SOSTENIMIENTO DE LA IGLESIA (DIEZMOS Y OFRENDAS)
Giovanny Pachon
SOSTENIMIENTO DE LA IGLESIA • Sermon • Submitted • Presented
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Antes de abordar este delicado aspecto de la doctrina que trata acerca del diezmo, deberemos entender que es un tema que no podemos evadir
los genuinos creyentes debemos asumir el compromiso de escudriñar la Escritura a fin de no tener dudas al respecto; es nuestra responsabilidad discernir lo que está escrito a fin de testificar con certezas la verdad del evangelio honrando a aquel que redimió nuestras almas.
¿Por qué es tan importante discernir las diferencias entre ofrenda y diezmo?
Porque ambos tienen propósitos distintos en la economía divina.
En estos últimos tiempos hay una gran cantidad de “iglesias” que, en el nombre del Señor, sostienen y predican que sus miembros –e incluso aquellos que no lo son-, deben ofrendar el diezmo de sus ingresos, bajo el cargo de que el Señor les retirará sus bendiciones si no lo hacen.
Esta prédica persistente ha impactado de tal manera en el ánimo de tanta gente que, por temor e ignorancia, ofrenda sin la más mínima idea de lo que ese acto representa verdaderamente.
Por otro lado, se descuida el mandato del Señor Jesucristo: predicar el evangelio y hacer discípulos.
Esta manipulación de las personas, ha logrado el nacimiento de verdaderas empresas en donde se manejan fuertes capitales y cuyo fin primario, por no decir exclusivo, es el de llenar las arcas de “falsos pastores” que un día tendrán que dar cuenta de sus actos delante del Señor.
Antes de entrar en el tema debemos saber dos cosas fundamentales:
la primera es que la Biblia dice lo que quiere decir, ella es la Palabra “viva y eficaz”.
La segunda cosa es la que tiene que ver, precisamente, con la predisposición de nuestro espíritu.
El creyente debe dejarse guiar por su Santo Espíritu para acceder y entender Su verdad, cosa que no a todos es revelada.
1. Diezmo es un mandamiento dado a Israel
1. Diezmo es un mandamiento dado a Israel
Lo primero tenemos que saber es que el diezmo es un mandamiento dado a Israel.
Eso está claro: no podemos decir que el diezmo no es parte de la ley de Dios, porque sí es parte de la ley de Dios y está escrito como tal.
Y eso lo vamos a ver en Levítico 27:30–33 "Y el diezmo de la tierra, así de la simiente de la tierra como del fruto de los árboles, de Jehová es; es cosa dedicada a Jehová. Y si alguno quisiere rescatar algo del diezmo, añadirá la quinta parte de su precio por ello. Y todo diezmo de vacas o de ovejas, de todo lo que pasa bajo la vara, el diezmo será consagrado a Jehová. No mirará si es bueno o malo, ni lo cambiará; y si lo cambiare, tanto él como el que se dio en cambio serán cosas sagradas; no podrán ser rescatados." , donde dice: "Todo el diezmo de la tierra, de la semilla de la tierra y del fruto del árbol, es del Señor; es cosa consagrada al Señor".
Hay una cosa muy clara en este texto: la décima parte de lo que la tierra da, de la semilla, del fruto del árbol o incluso de los animales del ganado, le pertenece al Señor.
Atentos, no está hablando del dinero.
Era el diezmo de ganados, de alimentos, de cosechas, porque el diezmo sustentaba a los trabajadores, a los levitas, a la tribu consagrada al Señor y sostenía a las viudas, a los huérfanos y a los necesitados que requerían, ¿acaso, dinero? No, alimentos y sustento.
Una décima parte de la cosecha del pueblo, de lo que plantaban, le pertenecía al Señor y era destinado a esos fines.
Imaginemos pasar un dia a la igleisia y te compras diez lechugas, diez tomates, diez manzanas, y dejas eso en el cesto de la ofrenda diciendo "aquí está mi diezmo, de todo lo que la tierra produce".
Ya tenemos que partir de una base: nos exigen dinero cuando realmente el diezmo no se trata de eso.
El diezmo abarca otras cosas, y si tú lees el texto, muchas veces se refieren a otras posesiones, pero nunca se trató de monedas.
Entonces, lo primero que vamos a ver es que el diezmo es parte de la ley dada a Israel.
Israel tenía varias formas de ofrenda y cada una respondía a un motivo específico.
Entre ellas estaban: la ofrenda de paz, ofrenda por el pecado, ofrenda vegetal, ofrenda de expiación, ofrenda mecida, ofrenda de la mañana, ofrenda encendida, ofrenda de las primicias y otras más.
