Pentecostés 2025

Pentecostés 2025  •  Sermon  •  Submitted   •  Presented
0 ratings
· 18 views
Notes
Transcript

Problema

Una de las maneras para saber que una persona tiene vida es medir sus signos vitales. La ausencia de estos puede tomarse como muerte. Sin embargo, es posible que estén los signos vitales pero que la persona no tenga contacto ni comunicación con el medio externo. A esto también se le conoce como muerte (técnicamente muerte cerebral). De esta manera podemos decir que estar vivos es una combinación entre unas constantes vitales y nuestra interacción con el medio externo. En el pasaje de hoy Pablo quiere darnos la certeza de que estamos vivos en Cristo Jesús y lo estamos por medio de su Espíritu Santo (v.11).
Pablo ha descrito en los versos 7-25 del capitulo 7 el efecto de vivir sin el Espiritu de Dios. Usará frases como: cuando vino el mandamiento, cobró vida el pecado y yo morí (7:9), el pecado aprovechó el mandamiento, me engañó y por medio de él me mató (7:11) Estoy vendido como esclavo (7:14) y no entiendo lo que pasa pues hago lo que no quiero (7:15) y pareciera que el capitulo 7 termina de una manera muy triste y sin esperanza. Sin embargo el capitulo 8 nos llenará de esperanza pues empezará diciendo que para los que están en Cristo Jesús no hay ningún tipo de condenación. El cap. 7 ha sido utilizado por algunos para tratar de adoptar una actitud de derrota y decir “no hay remedio, somos irremediablemente malos”. Sin embargo el cap. 8 desde su primer versiculo nos desbarata y nos dice que no hay condenación.
Cuando hablamos del pecado casi siempre lo reducimos a ciertas conductas y actitudes. Por ejemplo, desobedecer a los padres, fornicación, adulterio, borracheras, drogadicción, homosexualidad, ocultismo, idolatría, robo, asesinato. Pensamos en ocasiones que evadir estas conductas nos hará salvos puesto que “no estamos pecando”. Sin embargo, Pablo en el capitulo 7:7 curiosamente toma como prototipo el pecado de la codicia. Pablo dice que la codicia cobró vida en él y que murió. No podemos catalogar los pecados por “los mas importantes o los menos importantes”, Pablo quiere mostrar esta triste realidad en donde no podemos vivir espiritualmente (como él lo llama), de hecho, tener la ley en la mente no nos libra de la muerte y la condenación. Podríamos decir entonces como lo expresa Craig Keener:
El corazón del problema de la ley era que estaba diseñada para enseñar con rectitud el bien y el mal, pero no para transformar.
Alguno de nosotros hoy puede sentir que está desahuciado. Por mas que se toca para saber si está vivo sus signos vitales espirituales no dan señales de vida. O peor aún, tiene todos los signos vitales (va a la iglesia, ofrenda, sirve, ora, etc) pero es incapaz de comunicarse con otros de una manera espiritual. Incluso puede sentirse identificado con Pablo y gritar de manera desesperada ¿Quién me librará de este cuerpo mortal?

