Llamado a ser la Luz del Mundo, Mateo 5:14-16
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1.0 Título
1.0 Título
Llamado a ser la Luz del Mundo
2.0 Texto del Sermón
2.0 Texto del Sermón
Mateo 5:14–16 “Vosotros sois la luz del mundo; una ciudad asentada sobre un monte no se puede esconder.Ni se enciende una luz y se pone debajo de un almud, sino sobre el candelero, y alumbra a todos los que están en casa.Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras, y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos.”
3.0 Acerca del Texto
3.0 Acerca del Texto
Este pasaje forma parte del Sermón del Monte, el discurso más extenso y programático de Jesús sobre la ética del Reino. Al decir “vosotros sois la luz del mundo”, Jesús está definiendo la identidad y misión de sus discípulos como agentes visibles del Reino de Dios en el mundo. La imagen de la luz implica revelación, guía, esperanza y verdad. El llamado no es solo a existir como creyentes, sino a manifestar a Dios de manera activa, constante y evidente.
4.0 Propósito del Sermón
4.0 Propósito del Sermón
Motivar a la Iglesia a asumir activamente su papel como testigo del Reino de Dios, iluminando al mundo con su testimonio, obras y verdad en un contexto cultural y espiritual lleno de oscuridad.
5.0 Declaración del Discurso
5.0 Declaración del Discurso
El creyente ha sido llamado a iluminar el mundo con la verdad, la justicia y el amor del Reino de Dios, manifestando en su vida y comunidad el carácter glorioso del Padre celestial.
6.0 Objetivo del Sermón
6.0 Objetivo del Sermón
Que cada oyente entienda su responsabilidad individual y colectiva de ser luz en su entorno, se comprometa con una vida de testimonio activo y glorifique a Dios mediante obras visibles de amor, justicia y verdad.
7.0 Introducción
7.0 Introducción
Vivimos en tiempos donde abunda la confusión moral, las noticias falsas y el individualismo.
En un mundo así, no basta con tener buenas intenciones o ser “personas de fe”.
Jesús nos llama a ser luz, no solo en lo privado, sino en lo visible, como una ciudad en lo alto. ¿Qué significa esto para nosotros hoy, en la familia, la escuela, el trabajo, la comunidad cristiana? Esta enseñanza de Jesús nos invita a un compromiso más profundo y público con su verdad.
8.0 Desarrollo del Sermón
8.0 Desarrollo del Sermón
8.1 La Iglesia tiene un objetivo en el mundo: mostrar la verdad de Dios
8.1 La Iglesia tiene un objetivo en el mundo: mostrar la verdad de Dios
La Iglesia no es una institución oculta ni aislada.
Es el cuerpo de Cristo en el mundo
Efesios 1:22–23 “y sometió todas las cosas bajo sus pies, y lo dio por cabeza sobre todas las cosas a la iglesia,la cual es su cuerpo, la plenitud de Aquel que todo lo llena en todo.” .
llamada a manifestar la verdad de Dios como columna y baluarte de la verdad
1 Timoteo 3:15 “para que si tardo, sepas cómo debes conducirte en la casa de Dios, que es la iglesia del Dios viviente, columna y baluarte de la verdad.”
Ser “luz” implica denunciar el error y revelar lo verdadero.
Juan 8:12 “Otra vez Jesús les habló, diciendo: Yo soy la luz del mundo; el que me sigue, no andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida.”
Efesios 5:8–9 “Porque en otro tiempo erais tinieblas, mas ahora sois luz en el Señor; andad como hijos de luz (porque el fruto del Espíritu es en toda bondad, justicia y verdad),”
Filipenses 2:15 “para que seáis irreprensibles y sencillos, hijos de Dios sin mancha en medio de una generación maligna y perversa, en medio de la cual resplandecéis como luminares en el mundo;”
Talmud Bavli, Berajot 17a:
“Así como el candelabro del Templo alumbraba hacia afuera, así el justo debe alumbrar más allá de sí mismo, para que los que lo rodean vean y reconozcan la fuente de la luz.”
Craig Keener, en su Commentary on the Gospel of Matthew (1999), menciona que Jesús probablemente hace alusión a
Isaías 49:6 “dice: Poco es para mí que tú seas mi siervo para levantar las tribus de Jacob, y para que restaures el remanente de Israel; también te di por luz de las naciones, para que seas mi salvación hasta lo postrero de la tierra.”
donde se describe a Israel como “luz a las naciones”. La comunidad mesiánica retoma ese rol de Israel, pero ahora centrada en Cristo.
