Abundancia en la Sabiduría, la riqueza de Cristo - Proverbios 14:15-24

Gabriel Ureta
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Introducción

V. 15 y 16

Proverbios 14:15–16 “15 El simple todo lo cree; Mas el avisado mira bien sus pasos. 16 El sabio teme y se aparta del mal; Mas el insensato se muestra insolente y confiado.”

Tal como veíamos la semana pasada, el sabio, el justo, toma la precaución de analizar qué es lo correcto.
El sabio pone atención para tener cuidado de no caer en lo malo.
Por temor a Dios y sabiendo lo peligroso que es el pecado y la necedad, cuando identifica el mal no se queda para escuchar sus razones ni para probar sus límites, se aparta para no pecar contra su Dios.
Proverbios 22:3 RVR60
3 El avisado ve el mal y se esconde; Mas los simples pasan y reciben el daño.
El simple, el falto de sabiduría, carece de la capacidad de reconocer o discernir la verdad de la falsedad, el camino correcto del incorrecto, tal como veíamos la semana pasada.
Por ello, ellos creen fácilmente en engaños y ponen su confianza en cosas que son incorrectas.
El necio decide creer en aquello que le parece bueno para sí mismo, ignorando con toda arrogancia las instrucciones y las advertencias.
Esa palabra “creer” se traduce como confiar en algo o alguien.
Una persona que no cuestiona más allá, ni toma el peso de las cosas, sino que se conforma con la simpleza de su necedad.
Tal como lo veíamos la semana en el v. 12, esta misma necedad fue la que condenó al mundo, comenzando con Eva.
Si buscamos la sabiduría en la palabra podremos tener la capacidad de reconocer y apartarnos del mal, esto es parte del propósito de este libro
Proverbios 1:4 RVR60
4 Para dar sagacidad a los simples, Y a los jóvenes inteligencia y cordura.
1 Juan 4:1 RVR60
1 Amados, no creáis a todo espíritu, sino probad los espíritus si son de Dios; porque muchos falsos profetas han salido por el mundo.
Hermanos, apliquemos la sabiduría de nuestro Dios, seamos cuidadosos de lo que nos rodea.
Las epístolas en el nuevo testamento constantemente están advirtiendo y corrigiendo las falsas enseñanzas.
No seamos necios, creyendo ser sabios en nuestra propia opinión, pues es opinión carnal y débil al pecado, que tu mente sea guiada y tus ideas fundadas en la palabra de Dios.
No seamos insensatos, que en su necedad hay una confianza inútil, una altivez y con ellos es su arrogancia frente a los demás y sus acciones. Una persona que no cuestiona más allá, sino que se conforma con la simpleza de su necedad.
La respuesta del necio es proporcional a su arrogancia, su confianza en su error es incomprensible y está dispuesto a pelear por no reconocer su error.
La misma necedad que lo hace altivo también lo hace una persona sin control de su carácter, una persona de carácter débil (**explicar la idea**)

V. 17

Proverbios 14:17 “17 El que fácilmente se enoja hará locuras; Y el hombre perverso será aborrecido.”

Esta persona, en su falta de fortaleza personal actúa de maneras impulsivas, parte inherente de la necedad es no ser capaz de dimensionar ni evaluar las implicancias ni consecuencias de sus acciones.
Una persona de temperamento rápido, sin autocontrol que deja que su ímpetu surja y el enojo se haga presente para responder a sus disgustos.
La respuesta esperable de aquel que no desea ser vencido y no quiere reconocer el error en el que él mismo incurrió.
Eclesiastés 7:9 RVR60
9 No te apresures en tu espíritu a enojarte; porque el enojo reposa en el seno de los necios.
En contraste:
Proverbios 19:11 RVR60
11 La cordura del hombre detiene su furor, Y su honra es pasar por alto la ofensa.
Sus carácter lo hará despreciable, sus antecedentes lo hacen no confiable, sus falta de temor a Jehová le heredará le dará su merecido pago.

V. 18 y 19

Proverbios 14:18–19 “18 Los simples heredarán necedad; Mas los prudentes se coronarán de sabiduría. 19 Los malos se inclinarán delante de los buenos, Y los impíos a las puertas del justo.”

