HIJOS POR LA VOLUNTAD DE DIOS

Sermon  •  Submitted   •  Presented
0 ratings
· 14 views

Expondremos algunas razones que nos revelan las Escrituras de por qué somos hijos de Dios y pertenecemos a esta maravillosa familia, lo cual nos abrirá los ojos del entendimiento a fin de que provoque un cambio de actitud con relación a nosotros, la iglesia local y Dios.

Notes
Transcript

INTRODUCCION

¿Alguna vez has conocido a alguien que ha comprado un vehículo para tenerlo guardado y seguir utilizando el transporte público? ¿Alguna vez has comprado zapatos para usarlos de guante? ¿Alguna vez te has vestido de gala para ir a la playa?
Pues la pregunta que me hago ¿Por qué el creyente, muchas veces, vive con un sentido de despropósito? ¿Por qué el creyente siendo hijo vive como los huérfanos? ¿Por qué teniendo un vehículo en nuestra marquesina salidos a pie o tomando vehículo público?
Muchos creyentes viven sin sentido de pertenencia porque no saben lo que han recibido de Dios.
“Una vez que somos conscientes de quiénes somos en Cristo – los hijos amados de Dios -, nuestras vidas deberían cambiar”. Autor: Charles Stanley
La mayoría de los creyentes asisten a las iglesias, pero no han desarrollado un sentido de pertenencia o no se ha identificado con la comunidad de fe porque desconocen sobre el diseño de Dios para su vida.
Hoy nos proponemos compartir sobre una de las grandes verdades que nos dan identidad: “hijos por la voluntad de Dios” y expondremos algunas razones que nos revelan las Escrituras de por qué somos hijos de Dios y pertenecemos a esta maravillosa familia, lo cual nos abrirá los ojos del entendimiento a fin de que provoque un cambio de actitud con relación a nosotros, la iglesia local y Dios.

SOMOS HIJOS DE DIOS PORQUE ESTE ES EL PROPOSITO O DISEÑO DE DIOS (VER v.11)

Cuando Juan expresa que Cristo “a lo suyo vino” se refiere a que vino al mundo que él había creado.
Juan 1:10 NBLA
10 Él estaba en el mundo, y el mundo fue hecho por medio de Él, y el mundo no lo conoció.
Pero cuando dice que “los suyos no le recibieron” se refiere en particular a la nación escogida de Israel.
Levítico 26:12 NBLA
12 ”Andaré entre ustedes y seré su Dios, y ustedes serán Mi pueblo.
R. C. Ryle hizo el siguiente comentario explicando este verso:
“La primera vez, “lo suyo” es neutro y significa literalmente “sus propias cosas”. La segunda vez, la expresión “los suyos” está en masculino y significa “sus propios hombres, siervos y súbditos”. Probablemente pretenda mostrar que nuestro Señor vino a un pueblo cuya tierra, cuyo territorio y Templo, cuyas ciudades, eran propiedad de Él y habían sido otorgados originalmente por Él mismo. Los judíos, Palestina, Jerusalén, el Templo, todos eran posesión especial de Dios. Israel era “su heredad” (Salmo 78:71).[1]
“Dios siempre ha alumbrado a todo hombre. Por medio de Israel, su pueblo escogido, iluminó al mundo del Antiguo Testamento. Sin embargo, su pueblo no quiso recibirlo. El mundo moderno, con sus tremendos adelantos, cree que por sí solo llenará el vacío interior. En consecuencia, aunque reconozca que necesita un cambio, se niega a aceptar la luz de Dios. Eso no significa que no sepa nada de Dios ni de Jesucristo pues hay millones que conocen verdades intelectuales acerca de Cristo, mientras que se rehúsan a darle un lugar importante en su vida. Este versículo se refiere en particular al rechazo por parte de la nación de Israel. Aunque los judíos esperaban al Mesías, no creyeron en Jesucristo y se rehusaron a recibirle. Lo mismo sucede ahora con la humanidad; es terca, dura de corazón y empedernida en su rechazo del Hijo de Dios.”[2]
Todo esto nos revela que el plan de Dios de salvación estaba en su clímax; en su punto más importante. El propósito eterno de Dios se estaba cumpliendo. Solo una mirada a la Biblia, desde Génesis hasta Apocalipsis nos permite ver este propósito de Dios: “morar en medio de un pueblo que él ha escogido para sí.” Y esto es mostrado en 5 imágenes:
Un Jardín
Una Morada
Una Persona
Un pueblo
Reino
Edificio
Cuerpo
Familia
Templo
Ciudadano
Una Ciudad (la nueva Jerusalén)
Tu estas diseñado con el propósito de pertenecer a algo y mientras no encuentres ese algo, vivirás con el sentimiento de insatisfacción y carencia. Como hijo de Dios, perteneces a una gran familia; una familia en la que Dios es el Padre. Por eso:
La familia de la Fe ha sido diseñada por Dios para suplir tu gran necesidad de pertenencia.
La familia de la Fe ha sido diseñada por Dios para suplir tu gran necesidad dirección.
La familia de la Fe ha sido diseñada por Dios para brindarte sentido de propósito a tu vida.
La familia de la Fe ha sido diseñada por Dios para que disfrutes de tu diseño junto a otros hermanos.
La familia de la Fe ha sido diseñada por Dios que en comunidad vivas para la gloria de Dios.

