratitud y amor, no como un acto religioso vacío.
El ministerio cristiano no es un lugar para demostrar habilidades, sino un altar para rendir el corazón.
Servir sin haber nacido de nuevo es como cargar un celular sin batería
Puedes tener el mejor diseño, pero sin energía no funciona.
IV. El ejemplo de los falsos siervos: activos pero no regenerados
IV. El ejemplo de los falsos siervos: activos pero no regenerados
21 »No todo el que me dice: “Señor, Señor”, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos. 22 En aquel día, muchos me dirán: “Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre echamos fuera demonios, y en tu nombre hicimos muchos milagros?” 23 Pero yo les diré claramente: “Nunca los conocí. ¡Apártense de mí, obreros de la maldad!”
Estas personas hacían obras en el nombre de Jesús, pero no tenían una relación con Él.
Es posible tener una apariencia de servicio sin haber pasado por la conversión real.
Dios no busca activismo religioso, sino corazones transformados.
El peligro del profesionalismo religioso
Muchos sirven sin haber sido regenerados, lo cual produce estructuras sin vida.
Jesús dijo: “Nunca os conocí”, no “No los vi trabajar”.
Conclusión:
Conclusión:
Dios no necesita nuestras habilidades; necesita nuestros corazones rendidos. Y eso solo es posible cuando nacemos de nuevo.
Antes de preguntarte: ¿Dónde puedo servir en la iglesia?, primero pregúntate:
¿He nacido de nuevo?
Si la respuesta es sí, entonces tu servicio será una extensión de Cristo en ti.
Si no, hoy es el día de salvación.
¿Estás sirviendo porque amas a Jesús o solo por costumbre?
¿Ya naciste de nuevo, o solo estás en automático?
Evaluar si los que están sirviendo han nacido de nuevo.
Cultivar una cultura ministerial basada en la conversión, no en la eficiencia.
Llamado final:
Llamado final:
Invitación a:
Reflexionar: ¿Estoy sirviendo a Cristo o solo haciendo cosas para la iglesia?
Arrepentimiento y fe para aquellos que nunca han nacido de nuevo.
Renovación del compromiso para quienes ya han sido regenerados.
Arrepiéntete, cree en Jesús, y recibe nueva vida.
Una vez que tienes vida, entonces sí, ¡dale con todo al servicio!
Autodiagnóstico sincero.
Revisión de la vida espiritual propia y de los equipos de servicio.
