NO PERDAMOS LA ESENCIA, SOMOS SAL DE LA TIERRA (MATEO 5:13)
EL SERMÓN DEL MONTE • Sermon • Submitted • Presented
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Transcript
1 VOSOTROS SOIS LA SAL DE LA TIERRA
2 NO PERDAMOS ESTA ESENCIA DE LO QUE SOMOS
3 PERDERIAMOS EL PROPÓSITO POR EL QUE ESTAMOS AQUÍ
Introducción
Seguimos con el sermón del monte, en este caso ya hemos terminado de las bienaventuranzas, ahora segumos con más declaraciones de este sermón.
Sin duda, profundas y maravillosas, que nos habla del Reino de Dios, que nos habla del papel de la Iglesia en este mundo. De como debemos comportatnos, de cual es nuestra esencia.
Vosotros sois la sal de la tierra, esto es importante para mantener la esencia, para no perderla y ser usados por Dios según su voluntad.
Pero, ¿qué significa ser sal de la tierra? ¿Qué implicaciones tiene? ¿Qué pasa si perdermos la esencia?
1. VOSOTOS SOIS LA SAL DE LA TIERRA
1. VOSOTOS SOIS LA SAL DE LA TIERRA
13 Vosotros sois la sal de la tierra; pero si la sal pierde su sabor, ¿con qué la sazonaréis? No sirve ya para nada, sino para ser echada fuera y pisoteada por la gente.
a) ¿Qué significa esto?
Vamos a ver primeramente para que sirve la sal y porque se nos compara con esto
Aunque la sal tiene muchas características: blancura, sazón, sabor, poder preservativo, etc., es probablemente esta última cualidad, la potencia de la sal como antiséptico, una sustancia que retarda la corrupción, sobre la que se pone el énfasis aquí, aunque la función subsidiaria de impartir sabor obviamente no debe quedar excluida
Es un llamado a la santidad, necesitamos caminar en santidad, ser la sal de la tierra, es tener la esencia de lo que realmenrte hemos sido llamados.
Ser la sal de la tierra, es un privilegio pero una gran responsabilidad.
Ser sal es ser luchar contra la corrupción de este mundo, pero no de una manera violenta, sino siendo embajadores del Reino.
b) Solamente nosotros la iglesia.
Es un llamado para la iglesia.
Sí., solo nosotros, por eso decía, es un llamado maravilloso, pero es también una responsabilidad, en la que debemos procurar la comunión con Dios y también con los hermanos, porque así no se disuelve la sal.
La sal es sal cuando permenece unido grano con grano.
De lo contrario, no es nada.
Por eso, necesitamos esuchar con dilegencia este llamado.
c) Debemos dar un buen testimonio.
Un buen testimonio en el tiempo que nos ha tocado vivir.
Hay tantas personas que no leen la Biblia, pero que constantemente nos leen a nosotros! Si nuestra conducta no concuerda con nuestro llamamiento, de muy poco valdrán nuestras palabras.
Por eso, es tan importante, vivir conforme al Palabra de Dios, esto es, santidad. Hermanos, si no nos tomamos en serio el llamado, perdemos la esencia. Si noosotros no nos lo tomamos en serio, los demás no tomarán en serio el Evangelio.
Hermanos, es un llamado importante.
c) Debemos dar buen testimonio contra la corrupción.
Lo que queire decir, que no debemos practicar la corrupción, todo lo contrario combatirla.
Pero, ¿Cómo? Siendo sal, pero a la vez, se hace siendo testimonio del Evangelio, estar siempre preparado para que Dios nos use, hablando de al gracia de Dios, de la libertad del Redentor, contra la esclavitud del pecado.
20 Así que, somos embajadores en nombre de Cristo, y como si Dios rogara por medio de nosotros, os rogamos en nombre de Cristo: Reconciliaos con Dios. 21 Al que no conoció pecado, por nosotros lo hizo pecado, para que en él nosotros seamos hechos justicia de Dios.
