¡SEÑOR, ENSEÑANOS A ORAR!

Sermon  •  Submitted   •  Presented
0 ratings
· 827 views

Aprenderemos de los discípulos, al estar maravillados por la vida de oración sinigual de Jesús, le piden que les enseñe: ¿cómo orar? Esta actitud deja ver la importación no solo de saber, ¿por qué orar y para qué orar?, si no de cómo hacerlo, al ver el impacto del ministerio de Cristo.

Notes
Transcript
Handout
Es para mí, motivo de gran gozo y alegría, poder compartir con ustedes en este día del Señor aquí como hermanos teniendo comunión los unos con los otros, y también con nuestro Padre celestial, como lo afirma Juan en su primera carta. Doy gracias a Dios por este privilegio, responsabilidad y ruego ahora que Él me guíe para hablar a ustedes, Su iglesia y pueblo .
Antes de empezar, quiero que nos pongamos en pie todos. Vamos a leer el siguiente pasaje, que es la cita principal de nuestro sermón, y luego nos entregamos en oración para que Él guíe a este siervo y abra sus corazones.
Luke 11:1–4 NBLA
1 Aconteció que estando Jesús orando en cierto lugar, cuando terminó, le dijo uno de Sus discípulos: «Señor, enséñanos a orar, así como Juan enseñó también a sus discípulos» 2 Y Él les dijo: «Cuando oren, digan: “Padre, santificado sea Tu nombre. Venga Tu reino. 3 -”Danos hoy el pan nuestro de cada día. 4 ”Y perdónanos nuestros pecados, Porque también nosotros perdonamos a todos los que nos deben. Y no nos metas en tentación”».
Luke 11:5–9 NBLA
5 También les dijo: «Supongamos que uno de ustedes tiene un amigo, y va a él a medianoche y le dice: “Amigo, préstame tres panes, 6 porque un amigo mío ha llegado de viaje a mi casa, y no tengo nada que ofrecerle”; 7 y aquel, respondiendo desde adentro, le dice: “No me molestes; la puerta ya está cerrada, y mis hijos y yo estamos acostados; no puedo levantarme para darte nada”. 8 »Les digo que aunque no se levante a darle algo por ser su amigo, no obstante, por su importunidad se levantará y le dará cuanto necesite. 9 »Así que Yo les digo: pidan, y se les dará; busquen, y hallarán; llamen, y se les abrirá.
Luke 11:10–13 NBLA
10 »Porque todo el que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que llama, se le abrirá. 11 »O supongan que a uno de ustedes que es padre, su hijo le pide pan, ¿acaso le dará una piedra? O si le pide un pescado, ¿acaso le dará una serpiente en lugar del pescado? 12 »O si le pide un huevo, ¿acaso le dará un escorpión? 13 »Pues si ustedes siendo malos, saben dar buenas dádivas a sus hijos, ¿cuánto más su Padre celestial dará el Espíritu Santo a los que se lo pidan?».
Oremos…

Introducción:

Hermanos, imaginen por un momento a un nieto que observa fascinado a su abuela mientras ella prepara ese ajiaco santafereño que es el alma del hogar. No es solo una sopa; es un ritual de amor, una herencia en cada ingrediente. El nieto, cautivado por esa maestría, finalmente suplica: «Abuela, por favor, enséñame tu secreto». Ella, con una ternura que desborda, no solo le entrega la receta, sino que le revela que el verdadero secreto es cocinar con la confianza y el amor de un hijo de la casa. Y luego, lo impulsa con total confianza: «Ahora, inténtalo tú. Pide los ingredientes, busca con ganas en la alacena, y golpea la puerta de mi cuarto si me necesitas. Para ti, siempre estará abierta».
Así, de esta misma manera, los discípulos vieron a Jesús y nosotros lo veremos hoy.
Vamos ahora a ver en tres puntos el sermón de hoy amados hermanos, que son:
Estando Jesús orando
Cuando oren
Pidan, busquen y llamen

I. Estando Jesús orando:

Para este primer punto tomamos lo que dice el versículo 1 (Luke 11:1)
Luke 11:1 NBLA
1 Aconteció que estando Jesús orando en cierto lugar, cuando terminó, le dijo uno de Sus discípulos: «Señor, enséñanos a orar, así como Juan enseñó también a sus discípulos»
¿Por qué creen ustedes que ese discípulo le hace esta petición al Señor Jesús?
¿Qué hábitos o comportamiento vieron en Jesús sobre la oración, para pedirles esto?
Si, esta relacionado lo que ustedes dicen. Lo quiero poner en palabras de un comentarista:
Comentario Bíblico Mundo Hispano Tomo 16: Lucas (2) Instrucciones acerca de la oración, 11:1–13

Los discípulos habían orado en la manera de la tradición judaica. Si piden a Jesús que les enseñe a orar, no es porque no oraban o no sabían hacerlo. Lo que realmente están pidiendo es aprender a orar al estilo de Jesús, al estilo del reino de Dios. Todo mundo oraba, pero ninguno como Jesús. Había algo trascendente en su estilo de oración, la real comunión y dependencia con el Padre.