SOMOS HIJOS DE DIOS PORQUE DIOS NOS DIO EL DERECHO LEGITIMO O LEGAL DE SERLO (VER v.12)

El derecho o potestad de ser hechos hijos de Dios está limitado a los que reciben y creen en su nombre.
John McArthur dijo que:
“Recibir a Cristo requiere más que el mero reconocimiento intelectual de sus afirmaciones. La última cláusula del versículo 12 se refiere a los que lo recibieron como los que creen en su nombre… Su nombre se refiere a la totalidad de Cristo como ser, todo lo que es y hace. De este modo, no es posible separar su deidad de su humanidad, su ser Salvador de su ser Señor, su persona de su obra redentora. La fe salvadora acepta a Jesucristo en todo lo que las Escrituras revelan de él.”
Gálatas 4:4–7 NBLA
4 Pero cuando vino la plenitud del tiempo, Dios envió a Su Hijo, nacido de mujer, nacido bajo la ley, 5 a fin de que redimiera a los que estaban bajo la ley, para que recibiéramos la adopción de hijos. 6 Y porque ustedes son hijos, Dios ha enviado el Espíritu de Su Hijo a nuestros corazones, clamando: «¡Abba! ¡Padre!» 7 Por tanto, ya no eres siervo, sino hijo; y si hijo, también heredero por medio de Dios.
El derecho de adopción que hemos recibido nos brinda el privilegio de experimentar en nuestras vidas al Espíritu Santo.
El derecho de adopción que hemos recibido nos acerca a Dios con una relación más íntima, profunda y fuerte.
El derecho de adopción que hemos recibido nos posiciona en un estado de privilegio para con Dios en el mundo donde recibimos herencia por medio de Cristo.
El derecho de adopción que hemos recibido nos hace perteneciente a la familia más grande e importante de todas… la gran familia de Dios.
“¿No es cierto que los judíos se jactaban de sus derechos hereditarios, y que se llamaban a sí mismos hijos de Abraham? Pues bien, los creyentes reciben el derecho de llegar a ser realmente hijos; e hijos no sólo de Abraham sino de Dios.”[3]
1 Juan 3:1 NBLA
1 Miren cuán gran amor nos ha otorgado el Padre: que seamos llamados hijos de Dios. Y eso somos. Por esto el mundo no nos conoce, porque no lo conoció a Él.
Es posible que tu vida esté marcada por nefastas decepciones familiares. Tal vez, nunca has tenido una familia funcional. Puede ser posible que el concepto de familia, en vista de tu mala experiencia, no tenga mucho valor. Pero todo eso puede ser cambiado ahora en Cristo. En Cristo Dios te adopta. En Cristo tus decepciones familiares no se repiten; en Cristo la disfuncionalidad de tu familia no determina el funcionamiento de tu vida como hijo de Dios; en Cristo, el valor de la familia de Dios no se determina por tu dolorosa experiencia, sino por la nueva creación en Cristo.
“El hijo de Dios se hizo hombre, para que los hombres pudieran ser hijos de Dios” Autor: C. S. Lewis

SOMOS HIJOS DE DIOS PORQUE ES UN ACTO SOBERANO DE DIOS (VER v. 13)