Tal como en la sucesión de una corona, el primogénito es el que recibe la herencia.
El simple recibirá necedad de su padre, el necio, pues como un hijo que es criado por su padre y familia y vive según las reglas del hogar, el simple ha desarrollado su vida en la casa de necedad, criado sin sabiduría.
Mientras que el prudente, que pone atención a las cosas, desarrolló su vida adquiriendo la sabiduría y buscando honrar a su padre, el Señor y Rey sabio.
Proverbios 3:35 RVR60
35 Los sabios heredarán honra, Mas los necios llevarán ignominia.
La corona de los prudentes es su sabiduría o conocimiento, como si fueran Salomones respetados por su sabiduría.
Salomón, el cual fue reconocido hasta por los que no eran de Israel y tal como a todo rey, las personas se prostran frente a él debido a su posición.
Todo esto con idea de que el justo y sabio es una persona valiosa y respetable, la cual será reconocida por los demás, e incluso los necios, aunque no lo quiera, terminaran reconociéndolo y recurriendo a él,
Porque la palabra "inclinarán” significa que se humillan o se arrodillan no por voluntad propia o por gusto, sino porque no les queda más que hacerlo y reconocer.
Éxodo 11:8 RVR60
8 Y descenderán a mí todos estos tus siervos, e inclinados delante de mí dirán: Vete, tú y todo el pueblo que está debajo de ti; y después de esto yo saldré. Y salió muy enojado de la presencia de Faraón.
La palabra sabiduría usada acá, en el original es la misma palabra que se usa en génisis para hablar del árbol de la ciencia del bien y del mal.
Hablamos de una habilidad y conocimiento para reconocer y discernir lo bueno de lo malo y actuar en consecuencia.
El que ha heredado esta corona de sabiduría, tal como un rey, gran riqueza ha recibido.

V. 20 y 21

Proverbios 14:20–21 “20 El pobre es odioso aun a su amigo; Pero muchos son los que aman al rico. 21 Peca el que menosprecia a su prójimo; Mas el que tiene misericordia de los pobres es bienaventurado.”

El v. 20 presenta un hecho simple y real, el pobre es menospreciado y suele ser molesto para los demás, pocos son los que quieren compartir con un hediondo pobre. Pero los ricos son deseados, las personas los buscan, es más fácil para ellos el relacionarse con personas, ya sean amistades genuina u oportunistas, igualmente serán más que para el pobre.
Pero quiero que tomemos una posición distinta a resaltar lo obvio del pasaje, y siguiendo el flujo de pensamiento de estos pasajes:
Se hace un juego con la analogía del pobre y el rico. Cambiamos el contexto y la idea de riqueza y la pobreza se refiere a riqueza en sabiduría, abundancia de cosas buenas, no de dinero en sí.
En este sentido hablaríamos de riqueza vs ser adinerado, en inglés existe el término wealthy y rich, donde uno se refiere a tener mucho dinero y un ingreso considerable, pero el concepto de wealthy que está asociado a riqueza implica alguien que a acumulado dinero y bines, riquezas de manera que estos lo protegen y aseguran una seguridad financiera y estabilidad. Este es el concepto que separa alguien que gana mucho dinero pero por sus malas decisiones puede perderlo, versus estas familias poderosas que mantienen su hegemonía por generaciones.
El que en su sabiduría tiene riquezas es bien considerado y respetado, de la misma manera que el rey que veíamos antes.
Pero el que es pobre en su sabiduría, precario en su temor de Dios, es despreciado, tal como veíamos antes.
V. 21 Siguiendo la idea inicial de como el versículo 20 expone una realidad.
Volvemos para no dejar esta realidad sin cuidado, porque a pesar de que los pobres son menospreciados, Cristo se relacionó con ellos, él fue deliberadamente amigo de los pobres mostrando un tremendo amor y misericordia, pues delante de Dios, todos hemos sido pobres y miserables espiritualmente, pero él se apiadó de nosotros y nos mostró su amor. Su ministerio en el mundo fue una muestra de su obra redentora.
Y podría citar muchos versículos sobre la sabiduría y el ser misericordioso con los pobres, pero quiero que vayamos a Filemón.
Filemón 18–19 RVR60
18 Y si en algo te dañó, o te debe, ponlo a mi cuenta. 19 Yo Pablo lo escribo de mi mano, yo lo pagaré; por no decirte que aun tú mismo te me debes también.
Vemos el ejemplo práctico y claro de la sustitución.
Por lo mismo, si somos sabios, personas temerosas de Dios que siguen a Jesucristo, debemos amar a los pobres y necesitados, recordando que espiritualmente también lo fuimos una vez y que todo lo que tenemos, lo tenemos por la gracia y misericordia de Dios.
Rompamos la realidad del mundo y todo aspecto seamos imitadores de Cristo y su amor perfecto.

V. 22 y 23

Proverbios 14:22–23 “22 ¿No yerran los que piensan el mal? Misericordia y verdad alcanzarán los que piensan el bien. 23 En toda labor hay fruto; Mas las vanas palabras de los labios empobrecen.”

