RAÍZ #1: La Palabra de Dios

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INTRODUCCIÓN A LA SERIE: RAÍCES DE FE – HÁBITOS CRISTIANOS

A lo largo de la Biblia, Dios compara nuestra vida espiritual con árboles, siembras, raíces, cosechas y frutos. La agricultura es una imagen constante porque refleja muy bien cómo funciona la fe: nada crece de un día para otro, y todo lo que se ve (los frutos) depende de lo que no se ve (las raíces).
Y aunque muchas veces admiramos lo que un árbol produce —su sombra, su fruto, su altura—, lo que en realidad sostiene todo eso, es lo que está bajo tierra: la raíz. Si la raíz es sana, fuerte y profunda, ese árbol podrá resistir tormentas, sequías y hasta terremotos.
Por eso quiero mostrarles esta imagen real:
En Texas, hay un árbol conocido como el Big Tree, un roble vivo con más de mil años de vida. Ese árbol ha sobrevivido huracanes, incendios, sequías y el paso del tiempo… ¿Cómo? Por su raíz. No es su altura lo que lo salvó. Es lo que tiene enterrado lo que lo mantiene de pie.
Y eso me hace recordar una historia en mi familia…
Mi abuelo, en uno de sus arranques, quiso matar un árbol enorme que teníamos en la huerta. Empezamos a talarlo, pero él decía:
“Si lo quieres matar de verdad, hay que quitarle toda la raíz.”
No bastó con sacar la tierra de la huerta. Terminamos rompiendo el piso del patio… después el de la cocina… y hasta el baño de la “Casa Grande”, donde vivían los abuelos. Todo por destruir esa raíz terca y profunda. ¡Nos tiramos media casa!
Y no fue la única vez. Mi pastor David quiso eliminar un árbol en su casa nueva… Cuando cotizó el veneno para matarlo, ¡salía miles de dólares! El árbol tenía raíces tan grandes que invadían todo. Al final, dijo:
“Bueno, ya me encariñé con el árbol, creo que lo voy a dejar.”
¿Por qué cuento esto? Porque cuando una raíz es fuerte y saludable… no se cae fácil. No se arranca con un golpecito. Permanece. Resiste. Se queda.
Por eso tiene tanto sentido cuando la Biblia dice que el justo es “como árbol plantado junto a corrientes de agua, que da su fruto a su tiempo, y su hoja no cae” (Salmo 1), o cuando en Efesios 3:17 Pablo ora para que estemos “arraigados y cimentados en amor” —una palabra que literalmente significa “con las raíces abrazadas a la tierra”.
En esta nueva serie, vamos a aprender juntos cómo echar raíces de fe. No raíces superficiales, sino profundas. No emociones pasajeras, sino hábitos firmes. Vamos a hablar de hábitos cristianos, disciplinas espirituales, prácticas que pueden parecer pequeñas, pero que sostienen toda nuestra vida de fe.
Semana a semana vamos a aprender cómo cuidar, fortalecer y alimentar esas raíces, para que la fe no sea algo débil que se cae con la primera tormenta, sino un árbol firme, fuerte… y que da fruto.

INTRODUCCIÓN

Cuando era niño, recuerdo que en la casa de mis abuelos había una Biblia gigante, de esas con hojas doradas, abierta encima del televisor. Nunca la leíamos, pero ahí estaba… según ellos, para que no entren los ladrones.
Spoiler: ¡Entraron a robar igual!
Y no solo eso… Mis abuelos contaban que los curas les decían que no debían leer la Biblia, porque “si la lees mucho, te puedes volver loco”.
¿Loco? ¡Si no leerla es lo que vuelve loca a la gente!
La verdad es que la Palabra de Dios no fue hecha para adornar la sala ni para espantar rateros. Fue hecha para echar raíces en tu corazón y sostener tu fe.
Y por eso hoy, en esta primera enseñanza de la serie “Raíces de Fe”, hablaremos de la raíz más firme que puedes tener: la Palabra de Dios.

1. TRES ATRIBUTOS PODEROSOS DE LA PALABRA DE DIOS

1. Es única en su origen

La Biblia no es un libro más. Es un milagro editorial.
Escrita por más de 40 autores, en 3 continentes, durante más de 1,500 años, en 3 idiomas distintos: hebreo, arameo y griego.
Y aun así, tiene un solo mensaje central: la redención del hombre por medio de Jesucristo.
Eso no lo puedes fabricar. Es como si 40 personas escribieran un rompecabezas sin verse ni conocerse… y al juntar las piezas, todo encaja.
2 Timoteo 3:16 dice: “Toda la Escritura es inspirada por Dios…” — ¡y eso lo cambia todo!
2 Timoteo 3:16 RVR60
16 Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia,

