LA IGLESIA DE DIOS DE LA PROFECÍA

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Quien es la Iglesia de Dios de la Profecía?

La Iglesia de Dios de la Profecía es un vibrante movimiento cristiano fundamentado en las Escrituras, firme en la fe y decidido en su pasión por las personas. Somos un cuerpo mundial de creyentes, unidos en la adoración, que trabajan hombro a hombro para compartir el amor de Dios y un mensaje de esperanza para los quebrantados de corazón.
El impacto de la Iglesia de Dios de la Profecía es de gran alcance. Se calcula que cada 24 horas en todo el mundo, 300 personas reciben la salvación, casi 100 personas son bautizadas en agua y más de 14,000 lugares de predicación declaran activamente el evangelio. Al menos una nueva iglesia abre sus puertas cada día para tocar a una comunidad local gracias a los esfuerzos de este movimiento.
La Iglesia es étnica y culturalmente diversa, y el 90% de sus miembros reside fuera de Norteamérica. En la actualidad, la Iglesia está ministrando en 133 países, y más de 1,400 personas que se hacen miembros cada mes. Se calcula que 14,000 hombres y mujeres actualmente son ministros licenciados que comparten el evangelio en esfuerzos pastorales y evangelísticos.

Nuestra Creencia:

La Iglesia de Dios de la Profecía ha basado sus creencias en “toda la Biblia correctamente dividida”. Afirmamos la Biblia como la Palabra de Dios, inspirada, inerrable e infalible. Su revelación escrita para la humanidad y nuestra guía principal en todo asunto relacionado con la fe, práctica y disciplina.
La Biblia es nuestra autoridad máxima, libre de todo credo o tradición creada por el hombre.
Los primeros pioneros adoptaron el Nuevo Testamento como su única regla de fe y práctica.
nosotros creemos en:

La Trinidad

Creemos en un solo Dios que existe eternamente en tres personas: el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo.

La cruz

Afirmamos la deidad de Cristo, Su nacimiento virginal, Su vida sin pecado, muerte expiatoria, resurrección y ascensión.

El Espíritu Santo

Creemos en la obra esencial del Espíritu Santo, que es para salvación, santificación y empoderamiento.

La Biblia

Aceptamos la Biblia como la Palabra de Dios, inspirada, inerrable e infalible—nuestra autoridad máxima.

La familia

Estamos comprometidos a la santidad de la unión matrimonial y la importancia de familias fuertes y amorosas.

La unidad

Creemos en la unidad de los creyentes por la cual Jesús oró en Juan 17:20–23, para que el mundo vea el amor de Dios por el mundo.

Inicio de la I.D.P

Unión Cristiana:

