EL GEMELO DE TOMAS
CUAL TOMAS QUIERO SER?
INTRODUCCIÓN: En los tres primeros evangelios lo único que se nos dice de Tomás es la mención de su nombre. El evangelista San Juan es el único que nos presenta a un Tomás de un carácter claro y definido. Este evangelista se refiere más a él como, «Tomás llamado Didimo». Tomás en hebreo significa «gemelo» y «Didimo» en griego significa también «gemelo». Tomás o Didimo puede ser un segundo nombre; puede que su nombre completo haya sido Judas el Gemelo.
El escritor Eusebio de Cesárea, en su historia eclesiástica que se remonta al siglo III o IV de nuestra era, se refiere a Tomás con el nombre de Judas: «Después de la ascensión de Jesucristo, Judas, llamado también Tomás, envió al apóstol Tadeo, uno de los setenta, a Agbaro» (libro I, cap. 13).
Relato acerca del soberano de Edesa
1. A continuación paso a narrar el relato acerca de Tadeo. La noticia de la naturaleza divina de nuestro Señor y Salvador Jesucristo se extendía a todos los hombres debido a su poder para llevar a cabo maravillas, y atrajo a numerosas personas (incluso a extranjeros alejados de Judea) con la esperanza de curación de sus enfermedades y de todo tipo de sufrimiento.
2. Así se encontraba el rey Abgaro, que gobernaba muy diestramente sobre los pueblos de más allá del Éufrates, y su cuerpo se iba destruyendo por una enfermedad terrible e incurable dentro de las posibilidades humanas. Por lo tanto, cuando el nombre de Jesús llegó a él reiteradamente y también su poder testificado por todos con unanimidad, inmediatamente se convirtió en un suplicante suyo y le envió una carta a través de un correo pidiendo que le concediera la liberación de su enfermedad.
3. No obstante, Jesús no respondió a su llamado entonces, pero juzgó que era digno de una carta particular en la que le prometía enviarle a uno de sus discípulos para procurarle la curación de su dolencia, juntamente con la salvación para él y también para todos los suyos.
4. Poco después le cumplió la promesa. Luego de la resurrección de los muertos y la ascensión a los cielos de nuestro Salvador, Tomás —uno de los doce apóstoles—, impulsado por Dios, envió a Edesa como heraldo y evangelista de la enseñanza de Cristo a Tadeo (que pertenecía a los setenta discípulos de Cristo) y la promesa de nuestro Salvador se vio completada por medio de él.
5. Hay testimonio escrito disponible acerca de todo esto en los archivos de Edesa, que entonces era la ciudad de la Corte. Todo esto se halla conservado esmeradamente hasta hoy en los documentos oficiales de aquel lugar, que contienen los hechos antiguos y los contemporáneos de Abgaro. De todos modos, nada será tan exacto como escuchar las cartas que nosotros hemos sacado de los archivos y traducido del siriaco como sigue:
Ésta es una leyenda que circuló entre los cristianos a principios del siglo III, pero sí sabemos que existió una iglesia en Edesa, y también que hubo un rey que se llamaba Abgaro el Negro o Abgaro V, que reinó dos veces en Edesa: primero desde el año 4 a. C. al 7 d. C. y nuevamente del año 13 al 50 d. C., cuando ya era muy anciano. Asimismo hubo otro rey del mismo nombre, Abgaro IX, entre los años 170–216 d. C., del cual hay más prueba de que era cristiano. Los historiadores han visto en la leyenda que propagó Africano —y que Eusebio recogió— el deseo que tenían los cristianos de Edesa de fijar el origen de su cristianismo en la misma persona del Cristo histórico
I. ¿Por qué creemos que Tomás tenía un gemelo?:
1. Es llamado «Didimo» y esto significa gemelo.
2. La Nueva Biblia Española rinde «Didimo» como «Mellizo».
1. El creyente irrazonable.
A. Los otros discípulos le testificaron a Tomás que habían visto al Señor resucitado: «Al Señor hemos visto» (
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y raciocinios.
El
Quizás el momento en que Jesús finalmente se enfrenta a las dudas de Tomás es donde vemos la compasión de Cristo hacia los necesitados de pruebas. La aparición de Jesús invita a Tomás a dejar la duda atrás a través del encuentro con su Resurrección. Nuestro desafío es aceptar que la fe no siempre tiene todas las respuestas inmediatas, pero cada paso hacia Cristo nos acerca más a la verdad y al amor transformador que Él ofreció. Este encuentro es una invitación a ser sinceros en nuestra búsqueda de evidencia espiritual.