2. Es indestructible a lo largo del tiempo

Es el libro más traducido de toda la historia: más de 3,600 idiomas (completo o en parte).
Es el más distribuido: más de 6 mil millones de copias.
Es el más perseguido y atacado, pero sigue en pie.
Reyes, imperios, dictadores, ateos y críticos han intentado destruirla, callarla o reemplazarla… pero como dice Isaías 40:8:
Isaías 40:8 RVR60
8 Sécase la hierba, marchítase la flor; mas la palabra del Dios nuestro permanece para siempre.
“La hierba se seca, la flor se marchita, pero la palabra del Dios nuestro permanece para siempre.”
¿Sabías que Voltaire, el famoso filósofo francés, dijo que en 100 años la Biblia desaparecería?
Hoy su casa en Ginebra es… ¡una imprenta de Biblias!

3. Es suficiente y poderosa para transformar vidas

Hebreos 4:12 dice que es “viva y eficaz, y más cortante que toda espada de dos filos…”
Hebreos 4:12 RVR60
12 Porque la palabra de Dios es viva y eficaz, y más cortante que toda espada de dos filos; y penetra hasta partir el alma y el espíritu, las coyunturas y los tuétanos, y discierne los pensamientos y las intenciones del corazón.
No es un libro viejo, es un libro vivo.
La Biblia confronta, consuela, cambia, guía, sacude y sana.
No es solo información, es transformación.
Puedes leer muchos libros… pero este es el único que te lee a ti.
Por eso dice Salmo 1:2-3:
Salmo 1:2–3 RVR60
2 Sino que en la ley de Jehová está su delicia, Y en su ley medita de día y de noche. 3 Será como árbol plantado junto a corrientes de aguas, Que da su fruto en su tiempo, Y su hoja no cae; Y todo lo que hace, prosperará.
“…en la ley de Jehová está su delicia… será como árbol plantado junto a corrientes de aguas…”

2. OCHO VERDADES DE LA BIBLIOLOGÍA

1. Revelación → Dios al hombre

Dios se dio a conocer voluntariamente.
No estamos adivinando quién es Él: Él habló primero.
“Dios… habló muchas veces y de muchas maneras…” (Heb. 1:1)
Hebreos 1:1 RVR60
1 Dios, habiendo hablado muchas veces y de muchas maneras en otro tiempo a los padres por los profetas,

2. Inspiración → Del hombre al escrito

Dios usó a personas reales para escribir Su Palabra, sin error, guiados por el Espíritu Santo.
“Toda la Escritura es inspirada por Dios…” (2 Tim. 3:16)
2 Timoteo 3:16 RVR60
16 Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia,

3. Iluminación → Del escrito al corazón del hombre

El Espíritu Santo abre nuestro entendimiento para comprender y aplicar la Palabra.
“El hombre natural no percibe las cosas que son del Espíritu…” (1 Cor. 2:14)
1 Corintios 2:14 RVR60
14 Pero el hombre natural no percibe las cosas que son del Espíritu de Dios, porque para él son locura, y no las puede entender, porque se han de discernir espiritualmente.

4. Autoridad → Tiene poder sobre nuestra vida

No es un consejo, es un mandato. La Biblia es la última palabra en todo asunto de fe y conducta.
“Así dice Jehová…” no es una opinión: es la voluntad de Dios revelada.

5. Suficiencia → Es todo lo que necesitamos

La Biblia contiene todo lo necesario para la salvación, la vida cristiana y la obediencia.
No le falta nada. No necesita ser actualizada.
“…para que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado…” (2 Tim. 3:17)
2 Timoteo 3:17 RVR60
17 a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra.

6. Canonicidad → Confirmada por Dios, reconocida por el pueblo

Los libros bíblicos no fueron elegidos por votación, sino reconocidos por su origen divino.
Dios se encargó de preservar y revelar su Palabra a través de la historia.

7. Inerrancia → No tiene errores en los escritos originales

Todo lo que enseña la Biblia es verdadero.
Dios no se contradice ni se equivoca.
Si Dios inspiró la Biblia, entonces es totalmente confiable.

8. Infalibilidad → No falla en lo que promete ni en lo que cumple

La Biblia no solo es verdadera, sino que jamás falla en sus propósitos.
No te fallará, porque Dios no falla.
“La palabra… no volverá vacía…” (Isaías 55:11)
Isaías 55:11 RVR60
11 así será mi palabra que sale de mi boca; no volverá a mí vacía, sino que hará lo que yo quiero, y será prosperada en aquello para que la envié.

APLICACIÓN

No basta con tener la Biblia. Hay que creerla, leerla y obedecerla.
No pongas tu fe en opiniones, emociones o experiencias. Plántate en lo que Dios dijo.
La raíz más fuerte de tu fe… es la Palabra viva del Dios eterno.

FRASE:

“Todo árbol que permanece en pie, tiene raíces en la verdad. Y la verdad es la Palabra de Dios.”