El conjunto de todas ellas son figuras de la Suficiencia de Cristo en su oficio mediador entre Dios y los hombres.
Fundamentalmente en los libros de Levíticos y Números, se pueden encontrar cada una de ellas y su propósito.
La ofrenda del diezmo consistía tanto, en el ofrecimiento de productos de la tierra como así también de animales; es decir, para el pueblo de Israel representaba lo que hoy conocemos por “impuesto” o “tributo”.
Una imposición no tiene nada que ver con un acto voluntario.
Su propósito espiritual era disciplinario:
“Para que aprendas a temer a Jehová tu Dios todos los días” (Deuteronomio 14. 23).
Y es un problema que tenemos hoy en día: mucha gente en el pueblo cristiano quiere ser judío (Judío mesiánicos)
Y mucha gente trae hasta las fiestas judias como algo importante a celebrar.
Hay iglesias hoy que están haciendo la fiesta de las primicias, palabra que le encanta a todo predicador de la prosperidad.
¿Para qué sirve esa fiesta? Para sacar otro tanto de la gente.
1 Corintios 15:20–23 "Mas ahora Cristo ha resucitado de los muertos; primicias de los que durmieron es hecho. Porque por cuanto la muerte entró por un hombre, también por un hombre la resurrección de los muertos. Porque así como en Adán todos mueren, también en Cristo todos serán vivificados. Pero cada uno en su debido orden: Cristo, las primicias; luego los que son de Cristo, en su venida."
Pero si esto es judío, mucha gente quiere celebrar Pascua, está muy bien, pero nuestra Pascua, cuando el pueblo judío sacrificaba un cordero, nuestra Pascua es Cristo, el Cordero de Dios.
Gálatas 3:28–29 "Ya no hay judío ni griego; no hay esclavo ni libre; no hay varón ni mujer; porque todos vosotros sois uno en Cristo Jesús. Y si vosotros sois de Cristo, ciertamente linaje de Abraham sois, y herederos según la promesa."
El pueblo judío, tal y como estamos viendo en Génesis y en toda la historia, no era precisamente un pueblo que andaba mucho en el espíritu.
Dejan mucho que desear porque andan en la carne.
Les digo una cosa: no hay nada que envidiarle al pueblo judío.
¿Sabe qué pasa? Que muchos pastores tienen miedo de decir la verdad a la iglesia, que la verdad es esta: dale a Dios lo que nazca de tu corazón ( verlo como un principio) .
¿Y sabes por qué tienen miedo? Porque creen que es cierto, que la verdad podría afectar los ingresos de la iglesia |.
Pero si la gente quiere de corazón va a dar tanto que la iglesia va seguir adelante.
Dios es quien trata con los corazones .
Y sabe que no lo tienen que dar y saben que no es obligatorio, y sabe que tienen que dar lo que le nace del corazón.
Pero hay hermanos que aun les nace dar mucho más del 10 % , (tenemos hermanos que lo hacen así) .
Pero si yo digo que es su obligación, esto es ser esclavo y que todo nazca de la obligación ( debe nacer de la gratitud sincera ) .
Dios quiere que lo hagamos con el corazón y que lo exterior sea el resultado de una verdadera devoción sincera y no pensar a llegar a tener miedo a ser castigados.
2. El diezmo aparece antes de la ley
2. El diezmo aparece antes de la ley
*Que Abel y Caín "ofrendaron” (Génesis 4:3–5 "Y aconteció andando el tiempo, que Caín trajo del fruto de la tierra una ofrenda a Jehová. Y Abel trajo también de los primogénitos de sus ovejas, de lo más gordo de ellas. Y miró Jehová con agrado a Abel y a su ofrenda; pero no miró con agrado a Caín y a la ofrenda suya. Y se ensañó Caín en gran manera, y decayó su semblante." ), no dice: “diezmaron”.
*Abraham dio el “diezmo de todo” (su botín de guerra) a Melquisedec, Rey de Salem y Sacerdote del Dios altísimo (Génesis 14:18–20 "Entonces Melquisedec, rey de Salem y sacerdote del Dios Altísimo, sacó pan y vino;y le bendijo, diciendo: Bendito sea Abram del Dios Altísimo, creador de los cielos y de la tierra;y bendito sea el Dios Altísimo, que entregó tus enemigos en tu mano. Y le dio Abram los diezmos de todo." ).
Abraham dio el diezmo de todo lo que había recibido, que era un botín de guerra, a un sacerdote que enseñaba que la gratitud nació de su CORAZON
*Jacob prometió el diezmo a Jehová, bajo condición: si Dios lo bendecía, y según en lo que lo bendijera,(Génesis 28. 18-22).
