Jesús, el buen pastor, Juan 10:11-18
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1.0 Título
1.0 Título
Jesús, el buen pastor
2.0 Texto del Sermón
2.0 Texto del Sermón
Juan 10:11–18 “Yo soy el buen pastor; el buen pastor su vida da por las ovejas.Mas el asalariado, y que no es el pastor, de quien no son propias las ovejas, ve venir al lobo y deja las ovejas y huye, y el lobo arrebata las ovejas y las dispersa.Así que el asalariado huye, porque es asalariado, y no le importan las ovejas.Yo soy el buen pastor; y conozco mis ovejas, y las mías me conocen,así como el Padre me conoce, y yo conozco al Padre; y pongo mi vida por las ovejas.También tengo otras ovejas que no son de este redil; aquéllas también debo traer, y oirán mi voz; y habrá un rebaño, y un pastor.Por eso me ama el Padre, porque yo pongo mi vida, para volverla a tomar.Nadie me la quita, sino que yo de mí mismo la pongo. Tengo poder para ponerla, y tengo poder para volverla a tomar. Este mandamiento recibí de mi Padre.”
3.0 Acerca del Texto
3.0 Acerca del Texto
El evangelio de Juan presenta a Jesús como el Logos eterno, la luz del mundo, y en este pasaje como el buen pastor. En un lenguaje profundamente pastoral y profético, Jesús se identifica con el liderazgo genuino que protege, guía y da su vida por las ovejas, en contraste con los falsos líderes espirituales que buscan su propio interés. Aquí se revela el corazón del Mesías como cuidador sacrificial, y alude directamente a profecías mesiánicas del Antiguo Testamento (Ezequiel 34, Salmo 23).
4.0 Propósito del Sermón
4.0 Propósito del Sermón
Exaltar a Jesús como el buen pastor que guía, protege y da su vida por la Iglesia, motivando a la congregación a reconocer su voz, seguir su ejemplo y estar alerta a los falsos pastores.
5.0 Declaración del Discurso
5.0 Declaración del Discurso
Jesús, como buen pastor, no solo cuida y protege a su pueblo, sino que se entrega por él, diferenciándose radicalmente de los falsos líderes espirituales.
6.0 Objetivo del Sermón
6.0 Objetivo del Sermón
Que la Iglesia reconozca a Jesús como el único buen pastor, escuche su voz y le siga, rechazando cualquier forma de liderazgo espiritual falso y destructivo.
7.0 Introducción
7.0 Introducción
Imagina que estás en un campo abierto, y hay ovejas dispersas, algunas heridas, otras confundidas. De pronto aparece un pastor que las llama por su nombre, las cura, las guía y las protege.
En Ciudad del Carmen, como en muchas partes del mundo, estamos rodeados de voces, de guías, de consejos.
¿Cómo podemos distinguir la voz que realmente cuida de nosotros? Este mensaje es para ti, que necesitas guía, consuelo, y alguien que no huya cuando llegue el peligro. Jesús dice: “Yo soy el buen pastor”.
8.0 Desarrollo del Sermón
8.0 Desarrollo del Sermón
8.1 Jesús es el Maestro y Pastor de la Iglesia
8.1 Jesús es el Maestro y Pastor de la Iglesia
Jesús no es simplemente un líder religioso más; Él es el pastor que da su vida por las ovejas.
Su liderazgo no está basado solo en su autoridad impuesta, sino también en amor sacrificial. Él conoce a cada uno de sus seguidores íntimamente y los guía con ternura.
Mateo 9:36 “Y al ver las multitudes, tuvo compasión de ellas; porque estaban desamparadas y dispersas como ovejas que no tienen pastor.”
Hebreos 13:20 “Y el Dios de paz que resucitó de los muertos a nuestro Señor Jesucristo, el gran pastor de las ovejas, por la sangre del pacto eterno,”
1 Pedro 2:25 “Porque vosotros erais como ovejas descarriadas, pero ahora habéis vuelto al Pastor y Obispo de vuestras almas.”
En el Midrash Tehillim sobre el Salmo 23:
“Así como el pastor va delante de las ovejas, y no detrás, así también los justos deben guiar con el ejemplo, no con el poder.”
Esto anticipa el modelo de liderazgo que Jesús ejerció.