En los Estados Unidos a fines del siglo XIX el pueblo evangélico se agrupaba en las iglesias históricas como: la metodista, anglicana, bautista, luterana, católica, etc. Con la llegada del movimiento de santidad, los líderes o junta de líderes que dirigían estas iglesias llamadas históricas no aceptaron esta doctrina. Sin embargo, sus feligreses, fueron tocados con esta experiencia y eran expulsados, dando lugar para que se reúnan y formen sus congregaciones con las libertades que había recibido de parte de Dios. Así es como conectamos a la Unión Cristiana. Durante los últimos años del Siglo Diecinueve, vino a ser aparente para algunos que había la necesidad real de volver a los principios y normas de la Biblia. Ellos fueron convencidos de que las costumbres del hombre había, venido a ser en muchos casos, el principio guiador en muchas congregaciones, en oposición a la Biblia. El pequeño grupo que se congregaba en la Capilla de Barney Creek, Condado de Monroe, Tenesí, se preocupó del asunto de volver a la realidad de la vida espiritual. Richard G. Spurling, padre, fue la figura clave en lanzar este intento que resultó en el avivamiento. Los servicios de Barney Creek evidentemente no fueron cultos bajo el impulso del momento. Estos vinieron a la existencia únicamente después de varios años de intentos fútiles de conseguir que la iglesia particular a la que Spurling asistía volviera a la vitalidad espiritual. Para el mundo, aquella pobre congregación probablemente tenía poco significado. No obstante, para ellos, ésta era una aventura fervorosa de encontrar la voluntad de Dios y la rotura con las creencias y tradiciones que les constreñían. Spurling y sus compañeros a favor del despertamiento habían llegado a la conclusión de que la Reforma Protestante, la cual fue el principio guiador para la mayoría de las iglesias de su tiempo, había fallado en varias áreas claves. Aunque los reformistas del Siglo Dieciséis fueron reformadores nobles al romper con la Iglesia Católica Romana, ellos no fueron totalmente prósperos en llevar adelante la reforma a su plena potencialidad. Estos cristianos del Siglo Diecinueve deseaban libertad de todos los credos, libertad para el liderato del Espíritu Santo y conciencia, y la apropiación de la ley del amor en oposición a la ley de la fe.Después de mucha oración, búsqueda y contemplación, se citó a una reunión independiente para el día 19 de agosto de 1886, evidentemente bajo la dirección de Spurling. Con meses de preparación para su mensaje, el ministro ordenado de la Iglesia Bautista Misionera, predicó un mensaje conmovedor y retador. Cuatro necesidades básicas fueron bosquejadas: (1) libertad de los credos y tradiciones hechas por los hombres; (2) disposición para tomar el Nuevo Testamento como la única regla de fe y práctica; (3) conferir a todos igualdad de derechos y privilegios para leer e interpretar la Biblia como les dictara la conciencia; y (4) estar dispuestos a sentarse juntos como la Iglesia de Dios para transar negocios. Después del mensaje, tomó lugar una vigorosa discusión y respuestas de parte de la audiencia, la cual guio hacia la siguiente declaración:
"Todos los cristianos aquí presentes, que sientan el deseo de ser libres de todos los credos y tradiciones creadas por los hombres, y que estén dispuestos a tomar el Nuevo Testamento o la ley de Cristo como su única regla de fe y práctica, teniendo cada cual igualdad de derechos y privilegios para leer e interpretar de por sí como lo dicte su conciencia, y estén dispuestos a establecerse juntos como la Iglesia de Dios para transar negocios como tal, que pasen adelante".