Vamos a ver algunos de los momentos de oración registrados por Lucas sobre Cristo. Vamos a empezar con los siguientes:

1. En su bautismo:

Aquí vamos a leer lo que dice Lk 3:1
Luke 3:21 NBLA
21 Y aconteció que cuando todo el pueblo era bautizado, Jesús también fue bautizado; y mientras Él oraba, el cielo se abrió,
Maravilloso ver que allí al empezar su ministerio público, Jesús, ante la multitud empieza a mostrar sus oraciones.
¿Dice Lucas que cuándo Él oro, qué paso?
El cielo se abrió. Extraordinario saber, que al igual que Jesús, cuando usted y yo oramos, los cielos se abren. Dios no es distante, no pone un a querubines y una espada ardiente para impedir el acceso de nuestras oraciones, como lo hizo con Adán y Eva, al ser expulsados del huerto del eden por causa del pecado, como lo registra Gen 3:24.
Veamos ahora otro momento importante de oración de nuestro Señor.

2. Antes de escoger a los 12 apóstoles:

Miremos lo que nos dice Lk 6:12
Luke 6:12–13 NBLA
12 En esos días Jesús se fue al monte a orar, y pasó toda la noche en oración a Dios. 13 Cuando se hizo de día, llamó a Sus discípulos y escogió doce de ellos, a los que también dio el nombre de apóstoles:
¿Creen ustedes que era una decisión importante la elección de los 12 apóstoles?
¡Desde luego que sí! Estos hombres serían parte de aquellos 120 que en pentecostes, con la venida del Espíritu Santo, la iglesia daría inicio a su misión en este mundo, hasta este tiempo. Esos 12 hombres, serían sobre los cuáles se establecería el fundamento de la iglesia, como lo dice Pablo en Eph 2:20. Los apóstoles, debido a su autoridad designada por Cristo, junto con la primera generación de discípulos, serían los que extenderían las doctrinas fundamentales que dejaron plasmadas en los 27 libros del nuevo testamento para la iglesia. Ellos tendrán un lugar en la mesa y en el reino de Cristo, sentados sobre 12 tronos para juzgar a las 12 tribus de Israel.
Así que aprendemos de Jesús, que para tomar decisiones importantes para nuestra vida, que pueden trascender décadas, y para la extensión del reino de Dios, debemos tomar suficiente tiempo de oración, como Cristo lo hizo. Mi pregunta es:
¿Tomamos un tiempo de oración así para una decisión importante en nuestra vida?
Piensa en las decisiones importantes que has tomado recientemente. ¿Una cirugría, cambio de vivienda, de ciudad, cambio de trabajo, un noviazgo, la decisión de casarse, de tener un hijo, de invertir, de un tratamiento médico, la decisión de servirle a Dios con el don o los dones que Él nos ha dado; tal vez la programación de las actividades de un ministerio, la decisión de estudiar alguna carrera o curso?
Todas estas son decisiones importantes que hemos tomado, o estamos por tomar, y es imprescindible que lo hagamos así con el ejemplo de nuestro Señor Jesús.
Vamos con otro momento…

3. Después del rechazo:

Leamos Lk 10:13-15
Luke 10:13–15 NBLA
13 »¡Ay de ti Corazín! ¡Ay de ti Betsaida! Porque si los milagros que se hicieron entre ustedes hubieran sido hechos en Tiro y Sidón, hace tiempo que se hubieran arrepentido sentados en cilicio y ceniza. 14 »Por eso, en el juicio será más tolerable el castigo para Tiro y Sidón que para ustedes. 15 »Y tú, Capernaúm, ¿acaso serás elevada hasta los cielos? ¡Hasta el Hades serás hundida!
Luke 10:21 NBLA
21 En aquella misma hora Jesús se regocijó mucho en el Espíritu Santo, y dijo: «Te alabo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque ocultaste estas cosas a sabios y a inteligentes, y las revelaste a niños. Sí, Padre, porque así fue de Tu agrado.
Aquí vemos a Jesús, haciendo tantos milagros en las ciudades de Corazín, Betsaida y Capernaúm, como fue rechazado. Sin embargo, esto no impidió a que Él pudiera expresar una oración con tanto gozo y regocijó al Padre.
¿Podríamos orar nosotros así, con tanto regocijo como Jesús, cuando otros nos rechazan por predicar el evangelio o por ser cristianos?
Esto nos anima a nosotros a pensar como podemos cambiar, la tristeza, dolor y amargura cuando otros nos rechazan, por el regocijo de saber que estamos cumpliendo con la labor de predicar a Cristo, como lo hicieron estos discípulos.
Vamos con otro momento…

