La Riqueza, un señor que traiciona

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Seguimos estudiando este confrontativo tema “SOLO UN SEÑOR”. Iniciamos hace 15 días con el Dilema de Jesús, vimos la parábola del Mayordomo Infiel, la historia del Joven Rico y los 4 puntos que establecen y reconfirman el señorio de Jesucristo.
Ahora he titulado este mensaje LA RIQUEZA, UN SEÑOR QUE TRAICIONA.
El texto que quiero compartir con ustedes en esta mañana está en el libro de Proverbios. Salomón escribe este texto en sus años de mayor sabiduría habiendo tenido un encuentro personal con Dios y recibiendo de Dios este don. Los proverbios de Salomón surgen con varios propósitos. Según los primeros versículos Proverbios 1:2-7 y quiero que los leamos porque las palabras que examinaremos hoy son totalmente contraculturales, cero porciento postmodernistas, y totalmente contrarias a la mentalidad de este mundo. Así que para aquellos que tontamente consideran que esas palabras carecen de sentido, quiero antes hacerles ver lo contrario.
Proverbios 1:2–7
“2Para entender sabiduría y doctrina,
Para conocer razones prudentes,
3 Para recibir el consejo de prudencia, Justicia, juicio y equidad;
4 Para dar sagacidad a los simples, Y a los jóvenes inteligencia y cordura.
5 Oirá el sabio, y aumentará el saber, Y el entendido adquirirá consejo,
6 Para entender proverbio y declaración, Palabras de sabios, y sus dichos profundos.
7 El principio de la sabiduría es el temor de Jehová; Los insensatos desprecian la sabiduría y la enseñanza.”
Seis propósitos que evidentemente nos señalan una vida bajo el temor de Dios, vivida con sabiduría. Así que dicho esto, aquí están las palabras que quiero compartir con ustedes en esta mañana:
Proverbios 23:4–5 “4 No te afanes por hacerte rico; Sé prudente, y desiste. 5 ¿Has de poner tus ojos en las riquezas, siendo ningunas? Porque se harán alas Como alas de águila, y volarán al cielo.”
¿Cuántos aquí están viviendo una vida ahora o siempre enfocada en las riquezas terrenales, dando todo de sí mismos para tener más plata, pensando en poder disfrutar de más y mejores cosas, disfrutar de más, mejores y variadas comidas, pensando en poder disfrutar de más y mejores lugares, pensando en vestir más y mejor ropa?
¿Cuántos aquí están viviendo una vida ahora o siempre enfocada en las riquezas terrenales?
Quiero que entendamos bien lo que el Señor nos está diciendo en este texto.
— “No te afanes por hacerte rico”
“Afanes” viene del hebreo “yg” (yagea) que significa estar cansado, ser o llegar a ser consumido en fuerza o energía, estar exhausto por “hacerte rico” por obtener riquezas o bienes, por acumular hasta enriquecerse. No es propósito de vida para uno que ha nacido de nuevo afanarse, entregarle todas sus fuerzas y su tiempo, su ánimo y su energía al trabajo y los emprendimientos con el propósito de tener más y más para sí mismo.
— “Sé prudente, y desiste” Piensa bien, comprende bien, entiende bien. Es una manera de decir utiliza tu mente para considerar con inteligencia lo que estás pensando hacer. y “Desiste” suspende, ponle fin al objetivo que estabas persiguiendo, no lo hagas más. O ni siquiera empieces a hacerlo.
El llamado de Dios es a no gastar nuestra vida hasta quedar exhaustos, llenarnos de trabajo y hacer sacrificios bajo la meta de enriquecernos. Quizá alguien pregunte ¿por qué? qué tiene de malo trabajar duro para tener, serían ganancias correctas, no hay nada de malo en eso.
Si usted está pensando esto o le ha pasado por su mente, es un buen momento para aprender la cosmovisión de Dios en la vida terrenal.
El problema debe entenderse completamente. Notemos Proverbios 23:5 “5 ¿Has de poner tus ojos en las riquezas, siendo ningunas? Porque se harán alas Como alas de águila, y volarán al cielo.”
La expresión “poner tus ojos” nos da la idea de enfocarnos, mejor aun, de que nuestros ojos descansen en las riquezas.
Pero hay dos grandes problemas con esta actitud del corazón.
1. Las riquezas son inciertas, son pasajeras, son volátiles, hoy están y mañana pueden desaparecer. recientemente escuché el testimonio contado por un tercero de un hermano que invirtió en la bosla de valores cierta cantidad de millones y en una semana lo había perdido todo. Las riquezas terrnales SON INCIERTAS EN SÍ MISMAS. Como asusta a las empresas y los negocios toda la incertidumbre que se genera en las economias mundiales. Porque todo experto sabe que el dinero hoy puede estar y mañana no. NO PUEDE ALGUIEN poner su confianza y descanso en ellas.
Proverbios 27:24 “24 Porque las riquezas no duran para siempre; ¿Y será la corona para perpetuas generaciones?”
Proverbios 28:22 “22 Se apresura a ser rico el avaro, Y no sabe que le ha de venir pobreza.”