Las siguientes ocho personas pasaron al frente: Richard Spurling, John Plemons, Padre, Polly Plemons, Bárbara Spurling, Margaret Lauftus, Melinda Plemons, John Plemons, Hijo, y Adeline Lauftus. A juzgar por los nombres, el grupo entero, probablemente representa únicamente tres familias diferentes. Aunque puede que hubiera más, los registros que todavía tenemos disponibles solamente muestran nueve miembros pertenecientes a esta congregación particular de adoradores, quienes se denominaron o llamaron "Unión Cristiana". Si hubo algún crecimiento; éste fue muy lento, y "pocos se interesaron en la joven organización". Bajo la dirección de R. G. Spurling, Hijo, quien vino a ser el pastor en agosto del1886 (R, G. Spurling, Padre, murió poco después de Spurling, Hijo, ser nombrado pastor), la congregación de la Unión Cristiana luchó por mantener con vida las metas que la llevaron a la existencia. El pastor continuó predicando, orando y llorando ante Dios, pero con muy pocos frutos por su labor. Con la falta de hechos históricos hasta cierto grado, existe considerable controversia sobre cuánto tiempo sobrevivió en realidad el grupo Unión Cristiana. Vinson Synan, en su bien documentada obra: El Movimiento Pentecostal de la Santidad en los Estados Unidos, indica que R. G. Spurling fue excomulgado de la Iglesia Bautista Libertad de Turtletown, Tenesí, por razones doctrinales en el 1892. El declara además que la Unión Cristiana ya se había desbandado y que la membresía había regresado gradualmente a sus iglesias originales.1 Hay evidencia también proveniente del mismo R G. Spurling respecto a que la Unión Cristiana original murió gradualmente y cesó de existir unos cuantos años después de su período inicial. Por otra parte, se declara en el Libro de Las Minutas, que la Iglesia de la Santidad en los Campos del Arroyo, (organizada en el 1902) fue una continuación de la misma organización que comenzó en el 1886 en el Condado de Monroe, Tenesí, conocida como la Unión Cristiana. Esta indica que R G. Spurling, mientras pastoreaba la Iglesia Unión Cristiana, no sólo predicaba en su congregación local, sino también en cualquier lugar que le invitaban. Fue durante sus muchos viajes para predicar en los diversos lugares que le invitaban, que se familiarizó con un grupo de cristianos en el Condado de Cherokee, Carolina del Norte. El que la Unión Cristiana muriera antes del 1892 o sobreviviera hasta el presente, es de poca importancia, en lo que al "levántate, resplandece" del 13 de junio de 1903 concierne. La Unión Cristiana es únicamente un nivel de desarrollo en la preparación del camino para el verdadero evento profetizado. Esta tiene su lugar de importancia en la preparación del terreno para el cumplimiento de la profecía. Esta es parte del cuadro que se ajustaría apretadamente junto a otras partes del cuadro que lo completarían. No es el cuadro de por sí, pero es necesario para la conclusión final de la vista total. La Unión Cristiana tuvo su parte en el cumplimiento del desarrollo final del evento del 3 de junio de 1903.
En 1891 Richard Spurling padre murió, dejando a su hijo solo para que cumpliera su visión para la Unión Cristiana. Richard Green Spurling (1857-1935) logro establecer por lo menos dos congregaciones más de la Unión Cristiana, aunque la congregación inicial en Barney Creek, en el condado de Monroe, ceso de funcionar. Algunos miembros de la congregación original ayudaron a fundar las otras dos congregaciones y así se perpetuo la organización original. En 1895 porciones occidentales de Carolina del Norte y del Sur, la parte norte de Georgia y sureste de Tenesi fueron agitadas por una ola radical del movimiento de la Santidad. Benjamín Harding Irwin llegó hasta el sur, procedente del mediano oeste y afectó grandemente la región con su mensaje del “fuego bautizador”. Las congregaciones de Richard Green Spurling fueron tocadas por este movimiento, apartándose de las características generales de los bautistas y adhiriéndose a los principios del movimiento de la Santidad. Richard Green Spurling mismo acepto la santidad, pero trato de modificar el fanatismo que tendía a caracterizar el movimiento de Benjamín Irwin. Aquellos que experimentaron el “fuego bautizador” eran a menudo difíciles de manejar, por lo cual R.G.Spurling lucho arduamente para mantener el control de sus seguidores.