8.2 La Iglesia debe mostrar el Reino de Dios y sus resultados
8.2 La Iglesia debe mostrar el Reino de Dios y sus resultados
Mostrar el Reino implica vivir conforme a los valores del Reino: justicia, paz y gozo en el Espíritu. No se trata solo de doctrina, sino de transformación visible que impacta a otros.
Mateo 6:33 “Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas.”
Lucas 17:21 “ni dirán: Helo aquí, o helo allí; porque he aquí el reino de Dios está entre vosotros.”
Romanos 14:17 “porque el reino de Dios no es comida ni bebida, sino justicia, paz y gozo en el Espíritu Santo.”
Midrash Tehillim 97:4
“La luz del justo es como el sol del mediodía. No puede ocultar su justicia, pues ella revela la gloria del Rey Celestial.”
Según N.T. Wright (How God Became King, 2012), el Reino de Dios es una realidad presente y futura que se encarna en la comunidad del Mesías. La Iglesia no solo anuncia, sino que demuestra el Reino mediante su vida.
8.3 Las buenas obras de la Iglesia
8.3 Las buenas obras de la Iglesia
Las “buenas obras” no son para exaltarnos, sino para señalar al Padre.
Son evidencia de una vida regenerada, y medio de evangelización silenciosa pero poderosa.
Tito 2:14 “quien se dio a sí mismo por nosotros para redimirnos de toda iniquidad y purificar para sí un pueblo propio, celoso de buenas obras.”
Efesios 2:10 “Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas.”
1 Pedro 2:12 “manteniendo buena vuestra manera de vivir entre los gentiles; para que en lo que murmuran de vosotros como de malhechores, glorifiquen a Dios en el día de la visitación, al considerar vuestras buenas obras.”
Talmud Bavli, Avot 1:17
“No es la sabiduría lo principal, sino la acción. Aquel cuyas obras exceden su conocimiento, su conocimiento se sostiene.”
Dietrich Bonhoeffer, en El costo del discipulado, afirma que las obras no son para ganarse el cielo, sino para manifestar que el Reino ya ha llegado. La gracia barata no produce luz, pero la gracia costosa transforma y brilla.
8.4 Dios sea glorificado
8.4 Dios sea glorificado
El fin último de ser luz es glorificar al Padre. Toda vida cristiana, enseñanza y obra debe tener como centro la gloria de Dios, no la exaltación personal ni denominacional.
1 Corintios 10:31 “Si, pues, coméis o bebéis, o hacéis otra cosa, hacedlo todo para la gloria de Dios.”
Juan 15:8 “En esto es glorificado mi Padre, en que llevéis mucho fruto, y seáis así mis discípulos.”
2 Tesalonicenses 1:12 “para que el nombre de nuestro Señor Jesucristo sea glorificado en vosotros, y vosotros en él, por la gracia de nuestro Dios y del Señor Jesucristo.”
Midrash Shemot Rabbah 15:22
“Cuando Israel cumple la voluntad de su Padre, el Nombre del Santo es glorificado en el mundo. Y todos dicen: ¡Bendito sea el Dios de Israel, que tiene un pueblo como este!”
John Piper en Let the Nations Be Glad! (2003) enseña que la misión no es el fin último, sino la gloria de Dios. La misión existe porque la gloria aún no es conocida por todos. Ser luz es un acto de adoración pública.
9.0 Conclusión
9.0 Conclusión
Ser luz no es un adorno espiritual; es una misión vital y urgente. En cada palabra, acción, relación y decisión, estamos reflejando ya sea la oscuridad del mundo o la luz de Cristo. La Iglesia es la ciudad sobre el monte.
Apagar su luz es negar su llamado. Nuestro caminar debe llevar a otros a decir: “¡Gloria al Dios que los transforma!”
Midrash Tanhuma, Parashá Noaj 3:
“Había una lámpara en la casa de un justo, y todos los viajeros entraban solo para ver la luz. No conocían al justo, pero conocían su luz. Y cuando preguntaban: ¿de dónde viene esta luz?, se les decía: viene del justo que vive aquí. Entonces muchos deseaban también ser como él.”
