TENGO SED
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(Jn. 19:28)
La Palabra del Perdón: “Padre perdónalos porque no saben lo que hacen”
La Palabra de Salvación: “De cierto de cierto te digo que hoy estarás conmigo en el paraíso”
La Palabra de Afecto (o del Deber): “Mujer he ahí tu hijo, hijo he ahí tu madre”
La Palabra de Angustia (o del Desamparo): “Eli Eli Lama Sabactani”
La Palabra de Sufrimiento (o Necesidad): “Tengo sed”
La Palabra de la Victoria (o del Cumplimiento): “Consumado es”
La Palabra del Contentamiento (o de la Expiración): “Padre en tus manos encomiendo mi espíritu”
Introducción:
Hermanos, tengo sed.
La quinta Palabra de Cristo en la Cruz fue tengo sed y realmente es solo una Palabra. En el original griego es dipso.
Solo Juan es quien hace mención de esta quinta Palabra. En otras palabras, la Palabra tengo sed, pronunciada por Jesús aparece una sola vez en toda la Biblia, sin embargo, así sea que solo aparece una sola vez en las Escrituras, debemos de prestarle mucha atención y meditar en la profundidad que se encuentra detrás de ella.
Tengo sed, dijo Cristo
¿Cuán importante será esta Palabra para nosotros?
¿Por qué tenía sed? ¿Por qué no satisfizo su necesidad? El Todopoderoso, El Creador del cielo y de la tierra, de los ríos y todas las fuentes de las aguas, tenía los labios resecos, necesitaba una bebida y teniendo el poder no se la concedió a sí mismo.
“Tengo sed”
1. Se revela la humanidad de Cristo:
1 Tim. 3:16
Entender a plenitud como un Dios espíritu se hizo carne, es algo complicado. Pero por fe tenemos que aceptar que en la persona de Cristo, en un solo Ser, existía y coexistían dos naturalezas, la divina y la humana. Él era para siempre Dios y es por siempre hombre.
Cristo se encarnó y no dejó de ser Dios, el no dejó de lado sus atributos divinos (porque si hiciera esa dejaría de ser Dios).
En la encarnación el Verbo se hizo carne, pero no dejó de ser todo lo que antes era.
En la encarnación, Cristo tomó para sí mismo lo que él no tenía antes: una perfecta humanidad.
En la persona de Cristo se hace evidente el Poder del Señor, Él al encarnar fue Aquel Consejero maravilloso, Dios fuerte, Padre de los siglos, Él era el Príncipe de paz, era Aquel cuya luz venia desde los días de la eternidad (estos son los títulos que se le atribuye a Cristo, a su naturaleza divina).
Pero también vemos por la Biblia, que Jesús era la simiente de la mujer, era un profeta como Moisés, pero mayor que Moisés, Jesús era un descendiente directo de David, Él fue el hombre experimentado en dolores (estos son los títulos que se le atribuye a Jesús, a su naturaleza humana).
Cristo era Emanuel: Dios con nosotros. Hijo de Dios e Hijo del hombre.
No que poseía dos personalidades distintas, sino una sola Persona que posee dos naturalezas: la divina y la humana.
Y Jesucristo mientras estuvo en la tierra, dio pruebas de su divinidad: Él habló con la sabiduría divina, Él actuó en santidad divina, expuso el poder divino (naturaleza, demonios y enfermedades), Él mostró su amor divino, Él leyó las mentes.
Pero Jesucristo también dio pruebas de su humanidad: Ingresó a este mundo como cualquier otra persona, como un bebé. Se hace evidente su niñez, ya que crecía en estatura y se desarrollaba físicamente como cualquier otro hombre. Como hombre Él se cansaba (Jn. 4:6). Él dormía (Mr. 4:38). Él tuvo hambre (Mt. 4:2). Él se conmovió y lloró (Jn. 11:35)
Así que vemos que Jesucristo posee la naturaleza divina y la humana.
Y una de las pruebas que dio de su naturaleza humana, también fue cuando en la Cruz clamó: tengo sed.
Solo un hombre, un humano (carne, cuerpo) puede tener sed. Dios no tiene sed. Los ángeles no tienen sed. Los demonios ni Satanás.
¿por qué es necesario hablar de la humanidad de Cristo?
Porque hay quienes la niegan y debemos de saber como dar respuesta.
Actualmente todavía hay corrientes de pensamiento que niegan que Dios pudo encarnarse. No lo creen.