La Iglesia de la Santidad en los Campos del Arroyo:

Diez años después de la formación de la Unión Cristiana se desató un poderoso avivamiento al otro lado de la línea que divide el estado cerca del Condado de Monroe, Tenesí y el Condado de Cherokee, Carolina del Norte. Los evangelistas del avivamiento fueron tres hombres de la misma localidad de la Unión Cristiana. William Martín, Joe Tipton y Milton McNabb proclamaron el mensaje de salvación incluyendo la santificación subsiguiente a la justificación. Reuniéndose en las laderas durante el día y luego en la escuela Shearer por la noche, la comunidad de los Campos del Arroyo asistía en buenas proporciones a los servicios para escuchar el mensaje de los evangelistas.
El avivamiento aumentó en interés e intensidad, y muchos comenzaron a proclamar la experiencia del nuevo nacimiento y la santificación. La bienvenida abrumadora primeramente extendida por la comunidad, comenzó a ser retirada por algunas de las iglesias existentes. Las llamas del avivamiento pronto se tomarían en llamas de persecución. El primer acto oficial de persecución resultó en la excomunión de treinta cristianos de la Iglesia Bautista cuando ellos reclamaron la experiencia de la santificación y una vida libre de pecado.
Los tres evangelistas concluyeron el avivamiento programado, pero el avivamiento de por sí, acababa de comenzar. Se organizó una Escuela Dominical y se iniciaron servicios de oración. Pronto la influencia del continuo avivamiento comenzó a sentirse en los condados vecinos. El entusiasmo aumentó considerablemente cuando los adoradores experimentaron algo totalmente nuevo de parte de Dios en ellos.
En el proceso de adorar a Dios, uno o dos de los cristianos se envolvieron tanto en su vehemencia de buscar al Señor que ejercieron el poder de Dios de manera muy extraña. Mientras ellos eran movidos curiosamente alrededor, articulaban un lenguaje que nadie podía entender. En el proceso de los próximos años, más de cien diferentes personas recibieron esta extraña y nueva experiencia.
Este bautismo del Espíritu Santo, como vendría a ser conocido por ellos, fue recibido por hombres, mujeres y niños. Este derramamiento especial del Espíritu fue acompañado de muchas sanidades milagrosas. De los escasos datos que están confirmados, había evidentemente cientos de personas convertidas, santificadas, bautizadas con el Espíritu Santo y sanos de enfermedades.
Esto no pasó desapercibido para aquéllos que se oponían al avivamiento. Las casas donde las personas se congregaban para conducir sus servicios eran quemadas totalmente. En varias ocasiones amenazaron a los envueltos en el avivamiento y a sus familiares con hacerles daño físico. El pequeño grupo se movía de casa en casa para efectuar sus servicios de adoración, las persecuciones a menudo alcanzaban tal magnitud que era aún peligroso asistir a uno de los servicios.
Los ardientes y sinceros adoradores, aparentemente bajo el liderato de W. F. Bryant, pudieron superar las persecuciones. Aunque fueron victoriosos en ese respecto, no tuvieron mucho éxito en combatir el fanatismo y las facciones o divisiones rivales dentro de sus propias filas. R. G. Spurling, de la Unión Cristiana, a menudo les visitaba para animarlos a que se organizaran en una clase de gobierno con ese propósito exclusivo. No obstante, no fue hasta el 15 de mayo de 1902 que se hizo el intento de organización. Para este tiempo, varios de los seguidores se habían ido por la influencia de los falsos maestros, fanáticos y las divisiones respectivas.
En ese día de mayo de 1902, bajo la dirección de R. G. Spurling y W. F. Bryant, la "Iglesia de la Santidad en los Campos del Arroyo" vino a la existencia con unos veinte miembros. Ellos continuaron sobreviviendo con R. G. Spurling como pastor y W. F. Brayan como diácono, pero con muy poco éxito. El pequeño grupo no experimentó crecimiento numérico alguno hasta varios meses después. Fue una verdadera lucha el mero retenerlos juntos. Afrontando críticas e incredulidad, la Iglesia de la Santidad pudo sobrevivir únicamente por pura determinación. Trece meses más tarde, el período de gestación terminó y la "vida" vino sobre el pequeño grupo de adoradores. Así fue como otro pedazo del cuadro fue puesto cómodamente en su lugar. Los cimientos habían sido terminados en preparación para el glorioso amanecer de la luz que resplandecería de parte de Dios.

AMBROSE JESSUP TOMLINSON (A. J. TOMLINSON):