4. En momentos que otros tienen necesidad:

Leamos lo que dice Jn 11:41-42
John 11:41–42 NBLA
41 Entonces quitaron la piedra. Jesús alzó los ojos, y dijo: «Padre, te doy gracias porque me has oído. 42 »Yo sabía que siempre me oyes; pero lo dije por causa de la multitud que me rodea, para que crean que Tú me has enviado».
Para los que han leído esta historia de la muerte de Lázaro en el capítulo 11 del evangelio de Juan, sabemos que él era un amigo que Jesús quería mucho. A Él le dijeron días antes que estaba muy enfermo y a pesar de la necesidad, no quiso ir de inmediato para que al poder resucitarlo, esa multitud pudiera creer que el Padre lo había enviado. Había, ciertamente, una necesidad grande para esta familia, y antes de que Jesús resucitará a su amigo querido, por quién él lloro minutos antes a llegar a la casa de sus hermanas, oro al Padre la oración que acabamos de leer.
Esto nos habla de la importancia de la oración en los momentos que otros tienen necesidad. Jesús no solo se quedó en la petición de oración al Padre, Él actúo. Fue hasta ese lugar y por medio de esta oración llevo a cabo un milagro para que otros pudieran creer en Él.
Nuestras oraciones, acompañadas de acciones en una comunión tan grande con nuestro Padre celestial, pueden producir milagros como este. La oración está bien, es necesaria, pero una oración sin acción es incompleta. Conforme oramos, necesitamos actuar, y mientras actuamos, seguimos orando.
Bueno, hasta aquí hemos visto de forma rápida cuatro momentos en la que sus discípulos, impactados en la forma en qué Jesús oraba, le pidieron que les enseñara a orar. Me encantaría tomar el tiempo, para ver más detalladamente todos los momentos de oración que los cuatro evangelios registran de nuestro Señor Jesús. En cada una podemos sacar muchas enseñanzas y también formas en que nosotros podemos aprender a cómo orar. Miren, son tantos los momentos de oración que nos falta hablar como:
El ayuno y oración de Jesús por 40 días preparándose para empezar su ministerio.
En las inmediaciones de su ministerio tan agitado, siempre buscaba espacios a solas para orar al Padre.
En la confesión de Pedro
En la transfiguración con Jacobo, Pedro y Juan.
En la institución de la Cena del Señor Jesús ora por Pedro, por los apósteles y por nosotros aquí.
En la agonía en Getsemaní
En el momento de su muerto colgado en la cruz.
Son muchos los momentos, y como algo interesante de conocer, Lucas es el evangelista que más registro los momentos de oración de Jesús, y también en el libro de Hechos de la iglesia.
Vamos ahora con el segundo punto de nuestra enseñanza…

II. Cuando oren:

Vamos a leer el versículo incial de Lk 11:2
Luke 11:2 NBLA
2 Y Él les dijo: «Cuando oren, digan: “Padre, santificado sea Tu nombre. Venga Tu reino.
Aquí, hasta el versículo 5 vemos como el Señor les enseña el modelo o guía de oración, que nosotros conocemos como el Padre nuestro. Que entre otras cosas, ese nombre lo atribuyeron los primeros cristianos por el inicio de la oración que se registra en el evangelio de Mateo.
Creo que aquí, si mal no recuerdo, no hemos dado un sermón sobre este modelo de oración, pero, muy probablemetne, cuando Roca mía estaba empezando, sí lo debieron explicar cuando estaban estudiando el evangelio de Mateo. Sin embargo, creo que sería importante pastor y William Eduardo, que diéramos una enseñanza más detallada sobre cada parte del Padre nuestro, pues yo no lo alcance a ver en esa época, y creo que ayudaría a recordarles a los que están hoy aquí, que lo vieron hace cerca de unos 10 años.
En cualquier caso, hoy, por cuestión de tiempo no lo podremos ver, pero en este segundo punto, quiero que veamos algunos elementos que debemos tener en cuenta “Cuando oren”. Lo primero e importante es…