La idea del versículo 22 es clara, la pregunta inicial es hecho porque debería ser algo obvio. Los malicioso encontraran las consecuencias de sus malos deseos y sus caminos solo los llevaran a destinos de perdición. Mientras que los bondadosos de corazón y rectos de espíritu vivirán y recibirán la recompensa de Dios. Esto es el esquema del Evangelio, el que tiene fe en Cristo y le sigue recibe la vida eterna, no como recompensa de sus actos, sino como regalo. Mientras que el necio que rechaza a Cristo se pierde en la condenación perpetua.
Así, el pecado no va solo en las acciones manifiestas, sino en la disposición que nuestro corazón presenta. Jesús en su magno sermón de Mateo 5 y 6 expande el entendimiento de la ley, reiterando en que el pecado se da más allá de la acción obvia, sino que también en las disposiciones que tiene nuestro corazón frente a las cosas, como el que odia o insulta a otra persona es igual de pecador que el asesino, o el que mira a una mujer o un hombre con deseo lujurioso es igual de pecador que el que comete un acto de inmoralidad sexual con otra persona. No solo debemos intentar hacer el bien con nuestras manos, sino que también pensar continuamente en el bien; no solo debemos vestirnos con la rectitud, debemos estar llenos de rectitud.
Filipenses 4:8 RVR60
8 Por lo demás, hermanos, todo lo que es verdadero, todo lo honesto, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre; si hay virtud alguna, si algo digno de alabanza, en esto pensad.
Siguiendo la idea principal del pasaje. La base que sustentan el versículo 22 es la que da el versículo 23, todo lo que hacemos tiene una consecuencia. Incluso el no hacer nada tiene consecuencias, que será la miseria.
Y esto no hablando solo de el ser una persona honrada y esforzarse en el bien y ser diligente. Esto es, incluso en mayor medida, necesario y aplicado a la vida espiritual y la vida en iglesia.
Porque del Señor somos, y tal como hemos visto y vimos la primera enseñanza, esfuérzate en el temor de Dios, esforcémonos para vivir una vida que agrade a Dios.
Juan 6:27 RVR60
27 Trabajad, no por la comida que perece, sino por la comida que a vida eterna permanece, la cual el Hijo del Hombre os dará; porque a éste señaló Dios el Padre.
Hebreos 6:10 RVR60
10 Porque Dios no es injusto para olvidar vuestra obra y el trabajo de amor que habéis mostrado hacia su nombre, habiendo servido a los santos y sirviéndoles aún.

V. 24 Conclusión

Proverbios 14:24 “24 Las riquezas de los sabios son su corona; Pero la insensatez de los necios es infatuación.”

Salomón fue más sabio que nadie, y tremendamente rico. Este versículo es naturalmente la conclusión de esta sección, la riqueza puede ser dada por Dios luego de la sabiduría, pero la sabiduría de Dios es en sí riqueza y ganancia.
Así que ocupémonos en nuestro temor de Dios, quitando toda necedad y pecado, para ser sabios para servirle a él como siervos útiles
Mateo 6:33 RVR60
33 Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas.
2 Timoteo 2:21 RVR60
21 Así que, si alguno se limpia de estas cosas, será instrumento para honra, santificado, útil al Señor, y dispuesto para toda buena obra.
Pero no olvidemos, que ya poseemos las riquezas abundantes e inescrutables de Dios como sus hijos
Efesios 2:7 RVR60
7 para mostrar en los siglos venideros las abundantes riquezas de su gracia en su bondad para con nosotros en Cristo Jesús.
Y portadores de las riquezas de Cristo, no para retenerlas, sino para compartirlas
Efesios 3:8–12 RVR60
8 A mí, que soy menos que el más pequeño de todos los santos, me fue dada esta gracia de anunciar entre los gentiles el evangelio de las inescrutables riquezas de Cristo, 9 y de aclarar a todos cuál sea la dispensación del misterio escondido desde los siglos en Dios, que creó todas las cosas; 10 para que la multiforme sabiduría de Dios sea ahora dada a conocer por medio de la iglesia a los principados y potestades en los lugares celestiales, 11 conforme al propósito eterno que hizo en Cristo Jesús nuestro Señor, 12 en quien tenemos seguridad y acceso con confianza por medio de la fe en él;
Así que, la sabiduría nos es alcanzable, porque nos han sido entregadas las riquezas inagotables de Cristo en la gracia de Dios.

Disfrutemos de esta abundancia de riquezas conociendo a Dios y su palabra, para adquirir sabiduría y así honrar a Dios con nuestras vidas y ser instrumentos para su gloria.

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