Este versículo no solo destaca las cualidades de una mujer virtuosa, sino que también subraya el valor inestimable de una madre en la vida de sus hijos y su familia. De a cuerdo con la palabra hebrea מֶכֶר (mě∙ḵěr): “es un sustantivo masculino, que significa: valor, precio, o sea, aquello que es meritorio de acuerdo a un estándar y, por lo tanto, es considerado valioso (Proverbios 31:10)”.
De acuerdo con nuestro versículo de hoy, debemos evaluar el valor de nuestra madre: al observar su virtud y el valor de su carácter.