En primer lugar, ofrenda y diezmo no es la misma cosa.
El diezmo es una de tantas formas de ofrenda; pero la ofrenda no necesariamente debe ser el diezmo.
En segundo lugar, el diezmo que ofreció Abraham fue voluntario y a su vez, ofrendó del producto de un botín de guerra, no del fruto de la tierra como lo exige la ley del diezmo; pues ésta, todavía no había sido promulgada.
Y cuando diezmó, aunque no lo sabía, lo hizo conforme a su corazón y al propósito eterno de Dios que habría de revelarse en la epístola a los Hebreos capítulo 7, mucho tiempo después.
No era ley; no era obligatorio. Nuestro mandamiento nació en el corazón (PRINCIPIO DE GENEROSIDAD).
Significa que tenemos que dar lo que nazca de nuestro corazón.
3. La función principal del diezmo
3. La función principal del diezmo
Miren, hay otra cosa que tenemos que tener en cuenta y que muchas veces no se enseña: la función principal del diezmo eran tres.
Número uno: sustentar a la tribu de Leví. Recuerden cuando hubo la repartición de las doce tribus; hay una tribu que no se le dio posesiones, hay una tribu que no se debió riquezas,
la segunda cosa: el diezmo también sustentaba el templo. El templo no se pagaba solo, había accesorios, había cosas que se usaban en el templo, y todo ese mantenimiento dependía y gracias al diezmo.
Tercero: el diezmo también sustentaba la necesidad del pueblo que andaba en situación más precaria, normalmente las viudas y los huérfanos que eran sustentados a través de ese diezmo.
Hay otra cosa importante a la hora de hablar del diezmo : no había un solo diezmo, había tres tipos, tres tipos diferentes de diezmos .
Había una décima parte que Dios había designado para que fuera directamente a los levitas.
La tribu de Leví no recibió heredad en la distribución de la tierra prometida, porque Dios había decidido que Él mismo sería su heredad y que por tanto los levitas, que eran los sacerdotes del pueblo, debían de vivir de la contribución de Israel.
Esto es lo que Números 18:21 "Y he aquí yo he dado a los hijos de Leví todos los diezmos en Israel por heredad, por su ministerio, por cuanto ellos sirven en el ministerio del tabernáculo de reunión."
Este era un 10% dedicado exclusivamente a mantener a los sacerdotes del Antiguo Testamento.
2. Había otro 10% dedicado a lo que era la manutención del Templo; los gastos en que se incurría para las fiestas .
Deuteronomio 12:6–17 "Y allí llevaréis vuestros holocaustos, vuestros sacrificios, vuestros diezmos, y la ofrenda elevada de vuestras manos, vuestros votos, vuestras ofrendas voluntarias, y las primicias de vuestras vacas y de vuestras ovejas; y comeréis allí delante de Jehová vuestro Dios, y os alegraréis, vosotros y vuestras familias, en toda obra de vuestras manos en la cual Jehová tu Dios te hubiere bendecido. No haréis como todo lo que hacemos nosotros aquí ahora, cada uno lo que bien le parece, porque hasta ahora no habéis entrado al reposo y a la heredad que os da Jehová vuestro Dios. Mas pasaréis el Jordán, y habitaréis en la tierra que Jehová vuestro Dios os hace heredar; y él os dará reposo de todos vuestros enemigos alrededor, y habitaréis seguros. Y al lugar que Jehová vuestro Dios escogiere para poner en él su nombre, allí llevaréis todas las cosas que yo os mando: vuestros holocaustos, vuestros sacrificios, vuestros diezmos, las ofrendas elevadas de vuestras manos, y todo lo escogido de los…"
3. Un último 10% era recogido cada tercer año, y era dedicado precisamente a la manutención de los pobres, de la viudas y de los huérfanos, como leemos en Deuteronomio 26:12 "Cuando acabes de diezmar todo el diezmo de tus frutos en el año tercero, el año del diezmo, darás también al levita, al extranjero, al huérfano y a la viuda; y comerán en tus aldeas, y se saciarán."
Si en el Antiguo Testamento Dios estableció un sistema que requería el pago de hasta un 23% de los ingresos de las personas
Era una obligación. Pero te das cuenta de una cosa: el diezmo siempre era usado para sustentar a los que lo necesitaban, a los que trabajaban y a los que servían.
Y hoy entiendo que se pide para sustentar congresos, conferencias y grandes eventos.
El diezmo no era para los necesitados, y hoy se vende para fines personales de la iglesia.
¿Hay que dar dinero a la iglesia? Sí, y cuanto más mejor.