Predicando el Evangelio d ela Reconciliación
Ese es nuestra llamado…
2. NO PERDAMOS ESTA ESENCIA DE LO QUE SOMOS.
2. NO PERDAMOS ESTA ESENCIA DE LO QUE SOMOS.
Santa Biblia Reina Valera 2020 Capítulo 5
pero si la sal pierde su sabor, ¿con qué la sazonaréis?
Si perdemos la esencia…
a) Pues así perderemos nuestra identidad.
Esto es, perder el propósito de nuestra razón de existir.
Necesitamos recordarnos esto.
Si no tenemos comunión con Dios, nos enfriamos, perdemos nuesdtra esencia, como la sal, cuando pierde su sabor.
Hermanos,
Ser de Cristo, significa conservar la esencia del la identidad de quien somos.
Necesitamos, que la sociedad vea algo distinto en nostoros, porque si no lo ven, en algo estamos fallando.
b) Si perdemos nuestra identidad, ¿Cómo será salada la tierra?
¿Cómo conocerán? ¿Cómo nos moveremos en esta sociedad? ¿Qué diremos acerca de aquel que nos salvó, que nos llamó de oscuridad a la luz más admirable?
Necesitmos, recordar cual es nuestra identidad, necesitamos mirar más a Cristo.
Creer en su fidelidad, amarlo, llenarnos de él,
POrque el mungo gime en dolor, mientras almas son precipitadas a la muerte eterna.
Por eso, este llamado es imperativo…
c) Si perdemos nuestra esencia, ¿quién les predicará?
14 Pero ¿cómo, pues, invocarán a aquel en quien no han creído? ¿Y cómo creerán en aquel de quien no han oído? ¿Y cómo oirán si no hay quien les predique? 15 ¿Y cómo predicarán si no son enviados? Como está escrito: ¡Cuán hermosos son los pies de los que anuncian el evangelio de la paz, de los que anuncian buenas noticias!
Hermanos, ¿cómo estás tomando de enserio esta Palabra?
Dejame decirte algo, salgo a la calle y se me rompe el corazón de ver tanto sufrimiento, se me rompe el corazón ver personas esclavas del pecado, personas que no tienen ganas de vivir, no soportan más la losa que llevan en su costal, no encuentra el sentido a la vida, mientras tanto, pasan la vida queriendose anestesiar con placeres de este mundo que ahondan más si cabe la fosa del su sufrimiento.
¿Qué estamos haciendo como iglesia? Venimos al la iglesia, portamo nuestras biblias, levantamos la manos, cantando con ganas, salimos de la igleisa, nos encerramos en casa, siendo egoistas y negligentes con el llamado de Dios, y mientras el mundo sigue igual
Este llamado es para que te levantes y muestres el amor de Cristo a los que no lo conoces, y no quiero que esta frase se convierta en un cliché o en un bonito eslogán, sino que esto sea tu vida, mi vida hasta que el Señor nos llame.
Medito en esto, en la madrugada con lagrimas en mis ojos.
¿Qué estamos haciendo iglesia?
Si perdemos la misión, la esencia…
3. PERDERIAMOS EL PROPÓSITO POR EL QUE ESTAMOS AQUÍ .
13 Vosotros sois la sal de la tierra; pero si la sal pierde su sabor, ¿con qué la sazonaréis? No sirve ya para nada, sino para ser echada fuera y pisoteada por la gente.
a) No serviría esto para nada
Si perdermos nuestra esencia, lo que estamos haciendo hoy, es una pura pantomima, es pura hipocresía, y hermanos, no quiero ser hipócrita ni ser el pastor de una iglesia que practica la hipocresía, sino de una iglesia que ama al Señor, y ama al prójimo, que sirve para ser la sal de esta tierra.
Que lleva en su piel las marcas de Cristo resucitado, y no un grupo de religioso que lo unico que saben hacer es cantar y nada más.
¿Dónde está tus marcas de Cristo cuando sales de aquí?