Ya en el inicio de la iglesia hubo este problema (1 Jn. 4:2 – 3)
Docetismo (doqueo: aparecer): el docetismo afirmaba que el cuerpo de nuestro Señor Jesucristo no era real, sino una simple apariencia. Una silueta de hombre, pero a modo de un fantasma.
Gnosticismo: afirmaban que Cristo no puedo tener un cuerpo, porque la carne es mala y el espíritu bueno.
Pero ahora que meditamos en la quinta palabra: tengo sed, y sabemos que solamente alguien que posee un cuerpo físico, con órganos biológicos, puede tener sed.
¿por qué es tan necesario la humanidad de Cristo?
1 Tim. 2:5
El hecho de que Cristo haya dicho en la Cruz tengo sed, es una demostración clara e inconfundible de que Aquel que estaba clamando, Aquel que estaba muriendo era un auténtico hombre.
“Tengo sed”
2. Se revela la fidelidad de Cristo por las Escrituras:
Sabemos que Cristo vino para cumplir la voluntad del Padre y no la suya propia.
Cristo dijo tengo sed, y al mismo tiempo debemos de reconocer que Cristo tenía el poder de cubrir su necesidad de sed. Cristo tenía el poder de satisfacer su necesidad de agua, pero no lo hizo.
Aquel dueño de todas las fuentes de las aguas, prefirió la voluntad del Padre, prefirió ser fiel a las Escrituras
Por ejemplo:
- En la tentación la Escritura fue su defensa.
- En Su enseñanza la Escritura era su autoridad.
- En las controversias que tuvo con los líderes religiosos apelaba siempre a la ley y al testimonio de las Escrituras.
Y ahora estaba en la hora de muerte, pero mis hermanos, ¿saben dónde estaba su mente? En las escrituras.
Jn. 19:28
Lo que dijo, fue para que la Escritura se cumpliese.
Algunos estudiosos dicen que en la crucifixión de Cristo se cumplió de 30 a 33 profecías.
Sal. 22:15
Sal. 69:21
El que Cristo haya mencionado tengo sed, es el cumplimiento de dos pasajes veterotestamentarios.
Cristo dijo tengo sed e inmediatamente le ofrecieron ese vinagre.
Imagínate esto: Cuan fiel era Cristo a la Palabra de Dios, que estando en un inmenso dolor, aún así esta pensando cumplir la Palabra escrita.
Lo que dijo, fue para que la Escritura se cumpliese.
Jesús estaba colgado casi 6 horas, había pasado por distintos tipos de martirios corporales, sin embargo, su memoria estaba clara en las Escrituras. Él no pasó por alto nada de las Escrituras.
Vemos a Cristo nuestro salvador que fue fiel al cumplimiento de las Escrituras, tanto en su vida como en su muerte.
¿qué de ti? ¿cómo es contigo?
¿Eres fiel a la Palabra de Dios en tu vida? ¿Luchas por ser fiel a las Escrituras? ¿Serás fiel a la Palabra de Dios incluso estando frente a la muerte?
Mi hermano, que la palabra de Dios este en tu mente y corazón, incluso en los peores momentos de tu vida (en los más dolorosos).
Que esta sea tu oración:
Sal. 119:35, 36, 133
“Tengo sed”
3. Se revela la intensidad del sufrimiento de Cristo:
Tengo sed fue una expresión de Cristo para dar a conocer su sufrimiento corporal.
¿por qué es que tenía sed?
Veamos los eventos que precedieron a su crucifixión
Jesús un día antes, junto a sus discípulos, instituyó la santa cena en el aposento alto.
Después de ello, el Señor tuvo un tiempo con sus discípulos donde lavó los pies de cada uno de ellos, también hizo el pronunciamiento de un gran discurso (Jn. 14 – 16), luego ora intercediendo por los discípulos y lo que habrían de venir (Jn. 17), luego camina Jesús junto a sus discípulos hacía el Getsemaní, tiene un tiempo de oración por varias horas. Y luego llega el momento del arresto.
Ya es viernes y Jesús no llega a dormir, ya es de madrugada y es sometido a tres juicios judíos: fue llevado ante Anás, luego hacía Caifás y último fue sometido al Sanedrín.
Ese mismo viernes por la madrugada, siguió trajinando y experimento tres juicios romanos (gentiles): Fue llevado ante Pilato. Luego fue transferido a Herodes y finalmente fue devuelto a Pilato.
Si nos damos cuenta, ahí Cristo fue movido de un lugar a otro, sin haber dormido nada, así que estaba fatigado y cansado.
