EL VERDADERO PENTECOSTÉS
EL VERDADERO PENTECOSTÉS
«Cuando llegó el día de Pentecostés, estaban todos unánimes juntos. Y de repente vino del cielo un estruendo como de un viento recio que soplaba, el cual llenó toda la casa donde estaban sentados; y se les aparecieron lenguas como de fuego, que, repartiéndose, se posaron sobre cada uno de ellos. Y todos fueron llenos del Espíritu Santo, y comenzaron a hablar en otras lenguas, según el Espíritu les daba que se expresasen» (
PENTECOSTÉS (חג שׁבעת, chg shb’t, “semanas”;πεντηκοστή, pentēkostē, “quincuagésimo”). En la Biblia hebrea, Pentecostés es un festival anual de la cosecha que ocurre siete semanas después de la Pascua. Se convirtió en una importante fiesta cristiana después de que Dios derramó el Espíritu Santo sobre la iglesia de Jerusalén en el primer Pentecostés después de la resurrección de Cristo.
Pentecostés en la Biblia hebrea
INTRODUCCIÓN
C.H. Spurgeon decía sobre el pasaje citado: «Me gustaría tomaros esta mañana, como Sansón hizo con las zorras, ataros las teas de la oración, y enviaros entre la mies, hasta que lo hayáis quemado todo. Me gustaría que mis palabras encendieran una conflagración, y que ardieran todas las iglesias, hasta que todo esté humeando como un sacrificio ante el trono de Dios» (Sermones Selectos, vol. 2, editorial CLIE, pág. 235).
3. El servicio más asistido de cualquier congregación debe ser el de la oración. La oración es para todos. Allí en el aposento alto estaban los discípulos, pero también vemos que estaba la familia congénita de Jesús de Nazaret.
Pentecostés sin oración es emoción, bulla, gritería, religiosidad… simples simulacros eclesiásticos.
llenó toda la casa donde estaban sentados; y se les aparecieron lenguas como de fuego, que, repartiéndose, se posaron sobre cada uno de ellos.