Pero hay que usarlo para la gloria de Dios, hay que ser mano abierta a la iglesia, que no falte el dinero, pero que se vaya lo necesario .
Hermanos, hay un tema muy peculiar. Todos han escuchado el texto de "Malaquías 3:10 "Traed todos los diezmos al alfolí y haya alimento en mi casa; y probadme ahora en esto, dice Jehová de los ejércitos, si no os abriré las ventanas de los cielos, y derramaré sobre vosotros bendición hasta que sobreabunde."".
En aquel tiempo fue también cuando muchos sacerdotes estaban queriendo extorsionar al pueblo.
Y Dios les dice : "¿Por qué me habéis robado? ¿En qué? En vuestros diezmos y ofrendas".
¿De quién estaba hablando principalmente? Dios estaba hablando de los sacerdotes.
Primeramente, está hablando que los sacerdotes estaban traicionando a Dios, estaban robando a Dios y estaban engañando a Dios.
Y decían que estaban sacrificando lo cojo, lo tuerto, lo malo, lo que no valía, lo que sobraba.
Se lo estaban dando a Dios.
Es difícil. No hablaba de dinero.
Hablaba de que Dios quería un cordero como sacrificio sin defecto y que le traían el cojo, el que no valía para nada, el que no podía negociar, con el que no podían vender.
Estos también vamos a sacrificar. Y Dios decía: "¿Acaso a mí me estan dando lo que no quiero? Me estáis robando en vuestros diezmos y en nuestras ofrendas".
Y qué nos dice: "Den lo bueno y perfecto, y yo os voy a bendecir".
Porque el pueblo había empezado a ser maldito por Dios, castigado por Dios.
Y dijo: "Si me dais lo que mejor tengo, responderé".
Pero no era en la iglesia, era el pueblo que tenía la obligación de darlo, no nosotros.
Y la pregunta a la que llegamos hoy, hemos visto que había tres tipos de diezmos.
Hemos visto que era todo menos dinero.
Prácticamente eran legumbres, frutos de árboles.
Pero la pregunta que más se discute hoy es: el diezmo es para la iglesia.
“A menudo me preguntan: ‘¿Realmente no crees que ahora, en el Nuevo Testamento, se exige de manera absoluta a los creyentes dar un diez por ciento? ¿Verdad que no?’ Lo niego con la cabeza y ellos dan un suspiro de alivio. Pero prontamente añado: ‘Te diré la razón por la que no ves el requisito del diezmo claramente delineado en el Nuevo Testamento. Piensa. ¿Has recibido más de la revelación, verdad y gracia de Dios que los creyentes del Antiguo Testamento o menos?’ Usualmente hay un silencio de incomodidad. ‘¿Somos más “deudores de la gracia” que lo que fueron ellos o menos? ¿“Diezmó” Jesús su vida y su sangre para salvarnos o lo dio todo?’ El diezmo es un estándar mínimo para los creyentes cristianos. Realmente no quisiéramos encontrarnos en una posición en la que demos menos de nuestros ingresos que lo que hicieron aquellos que tuvieron un entendimiento menor de lo que Dios hizo para salvarles” (Tim Keller; Counterfeit Gods, pg. 62; extraído de Citas Edificantes).
4. La ofrenda como un principio de gratitud
4. La ofrenda como un principio de gratitud
OFRENDA: Dádiva o servicio en muestra de gratitud y amor.
PRINCIPIO: Entre otras acepciones significa: idea o mandato particular que sirve para que uno se rija. En referencia a los principios divinos, éstos son tan inmutables como la naturaleza divina y tienen vigencia eterna.
Considerando la definición de estas palabras, se deduce que el diezmo es ley para el pueblo de Israel
1. Debemos dar proporcionalmente:
1 Corintios 16:1–2 "En cuanto a la ofrenda para los santos, haced vosotros también de la manera que ordené en las iglesias de Galacia. Cada primer día de la semana cada uno de vosotros ponga aparte algo, según haya prosperado, guardándolo, para que cuando yo llegue no se recojan entonces ofrendas."
En este particular pasaje, el propósito de la ofrenda es benevolencia para los creyentes afligidos; pero la actitud respecto a la 'ofrenda' y su frecuencia, es muy instructiva para todo tipo de ofrendas.
Lo que demos, entonces, debe ser proporcional a lo que hemos recibido como provisión de parte del Señor, lo que desde luego puede variar de un mes a otro.
Los corintos sabían que si el Señor los prosperaba, era para poder bendecir a sus hermanos.