Algo que tenemos que considerar es la tortura que experimento el Señor.
Recibió golpes y bofetadas.
Pilato dio orden de azotarlo.
Le pusieron una corona de espinas.
Y Jesús tuvo que cargar el travesaño horizontal de su cruz y caminar hasta el lugar de la calavera.
Fue clavado de manos y pies.
Se desangró por casi 6 horas, antes de decir: tengo sed.
Mr. 15:25
Mt. 27:45…
Todo ese trajin, toda esa falta de sueño, todo es calor, toda esa hemorragia (esa pérdida de sangre), incluyendo la crucifixión en si misma causó una deshidratación infernal en Cristo. Le produjo una sed fisiológica y biológica en Jesús.
Son como 16h sin tomar agua, pero sumado a ello, hay un desgaste físico de por medio y una pérdida de sangre ininterrumpida.
Hermanos que sed tendría el Señor.
Es literal que Sal. 22:15 diga que: …mi lengua se pegó a mi paladar…
Así que, cuando Cristo dice tengo sed (dispo), esa Palabra revela el tremendo sufrimiento físico que Cristo estaba pasando.
Con esta Palabra Él no estaba haciendo un llamado a la piedad, no estaba solicitando el alivio de sus sufrimientos.
Al expresar esta Palabra, Él estaba dando a conocer la intensidad de la agonía que estaba sufriendo.
Tengo sed no solo revela el tremendo sufrimiento de Cristo físicamente hablando, sino también el tremendo sufrimiento espiritual (interno)
Porque nosotros sabemos que toda afectación interna, toda afectación al alma, se hace evidente o reacciona en el cuerpo.
Pr. 17:22
El cuerpo saca a relucir las afectaciones del alma
Mt. 27:45 - 46
Recordemos que Cristo tenía sed y la cuarta palabra que Cristo pronunció fue: Eli Eli Lama Sabactani
¿Por qué? Porque durante las tres horas de oscuridad Dios abandono a Cristo, Dios apartó su rostro de Aquel que cargaba todos nuestros pecados. Se apartó de su Hijo mientras su Hijo soportaba el ardor de su ira derramada.
Así que, este grito de sufrimiento corporal nos dice también de la necesidad, de esa sed que tenía por la comunión intima con Su Padre, tenía sed espiritual y se reflejó también en su cuerpo.
Su espíritu se secó, su alma sintió una agonía ante el calor de la ira de Dios. Su ser interno se volvió un desierto. Y tenía sed espiritual.
Sal. 42:1 – 3
¿Tú sientes sed espiritual? ¿No sientes que algún momento te estás secando espiritualmente porque estás perdiendo tu comunión con Dios? Por el pecado, dando importancia más a otras cosas que a Dios
Tenemos que tener presente que nunca nuestra alma estará satisfecha si no bebemos de Dios, si no bebemos de Cristo.
Muchos están con sed:
- Sed por adquirir más riquezas
- Sed por honores y aplausos
- Sed de placer
- Sed por lo intelectual (investigaciones científicas, filosóficas)
Pero porque, algunos a pesar de tener y obtener cada una de estas cosas, aun así, sienten un doloroso vacío en el alma.
Porque la sed espiritual no se satisface con ninguna de esas cosas.
Sal. 42:2
Dios nos hizo y solo Él nos puede satisfacer plenamente
Jn. 4:14
Solo Cristo puede saciar nuestra sed
Solo Él puede satisfacer la necesidad profunda de nuestros corazones
Solo Él puede impartir esa paz que el mundo no conoce
¿Ves que todo bajo el sol, solo es vanidad y aflicción de espíritu?
¿Has descubierto que las cosas de la tierra no son capaces de satisfacer tu corazón?
Es porque tu alma está clamando: Tengo sed
Y esa es la buena noticia: hay Uno que puede satisfacernos
Conclusión:
Si alguien aquí, esta sin Cristo, no rechace al Salvador. Porque si usted muere sin Cristo y muere en sus delitos y pecados, usted clamará eternamente: tengo sed y será en el infierno.
Venga a Cristo
Y si usted ya es cristiano, ya ha puesto su fe en Aquel que fue levantado en un madero, siga bebiendo de Él, siga creyendo en Él, siga satisfaciéndose en Él.
Si se desvía no tarde en volver a Él, porque solo Él puede saciar su necesidad Espiritual, solo Él puede producir que en ti broten ríos de agua viva.
