JAEL – LA VALENTÍA QUE VENCE LO IMPOSIBLE

HÉROES OLVIDADOS – UN CAMINO DE TRANSFORMACIÓN  •  Sermon  •  Submitted   •  Presented
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Mostrar que Dios usa a personas aparentemente comunes para lograr propósitos extraordinarios, llamándonos a confiar en Su poder y actuar con valentía en la vida espiritual.

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SERIE: HÉROES OLVIDADOS – UN CAMINO DE TRANSFORMACIÓN

Tema 2

TEXTO BÍBLICO
Judges 4:17–22 RVR60
Y Sísara huyó a pie a la tienda de Jael mujer de Heber ceneo; porque había paz entre Jabín rey de Hazor y la casa de Heber ceneo. Y saliendo Jael a recibir a Sísara, le dijo: Ven, señor mío, ven a mí, no tengas temor. Y él vino a ella a la tienda, y ella le cubrió con una manta. Y él le dijo: Te ruego me des de beber un poco de agua, pues tengo sed. Y ella abrió un odre de leche y le dio de beber, y le volvió a cubrir. Y él le dijo: Estate a la puerta de la tienda; y si alguien viniere, y te preguntare, diciendo: ¿Hay aquí alguno? tú responderás que no. Pero Jael mujer de Heber tomó una estaca de la tienda, y poniendo un mazo en su mano, se le acercó calladamente y le metió la estaca por las sienes, y la enclavó en la tierra, pues él estaba cargado de sueño y cansado; y así murió. Y siguiendo Barac a Sísara, Jael salió a recibirlo, y le dijo: Ven, y te mostraré al varón que tú buscas. Y él entró donde ella estaba, y he aquí Sísara yacía muerto con la estaca por la sien.
PROPÓSITO
Mostrar que Dios usa a personas aparentemente comunes para lograr propósitos extraordinarios, llamándonos a confiar en Su poder y actuar con valentía en la vida espiritual.
INTRODUCCIÓN
La historia está llena de personas que marcaron la diferencia en momentos clave, aunque nadie esperaba nada de ellas. Muchas veces pensamos que solo los poderosos o capacitados pueden cambiar la historia, pero Dios usa a los más inesperados.
En la Biblia, encontramos a Jael, una mujer que no era guerrera, no tenía un ejército, ni un arma poderosa. Sin embargo, con una sola acción valiente, derrotó a un enemigo que parecía invencible.
ILUSTRACIÓN:
Un pequeño pueblo estaba amenazado por un ejército invasor. Todos esperaban que un gran guerrero viniera a rescatarlos, pero al final, fue una humilde mujer la que, con inteligencia y valentía, venció al líder enemigo.
Así sucede muchas veces en nuestra vida. Creemos que las grandes batallas solo pueden ser ganadas por personas extraordinarias, cuando en realidad Dios nos llama a confiar en Él y a actuar con fe.
FRASE INTRODUCTORIA
La historia de Jael nos muestra que Dios usa a personas comunes para hacer cosas extraordinarias. Lo que importa no es nuestro poder, sino nuestra disposición a obedecer y confiar en Él.
MENSAJE
I. EL CONTEXTO DE LA HISTORIA:
Judges 4:1–16 RVR60
Después de la muerte de Aod, los hijos de Israel volvieron a hacer lo malo ante los ojos de Jehová. Y Jehová los vendió en mano de Jabín rey de Canaán, el cual reinó en Hazor; y el capitán de su ejército se llamaba Sísara, el cual habitaba en Haroset-goim. Entonces los hijos de Israel clamaron a Jehová, porque aquél tenía novecientos carros herrados, y había oprimido con crueldad a los hijos de Israel por veinte años. Gobernaba en aquel tiempo a Israel una mujer, Débora, profetisa, mujer de Lapidot; y acostumbraba sentarse bajo la palmera de Débora, entre Ramá y Bet-el, en el monte de Efraín; y los hijos de Israel subían a ella a juicio. Y ella envió a llamar a Barac hijo de Abinoam, de Cedes de Neftalí, y le dijo: ¿No te ha mandado Jehová Dios de Israel, diciendo: Ve, junta a tu gente en el monte de Tabor, y toma contigo diez mil hombres de la tribu de Neftalí y de la tribu de Zabulón; y yo atraeré hacia ti al arroyo de Cisón a Sísara, capitán del ejército de Jabín, con sus carros y su ejército, y lo entregaré en tus manos? Barac le respondió: Si tú fueres conmigo, yo iré; pero si no fueres conmigo, no iré. Ella dijo: Iré contigo; mas no será tuya la gloria de la jornada que emprendes, porque en mano de mujer venderá Jehová a Sísara. Y levantándose Débora, fue con Barac a Cedes. Y juntó Barac a Zabulón y a Neftalí en Cedes, y subió con diez mil hombres a su mando; y Débora subió con él. Y Heber ceneo, de los hijos de Hobab suegro de Moisés, se había apartado de los ceneos, y había plantado sus tiendas en el valle de Zaanaim, que está junto a Cedes. Vinieron, pues, a Sísara las nuevas de que Barac hijo de Abinoam había