1. Ser hecho hijo de Dios Padre:

La oración que Jesús enseño a Sus discípulos empieza con una afirmación muy importante. ¿Cuál?…: “Padre nuestro”. Mi oración a Dios no tiene sentido, ni siquiera el más mínimo interés de Dios, si mi relación con Él no es la de un Padre con un hijo.
Piensen en sus hijos,—y si usted no tiene hijos piense en su posición de hijo— pidiéndole cosas a otra persona distinta a usted que es su mamá o su papá. ¿Qué tal si le pidiera a un desconocido ropa, comida, algo de dinero, o un tiempo para jugar, o para fortalecer un vinculo afectivo? Dudo que ese extraño le quiera dar eso a nuestro hijo. Es más, le diría que Él no es su papá y que esas cosas debe pedírselas a sus padres, no a él. De la misma manera, si usted no es hijo de Dios Padre, las oraciones que usted eleve a Dios, le pareceran extrañas y no les prestará ninguna atención.
La biblia declara lo siguiente en:
John 1:12–13 NBLA
12 Pero a todos los que lo recibieron, les dio el derecho de llegar a ser hijos de Dios, es decir, a los que creen en Su nombre, 13 que no nacieron de sangre, ni de la voluntad de la carne, ni de la voluntad del hombre, sino de Dios.
Y miren, aquí, en medio de nosotros y para los que están viendo la transmisión en Youtube, hay personas que en este día no son hijos de Dios, que su padre es el diablo. Aquí probablemente hay jóvenes, adultos y ancianos que vienen a esta iglesia, que van a una reunión de jóvenes, a una reunión de damas, a una reunión de hombres, o que vienen a la vigilia o el ayuno, y realmente no han recibido y creído en el Nombre que es sobre todo nombre, Cristo Jesús, Señor y Salvador.
Esto es muy serio, de verdad, no tienen ni idea. Están jugando con su alma, están jugando con Dios y Él no puede ser burlado. Cada día que pasa en sus vidas, es una oportunidad que Dios les da para que se pongan a cuentas y razonen con el Señor, como lo dice Is 1:18. Cada mañana que abren sus ojos y cada noche al dormirse, Dios sigue extendiendo Su misericordia para que ustedes vengan al autor y consumador de la fe y la gracia que los puede salvar de la condenación del infierno y la ira de un Dios tres veces justo, quién está airado contra el ímpio todos los días y que con sus injusticias, están restringiendo la Vedad, como lo afirma Pablo en Rom 1:18.
Es más, sus corazones están tan endurecidos y cauterizados, que piensan que porque vienen a la iglesia, o por que sus papás son cristianos, o porque leen una biblia, o hacen una oración en un momento de crisis, o porque se llaman así mismos cristianos, entonces piensan que el dios que ustedes han hecho en sus corazones, a su propia imagen y semejanza, un dios de solo amor, los perdonarán y los escuchará. ¡NO, DE NINGUNA MANERA! Por favor, le imploro hoy aquí delante de Dios y departe de Dios, que no se siga engañando. Miren lo que dice el profeta Is 13:9
Isaiah 13:9 NBLA
9 Miren, el día del Señor viene, Cruel, con furia y ardiente ira, Para convertir en desolación la tierra Y exterminar de ella a sus pecadores.
Ese dios falso que ustedes tienen en sus mentes y corazones, no hará esto que acabamos de leer. Pero el Dios de la biblia, el Dios verdadero, el Señor, Rey, Creador, Soberano, Omnipresente, Omnisciente y Omnipotente de todo el universo, vendrá un día para exterminarte si no te arrepientes y te rindes a los pies de Cristo. ¡Hoy es el día de salvación que Dios te ofrece! No es mañana, no es más tarde, no es la otra semana, el otro mes, o el otro año; no es cuando me pensione, o cuando termine de estudiar mi carrera, o cuando pueda ascender en mi trabajo, o cuando me case y decida tener una familia, no es cuando me enferme o esté en mi vejez… ¡NO! Ese día es hoy, el momento es ahora, es ya. ¡Basta ya de excusas, basta ya de justificarte, basta ya de victimizarte! Ven, ven, ven a Él.
Tal vez estes pensando en este momento que soy un exagerado, que esto lo vas a pensar y tal vez más adelante decidas hacer algo, o que prefieres no hacerlo en este momento, porque no quieres ser hipócrita y quieres tomarte en serio las cosas de Dios. O cuando tengas más tiempo porque ahora tienes mucho trabajo, estudio y otros cosas personales y familiares. Pero si sigues pensando así, estás siendo necio, estas pisoteando el regalo de salvación que hoy Dios te ofrece; te engañas pensando que eres dueño del mañana cuando ni siquiera sabes si hoy al salir de aquí, o esta noche o mañana el Señor venga y reclame tu vida y tu alma, muriendo repentinamente.
Y sí eso pasa, será demasiado tarde para ti, te lamentarás como el rico al despertar en el infierno siendo atormentado por la eternidad. Allí llorarás amargamente, tus dientes van a crujir todo el tiempo, desearas que tu alma sea exterminada para no sentir el atroz sufrimiento que Cristo advirtió a la humanidad. Los gusanos y el fuego nunca cesaran en tu cuerpo, el olor a muerte siempre te acompañará y de allí nunca podrás salir. Y como si esto fuera poco, un día, el día del Señor, sobre ti caera toda Su ardiente ira, su furia y juicio. ¡Horrenda cosa es caer en manos de un Dios vivo!
Sé que me estás escuchando, ven a Cristo hoy. Ven y confiésale tus pecados, arrepiéntete de ellos, aborrécelos con todas tus fuerzas, y pon tu fe, tu confianza y tu esperanza en el único que podrá salvarte, en Cristo Jesús. A Él no le importará tu pasado, no le importará la maldad y perversidad de tu corazón, lo único que Él quiere es que te arrepientas, que pongas tu fe en Él, y que lo ames con todo tu corazón, mente, alma y cuerpo.
No solo hablo a los no creyentes que están en medio de nosotros. También hablo a los que creyendo ser cristianos, sus frutos son malos, sus obras son las de la carne, sus vidas son religiosas e hipócritas. Hablo a los que tienen una apariencia de piedad, pero niengan, con su comportamiento, la eficacia de ella. Todo lo que acabo de decir, también es para ustedes. Es más, ¿saben? Esto también es para mí, pues Pablo me exhorta a que me examine si estoy en la fe, Jesús me dice que solo los que hacen la Voluntad del Padre entrarán en el reino de Dios. No quiero llegar a ser uno de aquellos que le dicen a Jesús que en Su nombre hicieron muchas cosas, y que el Señor me diga que nunca me conoció, apartándome de Él, siendo yo un hacedor de maldad. Eso me da miedo, me da temor y por eso tengo que mirar que no caiga.
Bueno… no tenía pensado extenderme tanto, pero ruego al Señor que Su Espíritu nos conveza a todos.
Vamos a ir un poco rápido con los otros tres elementos de este punto 2. ¿Vale? Desde ya se los digo, para que por favor me tengan paciencia, y si no alcanzan a tomar nota, tranquilos que la presentación que están viendo se las comparto al grupo y también la prédica queda grabada para que la puedan ver con pausa durante la semana.
El segundo elemento es…