Ambrose Jessup Tomlinson nació el 22 de septiembre de 1865 del matrimonio de Milton y Delilah Tomlinson. Un niño muy pequeño y frágil, evidentemente estuvo muy enfermizo por varios años. A medida que crecía hacia la etapa de joven adulto, se notaba que era un típico muchacho granjero. Se crio cerca de Westfield, Indiana, asistía a la escuela durante el invierno y trabajaba con su padre en la finca durante la primavera y el verano. Aunque muy pequeño en estatura para su edad, él parecía cubrir tal defecto mediante su constante entusiasmo y actividad. A sus veinte años de edad, se envolvió mucho en los asuntos políticos de su época. Con una tremenda demostración de celo y dedicación, hacía esfuerzos incansables en pro de su partido y sus candidatos. Probablemente hubiera logrado una carrera política extensa si ciertas cosas no hubieran ocurrido, las cuales cambiarían la dirección de su vida.
Durante su niñez, ni A. J. Tomlinson ni sus padres tenían mucho que ver con los servicios religiosos y mucho menos con su asistencia a los mismos. En sus años de estudio en la escuela superior, la mayoría de sus compañeros de clase se habían convertido al cristianismo durante un avivamiento espiritual particular, pero él rehusó seguir su ejemplo.
La experiencia religiosa más temprana en su juventud fue el incidente desconcertante que tuvo a la edad de doce años. Un día, mientras mi padre Y yo estábamos solos en el campo como a una milla de nuestro hogar, aserrando un gran tronco...escuché a alguien que me llamaba por mi nombre; como si hubiera sido mi padre. El que llamó, lo hizo usando mi nombre familiar, mi apodo, pero mi papá dijo que él no me llamó. Pasados unos cuantos minutos, volví a escuchar la misma voz y el mismo nombre. Otra vez mi papá dijo que él no pronunció ni una sola palabra. Me quedé en estado de asombro. Después de un silencio de varios minutos, la voz volvió a dejarse escuchar, con aquella familiaridad que es sólo reconocida por los vínculos familiares más íntimos. Mi padre aun manifestó que él no me había llamado ni pronunciado mi nombre.
Estaba desconcertado, y aunque nunca hablé del asunto a nadie, y mi papá nunca dijo nada, ello fue suficiente para despertar una naturaleza que nunca antes había sido tocada, Y fue despertada para jamás volver a dormir. Aunque él fue motivado espiritualmente por esta experiencia, no fue hasta doce años más tarde que aceptó el llamado en su vida. Mientras trabajaba en el campo, comenzó a formarse una tormenta y una gran lluvia empezó a caer. Los hombres que trabajaban con él corrieron hacia el granero para protegerse de la lluvia, mientras él corría hacia su casa para estar con su esposa. Lo más natural era que deseara estar con su joven esposa, puesto que se habían casado hacía unos cuantos meses (el 24 de abril de 1889, con Mary Jane Taylor).
Mientras estaba en la cocina cerca de la estufa de cocinar, A. J. Tomlinson apenas escapó de recibir daño físico y posiblemente la muerte cuando un rayo cayó sobre la casa. Este bajó por la chimenea de la estufa, salió fuera a través de la estufa, retrocediendo por el techo y solapadura de las tablas. A. J. Tomlinson escapó del rayo por unos cuantos centímetros. Este fue el comienzo que guio a su conversión. Después de cenar esa noche, él y su esposa oraron y leyeron las Escrituras juntos por primera vez. Esto marcó el principio de las muchas oraciones y devocionales familiares que seguirían en sus vidas. Así que, al cumplir sus veinticuatro años, A. J. Tomlinson vino a estar bajo una nueva dirección, ya que aceptó la fe que controlaría y sería el todo en su vida. Después de convertirse, él no sabía a qué iglesia asistir. Halló que las diversas iglesias eran algo diferentes; así que por conveniencia decidió asistir a la más cerca que quedaba de su hogar. Muy pronto la iglesia reconoció su habilidad como líder y lo nombraron superintendente de la Escuela Dominical. Con su celo y entusiasmo, logró en poco tiempo doblar la asistencia de treinta a sesenta en la Escuela Dominical.