Esto, es lo que debe hacer para ser sal, vivir caminar con aquellos que necesitan ser salados.
b) Necesitamos santidad.
Necesitamos santidad, necesitamos consagrarnos más al Señor.
Necesitamos arrepentimiento por neustra negligencia, necesitamos pedirle al Señor ue nos llame.
Precisamos hermanos, orar, orar para que el Señor nos levante.
(Para nuevos invitado)
c) Necesitamos alinearnos con la misión que se nos ha encomendado.
Quiero leer la letra de una canción
Sal (Alex Sanpedro)
Tengo una biblia que no habla
Un crucifijo que no salva
Una fe que se cansó de las montañas
Tengo oraciones sin sujeto
Y he predicado tantas veces
En el valle de los huesos secos
Tengo noticias sin oyentes
Tengo pacientes esperando el milagro de los peces pero
Tengo la red averiada
Y el vino es vinagre
Y el pan no sabe a nada
Tengo una sal que ya no sala
Una iglesia que no sale
Una luz bajo la mesa
Y una virgen despistada
La levadura en la nevera
Mi armadura oxidada
Tengo oro y tengo plata
Pero el cojo ya no baila
Pero el cojo ya no baila
Tengo victorias derrotadas
Gente en el templo destemplada
Misioneros encerrados en sus casas
Tengo la ofrenda en el banco
Las promesas caducadas
El maná está congelado no hay calor en la palabra
Está de fiesta en la atalaya con el buen samaritano
Ya no sufren como hermanos
Son cristianos sin agallas
Tengo una sal que ya no sala
Una iglesia que no sale
Una luz bajo la mesa
Y una virgen despistada
La levadura en la nevera
Mi armadura oxidada
Tengo oro y tengo plata
Pero el cojo ya no baila
Tengo una sal que ya no sal
Una iglesia que no sale
Una luz bajo la mesa
Y una virgen despistada
La levadura en la nevera
Mi armadura oxidada
Tengo oro y tengo plata
Pero el cojo ya no baila
Pero el cojo ya no baila
Pero el cojo ya no baila
Pero el cojo ya no baila
Hermanos, que nos arrepintamos en nuestro lecho de no haber sido sal.
y podamos decir.
7 He peleado la buena batalla, he acabado la carrera, he guardado la fe. 8 Por lo demás, me está reservada la corona de justicia, que en aquel día me dará el Señor, el juez justo; y no solo a mí, sino también a todos los que aman su venida.
En la antigüedad, la sal era un bien tan valioso que se utilizaba como moneda. Sin embargo, si la sal perdía su sabor, se consideraba inútil. Esto nos recuerda que nuestra influencia debe ser constante; si perdemos nuestro propósito como cristianos, ¿qué valor tenemos en el mundo? Reflexionemos: ¿Cómo estamos preservando nuestra esencia y la de aquellos a nuestro alrededor?
CONCLUSIONES
Imagina un mundo sin sal, donde la comida es insípida y la vida carece de sabor. La sal no solo da gusto, sino que también preserva y protege. Así es nuestra función como cristianos: somos el sabor de la vida en un mundo que a menudo se siente vacío y sin esperanza. Como la sal, debemos ser una influencia positiva, dándonos cuenta que nuestras acciones pueden cambiar el curso de la vida de otros. ¿Estamos cumpliendo este papel?
Hermanos, somos la sal de la tierra, y Dios nos ha puesto en esta hora, en este tiempo, para serlo con los que nos rodean, no caigamos en la desidia, necesitamos dar esperanza a este mundo, no nuestra esperanza sino la esperanza de Cristo Resucitado.
Es tiempo, de levantarte, consagrarte, santificicarte, buscar tiempo con el Señor, es tiempo de ser igleisa, es tiempo de ser sal de la tierra. Y para eso debemos permanecer junto en comunión, junto a nuestra cabeza, Cristo.
Que Dios bendiga su Palabra.