Si Dios los bendecía con provisiones, no era para que se enriquecieran individualmente, sino para que dichas bendiciones pudieran ser compartidas con los hermanos, de modo que haya igualdad:
(2 Corintios 8:13–15 "Porque no digo esto para que haya para otros holgura, y para vosotros estrechez, sino para que en este tiempo, con igualdad, la abundancia vuestra supla la escasez de ellos, para que también la abundancia de ellos supla la necesidad vuestra, para que haya igualdad, como está escrito: El que recogió mucho, no tuvo más, y el que poco, no tuvo menos." ).
Notemos además que esto nos obliga a ser sensibles a las necesidades de nuestros hermanos y de la iglesia en general, y a no ser perezosos en atenderlas y suplir sus carencias.
Otro punto a destacar es que la ofrenda se reunía el día de adoración, tal como se hace ahora.
Esto porque la ofrenda es un acto de adoración a nuestro Señor, así como de amor y de gratitud por su infinita misericordia.
2. Debemos dar alegremente
Eso es lo que nos dice el conocido texto de 2 Corintios 9:6–11 "Pero esto digo: El que siembra escasamente, también segará escasamente; y el que siembra generosamente, generosamente también segará. Cada uno dé como propuso en su corazón: no con tristeza, ni por necesidad, porque Dios ama al dador alegre. Y poderoso es Dios para hacer que abunde en vosotros toda gracia, a fin de que, teniendo siempre en todas las cosas todo lo suficiente, abundéis para toda buena obra; como está escrito: Repartió, dio a los pobres; Su justicia permanece para siempre. Y el que da semilla al que siembra, y pan al que come, proveerá y multiplicará vuestra sementera, y aumentará los frutos de vuestra justicia, para que estéis enriquecidos en todo para toda liberalidad, la cual produce por medio de nosotros acción de gracias a Dios."
Esto implica dar gozosamente, no contando cada peso, ni desprendiéndose del dinero con aflicción o lamentaciones, sino deseando dar, haciéndolo con libertad, espontaneidad y deleitándose en ese acto.
Además un dador alegre es un dador voluntario, alguien que no necesita ser obligado con exhortaciones y amonestaciones, sino que da con limpia consciencia y con desprendimiento.
Asimismo, es alguien que da de todo corazón.
Spurgeon dice en relación con esto: “Algunos dan a Dios su tiempo el día domingo, pero están medio dormidos. Algunos le dan sus esfuerzos en la escuela, o las clases, o la predicación callejera, pero no parecen poner nunca toda el alma en sus compromisos. Lo que la iglesia necesita hoy día es un servicio más alegre, de mayor entrega. Si no servimos a nuestro Señor con alegría, y por consiguiente no lo hacemos de todo corazón, Dios no amará ese servicio, y no se obtendrá ningún resultado. Una cosa sé, que un dador alegre siempre desea poder dar diez veces más de lo que da. Un hacedor alegre siempre anhela tener mayor capacidad para hacer más”.
Concluimos diciendo que en nuestra iglesia el diezmo no es obligatorio.
El diezmo es un sistema de tributos, impuestos del pueblo judío, del que ahora nosotros no tenemos que dar cuentas porque no somos judíos.
Y nosotros no cumplimos la ley ceremonial y las ordenanzas que el pueblo judío tenía, ni de alimentos, ni de rituales, ni de purificación, ni siquiera el diezmo
Pero nosotros sustentamos la iglesia del Señor con generosidad, con ofrendas.
Porque no creemos que la décima parte le pertenece a Dios, sino que todo le pertenece al Señor.
Salmo 24 “Salmo de David. De Jehová es la tierra y su plenitud; El mundo, y los que en él habitan. Porque él la fundó sobre los mares, Y la afirmó sobre los ríos. ¿Quién subirá al monte de Jehová? ¿Y quién estará en su lugar santo? El limpio de manos y puro de corazón; El que no ha elevado su alma a cosas vanas, Ni jurado con engaño. El recibirá bendición de Jehová, Y justicia del Dios de salvación. Tal es la generación de los que le buscan, De los que buscan tu rostro, oh Dios de Jacob. Selah Alzad, oh puertas, vuestras cabezas, Y alzaos vosotras, puertas eternas, Y entrará el Rey de gloria. ¿Quién es este Rey de gloria? Jehová el fuerte y valiente, Jehová el poderoso en batalla. Alzad, oh puertas, vuestras cabezas, Y alzaos vosotras, puertas eternas, Y entrará el Rey de gloria. ¿Quién es este Rey de gloria? Jehová de los ejércitos, El es el Rey de la gloria. Selah”
La libertad cristiana, a la luz de la abundante generosidad de Dios hacia nosotros en Cristo, motivará a los creyentes a dar más allá de un diezmo
