Voluntad de Dios

Sermon  •  Submitted   •  Presented
0 ratings
· 49 views
Notes
Transcript

AA Alex II Aniversario

Gracias por la invitación con motivo de 2o aniversario de Alex Silva. Agradezco a las autoridades que me permiten el uso de esta tribuna.
El tema por desarrollar es La Voluntad de Dios, así que aquí vamos.
Creo que todos sabemos que la vida es la sumatoria de las decisiones que tomamos: qué estudiar, dónde vivir, salir o no con una persona, aceptar la invitación o no, dejar a esa persona, tener hijos; etc.
Aun así, muchas veces buscamos a quién culpar por cómo está nuestra vida. Y repartimos culpas: Si hubiera nacido en otro lugar, si mi familia no fuera disfuncional.
Lo cierto es que hemos sido nosotros los que han jugado con las cartas que nos tocaron, y ahora puedes ver que ¡jugaste mal! Tienes remordimiento por malas decisiones, hay cosas que quieres dejar en el olvido, borrar de la memoria. No dudo que hay personas que están donde quieren estar, porque solo han tomado buenas decisiones.
Pero si estamos aquí es porque ¡no somos nosotros! La verdad es que ya no queremos seguir regándola. Ahí surge el tema ¡si tan solo Dios me ayuda a no tomar más malas decisiones! Es más, mi único plan de vida es ya no cagarla, quiero tomar buenas decisiones.
La buena noticia es que Dios, por medio de Jesús pide que le llamemos PADRE y un buen Padre que quiere guiar, dirigir la vida de sus hijos para bien.
Y surge la pregunta ¿cómo saber qué quiere Dios? ¿cómo saber si este sueño es de Dios o los tacos de tripa? ¿cómo sé que Dios me está hablando? ¿cómo conocer la voluntad de Dios?
Primero, si Dios es real y se reveló por medio de Jesús, entonces es verdad que se preocupa por ti y lo que decides, sabe tu situación actual y que mucha de tu situación es por tus malas decisiones del pasado.
Primero veamos una promesa de Dios, que está en un libro llamado Proverbios: Una parte del verso dice así:
“… él te mostrará cuál camino tomar.” (Proverbios 3:6, NTV)
El hará bien claro qué camino debes seguir, lo que debes hacer, a dónde ir; esta promesa es para todos los que de verdad ya no quieren regarla, los que toman en serio el futuro de sus vidas.
Al hablar de la Voluntad de Dios hay que aclarar algunas cosas: Cuando la Biblia habla de la voluntad de Dios, lo usa en 3 formas:
Voluntad de Dios como providencia
Voluntad Moral de Dios
Voluntad Personal de Dios
Rápido veamos qué es la Voluntad Providencial: Son las cosas que Dios hace, sin importar si alguien ora para que suceda, Dios lo va a hacer de cualquier manera; estemos de acuerdo o no.
Dios fue quién diseño un plan para que pudiéramos tener una conexión con ÉL, al enviar a Su Hijo Jesús:
“Sin embargo, cuando se cumplió el tiempo establecido, Dios envió a su Hijo ...” (Gálatas 4:4, NTV)
¿Qué tiempo? SU tiempo, Él lo envió porque Él quiso, cuándo ÉL quiso, dónde ÉL quiso, esa es la voluntad providencial de Dios.
El libro de apocalipsis dice que un día todos daremos cuentas de qué hicimos con el mensaje que nos dio, si lo recibimos o lo rechazamos. Eso Él lo hará, a SU manera, en SU tiempo.
Ahora, Dios hace lo que ÉL desea hacer y no depende de nosotros, pero la historia nos dice que Dios usa hombres y mujeres para cumplir SU voluntad providencial.
Un día le dice a Abraham: “levántate, irás a un lugar que no conoces y todo el mundo será bendito por tu causa. He decidido empezar una nación, se llamará Israel y te he escogido para que seas tú quien me ayude a empezar esa nación”.
En la voluntad providencial es Él quién decide cuando, pero usa hombres y mujeres para hacerlo. Quienes creen en Dios y tienen una relación personal con ÉL son quienes pueden identificar cuál es la voluntad personal de Dios para sus vidas. Esto nos lleva a la:
Voluntad Moral de Dios.
