La prioridad es seguir a Jesús
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· 88 viewsExisten prioridades en la vida según los intereses de cada persona, sin embargo, para el cristiano la prioridad es Cristo.
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La prioridad es Seguir a Jesús
La prioridad es Seguir a Jesús
Lucas 9:59–62 “59Y dijo a otro: Sígueme. Él le dijo: Señor, déjame que primero vaya y entierre a mi padre. 60Jesús le dijo: Deja que los muertos entierren a sus muertos; y tú ve, y anuncia el reino de Dios. 61Entonces también dijo otro: Te seguiré, Señor; pero déjame que me despida primero de los que están en mi casa. 62Y Jesús le dijo: Ninguno que poniendo su mano en el arado mira hacia atrás, es apto para el reino de Dios.”
Introducción
Introducción
El Señor viaja junto a sus discípulos a Jerusalén, donde entregaría su vida en la cruz.
Durante el camino iba enseñando en los pueblos y aldeas donde algunas personas querían seguirle pero no comprendían lo que significaba seguirle…
Proponen a Jesús posponer su llamado con tal de priorizar asuntos personales y familiares.
Estos es conocido como procrastinación, que significa posponer lo importante.
Aunque la procrastinación puede deberse principalmente a la pereza o la negligencia:
El perezoso sabe que debe trabajar pero lo pospone y al final no hace nada. Proverbios 24:30–31 “Pasé junto al campo del hombre perezoso, Y junto a la viña del hombre falto de entendimiento; 31 Y he aquí que por toda ella habían crecido los espinos, Ortigas habían ya cubierto su faz, Y su cerca de piedra estaba ya destruida.”
El negligente sabe que debe trabajar pero no le preocupa, al final no termina o lo hace mal. Mateo 25:3 “Las insensatas, tomando sus lámparas, no tomaron consigo aceite.”
Pero en este caso, las personas saben que deben servir al Señor pero prefieren posponerlo por atender otros asuntos y este es un grave error que pueden lamentarlo.
Si tu sabes que debes servir al Señor o que debes entregar tu vida a Él no lo pospongas, Satanás, la carne y el mundo conspiran en tu contra para impedirte que sirvas y busques al Señor.
Deberes para los padres.
Deberes para los padres.
Lucas 9:59 “Y dijo a otro: Sígueme…”
El Señor hace un llamado a cierto hombre a seguirle, al igual hoy día el nos invita a seguirle. Mateo 16:24 “Entonces Jesús dijo a sus discípulos: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, y tome su cruz, y sígame.”
Seguir era acompañarlo pero más que eso significa estar con Él y obedecer sus enseñanzas… habían judíos que le seguían fisicamente pero estaban en contra de sus enseñanzas.
Estos hombres priorizan su deber con su familia pues esta era un principio religioso en la época.
El primero pide tiempo hasta que entierre a su padre: Lucas 9:59 “Y dijo a otro: Sígueme. Él le dijo: Señor, déjame que primero vaya y entierre a mi padre.”
una petición muy noble desde el punto de vista social y moral. ¿Por qué El señor se había de oponer a esto?
Si la Biblia nos exhorta a honrar a nuestros padres: Efesios 6:2–3 “Honra a tu padre y a tu madre, que es el primer mandamiento con promesa; para que te vaya bien, y seas de larga vida sobre la tierra.”
Pero honrar y amar a Dios es primero: Mateo 10:37 “El que ama a padre o madre más que a mí, no es digno de mí; el que ama a hijo o hija más que a mí, no es digno de mí;”
De echo el primer mandamiento es: Mateo 22:37–38 “Jesús le dijo: Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente. Este es el primero y grande mandamiento.”
Amamos a Dios por sobre todo y no dejamos de honrar a nuestros padres, de echo escoger primero a Dios es una manera de honrar a nuestros padres.
Además, la respuesta del Señor nos da una luz de lo que esta sucediendo: Lucas 9:60 “Jesús le dijo: Deja que los muertos entierren a sus muertos; y tú ve, y anuncia el reino de Dios.”
El Señor declara muertos a su padre, es evidente que el padre no tenía ninguna intención de seguir a Jesús: Efesios 2:1 “Y él os dio vida a vosotros, cuando estabais muertos en vuestros delitos y pecados.”
Debido a que el padre no tenía la intención de seguir a Jesús, el discípulo estaba en la situación de elegir entre Cristo y su padre.
Si le da lugar al sentimentalismo elegirá a su padre pero ambos sufrirán la condenación eterna…
P ero si prefiere elegir a Cristo, salvará su alma y habrá oportunidad que su padre también pueda seguir a Jesús. Hechos 16:31 “Ellos dijeron: Cree en el Señor Jesucristo, y serás salvo, tú y tu casa.”
No sabemos que escogió, pero lo importante es que cada uno de nosotros tengamos las convicciones firmes de seguir a Jesús por sobre todo.
No es conveniente posponer nuestra entrega a Cristo por la familia porque corremos el riesgo de perder nuestra oportunidad de salvación. Hebreos 12:16–17 “no sea que haya algún fornicario, o profano, como Esaú, que por una sola comida vendió su primogenitura.Porque ya sabéis que aun después, deseando heredar la bendición, fue desechado, y no hubo oportunidad para el arrepentimiento, aunque la procuró con lágrimas.”
Deberes familiares
Deberes familiares
El segundo prioriza la familia:
Lucas 9:61 “Entonces también dijo otro: Te seguiré, Señor; pero déjame que me despida primero de los que están en mi casa.”
Este es otro caso en el que la familia no tiene la intensión de seguir a Jesús, por lo cual el discípulo quiere despedirse de ellos antes.
