El servicio a Dios es una decisión diaria

Pr. Erick Espíndola
Yo y mi familia Servimos al Señor  •  Sermon  •  Submitted   •  Presented
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Introducción

Policarpo fue un discípulo directo del Apostol Juan en el siglo II
Lo mejor de los Padres Apostólicos Testimonio ante el procónsul

Pero cuando Policarpo entró en el estadio le llegó una voz del cielo: «Mantente firme, Policarpo, y sé un hombre». Y nadie vio al que hablaba, pero los que son de los nuestros que estaban presentes oyeron la voz. Y al final, cuando fue traído, hubo un gran tumulto, porque oyeron que habían capturado a Policarpo.

Así pues, cuando lo presentaron delante del procónsul, éste inquirió si él era Policarpo. Y al confesar que lo era, intentó persuadirle a que se retractara, diciendo: “Ten respeto a tu edad”, y otras cosas apropiadas, como acostumbran decir: “Jura por el genio de César; y retráctate y di: Fuera los ateos”.

Entonces Policarpo, con mirada solemne, contempló toda la multitud de paganos impíos que había en el estadio, y les hizo señas con la mano; y gimiendo y mirando al cielo, dijo: “Fuera los ateos”.

Pero cuando el magistrado insistió y le dijo: “Jura, y te soltaré; insulta a Cristo”, Policarpo contestó: “Durante ochenta y seis años he sido su siervo, y no me ha hecho mal alguno. ¿Cómo puedo ahora blasfemar de mi Rey que me ha salvado?”.

Cita bíblica: Josué 24:15a “Y si mal os parece servir a Jehová, escogeos hoy a quién sirváis...”

I. Que se realiza haciendo una retrospectiva del accionar divino

“Y si mal os parece servir a Jehová”
El pueblo de Israel ya se encuentra en la tierra prometida, Josué ha dividido la tierra como herencia para las 12 tribus de Israel. Nos encontramos en el final de la vida de Josué (Jos. 23:1). Lo que busca hacer ahora es recordarles todo lo que Dios ha hecho con ellos a lo largo de la historia. En el andamiaje del pueblo se ha ido mostrando muchas características del accionar divino que es muy necesario recordar para que el pueblo pueda tomar una decisión.
El llamado en gracia, a una familia, para recibir la providencia divina (Jos. 24:1-4)
Lo primero que se ha de tomar en cuenta es que Josué reune a todas las tribus de Israel en Siquem y pone al frente de cada tribu a los ancianos, principes, jueces y oficiales (v.1), los representantes. Siquem era el mismo sitio donde Abraham había llegado en aquel entonces a Canaán (Ge. 12:6-7). En primer lugar, nos encontramos, entonces, frente al llamado de una persona para recibir la providencia divina en, por lo menos, tres áreas particulares:
Espiritual v. 2: “servían a dioses extraños”
El verbo que Dios usa para “tomé (laqaj)” significa “apoderarse de”, es decir, implica una poderosa intervensión de Dios en la vida de un ser humano. Este Dios providencial se apoderó de Abraham, quien servía a dioses extraños, y lo hizo suyo (así como con David (2 S. 7:8), con Amós (Am. 7:15), e inclusio Israel (Dt. 4:20)). Lo llamó en gracia para que en su providencia cambiara la espiritualidad de Abraham, de servir a dioses extraños a servir al Dios vivo y verdadero.
Familiar v. 3: “aumenté su descendencia”
La providencia familiar fue el aumento de su descendencia tal como lo había establecido en su pacto (Ge 22:17). Se estima que a la tierra prometida ingresó un aproximado de 1.9 millones de personas de la nueva generación. Sin lugar a dudas eso es un aumento exponencial de la pequeña familia que tenía Abraham. La providencia también estuvo en el ámbito familiar.
Material v. 4: “le di el monte Seir, para que lo poseyese todo”
De manera material también se hace evidente toda la bendición.
Esta familia fue llamada en gracia para ser receptora de la providencia divina.
La liberación en gracia, de un pueblo, para experimentar el poder divino (Jos. 24:5-7)
El contexto ahora es el periodo de esclavitud en Egipto. Jacob desciende a Egipto a raiz de la hambruna que se estaba experimentando en toda la tierra. Aquí debemos recordar el accionar de Dios al liberar al pueblo, por su gracia, para que ellos puedan experimentar el poder divino.
Egipto herido con plagas v. 5
El poder de Dios se hace evidente en las plagas que fueron enviadas en todo Egipto. Estas heridas causadas a Egipto fueron promesas cumplidas a Moisés en Éxodo 3:20.
Israel sacado de Egipto v. 6
El poder de Dios es nuevamente evidente al liberar al pueblo de Egipto para ponerlos en un lugar diferente. Dios liberó 600mil personas de una esclavitud de 400 años.
Egipto hundido en el mar v. 7
El poder divino no solo es en las plagas, y la liberación de 600mil personas, sino también en la naturaleza al partir el mar y ahogar a todos los carros y caballería de Faraón.
Este es el gran poder que experimentó, ya no una familia, sino un pueblo sumamente grande, el pueblo que Dios escogio de entre todos los pueblos sobre la tierra (Dt. 7:6-8) Este pueblo vio el poder con sus ojos v.7.
La protección en gracia, a un pueblo, para sentir el cuidado divino (Jos. 24:8-12)
De la providencia y el poder, al cuidado divino, así se va realizando la restrospectiva. Dios brinda protección a su pueblo para que ellos sientan el cuidado divino.
Victoria contra los amorreos v. 8
Les brinda primeramente su protección dándoles victoria contra los amorreos. Después de 470 años de la promesa a Abraham por fín se encuentra a las puertas de la tierra prometida. Les dió una victoria muy clara (Núm. 21:21-35)
Victoria sobre Balac y los moabitas v. 9-10
No fue diferente sobre Balac y los moabitas. La protección de Dios observada en no permitir que otros maldigan al pueblo, sino cambiar eso en bendición e inlcuso tres veces (Núm. 24:10).
Victoria sobre los moradores de Jericó 11-12
En Jericó Dios entrega a todos los moradores en sus manos. Es una gran lista de enemigos entregados en sus manos, pero qué impresionante es cómo arrojó a los dos reyes amorreos. No fue el uso de armas, sino de la soberanía de Dios (tábanos puede ser avispas o terror, pánico).
La protección a un pueblo para que sienta el cuidado divino en cada encuentro militar es sorprendente. Dios siempre cuida a su pueblo para preservarlo y esto debían sentir los oyentes.
La benevolencia en gracia a un pueblo para reconocer la gracia divina (Jos. 24:13)
Por último, la benevolencia de Dios para que reconozcan la gracia es impresionante.
Nada trabajasteis v. 13a
Dios les entregó tierras que no trabajaron para que las trabajen.
No edificasteis v. 13b
Les dio ciudades que no construyeron pero varias para reconstruir.
No plantasteis v. 13.c
Les dio viñas que no plantaron para que las preservaran.
La benevolencia de Dios para que reconozcan su gracia. Nada tenían antes, pero ahora lo tenían todo. Y esto rebían reconocer.