Esta voluntad es lo que Dios ha puesto de manera que sabes qué está mal o bien. Son las cosas que no vas a orar a Dios para preguntarle ¿cuál es tu voluntad? porque ya lo sabes.
No vas a preguntarle a Dios. Señor esa persona ya me cayó mal ¿quieres que lo mate? ¡no! ya sabes que ese no es tema. Señor ¿quieres que le robe a esa ancianita? ya eso lo sabes.
“Por amor al Señor, respeten a toda autoridad humana, ya sea el rey como jefe de Estado” (1 Pedro 2:13, NTV)
Esto lo sabes, a la autoridad se le respeta; tus padres son autoridad en tu vida.
Al escuchar y estar atentos a la Voluntad Moral de Dios va a ser más fácil saber cuál es la voluntad personal de Dios para tu vida.
¿Quieres saber cuál es la voluntad de Dios para tu vida? y aquí se pone difícil. Porque Dios te quiere comunicar, te quiere decir cuál es Su voluntad para tu vida, la verdadera dificultas está en obedecer lo que Dios nos dice. El problema empieza en si estamos o no dispuestos a obedecer la voz de Dios.
Porque en la práctica lo que hacemos es decirle: Dios quiero que me muestres lo que debo hacer, pero sólo para saberlo. Deseo saber cuál es tu camino para mi vida, pero para considerarlo junto con otras alternativas que tengo.
Y la verdad es que Dios no está interesado en ser una alternativa. No quiere que lo pongas en la terna, está la opinión de Dios, del Pancho y de la Susy. Dios no quiere decirte SU voluntad, sólo para que la sepas. Cuando te revela SU voluntad y dirección es para que lo pongas en acción y obedezcas.
Si no vas a obedecer y lo quieres como una opinión más, Dios va a esperar a que estés listo para obedecer y muchas veces es a través de los golpes de la vida, de la crisis, del dolor, en ese momento dice: ¡Dios estoy dispuesto a escuchar y hacer tu voluntad! No sé cuál sea tu instrucción, pero de entrada te digo ¡sí!
Cuando llegues a esa actitud, entonces, ten por seguro que oirás la voz de Dios clara y fuerte.
Dios conoce tu corazón como para saber si quieres hacer SU voluntad o sólo quieres otra opción para que seas tú quién decide.
El verso que leí al principio era la segunda parte, ahora veamos todo el verso completo:
“Confía en el SEÑOR con todo tu corazón, no dependas de tu propio entendimiento. Busca su voluntad en todo lo que hagas, y él te mostrará cuál camino tomar.” (Proverbios 3:5–6, NTV)
El problema es que no confías en Dios con todo tu corazón, confías sólo en parte. Sólo así se explica que queremos tener otras opciones, además de la voluntad de Dios.
Y ÉL dice ¡no es así! cuando confíes en mí con todo tu corazón, no en tus habilidades financieras, no en tu inteligencia, no en tu habilidad para hacer relaciones o para salir bien librado con tus contactos. Cuando confíes en mí con todo tu corazón y me busques ¡en todo lo que hagas! No sólo para conseguir trabajo, que te vaya bien en el negocio, que tu familia esté bien, sino en todo lo que hagas.
Cuando sepas cuál es mi voluntad ¡y lo hagas, obedezcas! Y aquí está la promesa, cuando confías en Dios con todo tu corazón, entonces, ÉL te mostrará cuál camino tomar.
Dios no quiere que sigas cometiendo errores, pero no vas a poder manipular a Dios como quieres manipular a todo mundo. ÉL quiere guiarte, dirigirte, pero ÉL sabe cuándo estás dispuesto a hacer lo que te pida. Hasta que estés comprometido a hacer SU voluntad, a confiar en Él ciegamente, cuando llegues a ese punto, entonces no te preocupes, ÉL te mostrará cuál camino tomar.
Recibimos iluminación en proporción a qué tanto confías en Dios. La iluminación viene después de rendirte a Dios. Primero confiamos, después vemos. Eso lo hacemos todos. Al confiar más en una persona, más información le dices, más secretos le confías.