¿Por qué el Señor ve esto como incorrecto?
Primero porque en aquella época las despedidas eran elaboradas, se hacia un almuerzo o cena donde tenían la oportunidad sus familiares de desmoralizarlo y afectarlo emocionalmente para no seguir a Jesús.
El tener oportunidad de cuestionar nuestro llamado a buscar de Dios, se corre el peligro de darle la oportunidad a Satanás de convencernos de no hacerlo.
Este es el problema con Eva que le dio oportunidad a serpiente de convencerla de comer el fruto prohibido.
La Biblia nos exhorta a resistir al diablo: Santiago 4:7 “Someteos, pues, a Dios; resistid al diablo, y huirá de vosotros.”
El caso de la familia, nuevamente se presenta un conflicto emocional, la familia antes que Cristo.
Abraham se enfrentó a esta decisión: Génesis 12:1 “Pero Jehová había dicho a Abram: Vete de tu tierra y de tu parentela, y de la casa de tu padre, a la tierra que te mostraré.”
El Señor no nos llama a despreciar a nuestra familia: 1 Timoteo 5:8 “porque si alguno no provee para los suyos, y mayormente para los de su casa, ha negado la fe, y es peor que un incrédulo.”
No se trata de despreciar a la familia como algunas sectas enseñan, sino de poner en primer lugar a Señor.
Si en una situación debemos escoger entre nuestra familia y Cristo, que nuestra decisión siempre sea Cristo, si en verdad lo amamos.
Existe una promesa gloriosa para los que prefieren a Cristo: Mateo 19:29 “Y cualquiera que haya dejado casas, o hermanos, o hermanas, o padre, o madre, o mujer, o hijos, o tierras, por mi nombre, recibirá cien veces más, y heredará la vida eterna.”
Volver atrás
Volver atrás
Lucas 9:62 “Y Jesús le dijo: Ninguno que poniendo su mano en el arado mira hacia atrás, es apto para el reino de Dios.”
La familia que no quiere seguir a Cristo puede ser un tropieza en nuestro caminar en el evangelio.
Pueden hacernos volver atrás a las costumbres pecaminosas que abandonamos. Puede ser desde vicios hasta impedir que congregarnos, bajo chantaje emocional.
La persona que toma el arado debe fijar su vista al frente porque sino lo hace se desviará del camino recto que debe seguir. Recuerde que la palabra pecado en griego es “hamartía” = errar al blanco.
La mujer de Lot se le ordenó no mirar atrás pero desobedeció.
Los israelitas en el desierto comenzaron a extrañar la vida en Egipto, por eso murieron en el desierto: Éxodo 16:3 “y les decían los hijos de Israel: Ojalá hubiéramos muerto por mano de Jehová en la tierra de Egipto, cuando nos sentábamos a las ollas de carne, cuando comíamos pan hasta saciarnos; pues nos habéis sacado a este desierto para matar de hambre a toda esta multitud.”
1 Corintios 10:10 “Ni murmuréis, como algunos de ellos murmuraron, y perecieron por el destructor.”
No somos capaces de soportar la tentación, la prueba si nos alejamos de Cristo, si descuidamos nuestra relación con Él.
Es necesario perseverar constantemente para no caer en la trampa de satanás.
Nuestro perseverancia y buen ejemplo atraerán a nuestros familiares a Cristo.
Conclusión
Conclusión
El Señor pudo decir esto con autoridad porque Él sobrepuso servir a Dios antes que a su familia: Mateo 12:47–50 “Y le dijo uno: He aquí tu madre y tus hermanos están afuera, y te quieren hablar. Respondiendo él al que le decía esto, dijo: ¿Quién es mi madre, y quiénes son mis hermanos? Y extendiendo su mano hacia sus discípulos, dijo: He aquí mi madre y mis hermanos. Porque todo aquel que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos, ése es mi hermano, y hermana, y madre.”
Su madre y sus hermanos a un principio no le seguían, cuando fueron a hablar con Él se quedaron afuera, no entraron para escucharlo.
Los hermanos de Jesús no creían en Él: Juan 7:5 “Porque ni aun sus hermanos creían en él.”
Pero posteriormente sus hermanos creyeron y fueron líderes de la iglesia como Judas y Santiago.
Seguir a Jesús puede traernos problemas familiares, eso el Señor lo declaró: Mateo 10:35–36 “Porque he venido para poner en disensión al hombre contra su padre, a la hija contra su madre, y a la nuera contra su suegra; y los enemigos del hombre serán los de su casa.”
El anteponer el servicio y búsqueda de Dios por nuestra familia no es un pecado o maldad, aunque el mundo así quiera señalarlo.
Es también amarlos porque les estamos mostrando no solo con palabras sino que también con hechos que es mejor seguir a Jesús.
Amemos a nuestra familia, sirvámoles, ayudemosles, presentémosle a Cristo, pero la prioridad la tiene El Señor aun por sobre nosotros mismos.
Mateo 10:38–39 “y el que no toma su cruz y sigue en pos de mí, no es digno de mí. El que halla su vida, la perderá; y el que pierde su vida por causa de mí, la hallará.”
No posterguemos nuestra decisión de servir o seguir a Cristo porque el tiempo es hoy: Hebreos 3:7–8 “Por lo cual, como dice el Espíritu Santo: Si oyereis hoy su voz, No endurezcáis vuestros corazones, Como en la provocación, en el día de la tentación en el desierto,”
2 Corintios 6:2 “Porque dice: En tiempo aceptable te he oído, Y en día de salvación te he socorrido. He aquí ahora el tiempo aceptable; he aquí ahora el día de salvación.”