La Escuela Dominical no sólo experimentó crecimiento, sino que toda la iglesia comenzó a sentir los efectos de su entusiasmo por el Señor. Se desató un avivamiento en los servicios de oración que se conducían, y dado a que no había un evangelista que predicara, A. J. Tomlinson comenzó a ejercer su ministerio. Este no fue el mensaje dinámico y conmovedor que siguió más tarde en su ministerio, sino más bien una conversación sencilla y algo nerviosa. Él se levantó para hablar y se atemorizó tanto que perdió su texto completamente y no lo pudo hallar. En su desesperación, sus ojos recorrieron las páginas de la Biblia, encontró un verso de la Escritura y comenzó a hablar algo de éste "balbuceando articulaciones". A pesar de la elocuencia o la falta de ésta, Dios bendecía su ministerio y la gente buscaba a Dios. En este período de tiempo, 1889-1898, A. J. Tomlinson comenzó a ver la necesidad de recibir la experiencia de la santificación. El empezó a buscar a Dios con vehemencia. Mientras asistía a una Escuela Bíblica en "Mount of Blessing" (Montaña de la Bendición) Cincinnati, Ohio, fue llamado "el prevalecedor" por sus compañeros de estudio, debido a sus extensas oraciones prevalecientes. Puede que fuera para esta ocasión que tal vez el deseo por la experiencia de la santificación comenzara a florecer en él. Fue probablemente en el 1893 que recibió la experiencia de la santificación. Él dice lo siguiente al respecto:
“...Comencé a sostener un conflicto tremendo con el 'viejo hombre', con el cual tuve una lucha violenta. Peleé y luché con él día Y noche durante varios meses. El cómo conquistarle, era algo que desconocía. Nadie podía decirme o darme ánimo. Tenía algunos pensamientos serios respecto a erigir una caseta pequeña en medio del campo, donde pudiera estar sólo con Dios y la Biblia. Nadie me pudo ayudar; así que, no quería estar donde estuvieran ellos. Estaba sembrando maíz y supongo que oré en casi cada surco y en casi todo el campo. Aunque trabajaba arduamente todos los días, solía comer una sola vez al día… A veces salía de la casa por las noches y permanecía orando por horas. Escudriñé la Biblia Y oré muchas noches hasta la media noche, y otras veces hasta las dos de la madrugada, y luego me levantaba temprano para ir a trabajar al otro día. Al fin llegó la lucha conclusiva. Fue una lucha mano a mano, y los demonios del infierno parecían reunir sus fuerzas y sus formas espectrales y alaridos furiosos, sin duda que habrían sido demasiado para mí si el Señor del cielo no hubiera enviado un ejército de ángeles para ayudarme en esa hora horrible de peligro. Pero fue el último gran conflicto, y pude manejarlo a través de una gracia peculiar, colocando la espada en él hasta el cabo. Eran las doce en punto del mediodía. Clamé con toda la amargura de mi alma: ¡Ahora! ¡Ahora! ¡Tienes que ceder ahora! ¡Ahora! Sentí que el viejo hombre se debilitaba y temblaba. Mantuve la espada clavada en él totalmente, y jamás le dejé ir. Aquella espada de dos filos estaba efectuando su obra mortal. No me dio absoluta pena o compasión. No le di tregua. Allí estábamos en aquella altura cuando repentinamente descendió de arriba, así como un trueno de los cielos, un poder sensacional que culminó el conflicto, y allí yacía el viejo hombre muerto a mis pies. Al fin estaba libre de sus garras. ¡Gracias a Dios!” Unos cuantos años después de haber recibido esta experiencia, A. J. Tomlinson fue bautizado en agua. De hecho, él sería bautizado dos veces en esa temprana edad de su vida. El recibió su bautismo en agua por un tal Sr. Gleason el 30 de octubre de 1897, en el río Androscoggin. El sería bautizado por segunda vez en el 1901 mientras asistía a una convención en Shiloh, Maine. A. J. Tomlinson continuó buscando a Dios y no pasó mucho tiempo antes de que el llamado a las misiones llegara a su corazón. El llamamiento le guió primero a su familia. El invitaba a su familia a su hogar y tuvo éxito en ganarlos para la fe en Jesucristo. Obtuvo la victoria en su hogar y ahora el reto le guiaría al campo misionero.