La imposibilidad de pertenecer a la familia de Dios
Ilustración: El Centro Español es una institución que cuyas instalaciones solo son accesibles para aquellos que son miembros y para ser miembros se requiere de pasar por un experticio y evaluación, además de pagar una cuantiosa suma de dinero como membresía. Solos aquellos que son miembros pueden disfrutar de las instalaciones. Pero como miembros, uno de los beneficios que se posee es que pueden llevar a otra persona que no es miembro para que disfruten por un tiempo determinado y siempre y cuando esté presente el socio, pero este invitado no tiene ningún derecho a estas instalaciones. No es permitido que una persona que nos es miembro pueda acceder y disfrutar de las instalaciones.
De igual manera, solos los hijos de Dios pueden disfrutar de los beneficios y bendiciones de ser hijos. Solo los nacidos de nuevo podrán acceder al reino dice el Señor en Juan 3 pero esta obra solo Dios puede realizarla en la vida del ser humano
El evangelista enseña que los verdaderos hijos de Dios no deben su origen:
a la sangre (ascendencia física; por ejemplo, de Abraham)
ni a la voluntad de la carne (el deseo carnal, el impulso sexual del hombre o la mujer)
ni a la voluntad de varón (el instinto procreativo del hombre)
sino sólo a Dios. Obsérvese el arreglo ascendente de las tres expresiones. Las tres hacen resaltar el hecho de que en ningún sentido los creyentes deben su nacimiento o situación a causas físicas o biológicas.[4]
Para pertenecer a la gran familia de Dios no depende de que yo quiera serlo sino de Dios en su soberanía que produce en nosotros el nuevo nacimiento.
Para pertenecer a la gran familia de Dios no depende de mis relaciones y contactos con otros creyentes, sino de Dios en su soberanía que produce en nosotros el nuevo nacimiento.
Para pertenecer a la gran familia de Dios no depende de que tan bueno yo sea, sino de Dios en su soberanía que produce en nosotros el nuevo nacimiento.
“Una persona puede ir a la iglesia dos veces al día, participar de la cena del Señor, orar en privado lo máximo que pueda, asistir a todos los cultos, oír muchos sermones y leer todos los libros que existen sobre Cristo. Pero, aun así, tiene que nacer de nuevo”. Autor: John Wesley
 

ALGUNAS IMPLICACIONES DE LOS MIEMBROS DE LA FAMILIA DE DIOS

Como miembro de esta gran familia de Dios es nuestra responsabilidad y compromiso el ser responsable con nuestra relación hijos – Padre con Dios.
Mateo 6:9 (NBLA) 9 »Ustedes, pues, oren de esta manera: “Padre nuestro que estás en los cielos, Santificado sea Tu nombre.
Como miembros de esta gran familia de Dios es nuestra responsabilidad y compromiso el ser responsables con nuestra relación con los demás miembros.
Como miembros de esta gran familia de Dios es nuestra responsabilidad y compromiso vivir con un sentido de pertenencia y valoración a esta hermosa comunidad.
Como miembros de esta gran familia de Dios es nuestra responsabilidad y compromiso ser fieles ante nuestras asignaciones en esta productiva comunidad.
Como miembros de esta gran familia de Dios es nuestra responsabilidad y compromiso defenderla con valentía, pero en amor.
Como miembros de esta gran familia de Dios es nuestra responsabilidad y compromiso sustentarla con mis dones y recursos mostrando siempre disposición y disponibilidad junto con una actitud de busca y aprovecha las oportunidades para servir a otros.

APLICACIONES Y CONCLUSIONES

Como hijo de Dios, debo pertenecer a una iglesia local porque es parte de mi diseño y propósito de parte de Dios, por lo tanto, para que mi vida cobre sentido debo vivir en esta comunidad con alegría posicionándome en el lugar que Dios ha deseado para mí.
Como hijo de Dios, pertenezco a una iglesia local, además de las responsabilidades que se me asignan, también tengo los beneficios y bendiciones, lo que me lleva a ser agradecido de Dios de que pertenezco a algo muy grande y tengo un lugar especial en él.
Como hijo de Dios, pertenecer a una iglesia local debe de motivarme a ser promotor/a del evangelio ya que esta comunidad de fe es una comunidad evangélica y es necesario que yo me identifique y predique este evangelio.
Amad a esta Iglesia, permaneced en esta Iglesia, sed vosotros esta Iglesia.” Autor: Agustín de Hipona
[1]Ryle, J. C. 2004–2005. Meditaciones sobre los Evangelios: Juan. Editado por Elena Flores Sanz. Traducido por David Cánovas Williams. Vol. 1. Moral de Calatrava, España: Editorial Peregrino.
[2]Palau, Luis. 1991. Comentario bı́blico del continente nuevo: San Juan I. Miami, FL: Editorial Unilit.
[3]Hendriksen, William. 1981. Comentario al Nuevo Testamento: El Evangelio según San Juan. Grand Rapids, MI: Libros Desafío.
30 El original lleva plural: sangres. Se ofrecen varias explicaciones respecto a este plural; tales como, la sangre de los padres, la sangre de muchos antepasados distinguidos, etc. Se podría también preguntar porqué el español exige el plural cenizascuando el holandés lleva el singular. Depende de cómo se conciba el objeto. Por ello, algunos comentarios sugieren que el plural sangres puede proceder de las muchas gotas de sangre que la componen.
[4]Hendriksen, William. 1981. Comentario al Nuevo Testamento: El Evangelio según San Juan. Grand Rapids, MI: Libros Desafío.
Related Media
See more
Related Sermons
See more
Earn an accredited degree from Redemption Seminary with Logos.