La Soberbia y sus Consecuencias
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Como La Soberbia es Humillada
Como La Soberbia es Humillada
Hechos 12:20–23
Hechos 12:20–23
En este pasaje, el rey Herodes se presenta ante la gente para recibir alabanzas que lo exaltan, y por su arrogancia, es herido por un ángel del Señor, lo que conduce a su muerte. Este momento pone de manifiesto las consecuencias de la soberbia y la importancia de la humildad ante Dios.
Este sermón puede ayudar a los cristianos a reconocer las áreas de su vida donde la soberbia puede estar presente y cómo esa actitud puede llevar a la destrucción. Nos recuerda la importancia de vivir en humildad y dar gloria a Dios en lugar de a nosotros mismos.
La enseñanza central es que la soberbia lleva al juicio de Dios, mientras que la humildad trae el favor divino. Este pasaje nos advierte sobre los peligros de buscar la gloria personal en lugar de la gloria de Dios.
En este contexto, la soberbia de Herodes contrasta con la humildad de Cristo, quien estaba dispuesto a humillarse y servir a los demás. Así, Cristo ejemplifica la verdadera grandeza a través de la humildad y nos llama a seguir su ejemplo.
La soberbia está destinada a caer, pero la humildad es lo que Dios exalta y honra en su tiempo.
1. Presumir el Prestigio
1. Presumir el Prestigio
Hechos 12:20-21
Quizás podrías reflexionar sobre cómo Herodes busca el favor humano en lugar de glorificar a Dios.
Herodes acepto la adulacion desmedida de la multitud.la gente de Tiro y Sidon, que buscando su favor exclamaba “voz de Dios y no de Hombre” en lugar de rechazar esta blasfemia o dar la gloria a Dios Herodes se deleito en ella. no le dio a Dios el credito que le correspondia por su posicion o poder.
Podrías preguntarte si buscas reconocimiento personal más que el crecimiento de Su Reino.
Filipenses 2:3 “no hagan nada por orgullo o sólo por pelear. Al contrario, hagan todo con humildad, y vean a los demás como mejores a ustedes mismos.”
En mateo 6:1-21 Jesus advierte sobre practicar la justicia, la oracion y el ayuno para ser vistos de los hombres, aquellos que hacen esto ya han recibido su recompensa en la tierra (aprobacion de los hombres), pero no tendran recompensa de su padre celestial.
Al observar a Herodes que se presenta vestido con esplendor para ser adulado, te enfrentarás con el peligro de desviar la gloria que únicamente pertenece a Dios.
herodes se vistio de ropas reales su traje era hecho con hilos de plata lo cual con el brillo del sol lo hizo resplandecer y verse llamativo
es algo de la naturaleza caida del ser humano el querer ser reconocido y adulado, buscando gloria propia, buscando llamar la atencion de los demas.
Este punto te invita a examinar tu propia vida para identificar momentos en los que has priorizado la aprobación humana antes que la divina.
Gálatas 1:10 “Yo no ando buscando que la gente apruebe lo que digo. Ni ando buscando quedar bien con nadie. Si así lo hiciera, ya no sería yo un servidor de Cristo. ¡Para mí, lo importante es que Dios me apruebe!”
2. Pueblo que Pide Más
2. Pueblo que Pide Más
Hechos 12:22
Podrías considerar cómo el pueblo adula a Herodes, al igual que a menudo en la vida se magnifica a los líderes humanos, olvidando la supremacía de Dios.
Podrías cuestionarte si en tu vida has puesto en un pedestal a personas o cosas, olvidando que solo Dios merece toda la gloria.
Este pasaje muestra que la tendencia humana de divinizar a otros puede llevar serias consecuencias cuando se ignora el lugar que le corresponde solo a Dios.
3. Peligros de la Prepotencia
3. Peligros de la Prepotencia
Hechos 12:23
A Herodes en ese momento le dio un dolor de estomago muy fuerte, y estuvo agonizando durante 5 dias
Tal vez reconozcas que cuando una persona permite que la soberbia domine su corazón, como lo hizo Herodes, las consecuencias pueden ser devastadoras.
2º Crónicas 26:16–21 “Uzías llegó a tener tanta fama y poder que se volvió orgulloso, y fue precisamente su orgullo lo que causó su ruina. Llegó a tal punto su orgullo que un día entró en el templo y quiso quemar incienso en el altar, lo cual Dios permitía sólo a los sacerdotes. Pero entonces entró el sacerdote Azarías, junto con ochenta sacerdotes más, y con mucho valor se le enfrentaron al rey y le dijeron: «Solamente nosotros los sacerdotes podemos quemar el incienso, pues somos descendientes de Aarón y para eso nos eligió Dios. Usted no puede hacerlo, aunque sea el rey, así que ¡salga de inmediato!, pues ha ofendido a Dios, y él lo humillará». Ozías estaba de pie, junto al altar, y a punto de quemar el incienso. Al oír a los sacerdotes, se enojó contra ellos, pero de inmediato, y ante la mirada de todos, su frente se llenó de lepra. Entonces los sacerdotes lo sacaron rápidamente del templo, y hasta el mismo rey se apresuró a salir, pues sabía que Dios lo había castigado. Hasta el día de su muerte, el…”
Este punto sugiere que al igual que Herodes experimentó el juicio divino por no dar gloria a Dios, debemos recordar rendir todo reconocimiento a Cristo, quien mostró la humildad perfecta para nuestra salvación.
Filipenses 2:6–11 “Aunque Cristo siempre fue igual a Dios, no insistió en esa igualdad. Al contrario, renunció a esa igualdad, y se hizo igual a nosotros, haciéndose esclavo de todos. Como hombre, se humilló a sí mismo y obedeció a Dios hasta la muerte: ¡murió clavado en una cruz! Por eso Dios le otorgó el más alto privilegio, y le dio el más importante de todos los nombres, para que ante él se arrodillen todos los que están en el cielo, y los que están en la tierra, y los que están debajo de la tierra; para que todos reconozcan que Jesucristo es el Señor y den gloria a Dios el Padre.”
Salmo 138:6 “Dios mío, tú estás en el cielo, pero cuidas de la gente humilde; en cambio, a los orgullosos los mantienes alejados de ti.”
Dejar que la arrogancia nos guíe ciegamente hacia el fracaso espiritual es uno de los errores más peligrosos.
La arrogancia implica un deseo excesivo por uno mismo, que rechaza la sujecion a Dios y la humildad.
Proverbios 16:18–19 “El orgulloso y arrogante al fin de cuentas fracasa. Vale más compartir la pobreza de los humildes que las riquezas de los orgullosos.
la arrogancia es idolatria saul rechazo la palabra del Señor e hizo lo que creyo mejor. como resultado el Señor lo rechazo como rey de Israel.
conclusion
Lucas 9:23 “Después Jesús les dijo a todos los que estaban allí: «Si alguno quiere ser mi discípulo, tiene que olvidarse de hacer lo que quiera. Tiene que estar siempre dispuesto a morir y hacer lo que yo mando.”
no hay lugar para el “YO” en nosotros Cristo es el que debe ser priorizado en nuestras vidas.