Buenas noticias

Hay buenas noticias y las encontramos a un lado del grito desesperado de Pablo. ¡Gracias sean dadas a Dios por Jesucristo, nuestro Señor! La gratitud que Pablo expresa es debido a que en la naturaleza del Señor fue condenado el pecado y ahora nosotros podemos fijar nuestra mente en las cosas espirituales. Había una profecía en el libro de Ezequiel en la cual se establecia que en su momento el Señor iba a escribir su ley en los corazones de cada uno y que nos daría asi mismo su Espiritu cambiandonos nuestro corazón de piedra por un corazón que sienta, es decir un corazón de carne.
Pablo quiere darnos la certeza de que no estamos desahuciados. Hay esperanza para quienes han puesto su confianza en el Señor Jesús y esto es a través de la vida del Espíritu. Pablo quiere guiar nuestras vidas hacia la nueva realidad, Jesús no solo nos libertó del pecado sino que ahora ha insertado en nosotros el poder de su Espiritu para poder agradar a Dios.
Este pasaje nos lleva a la reflexión profunda de nuestro seguimiento al Señor. Al igual que en el desierto, Dios manifestó su ley al pueblo pero también los guiaba y los acompañaba. Ahora nosotros como creyentes tenemos la certeza de que no solamente somos conscientes de la ley de Dios (porque está en el corazón) sino también que somos acompañados por Él para cumplir su justa ley.
Una de las artimañas mas efectivas de Satanas es quitarnos el gozo de la salvación por medio de ideas o patrones de pensamiento pecaminosos. Y no me refiero a que nos incite a adulterar, robar, matar, etc. Si no que nos ponga en 2 de los siguientes polos. El primero que nos diga que estamos perdidos, que Dios no nos ama más y el segundo es que nos diga que hemos estado haciendo todo lo bueno por medio de nuestro buen esfuerzo. Basta con ver Galatas 5:19-21
Galatians 5:19–21 NVI
Las obras de la naturaleza pecaminosa se conocen bien: inmoralidad sexual, impureza y libertinaje; idolatría y brujería; odio, discordia, celos, arrebatos de ira, rivalidades, disensiones, sectarismos y envidia; borracheras, orgías, y otras cosas parecidas. Les advierto ahora, como antes lo hice, que los que practican tales cosas no heredarán el reino de Dios.
para darnos cuenta que el segundo polo está fuera de toda proporción lógica, talvez no optamos por el libertinaje pero si participamos en discordia y arrebatos de ira y de acuerdo a Pablo automaticamente nos ponemos en la mentalidad que proviene de la carne porque esta es muerte, por otra parte y para mi el punto central de este pasaje es el v.15. El Espiritu que el Señor nos ha dado nos ha dado la certeza de ser hijos de Dios. Por este mismo Espiritu es que nosotros podemos clamar ¡Abba, Padre! La expresión aramea “Abba” no se encuentra insertada aquí de manera casual, es una forma en la que Pablo nos confirma que clamamos con la misma cercanía al Padre al que Señor clamó en Getsemaní. Los que han sido adoptados como hijos no son hijos de segunda categoría, tienen los mismos privilegios y la misma herencia a la cual tuvo acceso el Señor. Con esto Pablo nos deja una bonita enseñanza. Dios no solo se comunica a través de nosotros por medio de las ideas (como lo dice desde los v.5 al 8) sino tambien lo hace a nuestras emociones (a nuestro corazón a nuestro espiritu). Porque cuando Pablo habla de nuestra relación con Dios no habla de que hacemos una simple gesticulación “Abba”, Pablo afirma que graznamos, clamamos ¡Abba! No solamente es algo que creemos sino algo que sentimos y con esto nuestro corazón confirma lo que nuestra mente sabe.

Conclusión

De acuerdo a la Escritura la vida de Abraham es el prototipo de la fe. Sin embargo su vida fue imperfecta como lo vemos en el relato de Genesis. Aún asi su fe creció de tal manera que fue capaz de ofrecer a lo que mas amaba en obediencia y con confianza en Dios. Este es el corazón de la doctrina de la santificación. Esta doctrina piensa en la vida cristiana como un continuo hacía la perfección en donde cada creyente recibe la certeza del perdón de sus pecados pero también recibe la capacidad para ir perfeccionando su fe hasta que el Señor nos llame a su presencia.
Debemos tener cuidado en no caer en el error de que nuestros actos de adoración son la norma absoluta. Las acciones de una generación no son garantía de agradar a Dios en la siguiente generación. Este tipo de acciones solo genera un enemigo de la santidad y este es el legalismo. Tenemos que confiar que es Dios por medio de su Espiritu el que guia la vida de su iglesia. Es el Espiritu quien le da vida a su iglesia. No son nuestras acciones, una vez mas tenemos que aclarar, nosotros no podemos cumplir la ley, es mas, no podemos agradar a Dios sino hemos sido movido por su Espiritu para agradarlo.
Hacer enfasis en el moralismo destruye por completo el mensaje de Pablo en este pasaje. Él no está interesado en darnos un catalogo de conductas pecaminosas. Su interés es sencillo: El Señor tiene un pueblo que ha redimido para su gloria y a este pueblo lo guía personalmente a través de su Espiritu. Si seguimos con nuestros procesos y ya no estamos motivados por Dios, nuestras practicas carecen de sentido y de dirección divina.
La vida cristiana es “sobrenatural” porque no actuamos por medio de nosotros mismos, sino es Dios. El amor que nos da por medio de su Espiritu es sobrenatural porque nos permite amar a lo que el mundo no amaría.
Related Media
See more
Related Sermons
See more
Earn an accredited degree from Redemption Seminary with Logos.