3. ¿CÓMO DEBEMOS ACUDIR A LA PALABRA DE DIOS?

Cinco actitudes que echan raíces profundas

1. A tiempo, no cuando ya es tarde

No esperes el problema para abrir la Biblia.
Acude cada día, como alimento fresco, no como botiquín de emergencia.
“Busqué a Jehová, y él me oyó…” (Salmo 34:4)
Salmo 34:4 RVR60
4 Busqué a Jehová, y él me oyó, Y me libró de todos mis temores.
“Temprano me presento delante de ti y espero.” (Salmo 5:3)
Salmo 5:3 RVR60
3 Oh Jehová, de mañana oirás mi voz; De mañana me presentaré delante de ti, y esperaré.
La Biblia no es un último recurso, es el primer paso.

2. Con humildad, no con orgullo

No vamos a la Palabra para demostrar que sabemos, sino para reconocer que necesitamos aprender.
El que cree que ya lo sabe todo, nunca recibe nada.
“Miraré a aquel que es pobre y humilde de espíritu, y que tiembla a mi palabra.” (Isaías 66:2)
Isaías 66:2 RVR60
2 Mi mano hizo todas estas cosas, y así todas estas cosas fueron, dice Jehová; pero miraré a aquel que es pobre y humilde de espíritu, y que tiembla a mi palabra.
Si vienes con soberbia, no escucharás a Dios.
Pero si vienes con hambre, Él te llenará.

3. Con los sentidos bien atentos

Con los ojos: para leerla
Con los oídos: para escucharla con atención
Con la mente: para entenderla
Con el corazón: para creerla
Con las manos y pies: para vivirla y compartirla
“Oye, hijo mío, las instrucciones de tu padre… guárdalas en tu corazón.” (Proverbios 4:1,21)
Proverbios 4:1 RVR60
1 Oíd, hijos, la enseñanza de un padre, Y estad atentos, para que conozcáis cordura.
Proverbios 4:21 RVR60
21 No se aparten de tus ojos; Guárdalas en medio de tu corazón;
No es solo leerla. Es recibirla completa.

4. Para entenderla, no solo para pasar el tiempo

No leas por cumplir. Lee para aprender, meditar y comprender lo que Dios te quiere decir.
“Abre mis ojos, y miraré las maravillas de tu ley.” (Salmo 119:18)
Salmo 119:18 RVR60
18 Abre mis ojos, y miraré Las maravillas de tu ley.
No se trata de cuánto lees, sino de cuánto entiendes y aplicas.
Una sola palabra bien entendida puede cambiar tu día.

5. Para obedecerla, no solo para acumular información

La Biblia no fue dada solo para estudiarla, sino para vivirla.
Leer sin obedecer es como mirar el espejo… y no arreglar nada.
“Sed hacedores de la palabra, y no tan solamente oidores…” (Santiago 1:22)
Santiago 1:22 RVR60
22 Pero sed hacedores de la palabra, y no tan solamente oidores, engañándoos a vosotros mismos.
No leas por leer. Lee para hacer lo que Dios dice.

FRASE:

“Acude a la Palabra como quien va al agua: con sed, con urgencia, con humildad… y con el deseo de salir diferente.”

4. ¿POR QUÉ NECESITAMOS LA BIBLIA?

Cuatro razones que transforman tu vida

1. Porque sin Biblia no hay verdad segura

En un mundo lleno de opiniones, filosofías y confusión, la Biblia es el único estándar absoluto y eterno. No cambia con las modas ni con las emociones.
“Santifícalos en tu verdad; tu palabra es verdad.” (Juan 17:17)
Juan 17:17 RVR60
17 Santifícalos en tu verdad; tu palabra es verdad.
Si no tienes una fuente de verdad firme, terminas viviendo por tus sentimientos… y eso te lleva al error.
La Biblia no es una opinión más. Es la voz de Dios escrita.

2. Porque sin Biblia no hay dirección clara

La vida cristiana es un camino, y como todo camino, necesita guía.
La Biblia no es una linterna ocasional, es el mapa diario que alumbra cada paso.
“Lámpara es a mis pies tu palabra, y lumbrera a mi camino.” (Salmo 119:105)
Salmo 119:105 RVR60
105 Lámpara es a mis pies tu palabra, Y lumbrera a mi camino.
Muchos se pierden espiritualmente porque toman decisiones sin consultar la Palabra.
¿Te preguntas qué hacer? Primero pregúntale a Dios en Su Palabra.

3. Porque sin Biblia no hay crecimiento real

No creces espiritualmente por estar años en la iglesia, sino por alimentarte correctamente.
La Biblia es comida para el alma. Sin ella, el cristiano se debilita.
“Desead… la leche espiritual no adulterada, para que por ella crezcáis…” (1 Pedro 2:2)
1 Pedro 2:2 RVR60
2 desead, como niños recién nacidos, la leche espiritual no adulterada, para que por ella crezcáis para salvación,
Un cristiano que no lee la Biblia es como un árbol sin raíz: no crecerá, y cualquier viento lo tumba.