II. De la que se es consciente de su carácter urgente

El servicio a Dios es una decisión diaria que se realiza haciendo una retrospectiva del accionar de Dios. Si después de todo lo que el Señor hizo, si después de recibir su providencia, experimentar su poder, sentir el cuidado y reconocer su gracia, si después de todo esto les parece mal servir al Señor, deben ser conscientes del carácter urgente de tomar una decisión.
El servicio a Dios es una decisión diaria de la que se debe ser consciente que es de caracter urgente. Josué señala que esta es una decisión impostergable. Se debe tomar una decisión hoy. Ya estuvieron 470 años apartados y viviendo a la deriva, titubeando en cada paso que daban, pero Josué ahora es claro: “Escogeos hoy” no mañana, sino HOY.
La voluntad de Dios es que cada uno de nosotros haga del servicio a Dios nuestra elección seria y deliberada. Que sopesemos las cosas en la balanza y después nos decidamos por lo que encontramos que es verdadero y bueno.
El cristianismo tiene tanta evidencia en sí mismo que cualquier persona queda sin motivo de rechazo, porque los méritos de la causa son tan claros que se resuelve por sí solo.

Aplicación

No te quiero dar tiempo para que lo pienses. ¡Mira a Dios! ¡mira lo que hizo contigo en años pasados! ¡mira lo que está haciendo hoy contigo! ¡Mira lo que ha hecho en tu familia, sea bueno o sea malo ante tus ojos! ¡Decide hoy!
¿Qué vas a decidir?
¿Que es malo servir al Señor después de tantas evidencias de su providencia, de su poder, de su cuidado y de su gracia? o que te encuentras sin una salida en la cual puedas decir:
“Hoy decido por el Señor”
“Hoy decido servirlo a él”
“Hoy decido continuar en el servicio de su obra”
“Hoy decido recordar su obra en mi familia y no cansarme de servirlo”
Cuando servir a Dios ya no parece suficiente es momento de tomar una decisión confrontante. Mirar el pasado y el obrar de Dios para con urgencia decidir qué hacer.
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