2. Corazón humillado más que obras:

Leemos lo que dice el Psa 51:16-17
Psalm 51:16–17 NBLA
16 Porque Tú no te deleitas en sacrificio, de lo contrario yo lo ofrecería; No te agrada el holocausto. 17 Los sacrificios de Dios son el espíritu contrito; Al corazón contrito y humillado, oh Dios, no despreciarás.
El Señor ve nuestro corazón más que nuestras obras. Él conoce las intenciones que tenemos al hacer las cosas. Para Dios prima un corazón y espíritu que se humilla y contrita. Él se deleita en esto más que las obras o sacrificios que pueda hacer para Él. Este segundo elemento debe ser tenido en cuenta después del primero donde hable de ser hechos hijos de Dios. Pues a nuestro Padre, el corazón orgulloso, altivo y arrogante Él desprecia. Las oraciones que vienen de un corazón humillado y quebratando, con humildad de espíritu, podemos tener la certeza de que el Señor se deleitará en ellas, y conforme a los designios de Su soberana Voluntad obrará en ellas para la gloria de Su nombre.
¿Cómo vas a Dios en oración?
El corazón humillado y quebrantado, la humildad de espíritu para presentarme a Dios, es consecuencia de entender quién soy yo, cuál es mi condición, y al mismo tiempo intentar entender quién es Dios, qué ha hecho y sigue haciendo por mí y cuál es Su carácter, sus atributos. También es contemplar la obra de Cristo a mi favor, meditar largamente en su vida, ministerio, en su martirio y muerte en la cruz; es considerar su sepultura y resurrección, y por supuesto en reflexionar en Sus benditas promesas y riquezas espirituales de lo que ahora soy en Cristo como hijo de Dios, como cohedero del reino al que Dios le ha placido darme por gracia.
¿Cuánto tiempo dedicas para meditar en tu pobreza espiritual, en los atributos de Dios y en la obra de Cristo?
El tercer elemento de “Cuando oren” es…

