VIVAMOS COMO LUZ DEL MUNDO (Mateo 5:14-16)
EL SERMÓN DEL MONTE • Sermon • Submitted • Presented
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1 ¿QUIÉNES SON LA LUZ DEL MUNDO? (14A)
2 PARA QUÉ SIRVE LA LUZ? (14b-15)
3 SEAMOS LUZ PARA GLORIA DE DIOS. (16)
Intro
Seguimos con la serie del sermón del monte.
Crsito, nos está hablando claramente de como quiere que sea sua iglesia.
Una igleisa diligente y no negligente.
Una iglesia amorsa, misericordia, pero sobretodo, que sea una iglesia que meustre la luz de Cristo al mundo.
Y de esto vamos hablar ahora, en estos momentos.
¿Qué quiere decir Crsito con estas palabras? ¿A qué se refiere? ¿Cómo debe ser la iglesia? ¿Qué significa ser luz?
1. ¿QUIÉNES SON LA LUZ DEL MUNDO?
1. ¿QUIÉNES SON LA LUZ DEL MUNDO?
Santa Biblia Reina Valera 2020 Capítulo 5
14 Vosotros sois la luz del mundo;
¿Quines son vosotros?
a) Nosotros la igleisa.
No, todo el mundo es la luz del mundo.
No todo el mundo porta esta luz. Solamente los nacidos de nuevo, los que brilla la luz de Cristo en ellos. En nosotros.
Hermanos, es hacia nosotros, tú que llevas la luz de Cristo.
Un día caminabas en tinieblas pero viste la gran luz.
2 El pueblo que andaba en tinieblas vio gran luz; a los que moraban en tierra de sombra de muerte, luz resplandeció sobre ellos.
Por eso hermanos, es a nosotros, a DIos le plació darnos esa luz.
Es una luz que se porta con humildad.
Vosotros sois la luz del mundo. La luz en las Escrituras indica el verdadero conocimiento de Dios (Sal. 36:9; cf. Mt. 6:22, 23); la bondad, la justicia y la veracidad (Ef. 5:8, 9); gozo y alegría, verdadera felicidad (Sal. 97:11; Is. 9:1–7; cf. 60:19). Simboliza lo mejor que hay en la sabiduría, el amor y la risa, en contraste con las tinieblas, o sea, lo peor en ignorancia, depravación y desesperación.
b) Pero porque somos reflejos de la verdadera LUz.
Es una luz que se porta con humildad.
Una luz que debe mostrar más de Cristo que de nosotros. Nosotros no somos luz por nosotros mismos. Somos luz porque Cristo brilla en nosotros y esto es lo que debe brillar hacia los demás.
No nuestra propia «luz», sino la luz de Cristo.
12 Nuevamente, Jesús les habló en estos términos: —Yo soy la luz del mundo. El que me sigue no andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida.
Esta es la luz de la vida.
Ser luz del mundo también es ser trasparante, sin opacidad sin nada que temer, sin mentiras, transparente.s
Y si Dios te ha dado esta luz y sigues caminando por este mundo, es para ser luz…
c) Por lo tanto, es un llamado a no ser negligente.
18 La senda de los justos es como la luz de la aurora, que va en aumento hasta que el día es perfecto;
La afirmación “Vosotros sois la luz del mundo” probablemente significa que los ciudadanos del reino no solamente han sido bendecidos con estos dones sino que son también el medio usado por Dios para transmitirlos a los hombres que los rodean. Los poseedores de la luz se convierten en difusores de la luz. Los creyentes en forma colectiva son “la luz”. Individualmente son “luces” (luminarias, estrellas, Fil. 2:15). Ambas ideas podrían bien haber sido incluidas en las palabras habladas por Jesús, aunque el énfasis está en lo colectivo.
Es un llamado a ser una verdadera luz, hacia los demás.
Ya lo veíamos la semana anterior con el tema de la sal. No perder la esencia.
Pues también, es un llamado a predicar el Evangelio.
Es un llamado a mostrar la gracia del Evangelio con los que nos rodean.
Es un llamado a ser iglesia, y para ser luz hay que estar en la igleisa, hay que participar de la iglesia, y las bendiciones de Dios.
Muchas veces, queremos las bendiciones de Dios, pero somos selectivos en no querer ser luz.
Jóvenes de la iglesia, sed vosotros la luz con lso jóvenes que no la tienen, y no sea ellos quien apaguen la luz de Cristo en vosotros.
Familiar de la Iglesia, sed vosotros los que mostréis la luz de Cristo a través de vuestro testimonio coo familia.
Hombres, ser la luz en vurestro hogar,
Muejres, ser la luz con vuestros hijos, para que vuestro hijso sean luz también.
La luz de Cristo no se debe minusvalorar el efecto, el impacto, que tiene, capaz de cambiar vidas.
Por eso…
2. ¿PARA QUÉ SIRVE LA LUZ?
2. ¿PARA QUÉ SIRVE LA LUZ?
Santa Biblia Reina Valera 2020 Capítulo 5
una ciudad asentada sobre un monte no se puede esconder. 15 Ni se enciende una lámpara y se pone debajo de un almud, sino sobre el candelero para que alumbre a todos los que están en casa.
a) Para iluminar una estancia, para iluminar el mundo.
Imaginaros una estancia oscura.
