Consuelo para el creyente que está en tinieblas
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Introducción
Introducción
Amados demos gloria a nuestro Señor porque una vez más su Santa Palabra será predicada, que el Señor cumpla su propósito en nosotros.
¿Quién de nosotros podría decir que siendo creyente no ha caído en pecado, en desánimo, en tinieblas? ¿Quién de nosotros no ha sido disciplinado por el Señor para ser despertado en la vida en Cristo?
Hoy hemos de meditar en un pasaje muy hermoso para aquellos que están en Cristo pero algo ha pasado, algo está pasando en sus vidas que ya no son como antes, no hay gozo en la comunión con su Señor, no desean ver a sus hermanos, andan según ellos creen que se sienten bien. Hemos de dar el consuelo evangélico desde las escrituras a aquel creyente que se encuentra en tinieblas y hemos de advertir a todos aquellos que desean continuar en esas tinieblas.
Exposición Bíblica
Exposición Bíblica
¿Quién hay entre vosotros que teme a Jehová y oye la voz de su siervo? El que anda en tinieblas y carece de luz confíe en el nombre de Jehová y apóyese en su Dios.
He aquí que todos vosotros encendéis fuego y estáis cercados de teas; andad a la luz de vuestro fuego y con las teas que encendisteis. De mi mano os vendrá esto: en dolor seréis sepultados.
(Is 50:10-11)
Contexto
Contexto
Aquellos a quienes Dios envía su mensaje son justamente acusados de acarrearse todas sus aflicciones por su propia obstinación y terquedad, mostrándose también que Dios era capaz y estaba dispuesto a ayudarlos si ellos estaban preparados para la liberación (cf. vv. 1–3).
Muestra su comisión el enviado del Señor (cf. v. 4), expone su disposición para someterse a todos los servicios y sufrimientos a los que estaba (cf. vv. 5–6), y se asegura a sí mismo que Dios, que lo envió, lo apoyaría y estaría a su lado contra toda oposición (cf. vv. 7–9).
El mensaje que envía el enviado del Señor es vida y muerte, bueno y malo, la bendición y la maldición, consuelo para los santos abatidos y terror para los pecadores presuntuosos (cf. vv. 10–11).
Exposición del pasaje a meditar
Exposición del pasaje a meditar
¿Quién hay entre vosotros que teme a Jehová y oye la voz de su siervo? El que anda en tinieblas y carece de luz confíe en el nombre de Jehová y apóyese en su Dios.
He aquí que todos vosotros encendéis fuego y estáis cercados de teas; andad a la luz de vuestro fuego y con las teas que encendisteis. De mi mano os vendrá esto: en dolor seréis sepultados.
(Is 50:10-11)
El profeta, al habérsele dado lengua de sabios (v. 4) para que les dé el alimento a cada uno (Mt 24:45), hace aquí uso de ella, trazando correctamente la palabra de verdad (2 Ti 2:15). Es el resumen del evangelio.
El que creyere será salvo
El que creyere y fuere bautizado será salvo; pero el que no creyere será condenado.
(Mc 16:16)
El que ha confiado en el nombre del Señor será consolado, aunque por un tiempo ande en tinieblas y carezca de luz: cap. 50:10
Mas el que no creyere será condenado (Mr 16:16); aunque por un tiempo ande a la luz de su fuego […] en dolor será sepultado (cap. 50:11).
Palabras de consuelo para los santos desconsolados
Palabras de consuelo para los santos desconsolados
El ánimo a confiar en la gracia de Dios (cf. v. 10).
¿Quién hay entre vosotros que teme a Jehová y oye la voz de su siervo? El que anda en tinieblas y carece de luz confíe en el nombre de Jehová y apóyese en su Dios.
1. El carácter de los hijos de Dios
1. El carácter de los hijos de Dios
¿Quién hay entre vosotros que teme a Jehová y oye la voz de su siervo?...
Es uno que teme al Señor con un temor filial, uno que se asombra ante su Majestad y teme hacer algo que le desagrade: ¿Quién hay entre vosotros que teme a Jehová? (v. 10).
Son los que tiemblan a su palabra (cap. Isaías 66:2),
Los que tienen miedo […] de sus juicios (Sal 119:120).
Son los que obedecen la voz de los siervos de Dios. (Hebreos 13:17)
Los que están dispuestos a ser gobernados por el Señor Jesús, como siervo de Dios en la gran obra de la redención del hombre (Gálatas 2:20)
Los que prestan una sincera obediencia a la ley de Cristo (1 Co 9:21) y, con alegría, aceptan los términos de su pacto.
Aquellos que verdaderamente temen a Dios obedecerán la voz de Cristo. (Juan 10:26-28)
2. La situación temporal de los hijos de Dios
2. La situación temporal de los hijos de Dios
El que anda en tinieblas y carece de luz...
Se supone que un hijo de Dios, aunque tenga en su corazón el temor de Dios y la fe en Cristo, sin embargo, por un tiempo, anda en tinieblas y carece de luz (v. 10), está inquieto y tiene poco o ningún consuelo.
