EXHORTACIÓN A HACER UN COMPROMISO TOTAL CON DIOS. ESTUDIO 4.
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INTRODUCCIÓN:
INTRODUCCIÓN:
Continuamos con la exortación de Dios, a hacer un compromiso Total con Él.
Hablamos de CUATRO EXHORTACIONES dadas al pueblo de Israel, para mantener un compromiso en su relación con Dios, de acuerdo a sus liniamientos, que van desde Deuteronomio 10.12, hasta Deuteronomio 11.32.
Hasta ahora hemos abordado dos de estas exhortaciones:
I. DIOS EXHORTA AL PUEBLO A AMARLO POR CAUSA DE SU ELECCIÓN.(Cap. 10: 12-22)
II. EXHORTACIÓN A AMAR A DIOS A CAUSA DE SUS HECHOS PODEROSOS.(Cap.11:1-7).
III. DIOS EXHORTA AL PUEBLO A OBEDECER SUS MANDAMIENTOS PARA TENER ÉXITO Y LARGA VIDA EN LA TIERRA QUE ÉL LES DIO.(11: 8-25).
Vamos a ver hoy la última de las cuatro exhortaciones que Dios da al pueblo:
IV. DIOS PROMETE BENDICIONES Y MALDICIONES REVELADAS SOBRE EL MONTE EBAL Y GERIZÍM.
IV. DIOS PROMETE BENDICIONES Y MALDICIONES REVELADAS SOBRE EL MONTE EBAL Y GERIZÍM.
Los vv. 26–32 del cap. 11 conforman una conclusión idónea a esta sección del discurso de Moisés.
Una vez más Moisés hizo hincapié en que la historia de Israel sería determinada por su relación ética con el Señor.
Veamos Deuteronomio 11:26, 27
26 He aquí yo pongo hoy delante de vosotros la bendición y la maldición:
27 la bendición, si oyereis los mandamientos de Jehová vuestro Dios, que yo os prescribo hoy,
28 y la maldición, si no oyereis los mandamientos de Jehová vuestro Dios, y os apartareis del camino que yo os ordeno hoy, para ir en pos de dioses ajenos que no habéis conocido.
Deuteronomio 27:11–28:68 presenta una lista detallada de las bendiciones y maldiciones. Esto se cumplió luego en Jos. 8:30–35
El pueblo tenían que leer en una ceremosnia la lista de las bendiciones y la lista de las maldiciones cuando entraran a la tierra prometida.
Esta lectura se debía dar en el monte Gerizim, y … el monte Ebal.
29 Y cuando Jehová tu Dios te haya introducido en la tierra a la cual vas para tomarla, pondrás la bendición sobre el monte Gerizim, y la maldición sobre el monte Ebal,
Estos son dos montes de Palestina separados por un valle estrecho en que se hallaba la antigua ciudad de Siquem (hoy día Nablus, o Napluse).
La renovación del pacto demandaba la renovación de los votos de obediencia que Israel había hecho en el monte Sinaí.
Siquem fue seleccionado como el sitio de la ceremonia de la renovación del pacto porque la ciudad estaba asociada con los patriarcas.
Ahí
Abraham edificó su primer altar para Jehovah en la tierra prometida (Gén. 12:6, 7).
Jacob levantó un altar para adorar a Jehovah (Gén. 33:17–20)
Gerizim tiene 868 metros de altura, y está al sur de este valle. Ebal tiene 938 metros de altura, y está al norte del valle.
Según las instrucciones de Moisés, la mitad de las tribus se congregarían en el monte Gerizim y la otra mitad en el monte Ebal (vea Deut. 27:11–14).
11 Y mandó Moisés al pueblo en aquel día, diciendo:12 Cuando hayas pasado el Jordán, éstos estarán sobre el monte Gerizim para bendecir al pueblo: Simeón, Leví, Judá, Isacar, José y Benjamín.13 Y éstos estarán sobre el monte Ebal para pronunciar la maldición: Rubén, Gad, Aser, Zabulón, Dan y Neftalí.14 Y hablarán los levitas, y dirán a todo varón de Israel en alta voz:
Bajo la dirección de los levitas, las tribus en el monte Gerizim pronunciarían las bendiciones y las tribus en el monte Ebal pronunciarían las maldiciones.