Hermano, no estoy hablando a impíos, y quizá a muy pocos inconversos, estoy hablando a cristianos, que decidieron dejar todo para seguir a Cristo.
Su felicidad, descanso, paz, satisfacción, esperanza, plenitud, gozo y alegría no pueden estar en la plata.
“Resulta necio edificar la vida alrededor del dinero; la persona sensata edifica su vida sobre Dios, que siempre está presente, en la salud y en la enfermedad, en la vida y en la muerte.”
DIOS DEBE SER su descanso, su alegría, su satisfacción, su gozo, su confianza. LAS RIQUEZAS LE TRAICIONARÁN pero Jesús permanece fiel para siempre.
Cierto comentarista escribió: “ Las cosas de este mundo no son felicidad ni porción para el alma; quienes las aferran tan apretadamente, no pueden retenerlas para siempre, no pueden aferrarse a ellas por mucho tiempo”
Es verdad, y por esto Pablo le dijo a Timoteo
1 Timoteo 6:17 “17 A los ricos de este siglo (a los que tienen dinero de este mundo, a los que ya lo son) manda (ordénales) que no sean altivos, ni pongan la esperanza en las riquezas, las cuales son inciertas, sino en el Dios vivo, que nos da todas las cosas en abundancia para que las disfrutemos.”
DIOS DEBE SER su descanso, su alegría, su satisfacción, su gozo, su confianza. LAS RIQUEZAS LE TRAICIONARÁN pero Jesús permanece fiel para siempre.
El segundo problema está en que una persona que tiene sus ojos en el dinero va a:
2. Desgastarse por las riquezas terrenales, y no por Jesús, es una necedad con consecuencias eternas.
NO es posible que algunos creyentes se “afanen” por hacerse ricos, por prosperar mientras son mezquinos con Dios.
Dan sus fuerzas, tiempo y energía por las cosas terrenales pero se quejan porque si tienen que servir se les demanda mucho, no quieren sacrificios, no se comprometen pero en las cosas terrenales se gastan hasta quedar exhaustos cada día. La diferencia dirá alguno es que el trabajo me da fruto visible, con Jesús en la iglesia que me da.
Algunos padres confunidos se quejan porque sus hijos pasan mucho tiempo en el la iglesia, porque solo quieren estar en la iglesia, porque todo es iglesia, iglesia e iglesia GLORIA A DIOS POR ESO.
El problema de esto no es trabajar duro, el problema es por qué traba duro, o para quien trabaja duro.
Pablo dijo 2 Corintios 12:15 “15 Y yo con el mayor placer gastaré lo mío, y aun yo mismo me gastaré del todo por amor de vuestras almas, aunque amándoos más, sea amado menos.”
Este hombre vio su vida desgastarse como vemos una candela hasta que termina de consumirse a sí misma, invirtió lo poco o mucho que tenía en la obra hasta el pundo de depender del sustento misionero para seguir adelante.
Trabajó duro pero para la gloria de Dios. Como exhortó Jesús
Juan 6:27 “27 Trabajad, no por la comida que perece, sino por la comida que a vida eterna permanece, la cual el Hijo del Hombre os dará; porque a éste señaló Dios el Padre.”
Isaías 55:2 “2 ¿Por qué gastáis el dinero en lo que no es pan, y vuestro trabajo en lo que no sacia? Oídme atentamente, y comed del bien, y se deleitará vuestra alma con grosura.”
¿Entiende lo que le digo?
Seré muy directo y franco con ustedes, porque les amo y procuro el bien para cada uno, aunque eso me haga pagar un precio:
Puedo ver como prosperan nuestras familias y me gozo hasta el cielo por la bondad de Dios en la vida de cada uno de ustedes. Pero no veo en todos que su prosperidad esté haciendo prosperar la obra de Dios.
Y eso me preocupa. ¿Me preocupa su corazón, su futuro, su vida eterna, su encuentro con Cristo?
Eso es una señal de precisamente la alarma que enciende Proverbios, es exactamente la aplicación practica de todo lo contrario a lo que Dios nos dice en este texto.
Es una señal inequívoca de que su confianza, satisfacción, amor y dedicación están en las cosas terrenales y no en las cosas celestiales.
Puedo ver como pasa el tiempo y algunos creyentes no empezaron nunca a invertir sus vidas en Cristo.
MALDITO EL DINERO QUE IMPULSA NUESTROS PLACERES AL COSTO DE DESATENDER EL IMPULSO DE LA OBRA DE DIOS.
INSENSATOS SOMOS CUANDO NOS SACRIFICAMOS POR RIQUEZAS PARA NOSOTROS MISMOS Y NOS OLVIDAMOS DE LA OBRA DEL SEÑOR.
NECIOS SOMOS CUANDO ENGORDAMOS NUESTROS PLACERES Y PONEMOS EN AYUNO LA IGLESIA DEL SEÑOR.
JESÚS ES EL SEÑOR, NO LAS RIQUEZAS.
Para terminar vamos a leer Salmos 49
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