La mortificacion del pecado como evidencia de la seguridad de la salvacion
Este sermón enseña que la lucha contra el pecado no niega la salvación del creyente, sino que la confirma. Basado en Romanos 8:12–14, el mensaje muestra cómo la mortificación del pecado —sostenida por el Espíritu y centrada en Cristo— es una evidencia viva de regeneración, una fuente de gozo y una base firme para la seguridad espiritual. Predicado con tono pastoral y bíblicamente sólido, invita a los creyentes a ver su batalla como testimonio de adopción y comunión con el Salvador.
**📖 Sermón:
“Seguros de nuestra salvacion mientras luchamos: la mortificación como evidencia de vida”**
**Texto base:** *Romanos 8:12–14*
12Así que, hermanos, deudores somos, no a la carne, para que vivamos conforme a la carne; 13porque si vivís conforme a la carne, moriréis; mas si por el Espíritu hacéis morir las obras de la carne, viviréis. 14Porque todos los que son guiados por el Espíritu de Dios, éstos son hijos de Dios.
> “Porque si vivís conforme a la carne, moriréis; mas si por el Espíritu hacéis morir las obras de la carne, viviréis. Porque todos los que son guiados por el Espíritu de Dios, éstos son hijos de Dios.”
### 🧭 Introducción
Muchos creyentes sinceros se preguntan: “Si soy salvo, ¿por qué sigo luchando con el pecado?”.
La respuesta bíblica es clara: esa lucha no es una amenaza, sino una confirmación. La mortificación del pecado no te salva, pero sí es una evidencia poderosa de que has sido salvado.
Cuando el pecado se debilita y la lucha persiste, el Espíritu da testimonio de que somos hijos.
### 1️⃣ La mortificación no es la base de la salvación, pero sí su evidencia
Efesios 2:8–10
8Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; 9no por obras, para que nadie se gloríe. 10Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas.
nos dice que fuimos salvos por gracia. Pero esa gracia también produce buenas obras.
Tito 2:11–12
11Porque la gracia de Dios se ha manifestado para salvación a todos los hombres, 12enseñándonos que, renunciando a la impiedad y a los deseos mundanos, vivamos en este siglo sobria, justa y piadosamente,
afirma que la gracia nos enseña a renunciar a la impiedad.
La mortificación es el fruto de una vida que ha sido regenerada.
**Aplicación:** No mortificás para ser aceptado, sino porque ya fuiste adoptado. Esa lucha es una marca de vida.
### 2️⃣ La seguridad crece cuando el pecado pierde poder
2 Pedro 1:5–10
5vosotros también, poniendo toda diligencia por esto mismo, añadid a vuestra fe virtud; a la virtud, conocimiento; 6al conocimiento, dominio propio; al dominio propio, paciencia; a la paciencia, piedad; 7a la piedad, afecto fraternal; y al afecto fraternal, amor. 8Porque si estas cosas están en vosotros, y abundan, no os dejarán estar ociosos ni sin fruto en cuanto al conocimiento de nuestro Señor Jesucristo. 9Pero el que no tiene estas cosas tiene la vista muy corta; es ciego, habiendo olvidado la purificación de sus antiguos pecados. 10Por lo cual, hermanos, tanto más procurad hacer firme vuestra vocación y elección; porque haciendo estas cosas, no caeréis jamás
enseña que añadir virtud, dominio propio, piedad… fortalece nuestra seguridad.
1 Juan 2:3
3Y en esto sabemos que nosotros le conocemos, si guardamos sus mandamientos.
dice: “En esto sabemos que le conocemos: si guardamos sus mandamientos.”
El crecimiento espiritual visible aumenta la certeza interior.
**Aplicación:** La obediencia no crea seguridad, pero sí la alimenta. Donde hay fruto, hay testimonio.
### 3️⃣ La lucha contra el pecado no niega la seguridad, la confirma
Gálatas 5:17 y Romanos 7:22–25
17Porque el deseo de la carne es contra el Espíritu, y el del Espíritu es contra la carne; y éstos se oponen entre sí, para que no hagáis lo que quisiereis.
22Porque según el hombre interior, me deleito en la ley de Dios; 23pero veo otra ley en mis miembros, que se rebela contra la ley de mi mente, y que me lleva cautivo a la ley del pecado que está en mis miembros. 24¡Miserable de mí! ¿quién me librará de este cuerpo de muerte? 25Gracias doy a Dios, por Jesucristo Señor nuestro. Así que, yo mismo con la mente sirvo a la ley de Dios, mas con la carne a la ley del pecado.
revelan el conflicto interno del regenerado.
El inconverso no lucha con el pecado, lo justifica. El creyente lo odia y lo combate.
**Aplicación:** Si estás en batalla, es porque el Espíritu no te deja pecar en paz. Esa lucha es señal de que sos hijo.
### 4️⃣ La seguridad no se basa en perfección, sino en dirección
Filipenses 3:12–14
12No que lo haya alcanzado ya, ni que ya sea perfecto; sino que prosigo, por ver si logro asir aquello para lo cual fui también asido por Cristo Jesús. 13Hermanos, yo mismo no pretendo haberlo ya alcanzado; pero una cosa hago: olvidando ciertamente lo que queda atrás, y extendiéndome a lo que está delante, 14prosigo a la meta, al premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús. 15
muestra que el creyente no ha llegado, pero no se ha rendido.
1 Juan 3:9–10
Todo aquel que es nacido de Dios, no practica el pecado, porque la simiente de Dios permanece en él; y no puede pecar, porque es nacido de Dios. 10En esto se manifiestan los hijos de Dios, y los hijos del diablo: todo aquel que no hace justicia, y que no ama a su hermano, no es de Dios.
enseña que el nacido de Dios no practica el pecado como norma.
**Aplicación:** ¿Te caés? Sí. ¿Te levantás? También. Esa dirección hacia la santidad afirma tu identidad.
### 5️⃣ La mortificación no roba el gozo; lo profundiza
Hebreos 12:11
11Es verdad que ninguna disciplina al presente parece ser causa de gozo, sino de tristeza; pero después da fruto apacible de justicia a los que en ella han sido ejercitados.
muestra que la disciplina duele, pero luego da fruto apacible.
Salmo 32
Bienaventurado aquel cuya transgresión ha sido perdonada, y cubierto su pecado.
2Bienaventurado el hombre a quien Jehová no culpa de iniquidad,
Y en cuyo espíritu no hay engaño.
3Mientras callé, se envejecieron mis huesos
En mi gemir todo el día.
4Porque de día y de noche se agravó sobre mí tu mano;
Se volvió mi verdor en sequedades de verano.
Selah
Mi pecado te declaré, y no encubrí mi iniquidad.
Dije: Confesaré mis transgresiones a Jehová;
Y tú perdonaste la maldad de mi pecado.
enseña que la confesión trae restauración.
**Aplicación:** La mortificación limpia el alma, devuelve el gozo y demuestra que Cristo reina en vos.
### 🔚 Conclusión
Romanos 8:16:
16El Espíritu mismo da testimonio a nuestro espíritu, de que somos hijos de Dios.