3. Conforme a la Palabra, en comunión y en obediencia:

Nuestras oraciones deben estar guiadas con las sagradas Escrituras. Leamos lo que dice el apóstol Juan en 1 Jn 5:14-15
1 John 5:14–15 NVI
14 Ésta es la confianza que tenemos al acercarnos a Dios: que si pedimos conforme a su voluntad, él nos oye. 15 Y si sabemos que Dios oye todas nuestras oraciones, podemos estar seguros de que ya tenemos lo que le hemos pedido.
Cuando oramos, más conforme al pensamiento inspirado de Dios en Su Palabra, que con nuestros pensamientos caídos y pecaminosos, podemos tener una confianza y seguridad tan grande, que ya tenemos lo que le hemos pedido. No significa que esto sea un cheque en blanco que Dios nos da para pedir lo que nosotros queramos. O incluso orar con ciertos versículos o porciones de la Palabra interpretándolos a mi manera, para pedir mal, para gastar para mis deleites. OJO, aquí tenemos que tener cuidado. (Dar un ejemplo simple sobre ese mal uso).
Ahora, no solo es que tome yo la biblia, leo un versículo y empiezo a orar para que Dios me escuche o conceda mi petición. No. Es muy importante que para que Dios conceda mi petición de oración, yo este obedeciendo Sus mandamientos. Leamos lo que dice también el apóstol Jn 15:7
John 15:7 NBLA
7 »Si permanecen en Mí, y Mis palabras permanecen en ustedes, pidan lo que quieran y les será hecho.
Y también 1 Jn 3:22
1 John 3:22 NBLA
22 Y todo lo que pidamos lo recibimos de Él, porque guardamos Sus mandamientos y hacemos las cosas que son agradables delante de Él.
Cuando yo tengo esa comunión con el Señor a diario a través de la oración, y cuando yo estoy obedeciendo Su Palabra, todo lo que le pida al Señor me será concedido, me será hecho.
¿Se han puesto a pensar por qué Dios no nos concede tantas peticiones que le hacemos?
¡Pues aquí tenemos una respuesta clara hermanos!
¿Si yo le pido cosas a Dios, conforme a Su Palabra, pero sin una comunión y obediencia, Él me concedera esas peticiones?
¿Y sí le pido cosas a Dios, con una comunión diaria al orar a mi manera, pero no le obedezco y oro conforme a Su Palabra, me responderá esa petición?
Incluso, ¿si yo le pido a Dios conforme a Su Palabra, y con una comunión diaria orando a mi manera, pero no le obedezco… qué pasa?
Así es. Así pues, necesitamos al momento de orar tener comunión y obediencia con nuestro Padre para que al orar con Su Palabra, él nos conceda esas peticiones.
El cuardo punto de “Cuando oren”, para ir avanzando más rápido, es también importante. Se llama…

4. A solas con nuestro Padre:

El Señor Jesús es el mejor ejemplo para esto. Leamos lo que dice Lk 5:16
Luke 5:16 NBLA
16 Pero con frecuencia Él se retiraba a lugares solitarios y oraba.
Los cuatro evangelios sinópticos registran varias momentos en los que el Señor se apartaba a lugares solitarios a orar. Lo hacía principalmente en montes. Este era su lugar favorito, mientras itineraba en su ministerio, ya que él no contaba con un lugar para poner su cabeza. Sin embargo, una pauta importante que Él nos da es la que registra Mat 6:5-8
Matthew 6:6 NBLA
6 »Pero tú, cuando ores, entra en tu aposento, y cuando hayas cerrado la puerta, ora a tu Padre que está en secreto, y tu Padre, que ve en lo secreto, te recompensará.
Como veremos en el siguiente punto, nuesta oración tiene que ser sin cesar, y al mismo tiempo, necesitamos sacar un espacio del día para orar a solas, en lo secreto a nuestro Padre. Quiero leer lo que dice este autor sobre este punto de orar a solas con nuestro Padre:
Revelar el corazón de la oración: El Evangelio de Lucas JESÚS PRIORIZA EL TIEMPO A SOLAS CON EL PADRE

Solo la soledad permite al hombre descubrir, y así afrontar, todas las fuerzas oscuras que lleva dentro. El hombre que no sabe estar solo, tampoco sabe (y secretamente no quiere saber) qué conflictos hay en el fondo de su corazón, conflictos que siente que es incapaz de desenredar, incluso de tocar. La soledad es una prueba terrible, porque sirve para abrir y romper la cáscara de nuestras seguridades superficiales. Nos abre el abismo desconocido que todos llevamos dentro…

La soledad nos revela que estos abismos están acechados: no solo descubrimos las profundidades de nuestra propia alma, que desconocemos, sino también las oscuras potencias que están como al acecho, y de las que inevitablemente seremos esclavos mientras no seamos conscientes de ellas. En verdad, esta conciencia nos destruiría si no fuera iluminada por la luz de la fe.