PRIMER VIAJE MISIONERO DE A. J. TOMLINSON:

El primer viaje misionero de A. J. Tomlinson comenzó el 14 de julio de 1889, cuando llegó a Murphy, Carolina del Norte. En octubre del mismo año, él se mudó con su familia a Culberson, Carolina del Norte, donde ministró a las personas que habitaban alrededor de las montañas. El misionero laboró en las áreas montañosas de Georgia, Tenesí y Carolina del Norte. En colaboración con su amigo J. B. Mitchell, a través de la Sociedad Bíblica Americana, distribuyó Biblias, Nuevos Testamentos, literatura cristiana y ropa a los necesitados.
Mientras servía en esta capacidad y viajando por los caminos montañosos en su caballo, visitó cientos de familias diferentes. Pronto se dio cuenta de las grandes necesidades de las gentes. Para su asombro, descubrió que un gran número de niños y niñas que llegaban a la adolescencia no sabían leer ni escribir. Hacia finales del año 1899, él decidió ayudar estos niños. En conformidad, abrió una escuela para ellos con una matrícula de siete alumnos el día 9 de abril de 1900. Sin tener apoyo financiero o donación de alimentos al principio, él alimentó, vistió y proveyó la escuela para ellos gratuitamente. Para fines del primer curso, el número de estudiantes había aumentado a veinticuatro. El segundo curso con veinte o treinta alumnos, fue conducido desde el 7 de enero hasta el 28 de junio de 1901. El tercer curso, con veinticinco alumnos, fue conducido desde el 7 de octubre de 1901 hasta temprano en la primavera del 1902.
“… él había conocido el grupo previamente en sus viajes a las montañas. Una vez se detuvo para abrevar su caballo en el arroyo de Shoal en el Condado de Cherokee, Carolina del Norte durante unos de sus primeros viajes, y entabló una conversación con dos niños que estaban sentados sobre un tronco que atravesaba el arroyo de un lado a otro. Después de explicarle su razón de estar en el área, uno de los muchachos le sugirió que conociera a su padre, quien, según el muchacho, era muy religioso. Tomlinson siguió al muchacho hasta su casa donde conoció por primera vez a la familia de W. F. Bryant. Más tarde fue invitado a su hogar en varias ocasiones para predicar a los que se reunían para los servicios.
Tomlinson conoció a la iglesia de la santidad en 1896, fue testigo de la persecución. A veces era invitado a predicarles, algunas veces los acompañó a orar en la cima del “Monte de la Oración”. Junto a ellos escudriño las escrituras hasta que en su corazón nació la convicción de que estaba en el camino correcto. En su breve Panfleto de memorias, Answering the Call of God (en respuesta al llamado de Dios), relata: Un pequeño grupo de amigos se reunieron en el hogar de W.F. Bryant… para orar y estudiar la Palabra de Dios. “Deseaba aprender, el plan de la Biblia para la obra que sabía que debía hacerse en los últimos días. Ya había estudiado e investigado a muchos movimientos, pero mi fe en estos se había extinguido completamente. Me sentía como un barco sin timón que lo controlara. Había escuchado del pequeño grupo en el área occidental de Carolina del Norte y estaba relacionado con la mayoría de ellos, habiéndole predicado en varias ocasiones y asistiéndole ocasionalmente a sus reuniones, por cuatro o cinco años, antes de que estuvieran organizados formalmente. Disfrutaba su espíritu libre y apreciaba la calurosa bienvenida que siempre le daban cuando los visitaban. A pesar de que Tomlinson admiraba a la gente de la santidad, como leemos en sus palabras anteriores, no se había decidido a unirse. No creía en la organización eclesiástica y repetidamente les advirtió que no cometieran ese error. Sin embargo, el 15 de mayo de 1902 la humilde asamblea aprobó un gobierno sencillo.

SEGUNDO VIAJE MISIONERO DE A. J. TOMLINSON :

Permaneció en Indiana solamente un corto período de tiempo antes de comenzar su segundo viaje misionero el miércoles 27 de mayo de 1903. Su esposa e hijos le seguirían a Culberson, Carolina del Norte. Fue durante este segundo viaje misionero que las encrucijadas de la Iglesia de la Santidad en los Campos del Arroyo, A. J. Tomlinson y la revelación de Dios, se encontrarían el 13 de junio de 1903.
Poco después de llegar a Culberson, la pequeña banda de adoradores le invitó al hogar de W. F. Bryant para un período de estudio bíblico. Él había conocido el grupo previamente en sus viajes a las montañas. Una vez se detuvo para abrevar su caballo en el arroyo de Shoal en el Condado de Cherokee, Carolina del Norte durante unos de sus primeros viajes, y entabló una conversación con dos niños que estaban sentados sobre un tronco que atravesaba el arroyo de un lado a otro. Después de explicarle su razón de estar en el área, uno de los muchachos le sugirió que conociera a su padre, quien, según el muchacho, era muy religioso. Tomlinson siguió al muchacho hasta su casa donde conoció por primera vez a la familia de W. F. Bryant. Más tarde fue invitado a su hogar en varias ocasiones para predicar a los que se reunían para los servicios.
Aunque se habían conducido muchos servicios de la Iglesia de la Santidad de los Campos del Arroyo en el hogar de W. F. Bryant, no hubo ninguno, en el pasado o en el futuro, tan importante como el del 13 de junio de 1903. Fue como si otra parte del cuadro cayera en su preciso lugar, a fin de que la profecía de Dios se cumpliera a su tiempo. El pequeño grupo de adoradores sinceros estaba allí; el dedicado varón de Dios estaba en posición, y todo lo que se necesitaba para hacer del cuadro algo reconocible era la revelación de Dios....