subido al monte de Tabor. Y reunió Sísara todos sus carros, novecientos carros herrados, con todo el pueblo que con él estaba, desde Haroset-goim hasta el arroyo de Cisón. Entonces Débora dijo a Barac: Levántate, porque este es el día en que Jehová ha entregado a Sísara en tus manos. ¿No ha salido Jehová delante de ti? Y Barac descendió del monte de Tabor, y diez mil hombres en pos de él. Y Jehová quebrantó a Sísara, a todos sus carros y a todo su ejército, a filo de espada delante de Barac; y Sísara descendió del carro, y huyó a pie. Mas Barac siguió los carros y el ejército hasta Haroset-goim, y todo el ejército de Sísara cayó a filo de espada, hasta no quedar ni uno.
Un pueblo en crisis
Israel había caído en idolatría y estaba oprimido por Jabín, rey de Canaán.
Su comandante, Sísara, tenía un ejército invencible con 900 carros de hierro.
Israel clamó a Dios y Él levantó a Débora como jueza y profetisa.
El llamado a la batalla
Dios ordenó a Barac que reuniera un ejército para enfrentar a Sísara.
Pero Barac tenía miedo y solo aceptó ir si Débora lo acompañaba.
Débora le profetizó que la victoria vendría, pero que Sísara sería entregado en manos de una mujer.
II. JAEL: UNA MUJER ORDINARIA, UN PROPÓSITO EXTRAORDINARIO:
Judges 4:17–22 RVR60
Y Sísara huyó a pie a la tienda de Jael mujer de Heber ceneo; porque había paz entre Jabín rey de Hazor y la casa de Heber ceneo. Y saliendo Jael a recibir a Sísara, le dijo: Ven, señor mío, ven a mí, no tengas temor. Y él vino a ella a la tienda, y ella le cubrió con una manta. Y él le dijo: Te ruego me des de beber un poco de agua, pues tengo sed. Y ella abrió un odre de leche y le dio de beber, y le volvió a cubrir. Y él le dijo: Estate a la puerta de la tienda; y si alguien viniere, y te preguntare, diciendo: ¿Hay aquí alguno? tú responderás que no. Pero Jael mujer de Heber tomó una estaca de la tienda, y poniendo un mazo en su mano, se le acercó calladamente y le metió la estaca por las sienes, y la enclavó en la tierra, pues él estaba cargado de sueño y cansado; y así murió. Y siguiendo Barac a Sísara, Jael salió a recibirlo, y le dijo: Ven, y te mostraré al varón que tú buscas. Y él entró donde ella estaba, y he aquí Sísara yacía muerto con la estaca por la sien.
huye buscando refugio
Después de la derrota de su ejército, Sísara escapa a pie.
Llega a la tienda de Jael, esposa de Héber, pensando que estaría seguro.
toma una decisión valiente
Ella lo recibe con aparente hospitalidad.
Le da leche para que se duerma y, cuando Sísara está profundamente dormido, toma una estaca y lo mata clavándola en su sien.
Dios usa a los que están dispuestos
Jael no era una guerrera, pero tenía una oportunidad para actuar y no dudó en hacerlo.
A veces Dios nos coloca en lugares clave, pero debemos tener fe para actuar.
III. LECCIONES ESPIRITUALES DE JAEL:
Dios usa a los inesperados
Jael no era juez, ni guerrera, ni líder.
Sin embargo, fue valiente y obedeció el plan de Dios.
No importa cuán pequeño te sientas, Dios puede usarte para grandes cosas.
La valentía viene de la fe, no de la capacidad
Jael no tenía entrenamiento militar, pero sabía que Sísara era enemigo de Dios.
Su valentía no venía de la fuerza, sino de la convicción.
¿Estamos dispuestos a actuar en fe cuando Dios nos llama?
Cada uno tiene un papel en la obra de Dios
Débora profetizó.
Barac dirigió el ejército.
Jael ejecutó la victoria final.
Todos tenemos un rol en el plan de Dios, grande o pequeño.
IV. ¿CÓMO APLICAR ESTA HISTORIA A NUESTRA VIDA?:
Para los cristianos: Confianza y acción
¿Dios te ha dado una misión que parece demasiado grande?
No esperes ser “lo suficientemente fuerte” para obedecer.
Dios usa a los que confían y actúan en fe.
Para los no bautizados: Dios puede usarte donde estás
No necesitas ser un experto en la Biblia para seguir a Dios.
Solo necesitas estar dispuesto a dar el primer paso de fe.
CONCLUSIÓN
Jael nos enseña que la fe y la obediencia son más importantes que la fuerza y la posición.
Dios usa a los que están dispuestos, sin importar cuán ordinarios parezcan.
Hoy, Dios nos llama a confiar y actuar con valentía en nuestra vida espiritual.
LLAMADO: ¿ESTÁS DISPUESTO A SER USADO POR DIOS?
Si eres cristiano, comprométete a confiar y actuar cuando Dios te llame. Si aún no has entregado tu vida a Cristo, hoy es el día para decirle ‘Sí’ a Dios.
No importa quién seas, Dios puede usarte para Su gloria. ¿Te atreves a confiar en Él?
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