¿Hay alguien en esta mañana que le pase esto?
Esto da a entender que es una situación que se da entre los creyentes, aunque no muy a menudo; pero, siempre que sucede, Dios lo toma en cuenta.
No es algo nuevo para los hijos y herederos de la luz andar a veces en tinieblas y, durante un tiempo, no tener ningún destello ni resplandor de luz.
Andan en tinieblas cuando (Caso de el Rey David) 2 Samuel 11:1-27.
Sus evidencias en cuanto al Cielo se nublan
Su gozo en Dios se interrumpe
El testimonio del Espíritu se suspende
La luz del rostro de Dios se eclipsa.
3. La cura para el creyente que está en tinieblas
3. La cura para el creyente que está en tinieblas
confíe en el nombre de Jehová y apóyese en su Dios...
Confíe en el nombre de Jehová, en la bondad de su naturaleza, y en lo que él ha dado a conocer de sí mismo: su sabiduría, poder y bondad. Torre fuerte es el nombre de Jehová, que los suyos corran a él (cf. Pr 18:10).
Confíe en que, si anda delante de Dios (lo cual puede hacer un hombre aunque ande en tinieblas), encuentre que Dios le es todosuficiente.
Apóyese en su Dios, suyo por pacto; que se aferre a su relación de pacto con Dios, y llame a Dios su Dios, como hizo Cristo en la cruz: Dios mío, Dios mío (Mt 27:46).
Apóyese en las promesas del pacto, y ponga sus esperanzas en ellas. Cuando un hijo de Dios esté a punto de hundirse, encontrará lo suficiente en Dios para apoyarse. (2 Corintios 1:20)
Confíe en Cristo, porque el nombre de Dios está en él (Éx 23:21), confíe en ese nombre suyo: Jehová, justicia nuestra (Jer 23:6), y apóyese en Dios como su Dios en y por medio de un Mediador.
Seria Advertencia contra los pecadores sin Cristo
Seria Advertencia contra los pecadores sin Cristo
He aquí que todos vosotros encendéis fuego y estáis cercados de teas; andad a la luz de vuestro fuego y con las teas que encendisteis. De mi mano os vendrá esto: en dolor seréis sepultados.
No confíen en sí mismos
No confíen en sí mismos
He aquí que todos vosotros encendéis fuego y estáis cercados de teas; andad a la luz de vuestro fuego y con las teas que encendisteis...
La descripción que se hace de ellos: Encienden fuego y andan a la luz de su fuego (v. 11).
Confían en su propia justicia, ofrecen todos sus sacrificios, y queman todo su incienso, con ese fuego (como Nadab y Abiú: cf. Lv 10:1) y no con el fuego del Cielo.
En su esperanza de ser aceptados por Dios no tienen en cuenta la justicia de Cristo. Se halagan y se complacen a sí mismos con sus propios méritos y suficiencia, y se calientan con ellos. Son tanto luz como calor para ellos.
Se rodean a sí mismos de teas que encienden. De la misma manera que confían en sus propias justicias, y no en la justicia de Cristo, así también basan su felicidad en sus posesiones y gozos mundanos, y no en el favor de Dios.
Los consuelos terrenales son como teas, que duran poco y desaparecen; con todo, los hijos de este mundo, mientras aquellos duran, se calientan con ellos, y andan con orgullo y placer a la luz de ellos.
Sentencia contra aquellos que confían en sí mismos
Sentencia contra aquellos que confían en sí mismos
De mi mano os vendrá esto: en dolor seréis sepultados...
Se les dice, irónicamente, que anden a la luz de su fuego. «Aprovechadlo al máximo mientras dure. ¿Pero qué será al final, en qué acabará al final? De mi mano os vendrá esto (dice Cristo, porque todo el juicio le ha sido dado: Jn 5:22); en dolor seréis sepultados (v. 11),
vuestra lámpara sobre vosotros se apaga (Job 18:5–6 LBLA)».
Aquellos que hacen del mundo su consuelo, y de su propia justicia su confianza, ciertamente tendrán un fatal desengaño, que será amargura al final.
El camino de un hombre piadoso puede ser triste, pero su fin será paz y luz eterna. El camino de un hombre malvado puede ser placentero, pero su fin y su morada eterna serán completas tinieblas.
Aplicaciones
Aplicaciones
Motivos por los cuales el creyente es desconsolado
Motivos por los cuales el creyente es desconsolado
Pecado no confesado
Descontento con la providencia del Señor
Alejamiento de los medios de gracia
Deja de ver lo eterno y se concentra en lo temporal
Razones para no persistir en tinieblas
Razones para no persistir en tinieblas
Ofendes terriblemente al Señor con tu comportamiento
Dañas tu comunión con el Señor
Andas en los viejos vicios de tu carne lo cual traerá disciplina y castigo en tu vida
Pierdes tu tiempo insistiendo en el pecado ya que el resultado siempre será muerte
Ánimo amado creyente que hay esperanza del perdón y la restauración en Cristo, no persistas en tinieblas y se consolado por el único que puede llenar tu vida de sentido