Esto servía como una especie de renovación del pacto, que se hacía para inculcar en la mente de Israel la necesidad de ser fiel a Jehovah y de obedecer las demandas del pacto.
En el versículo 30 Moisés da información que permite identificar el sitio donde estaba Siquem. Siquem estaba en Canaán, al otro lado del Jordán, en el occidente, hacia donde se pone el sol.
30 los cuales están al otro lado del Jordán, tras el camino del occidente en la tierra del cananeo, que habita en el Arabá frente a Gilgal, junto al encinar de More.
Estaba en el territorio donde vívían los cananeos cercaa de la encima de Moré.
La encina de Moré aparece en el AT cuando Abraham estaba viajando por Canaán (Gén. 12:6) y probablemente era el mismo árbol donde Raquel enterró las imágenes de los dioses extraños que ella había traído de la casa de su padre (Gén. 35:4).
Este lugar simboliza la promesa y lla santificación del pueblo, de acuerdo a lo que había ocurrido.
En los versículos finales, Moisés reafirma la razón por la que esperaba que el pueblo se comprometiera con Dios, Recordandoles que las leyes que Dios les había dado eran para guiar la vida del pueblo en la tierrra de Canaan.
31 Porque vosotros pasáis el Jordán para ir a poseer la tierra que os da Jehová vuestro Dios; y la tomaréis, y habitaréis en ella. 32 Cuidaréis, pues, de cumplir todos los estatutos y decretos que yo presento hoy delante de vosotros.
Una vez que Israel conquistara la tierra y habitara en ella, Ellos tenían que obedecer las palabras del Señor y poner por obra todos los decretos y las leyes relacionadas con las demandas del pacto.
En los capítulos siguientes del 12 al 28, Moisés presenta los detalles de la ley para ayudr a entender a Israel, lo que esperaba de ellos.
¿Cómo la aplicamos a nosotros?
El hombre sin Cristo Ha q uebrantado la ley y está bajo su maldición, sin remedio, sin nada que pueda hacer por si solo.
Sin embargo por su misericordia, el evangelio vuelve a ponernos por delante la bendición y la maldición.
Bendición, si obedecemos el llamado al arrepentimiento, a la fe en Cristo y a la renovación de corazón y vida por medio de Él.
Maldición espantosa, si tenemos en poco una salvación tan grande.
El llamado de Dios esta tarde y lo ha ssido a traavés de estos estudios en el libro de Deuteronomio es a que recibamos con gratitud las buenas noticias de gran gozo; y no endurezcamos nuestro corazón, y escuchemos la voz de Dios mientras se dice hoy, y mientras Él nos invita a acercarnos al trono de la gracia.
Para los que ya estamos en Cristo, y formamos parte del pueblo de Dios, debemos tener presente que.
Dios promete bendiciones a nuestra obediencia a su palabra.
Pero, también maldiciones a nuestra desobediencia a su palabra.
Nuestro Siquem es Cristo, nuestra nueva vida, la vida eterna.
¡Dios demanda una renovación de nuestro pacto(compromiso), con Dios cada día a fin de recibir su bendición y no exponernos a la maldición (castigos) de Dios para su pueblo!
El lema de este día de celebración es:¡Un solo corazón con Cristo!
El lema evoca obediencia al Señor.
La pregunta pra evaluarnos sería: ¿Somos de un solo corazón con Cristo?, ¿Es nuestra familia de un solo corazón con Cristo?
CONCLUSIÓN:
CONCLUSIÓN:
Es necesario evaluarnos a conciencia y meditar en estas preguntas:
¿Qué quiero en mi vida, bendiciones o maldiciones?
¿Qué he estado experimentando, bendiciones o maldiciones?, ¿Qué vive mi familia, bendiciones o maldiciones?
La clave está en nuestra obediencia a la palabra de Dios.
Sin embargo una vez más, para obedecer la palabra de Dios debo conocerla y aplicarla, cumplir los cinco pasos que permiten el actuar de la palabra de Dios en mi vida:
Oir leer, aprender/aplicar, memorizar y meditar.
¡La decisión es nuestra!
Oremos!!