Cuando uno tiene esos tiempos a solas con Dios, sin distracciones, sin afanes, sin tener que atender los quehaceres del hogar, del trabajo, de la familia, del tráfico, de la esposa, los hijos, la iglesia y hasta el ministerio, ese tiempo es de aliento, de refrigerio, de renovación de nuestras fuerzas, de dejarle al Señor todas nuestras cargas pesadas, y ahora llevar su carga ligera y fácil de llevar. Ese tiempo me revitaliza, me permite desahogarme de mis frustraciones, de mis limitaciones, de mis debilidades y pecados vergonzosos.
Ese tiempo fortaleció la relación dependiente de Cristo y el Padre, al mismo tiempo que renovaba sus fuerzas en medio de un ministerio tan ajetreado. Le ayudo a tomar decisiones muy importantes en su ministerio, le ayudo a desahogarse en los momentos más angustiantes de su vida, le ayudo a cumplir la Voluntad del Padre… y sí ese tiempo de oración produjo todas estas cosas en el ministerio del Señor Jesús, cuánto también puede hacer en nuestras vidas y ministerios hermanos.
Saca ese tiempo a diario. Empieza con poco, y día a día, semana a semana vas apartando más tiempo. Cuando te des cuenta, una o dos horas será muy poco tiempo, para todo lo que tenemos por orar. Piensa en esto seriamente por favor: “si para ti es difícil velar y orar tan siquiera una hora del día, ¿como esperas estar en la presencia de Dios por la eternidad con esta actitud?”
Bueno, vamos para el tercer punto de nuestro sermón…

III. Pidan, busquen y llamen:

Aquí, vamos a nuestro pasaje inicial de Lk 11:9-13
Luke 11:9–10 NBLA
9 »Así que Yo les digo: pidan, y se les dará; busquen, y hallarán; llamen, y se les abrirá. 10 »Porque todo el que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que llama, se le abrirá.
Vamos hablar rápidamente aquí sobre estas tres palabras: pidan, busquen y llamen. Empezamos con la primera…

1. Pidan y se les dará:

El Señor Jesucristo le enseña a sus discípulos a que cuando oremos tenemos que pedir. Ahora la pregunta es: ¿cómo pedimos? En los versículos anteriores podemos verlo: Lk 11:5-8
Luke 11:5–8 NBLA
5 También les dijo: «Supongamos que uno de ustedes tiene un amigo, y va a él a medianoche y le dice: “Amigo, préstame tres panes, 6 porque un amigo mío ha llegado de viaje a mi casa, y no tengo nada que ofrecerle”; 7 y aquel, respondiendo desde adentro, le dice: “No me molestes; la puerta ya está cerrada, y mis hijos y yo estamos acostados; no puedo levantarme para darte nada”. 8 »Les digo que aunque no se levante a darle algo por ser su amigo, no obstante, por su importunidad se levantará y le dará cuanto necesite.
La conclusión que leímos de en el comienzo del versículo 9 que dice: “Así que Yo les digo:” es por la parábola de los versos 5 al 8. Y desde ya, entonces el Señor nos dice que una forma de cómo orar es pidiendo, más que con insistencia, es haciéndolo sabiendo que Dios conoce mis necesidades y las suplirá fielmente.
En palabras de un comentarista:
Lo que Jesús dice es: ‘Si un propietario grosero y reacio puede, al final, ser coaccionado por la persistencia desvergonzada de un amigo para darle lo que necesita, ¿cuánto más Dios, que es un Padre amoroso, proveerá todas las necesidades de sus hijos?’ ‘Si ustedes,’ dice, ‘que son malos, saben que están obligados a satisfacer las necesidades de sus hijos, ¿cuánto más lo hará Dios?’
The Gospel of Luke Ask and You Will Receive (Luke 11:5–13)

Lo que Jesús dice es: ‘Si un propietario grosero y reacio puede, al final, ser coaccionado por la persistencia desvergonzada de un amigo para darle lo que necesita, ¿cuánto más Dios, que es un Padre amoroso, proveerá todas las necesidades de sus hijos?’ ‘Si ustedes,’ dice, ‘que son malos, saben que están obligados a satisfacer las necesidades de sus hijos, ¿cuánto más lo hará Dios?’