Según Joachim Jeremias en The Parables of Jesus (1972), el término "pastor" en el contexto del Antiguo Israel era una metáfora ampliamente entendida como referente a reyes o líderes espirituales. Jesús reinterpreta este símbolo como entrega personal, no dominio autoritario.
8.2 La iglesia debe identificar los lobos
8.2 La iglesia debe identificar los lobos
Jesús advierte que hay “lobos” que vienen disfrazados. No todos los que pretenden influir en nuestras vidas son para edificación. La iglesia necesita discernimiento para identificar enseñanzas, actitudes e influencias destructivas.
Mateo 7:15 “Guardaos de los falsos profetas, que vienen a vosotros con vestidos de ovejas, pero por dentro son lobos rapaces.”
Hechos de los Apóstoles 20:29 “Porque yo sé que después de mi partida entrarán en medio de vosotros lobos rapaces, que no perdonarán al rebaño.”
2 Pedro 2:1 “Pero hubo también falsos profetas entre el pueblo, como habrá entre vosotros falsos maestros, que introducirán encubiertamente herejías destructoras, y aun negarán al Señor que los rescató, atrayendo sobre sí mismos destrucción repentina.”
Talmud Bavli, Sanedrín 97a:
“En los tiempos del fin, los líderes se volverán como lobos, no buscarán el bien del rebaño, sino su propia ganancia.”
8.3 La iglesia debe reconocer la voz del pastor
8.3 La iglesia debe reconocer la voz del pastor
Jesús afirma que sus ovejas “oyen su voz”. Esta es una relación de intimidad espiritual. Escuchar su voz requiere comunión, lectura de la Palabra y sensibilidad al Espíritu Santo.
Juan 10:27 “Mis ovejas oyen mi voz, y yo las conozco, y me siguen,”
Apocalipsis 3:20 “He aquí, yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él, y cenaré con él, y él conmigo.”
Romanos 8:14 “Porque todos los que son guiados por el Espíritu de Dios, éstos son hijos de Dios.”
Midrash Shir HaShirim Rabá 5:2:
“El amado habla, y la amada lo reconoce por su voz, porque no es como cualquier voz, sino la voz del alma.”
Dallas Willard, en Hearing God (1999), plantea que la voz de Dios puede percibirse con entrenamiento espiritual, vida devocional y obediencia. Escuchar la voz del pastor requiere discipulado constante.
8.4 Jesús ha puesto su vida por la Iglesia
8.4 Jesús ha puesto su vida por la Iglesia
El corazón del evangelio está en la entrega de Cristo. Jesús no fue víctima, sino el siervo voluntario. Él pone su vida por las ovejas con autoridad y amor. Esto es el culmen del amor pastoral.
Juan 15:13 “Nadie tiene mayor amor que este, que uno ponga su vida por sus amigos.”
Efesios 5:25 “Maridos, amad a vuestras mujeres, así como Cristo amó a la iglesia, y se entregó a sí mismo por ella,”
1 Juan 3:16 “En esto hemos conocido el amor, en que él puso su vida por nosotros; también nosotros debemos poner nuestras vidas por los hermanos.”
Zohar I, 25b:
“El pastor verdadero está dispuesto a morir por su rebaño, y su alma se une al alma de las ovejas.”
En The Crucified God (Jürgen Moltmann, 1974), se argumenta que el sufrimiento de Cristo revela el amor de Dios en su forma más profunda: la autoentrega. Jesús, como buen pastor, redefine todo concepto de liderazgo con su cruz.
9.0 Conclusión
9.0 Conclusión
Jesús no es solo un líder más, sino el buen pastor que dio su vida por ti. Él te conoce, te llama, te guía, y te protege. Él no huye en tiempos difíciles.
Hoy, su voz te llama: “Ven y sígueme”. En un mundo lleno de ruido, confusión y falsos líderes, necesitamos aferrarnos al pastor que no falla.
Midrash Rabá, Devarim 2:
“Había una vez un pastor que vio una oveja herida que se había alejado del rebaño. Él dejó a las demás en resguardo y fue tras la oveja. La tomó sobre sus hombros y dijo: ‘Aunque estés herida, eres mía’. Así también el Santo, bendito sea, va tras su pueblo, incluso cuando se extravía, y lo trae de vuelta con ternura.”
Este relato ilustra maravillosamente la labor del Mesías con su Pueblo, la Iglesia, lo que Jesús ha hecho por nosotros. Aunque estemos heridos, extraviados o confundidos, Él nos carga con amor.