En otras palabras, si le dices a Dios: no estoy seguro de querer hacer tu voluntad, pero me gustaría saber cuál es sólo para saberlo. Dios que te ama, te creó, te dice: Hijo las cosas no son así. Pero si confías con todo tu corazón, si en todas las áreas de tu vida, te unes a mí, entonces te hago una promesa: te mostraré cuál camino tomar.
Es rendirnos a SU voluntad, la que ya conocemos, voluntad providencial, voluntad moral y así descubrimos su voluntad personal para nuestras vidas.
Y es aquí donde se complica la cosa, porque a veces al conocer Su voluntad para tu vida, dices ¡mejor no! ¡aquí me quedo!
Ese es el tema: Si no quieres hacer lo que Dios te dice, en realidad no confías en ÉL, porque piensas que no es así y le quieres aconsejar a Dios y decirle: mira Señor, esa ya me la sé, eso no funciona conmigo, mejor hagamos esto o lo otro.
El secreto está en aguantar, obedecer, aunque sea difícil, aunque no te guste, pero aguanta. Porque confiar es creer, y así es como maduras, con la obediencia, hasta que le digas a Dios: ¡Mi respuesta es sí a todo lo que me digas! no sé qué me vas a decir, ordenar, pero te digo ¡sí!
Porque a veces la voluntad de Dios es que perdones sin que te pidan perdón, a veces es ir y pedir perdón, aunque sea humillante, aunque no te lo agradezcan.
El otro lado de la moneda es que las personas que tienen heridas, lastimadas, en crisis, son las que más fácil pueden escuchar la voz de Dios.
Son las que ya no pueden ir más abajo, los que por sus malas decisiones del pasado han perdido a su esposa, esposo, tienen una enfermedad por el resto de sus vidas, están en la calle, pero son las que más fácil dicen: “Dios ya no quiero tomar ninguna decisión por mi cuenta, porque he hecho un desastre de mi vida, mi pareja se fue, no tengo trabajo, nadie confía en mí, por eso confío en ti, te rindo mi vida, mi voluntad. Sea hecha tu voluntad y no la mía porque mi voluntad es un desastre”.
Eso lo dijo Bill W. “Estar dispuesto a dejar de lado nuestra propia voluntad y vivir por la voluntad de Dios”. En el tercer paso dice: “Decidimos poner nuestras voluntades y nuestras vidas al cuidado de Dios”.
¿Sabes por qué Dios lo hace así de especial el revelarnos SU voluntad? Cuando mis hijos me piden permiso o dirección en algún tema de la vida, no les digo: “hijo, la experiencia me ha indicado...¡no! voy directo al grano ¡no lo hagas!
Pero parece que Dios lo hace de manera misteriosa. ¿Sabes por qué lo hace así? Porque más importante que escuchar su instrucción, es llegar a conocerlo a ÉL, que lo descubras a ÉL y no sus instrucciones.
Pero sabe que somos necios, y en el dolor, sufrimiento lo buscaremos y en ese proceso de querer saber cuál es SU voluntad, te vas a encontrar con ÉL. Dios permite cada proceso para que al final nuestra fe crezca y aprendamos a orar de rodillas.
No llegas a conocer a Dios y después hacer Su voluntad, sino que conoces más profundamente a Dios al hacer SU Voluntad. En el proceso de buscar SU voluntad, ahí Dios se revela de formas increíbles y no solo podrás tomar una mejor decisión, sino que vas a conocer a tu Dios y Creador.
 Cuando estés listo, ya sea por las buenas o por las malas, Dios se va a revelar, lo vas a sentir, lo vas a ver. Así que la mejor forma para saber cuál es la voluntad de Dios, es confiar en ÉL con todo tu corazón, buscarlo en todo lo que hagas y entonces, obedecer. La promesa es que Él te mostrará cuál camino tomar.
En la mayoría de los casos está esperando a que le digas: Dios, éstas son mis opciones, pero haré tu voluntad, quiero hacer tu voluntad, más que mis opciones. Y Dios quién te ama te dice: YO te quiero a ti. Tú eres lo que yo quiero.
Que el resto de tu vida puedas conocer a Dios de forma más íntima y caminar en SU Voluntad.
Gracias por tu atención.
Oremos
Cierra ojos, sólo para que no te distraigas.
Related Media
See more
Related Sermons
See more
Earn an accredited degree from Redemption Seminary with Logos.