Ya tuvimos la experiencia del apagón-
Que alegría cuando vino la luz-
Por eso, nosotros tenemos el propósito de ser la luz que ilumina, portando la luz de Cristo.
Sin embargo, los cristianos nunca son luz en sí mismos y por sí mismos. Son luz “en el Señor” (Ef. 5:8). Cristo es la verdadera y original luz del mundo (Jn. 8:12; 9:5; 12:35, 36, 46; 2 Co. 4:6; cf. Sal. 27:1; 36:9; 43:3; Is. 49:6; 60:1; Lc. 1:78, 79; 2:32). Los creyentes son la luz del mundo en un sentido secundario y derivado. El es “la luz que da la luz” (Jn. 1:9). Ellos son las luces que recibieron la luz. El es el sol. Ellos son como la luna, que refleja la luz del sol. Sin Cristo no pueden brillar. La bombilla eléctrica no da luz por sí misma. Imparte luz solamente cuando está conectada y abierta la llave, de modo que la corriente eléctrica generada en la planta se le transmite. Así también, en tanto los seguidores de Cristo permanecen en un contacto vivo con él, la luz original, son luz a los demás (cf. Jn. 15:4, 5).
b) No demos esconder la luz.
¿Cómo se puede esconder la luz de Cristo? Pues simplemente, no evangelizando.
No siendo de testimonio.
Cada vez que nos dejamos llevar por las corrientes de este mundo, y no somos luz con los que están en tinieblas.
Cada vez que pecamos y no nos arrepentimos.
Cada vez que no oramos, cada vez que no tenemos comunión con Dios y la Igleisa.
Cada vez que no obedecemos la ley del Señor.
Por eso hemanos…
c) Debemos ser la luz que brilla en las tinieblas.
Pues si no lo somos nosotros, quien hará brillar la luz de Cristo.
Es un llamado serio para su igleisa.
14 Pero ¿cómo, pues, invocarán a aquel en quien no han creído? ¿Y cómo creerán en aquel de quien no han oído? ¿Y cómo oirán si no hay quien les predique? 15 ¿Y cómo predicarán si no son enviados? Como está escrito: ¡Cuán hermosos son los pies de los que anuncian el evangelio de la paz, de los que anuncian buenas noticias! 16 Pero no todos obedecieron al evangelio, pues Isaías dice: Señor, ¿quién ha creído a nuestro anuncio? 17 Así que la fe proviene del oír, de escuchar la palabra de Dios.
Hermanos, estamos llamados, por nuestro Señpr Jesucristo, a portar la luz del Cristo, a portar la luz del Evnfgelio, a enarbolar la bandera del Evangelio.
3. SEAMOS LUZ PARA GLORIA DE DIOS.
3. SEAMOS LUZ PARA GLORIA DE DIOS.
16 Así alumbre vuestra luz delante de los demás, para que vean vuestras buenas obras y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos.
a) La luz tiene más fuerzas que las tinieblas, demostremos esto.
Aquí es evidente que se refiere al testimonio.
10 Nosotros somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para realizar buenas obras, las que Dios preparó de antemano para que vivamos de acuerdo con ellas.
Por lo tanto, somos nosotros los que debemos influenciar al mundo con la luz de Cristo y no el mundo influenciarnos a nosotros.
El Señor, implicitamente, nos avisa esto. Que seamos nosotros los que alumbremos al mundo con nuetra luz (qué es más fuerte que las tiniebmas) y no las tinieblas que apaguen nuestra luz, la luz de Cristo.
Cuando esto sucede es por falta de comunión con Dios, es porque hemos dejado de orar, es porque hemos creados otros ídolos.
b) Que el amor a Dios y al prójimo nos motive a obrar como luz del mundo.
Esto se hace mirando a Cristo.
Su amor, nos debe motivar a no ser egoistas.
Si amor, nos debe motivar a obrar como el quiere que obremos.
¿Cómo se hace esto?
Procurando su voluntad siempre. OBedeciendo con gozo, hasta en aquello que no nos agrada.
Obando amando a Dios sobretodas las cosas y al prójimo.
Amando al Señor sobretodas als cosas.
Y atraves de esto…
c) Que a través de esto, podamos y pedan glorificar a Dios.
Solamente siendo luz en el mundo, podemos glorificar a Dios, y a su vez, podemos ser usados para que ortros encuentren la luz y asñi, puedan también glorificar a Dios.
Por eso, este llamado, es importante, para ser luz en medio de todos.
CONCLUSIÓN.
Por eso, hermanos, seamos luz del mundo.
Imagina una ciudad en la oscuridad, donde las luces han fallado. Un hombre enciende su linterna, y en un instante, la oscuridad se dispersa. Así somos nosotros, llamados a brillar en un mundo que necesita esperanza y dirección. Cuando permitimos que la luz de Cristo brille en nuestras vidas, iluminamos el camino para otros.
En la antigüedad, las ciudades se construían en colinas con luces brillantes que guiaban a los viajeros. Jesús usó esta imagen para recordarnos que somos luz. Así como los faros guían a los barcos a un puerto seguro, nosotros debemos ser luz en la vida de quienes nos rodean, guiándolos hacia Cristo.
Por eso hermanos, no dejes de ser luz, sé un instrumentos usado por Cristo.
Que DIos bendiga su Palabra.
