La prudencia
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· 27 viewsEl juzgar las cosas sin el conocimiento de Dios es necedad pues el revela a sus hijos las verdades espirituales
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La prudencia
La prudencia
1 Corintios 4:3–5 (RVR60)
“Yo en muy poco tengo el ser juzgado por vosotros, o por tribunal humano; y ni aun yo me juzgo a mí mismo. 4Porque aunque de nada tengo mala conciencia, no por eso soy justificado; pero el que me juzga es el Señor. 5Así que, no juzguéis nada antes de tiempo, hasta que venga el Señor, el cual aclarará también lo oculto de las tinieblas, y manifestará las intenciones de los corazones; y entonces cada uno recibirá su alabanza de Dios.”
Introducción
Introducción
Las opiniones de lo que es Dios, el evangelio y la salvación son abundantes y variadas, cada persona acepta o rechaza estas opiniones de acuerdo con su conveniencia y gusto.
En esta libertad de opiniones se juzga sin prudencia a todos los que no están de acuerdo con nuestra manera de pensar.
Esto es peligroso porque podemos estar juzgando injustamente y porque las malas intenciones del corazón las rechaza Dios.
Existe solamente una fuente de verdad: La Biblia Palabra de Dios nos la ha dado para revelarnos su voluntad y propósito.
Por tanto, es necesario escudriñar para conocer la verdad del evangelio, su amor y el plan de salvación.
Este conocimiento puede darnos la seguridad y esperanza de salvación que todos anhelamos.
1. Prudencia en las palabras
1. Prudencia en las palabras
La Biblia nos advierte: “no juzguéis nada antes de tiempo.” Somos muy propensos a opinar sin antes corroborar la verdad, esto es un peligro pues podríamos estar rechazando la verdad de Dios sin antes comprobarla. Unas personas de un lugar llamado Berea, luego de que escucharon el mensaje de Pablo fueron a comprobar en la Biblia si lo que les predicaba era verdad (Hechos 17:11 “Y éstos eran más nobles que los que estaban en Tesalónica, pues recibieron la palabra con toda solicitud, escudriñando cada día las Escrituras para ver si estas cosas eran así.”) Estas personas fueron prudentes pues no juzgaron nada antes de tiempo, sino que antes corroboraron en la Biblia la verdad.
El médico Lucas se esforzó en investigar la verdad antes de enseñar a Teofilo.
Lucas 1:3–4 “3me ha parecido también a mí, después de haber investigado con diligencia todas las cosas desde su origen, escribírtelas por orden, oh excelentísimo Teófilo, 4para que conozcas bien la verdad de las cosas en las cuales has sido instruido.”
2. El Señor aclarará lo oculto
2. El Señor aclarará lo oculto
Muchas personas pretende ser maestros de la verdad pero con malas intenciones, su propósito es estafar, robar, engañar y aprovecharse de la gente.
Si permaneces guiado por la Palabra de Dios, tendrás la capacidad de detectar a los falsos predicadores, quienes buscan engañar a las personas con palabrerío sin sentido.
El Señor evidenciará las intenciones de estos falsos maestros a aquellos que permanecen fieles a Él. Solamente los que amen la verdad podrán tener la revelación y el discernimiento para no caer en la trampa de estos falsos maestros, evitando así ser engañados y defraudados.
Lucas 12:2–3 “Porque nada hay encubierto, que no haya de descubrirse; ni oculto, que no haya de saberse. Por tanto, todo lo que habéis dicho en tinieblas, a la luz se oirá; y lo que habéis hablado al oído en los aposentos, se proclamará en las azoteas.”
3. Cada uno recibirá su alabanza
3. Cada uno recibirá su alabanza
Dios es un Padre amoroso que se complace de los que atienden su palabra y le obedecen. El honra a los que le honran: “…yo honraré a los que me honran, y los que me desprecian serán tenidos en poco. 1 Samuel 2:30.” Tales personas recibirán la alabanza de Dios, la cual viene acompañada de una recompensa y herencia eterna en su gloria.
2 Corintios 5:10 “Porque es necesario que todos nosotros comparezcamos ante el tribunal de Cristo, para que cada uno reciba según lo que haya hecho mientras estaba en el cuerpo, sea bueno o sea malo.”
Vale la pena ser diligente y atender la Palabra de Dios, ellos no serán avergonzados ni sufrirán la condenación eterna pues Dios el Padre los guardará en sus manos.
Conclusión
Conclusión
Es imposible recibir la revelación de la verdad y ponerla en práctica por medio de nuestras capacidades humanas.
Juan 15:5 “Yo soy la vid, vosotros los pámpanos; el que permanece en mí, y yo en él, éste lleva mucho fruto; porque separados de mí nada podéis hacer.”
La Biblia nos exhorta a ser prudentes en nuestras palabras, opiniones…
Así mismo a ser prudentes en atender las enseñanzas, debemos corroborarlas con la Biblia… 1 Tesalonicenses 5:21 “Examinadlo todo; retened lo bueno.”
La única manera de tener prudencia es someternos a Cristo y a su Palabra para no ser culpables de pecado: Proverbios 10:19 “En las muchas palabras no falta pecado; Mas el que refrena sus labios es prudente.”
