Guerra Espiritual II.
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Guerra Espiritual II.
El primer enemigo del creyente: la carne. 1 Pedro 2:11
Introducción: Todos los cristianos nos preguntamos el porqué luchamos con pensamientos tan aberrantes todos los días. Los malos pensamientos llegan sin pedir permiso, como dijo Martin Lutero: "No puedes evitar que los pájaros vuelen sobre tu cabeza, pero sí puedes evitar que te aniden en ella”. Cada creyente luchamos en diferentes formas y tenemos diferentes caídas. Algunos son afectados por sus vidas pasadas, uno que había sido borracho por años y viene a Cristo tendrá lucha con el alcohol, que para otros eso no sería lucha, pero él sí será una gran lucha interna porque su cuerpo está acostumbrado. Algunos muy afectados por las canciones seculares y por escuchar una canción se vuelven melancólico y esa melancolía los puede hace caer porque en ese instante experimenta el “flash back” (analepsis). Es necesario entender cuando punto débil para evitarlo.
Aunque bien es cierto, hemos nacido de nuevo pero la lucha continua porque todas estamos en cuerpo caído. Juan dijo: “Amados, ahora somos hijos de Dios, y aún no se ha manifestado lo que hemos de ser; pero sabemos que cuando él se manifieste, seremos semejantes a él, porque le veremos tal como él es” (1 Jn 3:2.). Porque estamos en un cuerpo caído-no glorificado es mucha más fácil caer en el pecado que crecer en santidad, hay un deseo intenso dentro de nosotros de abandonar el pecado, pero nos damos cuenta que, muchas veces, la lucha se pone más intensa. El Apóstol Pablo dice: “Y yo sé que en mí, esto es, en mi carne, no mora el bien; porque el querer el bien está en mí, pero no el hacerlo” (Ro 7:18.) “el salvo desea hacer cuanto agrada a Dios, pero descubre que en sí existe la presencia corruptora de la carne, que le lleva a hacer lo no quiere, en la medida que pierde el control que el Espíritu debe tener de él” (Samuel Pérez millos. Comentario sobre 1 Pedro 2:11. Pág. 208)
Como dice Miguel Núñez esta guerra “no va a desaparecer mientras tengamos un cuerpo caído y estemos en este lado de la gloria”. ¿Dónde viene esta lucha? El origen, ¿se terminará algún día esta lucha?
Una breve definición de la guerra espiritual.
la guerra espiritual es una lucha moral. (Stg. 3:13-15; 4:1-2)
Es un conflicto en torno a quién eres, qué crees y cómo vives. En esta parte juega un papel muy importante “la carne”. Hay un conflicto moral interior del corazón.
“La guerra espiritual es un conflicto multinivel entre el bien y el mal, iniciado en el plano sobrenatural con la rebelión prehistórica de Lucifer, y transferido al plano natural con la caída del hombre” (Miguel Núñez. Hasta que Ruja el León. Pág. 28)
Proposición:
Propósito:
Todos los creyentes luchan contra tres enemigos: la carne, el mundo y Satanás. Satanás usa las dos esferas de oposición para hacernos frente en la batalla espiritual.
I. La carne es efecto de la caída.
Vamos a empezar a ver la trinidad enemiga del creyente, empezaremos con la carne. “la peor batalla es librada contra nuestra propia carne, pues la oposición que recibimos es continúa y dicho ataque es desde nuestro interior” (Pág. 45)
Para entender la lucha contra la carne, necesitamos entender la constitución humana después de la caída. Cuando se habla de la lucha contra la carne eso también involucra la mente y la voluntad.
Las consecuencias de la caída.
Conocido como la depravación total.
“Corrupción moral del hombre a tal grado que se inclina irresistiblemente hacia el mal. En este estado no puede hacer nada que agrade completamente a Dios, y sin la gracia salvadora de Dios no puede salvarse (Pr. 6:12)”. (Diccionario Ilustrado)
Al ver la depravación del hombre caído no ayuda a entender la razón de las cosas malas que ocurren en el mundo, las guerras, pleitos, odios, enojo, etc. Lo ves en tus familiares, en tus hijos y en tus padres.
Parte inmaterial del hombre.
1. La mente del hombre quedó entenebrecida (Gen. 6:5, 11; Salmo 14:1-4; 2 Co. 4:4; Ro. 1:21; 8:7)
2. La voluntad esclavizada (2 Tim. 2:25-26)
3. El corazón endurecido (Ez. 11:19; 36:26)
4. El corazón engañoso (Jer. 17:9)
5. Muertos en pecado (Ef.2:1)
Veamos los textos sobre la mente:
Gen. 6:5 “Y vio Jehová que la maldad de los hombres era mucha en la tierra, y que todo designio de los pensamientos del corazón de ellos era de continuo solamente el mal”
Designio. Viene del verbo formar, es decir, formar un pensamiento. “el corazón es el centro de los pensamientos del hombre, es una especie de taller de los pensamientos”. “hombres y mujeres estaban hundidos en lo más profundo de la depravación total, pues el pecado afectaba a todos los aspectos de su ser” (Evis Carballos. Comentario de Génesis Pág. 137)
Rom. 1:21 “los corazones de los hombres son entenebrecidos, la consecuencia es que todo lo que sienten, piensan, dicen o hacen queda negativamente afectado. Sus mentes no pueden razonar correctamente” (William Hendriksen)
“a raíz de la caída del hombre, esa fue tan gravemente afectada ahora, a pesar de estar completamente ciegos e ignorantes de nuestra realidad, nosotros creemos que vemos y que eso que vemos se corresponde con la realidad” Miguel Núñez. Hasta que Ruja el León. Pág. 46
Con esta caída interpretamos las cosas que vemos cada día. Solamente la palabra de Dios nos juzga rectamente, nos ayuda a pensar y concluir correctamente las cosas. Sin el filtro de la palabra de Dios solamente juzgaremos, pensaremos y concluiremos desde la carne.