4. Porque sin Biblia no hay transformación verdadera

No basta con saber que existe la Biblia… hay que leerla, creerla y obedecerla.
La Biblia es como un espejo que te muestra cómo estás, y al mismo tiempo como una espada que te moldea.
“No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento…” (Romanos 12:2)
Romanos 12:2 RVR60
2 No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta.
Quieres cambiar tu carácter, tu mente, tu forma de vivir… pero no puedes hacerlo sin Su Palabra.
No hay atajo. El cambio viene por la raíz.

FRASE:

“Sin la Biblia no hay verdad, no hay rumbo, no hay alimento y no hay transformación. Pero con la Biblia… hay raíces fuertes y fruto eterno.”

Verdad Principal:

La fe firme y duradera no se basa en emociones, en conocimiento superficial ni en obediencia ciega, sino en raíces profundas en la Palabra de Dios, que es verdad, guía, alimento y poder para transformar la vida.

APLICACIONES

Para el creyente antiguo (el que ya ‘sabe todo’):

Tal vez creciste en la iglesia. Ya escuchaste mil predicaciones. Ya leíste la Biblia varias veces. Pero…
¿sigues creciendo? ¿O solo te acostumbraste?
Si tu corazón ya no tiembla ante la Palabra, no es porque la Palabra haya cambiado… es porque tú te has endurecido.
La señal de madurez no es saber más, es obedecer más.
“No endurezcáis vuestros corazones como en la provocación…” (Hebreos 3:15)
Hebreos 3:15 RVR60
15 entre tanto que se dice: Si oyereis hoy su voz, No endurezcáis vuestros corazones, como en la provocación.
Dios todavía tiene algo que decirte. Solo tienes que bajar el volumen de tu orgullo.

Para el creyente nuevo (el que recién está empezando):

Tal vez todo esto es nuevo para ti. Y eso está bien. Nadie nace sabiendo.
No se trata de ser experto en la Biblia, sino de tener hambre de Dios.
Empieza con lo que entiendas. Poco a poco, tus raíces crecerán.
“Desead, como niños recién nacidos, la leche espiritual no adulterada…” (1 Pedro 2:2)
1 Pedro 2:2 RVR60
2 desead, como niños recién nacidos, la leche espiritual no adulterada, para que por ella crezcáis para salvación,
La Biblia no es un libro viejo, es una carta viva de tu Padre celestial. Léele. Escúchale. Conócele.

Para el incrédulo o el que está harto de la religión:

Tal vez no quieres saber nada de la Biblia porque te molesta lo que dice. Te incomoda. Te confronta.
Y sí… tienes razón. ¡La Biblia te llama pecador!
“Por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios…” (Romanos 3:23)
Romanos 3:23 RVR60
23 por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios,
Pero esa es solo la primera parte del mensaje.
Lo que sigue es lo más hermoso que vas a escuchar:
“Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros.” (Romanos 5:8)
Romanos 5:8 RVR60
8 Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros.
Sí, la Biblia te acusa… pero también te salva.
Sí, te dice que estás perdido… pero te presenta al Salvador.
No huyas de la Palabra que te confronta, porque es la única que puede sanarte de verdad.
No eres el primero que se resiste… pero podrías ser el siguiente en ser rescatado.

CIERRE: ¿Y a Dios cuándo lo consultas?

Muchos viven pidiendo consejos a todo el mundo:
A la vecina del segundo piso.
A la señora de la tienda.
A la comadre del grupo.
Al peluquero, al tío, a la tía, al horóscopo y hasta a TikTok…
Pero al único que te creó, te conoce y te ama eternamente…
¿cuándo fue la última vez que le preguntaste qué piensa?
La Biblia no es solo un libro.
Es la mente de Dios abierta para ti.
Es el corazón de Dios escrito para ti.
¿Te duele la vida? Él tiene consuelo.
¿Te abruman tus decisiones? Él tiene dirección.
¿Te sientes sucio o vacío? Él tiene perdón.

FRASE FINAL:

¿Cuánto más vas a seguir tomando decisiones sin saber lo que Dios piensa?
Dale una oportunidad a la Biblia.
No para admirarla. No para criticarla.
Sino para escuchar al Dios que todavía te está buscando.
“Escudriñad las Escrituras; porque a vosotros os parece que en ellas tenéis la vida eterna; y ellas son las que dan testimonio de mí.” (Juan 5:39)
Juan 5:39 RVR60
39 Escudriñad las Escrituras; porque a vosotros os parece que en ellas tenéis la vida eterna; y ellas son las que dan testimonio de mí;
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