De forma rápida lo menciono, cuando pedimos a Dios en oración, tenemso que hacerlo con:
Con fe creyendo que recibiremos lo que pedimos. (Jam 1:6; Mr 11:23; Eph 4:14)
En el Espíritu Santo. (Jud 1:20; Rom 8:26-27)
En el Nombre del Señor Jesús. (Jn 14:13-14)
Vamos ahora con la segunda palabra…

2. Busquen y hallarán:

Aquí pasamos de petición/oración a la acción. Buscar para hallar. Esto nos da entender que como creyentes, no tenemos que solo limitarnos a la oración, necesitamos buscar, necesitamos pasar a los hechos.
Así como leímos que el amigo inoportuno fue a buscar la casa para pedir los panes, así nosotros tenemos que acudir a Dios buscándolo en nuestras oraciones. ¿Cómo lo hacemos?
Buscar a Dios, Su reino y Su justicia de todo corazón. (Mt 6:33; Jer 29:13; Pro 8:17)
Con perseverancia, no dejando de orar. (Lk 18:1; 1 Thes 5:17)
Más que al oro, la plata y nuestra propia vida (Prov 2:1-5; Mt 13:44-46)

3. Llamen y se les abrirá:

Cuando clamamos al Señor, como aquel amigo inoportuno llamaba a la puerta de su amigo para pedir pan, así Dios nos promete escucharnos.
Psalm 18:6 NBLA
6 En mi angustia invoqué al Señor, Y clamé a mi Dios; Desde Su templo oyó mi voz, Y mi clamor delante de El llegó a Sus oídos.
El Señor abrirá las puertas del cielo a mi oración, cuando ésta es guiada como lo he venido explicando.

Conclusiones:

Bueno, por fin llegamos a las conclusiones hermanos… en resumen, que esta enseñanza nos sacuda y nos despierte a una vida de oración genuina y poderosa. Recordémoslo así:
🙏 El ejemplo de Cristo nos inspira: seamos movidos por el modelo de Jesús. Oremos antes de cada decisión crucial que pueda cambiar nuestra vida, y aprendamos a regocijarnos en el Padre incluso cuando el mundo nos rechace por nuestra fe.
❤️ El corazón del creyente es la clave: la oración eficaz nace de una identidad segura. Primero, asegúrate de ser un verdadero hijo de Dios por la fe en Cristo. Luego, en la disciplina diaria, aparta celosamente un tiempo a solas con tu Padre, en lo secreto.
🔥 El clamor de un hijo nunca es ignorado: no te acerques con timidez. ¡Pide con fe, sabiendo que tu Padre es bueno! Busca activamente Su voluntad, pasando de la petición a la acción. ¡Llama con persistencia, pues Él ha prometido abrir la puerta!
Ahora, para que esta Palabra no quede en el aire, sino que eche raíces profundas en nuestra vida cotidiana aquí en Bogotá, te dejo con estas dos preguntas y aplicaciones para que medites en ellas esta semana:
1. En esta ciudad que corre y no se detiene, entre el trancón del día a día, las largas jornadas laborales y la presión por "producir",
¿es tu oración un simple requisito espiritual que marcas en una lista, o es verdaderamente ese encuentro secreto y prioritario con tu Padre que gobierna tu agenda y tus decisiones?
Aplicación: te desafío esta semana a un acto de rebelión espiritual contra el afán de Bogotá. Antes de revisar las notificaciones de WhatsApp o las noticias en la mañana, dedica los primeros 15 minutos de tu día a estar a solas y en silencio con tu Padre. Apaga el celular. Si vives en un hogar ruidoso, levántate un poco antes o busca ese rincón de la casa donde nadie te interrumpa. Y si estás por tomar una decisión importante —un cambio de trabajo, un negocio, un asunto familiar—, no la consultes primero con tus finanzas o con tus contactos; consúltala primero en una noche de oración, como lo hizo el Señor.
2. Al ver los enormes desafíos que nos rodean —la incertidumbre económica, la inseguridad en nuestras calles, las ideologías que buscan confundir a nuestros hijos en los colegios y universidades, y la ansiedad que se ha vuelto el pan de cada día para tantas familias—,
¿tus oraciones se han encogido al tamaño de tus necesidades personales, o reflejan la audacia de un hijo que pide, busca y llama para que el Reino de Dios se manifieste con poder en esta nación?
Aplicación: te exhorto a que esta semana transformes tu clamor. En lugar de solo orar genéricamente "Señor, bendice a Colombia", sé específico y audaz. Ora por nombre por el alcalde o el concejal que ves en las noticias, pidiendo que Dios traiga convicción de pecado y justicia a su gestión. Cuando tu hijo o nieto te hable de lo que aprende en la universidad, no solo te preocupes; ¡llama a la puerta del cielo por su mente y su corazón! Y más aún, busca ser tú mismo la respuesta a una oración: ¿quién en la iglesia o en tu vecindario tiene una necesidad que tú, con la ayuda de Dios, puedas suplir? Que tu oración te impulse a la acción, demostrando que crees en un Padre que oye y que usa a Sus hijos para transformar la realidad.
Oremos…
Related Media
See more
Related Sermons
See more
Earn an accredited degree from Redemption Seminary with Logos.