Desde esta mentalidad, Lily Phillips que se acostó con 100 hombres en el día 14 de dic. 2024. Dice tras su reto sexual que se ha sentido como una prostituta, quizás sin hilar que una prostituta es quien se acuesta con hombres por dinero, era todo sentido una prostituta.
Otras chicas que moviendo las nalgas ganan miles de seguidores en las redes sociales. No son solo ellas, sino también los jóvenes que las siguen, así de podrido está nuestra cultura. Otras que compran nalgas falsas solo para llamar la atención de los hombres.
Es desde la podredumbre de la sociedad el Señor hecha las manos y rescata de allí a sus hijos, lo lava con su sangra preciosa, pero dejando el remanente en la carne caída, porque es carne no se mejora, sino se mortifica y lo cambiará en el día que estemos con Él.
II. La carne y sus obras.
¿Qué es la carne? Puede significar diferentes aspectos de nuestra naturaleza de acuerdo al contexto que estamos leyendo, pero en el contexto de la guerra espiritual se refiere a “nuestra naturaleza caída con sus pecados remanentes” (Núñez. Pág. 46)
A. La carne batalla contra el alma. 1 Pedro 2:11.
Amados, yo os ruego como a extranjeros y peregrinos, que os abstengáisde los deseos carnales que batallan contra el alma.
Amados: Son amados tanto por Dios y por Pedro. “queridos amigos”
Ruego: Pedir, suplicar fervorosamente.
Extranjeros: no son de este mundo. La verdadera patria del creyente es el cielo, el creyente es ciudadano del cielo. Posicionalmente, el creyente está sentado en los lugares celestiales (Ef. 2:6)
Peregrinos. una persona que viene de un país extranjero y llega a una ciudad o tierra para residir allí temporalmente con los nativos. Su estancia es temporal porque su busca un lugar permanente.
Abstengáis: alejarse de algo.
Deseos carnales.
Batallan/combaten. Es un término militar que significa entrar en guerra. En 1 Co. 9:7 lo traduce como soldado.
¿Qué son los deseos carnales? (Gal. 5:16)
No se refiere exclusivamente a pecados extremos como adulterio, fornicación, borrachera, el uso de drogas, sino también el orgullo, el chisme, las burlas, los celos son también deseos carnales.
Los deseos carnales luchan contra el Espíritu (Gal. 5:17)
B. Las obras de la carne. (Gal. 5:19-21)
“lo increíble de esta lista es que coloca pecados como la idolatría y inmoralidad sexual en la misma categoría que la enemistad, los celos, el enojo y la envidia” (Núñez. Pág. 50).
El creyente debe entender que está luchando todos los días contra este enemigo, él mismo, su carne-no es un demonio en la izquierda, sino la carne misma del creyente. El Apóstol Pablo dice: “Y yo sé que en mí, esto es, en mi carne, no mora el bien; porque el querer el bien está en mí, pero no el hacerlo” (Ro 7:18.) esta lucha, como dice Miguel Núñez “no va a desaparecer mientras tengamos un cuerpo caído y estemos en este lado de la gloria”. Esta carne no heredará el reino de Dios, sino que el Señor nos dará un nuevo cuerpo, cuerpo glorificado.
III. Mi responsabilidad. (1 Pe. 2:11-12)
Debido que es una lucha espiritual, mi responsabilidad es:
A. Abstenerme todos los días de los deseos o pasiones carnales.
29Por tanto, si tu ojo derecho te es ocasión de caer, sácalo, y échalo de ti; pues mejor te es que se pierda uno de tus miembros, y no que todo tu cuerpo sea echado al infierno. 30Y si tu mano derecha te es ocasión de caer, córtala, y échala de ti; pues mejor te es que se pierda uno de tus miembros, y no que todo tu cuerpo sea echado al infierno” (Mt 5:29–30.)
Algunos toman cierran sus redes sociales, otros bloquean a amigos que los invitan a tomar. Algunas enfermedades que nos hacen alejar definitivamente de ciertas comidas, (como la diabetes); si se trata de nuestra salud espiritual debemos hacer lo mismo.
Los puritanos lo llamaban “mortificación de la carne”. Debido que es imposible vivir sin pecado en esta vida, nos toca enfrentarlo “debilitar la intensidad del poder de la carne en nuestras vidas” (Núñez).
B. Hacer activamente las cosas espirituales.
Algunos lo llaman medios de gracia, y otros lo llaman disciplinas espirituales. Son cosas básicas de la vida espiritual: la oración constante y lectura bíblica constante y ponerla en práctica.
Conclusión: La mentalidad del ser humano es corrompida totalmente, no ha manera de renovarla, sino cambiarla por completo, y la única manera de ese cambio es reconociendo a Jesucristo como nuestro Señor y Salvador. Pero, también debemos entender que creer que Jesucristo no elimina nuestra lucha contra el pecado, sino todavía estamos con un cuerpo caído. Lucharemos hasta cuando el Señor nos conceda el cuerpo glorificado.