EL LEVÁNTATE, RESPLANDECE.

Como se dijo previamente, el pequeño grupo de personas se había reunido muchas veces para adorar a su Dios. Ellos se volvieron a reunir el sábado 13 de junio de 1903, no solo para adorar, sino también con el propósito expreso de estudiar la Biblia. A esta reunión fue invitado A. J. Tomlinson. Él llegó el viernes y pasó la noche con la familia Bryant. El manifestó más tarde que a medida que pasaba la noche, él sentía una extraña sensación. Se levantó temprano la siguiente mañana, desayunó y oró junto a la familia Bryant. Sintiendo la urgencia de más oración, buscó un lugar más privado. Salió de la casa de los Bryant al pie de la Montaña Burger y ascendió a la cumbre de ésta para orar a solas. Eran las ocho de la mañana del sábado cuando comenzó a orar. Él decía a menudo que se perdía en el espíritu de la oración a medida que Dios le bendecía. Descendió de la montaña después de su conversación reveladora con Dios, muy parecido a Moisés cuando descendió del Monte Sinaí con una nueva revelación de Dios.
La reunión en el hogar de Bryam ya había comenzado cuando regresó a la casa. Se formulaban preguntas de parte de diversas personas y las contestaciones eran examinadas a la luz de la Palabra de Dios. En sus palabras. A. J. Tomlinson relata ese momento histórico. Descendí de la montaña y entré a la reunión. Se formularon preguntas y se dieron contestaciones bíblicas. Ellos dijeron que tomarían toda la Biblia correctamente dividida como su única regla de fe y práctica. Yo dije: "Bien, si ustedes toman toda la Biblia correctamente dividida, ello hace que ésta sea la Iglesia de Dios. ¿Por qué quieren llamarla la Iglesia de la Santidad en los Campos del Arroyo?" Yo dije: "Ustedes estuvieron de acuerdo con lo que yo les dije respecto a que al tomar toda la Biblia correctamente dividida hace que ésta sea la Iglesia de Dios; entonces, ¿están ustedes dispuestos a tomarla y mantenerla como la Iglesia de Dios?" Ellos dijeron que estaban Dispuestos. Entonces yo les pregunté que, si estaban dispuestos a aceptarme como miembro con el entendimiento de que ésta era la Iglesia de Dios no que iba a ser, sino que era la Iglesia de Dios. Ellos dijeron que estaban dispuestos. Así que, permanecí de pies frente a la chimenea...el Hermano Spurling...tomó la Biblia Y me la pasó. Luego me dijo: "¿Acepta, usted esta Biblia como la Palabra de Dios, creer en ella, obedecer sus preceptos y andar en la luz, así como Dios está en luz?" Consideré la pregunta intensamente. Recordé el magnífico tiempo que pasé en la cumbre de la montaña. Estaba decidido a favor de tal asunto. Dios estaba a favor de tal asunto” Cinco personas aceptaron la obligación o pacto y se unieron a los veinte miembros previos de la Iglesia de la Santidad de los Campos del Arroyo. Ellos acordaron creer y practicar lo que Dios acababa de mostrarles a través de la revelación de Su luz. Catorce nuevos miembros se unieron a ellos durante el tiempo restante de ese año, haciendo un total de treinta y nueve miembros para fines del año 1903. Dentro de los seis meses siguientes ese día histórico, dado a que la trascendental verdad había salido a flote por la revelación de Dios, el grupo durmiente había despertado a la vida activa y vigorosa, y casi duplicó el número de los veinte miembros originales.
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